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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2012

La guerra es el principal objetivo de la guerra

Juan Luis Berterretche
Rebelin


La guerra preventiva, la guerra contra el terrorismo, la guerra contra las drogas son parte de lo mismo. Diferentes tcticas para estimular la intervencin militar en otros pases y desarrollar el comercio de armas y todo tipo de instrumentos que provoquen la muerte. Cuando EEUU decide una intervencin militar abierta o encubierta en el extranjero, siempre agita la amenaza para EEUU y sus aliados de un pas que puede agredirlos (Irn, Irak); o la defensa de la democracia y los derechos democrticos avasallados de una oposicin -real o pergeada-(Libia, Siria). Este discurso slo tiene efecto sobre la gran mayora alienada de su propio pas.

En estas situaciones, hasta los grandes medios occidentales se dan el lujo de mencionar otros objetivos ocultos en las intenciones imperialistas: la avidez por petrleo, o minerales estratgicos, u objetivos geopolticos, etc. O sea, intenciones no tan cndidas o inocentes como las difundidas por el Departamento de Estado y los medios estadounidenses, para consumo interno.

Creo que, aunque estos objetivos econmicos puedan tener mayor o menor peso, falta en el anlisis la motivacin esencial del imperialismo. En esta etapa de agotamiento de las perspectivas de desarrollo del sistema capitalista, ste apuesta como mecanismo central de sobrevivencia a la auto-reproduccin destructiva. En las ltimas dos dcadas el complejo industrial-militar se instal como motor de desarrollo y globalizacin y las industrias y servicios centrados en la destruccin y la muerte, como propulsores de la economa de mercado.

En el capitalismo del siglo XX, la expansin del consumo, en escala incomparable con los sistemas productivos anteriores, prometa la superacin de la escasez en una primera etapa capitalista. Pero, esa antigua formulacin socialista del siglo XIX de la superacin de la penuria durante la produccin capitalista, ya fue abandonada definitivamente. La irrupcin del complejo militar-industrial, entra en escena con nfasis dramtico en el siglo XX y particularmente en las ltimas cuatro o cinco dcadas. La creciente produccin de armamentos y todo tipo de instrumentos, industrias y servicios basadas en la guerra, niega cualquier posibilidad de cubrir necesidades bsicas existenciales de la humanidad dentro del sistema del Capital. El complejo militar-industrial absorbe hoy ms de un tercio de la economa mundial. Y en 2007, EEUU ya absorba el 46% del total mundial de gastos militares.

Existen en la actualidad ms de cien mil contratistas del Pentgono en Irak, Afganistn, y otros pases donde EEUU interviene en guerras abiertas o encubiertas haciendo fortunas con la guerra. Esta es la fraccin capitalista ms dinmica de EEUU, lo que es un indicador de los valores ticos de esa economa. Es un sector dirigido por el armamentismo, pero que no incluye slo armamento, municiones y transportes de guerra especficamente. Veamos un listado de los contratistas del Pentgono por categoras de productos y servicios: /1

Componentes estructurales, y armado del avin; naves, pontones y muelles; vehculos del espacio; carros, acoplados, carros de asalto y otros vehculos de motor; armas; municin y explosivos; msiles dirigidos; combustibles, aceites y lubricantes; motores, turbinas y componentes; servicios de transporte, recorrido y relocalizacin; comunicaciones y equipos de deteccin; servicios de informtica y telecomunicacin; equipos de procesos de datos, software y fuentes; investigacin y desarrollo; mantenimiento de equipo, reparacin y reconstruccin; construccin de estructuras e instalaciones; operacin de instalaciones gubernamentales; servicios profesionales, administrativos y de ayuda; alimento y bebidas; y servicios mdicos.

Como vemos se incluyen todo tipo de industrias y servicios. La diferencia es que cada una de ellas tiene una orientacin, logstica y utilidad especfica para la guerra. Servicios mdicos, por ejemplo, no est dedicado a salud infantil, gestantes, geritrica o salud preventiva sino ms especficamente a heridas y mutilaciones por municin o explosivos, y a prevencin y atencin de enfermedades producidas por las condiciones que impone la guerra.

A la cabeza de ese convoy de contratistas de guerra est la locomotora de los poderosos fabricantes de armamento y las industrias y servicios dedicados exclusivamente a la guerra. Y esos grandes contratistas del Pentgono han sido los principales beneficiarios del esquema. Nos referimos a Lockheed Martin, Boeing, Raytheon, Northrop Grumman, General Dynamics entre otros. En un informe de 2004 los 50 contratistas ms grandes consiguieron ms de la mitad de todo el dinero de los contratos del Pentgono; los diez primeros obtuvieron el 38 por ciento. /2

Volvemos a insistir que ese carrusel de contratos del Pentgono no slo se centra en armas, municiones o transportes de guerra, sino que los servicios militares en donde se incluyen los mercenarios y los interrogadores (eufemismo del viejo oficio de torturador)- han crecido y se siguen desarrollando de forma significativa. Tambin es importante remarcar que las grandes empresas de armamento se han transformado para intervenir en todas las categoras que mencionamos antes. De manera que el complejo militar-industrial se ha diversificado con todo tipo de industrias y servicios.

Cul es el atractivo fundamental de ser contratista del Pentgono? Y aqu nos remitimos a Istvn Mszaros que ha desentraado el rol que este complejo en crecimiento cumple en la produccin capitalista: La gran innovacin del complejo militar-industrial para el desenvolvimiento capitalista es eliminar efectivamente en la prctica la distincin entre consumo y destruccin. ... El problema en cuestin es doble. En primer lugar se refiere a los recursos limitados de la sociedad y, por tanto, a la necesidad de legitimar su destino entre alternativas, no apenas realizables, sino que efectivamente compiten entre s.... Por ejemplo, disminuir los beneficios sociales de la poblacin para, con esos recursos, financiar la intervencin militar en otros pases. ...Y segundo, tiene que ver con la constitucin del propio consumidor, o sea, con todas las limitaciones naturales, socioeconmicas y hasta culturales de sus apetitos El complejo militar-industrial resuelve con suceso esas dos restricciones fundamentales. Con relacin a la primera (...) consigue legitimar como deber patritico absolutamente incuestionable el verdadero desperdicio ilimitado de devorar recursos equivalentes a billones/3. Mientras, en 2012, ms de 46 millones de estadounidenses viven en la pobreza. Entre ellos 22% son nios y el salario mnimo es la mitad de la cantidad considerada necesaria para cubrir los gastos de sobrevivencia. En la campaa electoral de este ao el problema de la pobreza no fue mencionado y en la discusin actual sobre el abismo fiscal jams se maneja la reduccin del gasto militar. Son temas tab.

La actual etapa de la expansin capitalista ha encontrado en la produccin de instrumentos y servicios blicos una forma de expansin que supera las limitaciones del consumo o la escasez de recursos cada vez mayores para la produccin. El complejo industrial-militar ha logrado combinar al Estado, la clase poltica y la manipulacin de los medios de comunicacin de masas en una gran operacin que sobrepasa varias barreras de la produccin de mercancas. Por un lado iguala la oferta con la demanda. As, ambas, oferta y demanda, se tornan cnicamente relativas de modo de posibilitar la legitimacin de la oferta real por la demanda ficticia /4. Todo lo que este complejo produce es absorbido por el Estado. No importa si se utiliza o no. Si surgen modelos ms sofisticados de provocar la muerte, aquello que pierde actualidad se destruye o se vende en el mercado globalizado. Siempre hay algn conflicto de baja intensidad a donde se pueden utilizar.

No interesa si las obras que realizan los chapuceros contratistas en los pases ocupados se derrumban al poco tiempo de finalizadas o nunca son terminadas. De esta forma se consigue igualar consumo y destruccin.

Para el complejo armamentista tampoco existen los impedimentos econmicos que lo frenen. Al Estado no lo constrien los lmites naturales, socioeconmicos o culturales de los apetitos del consumidor. Los recursos del Estado de la mayor economa del mundo y en menor medida de sus aliados de la OTAN estn a su disposicin. No importa que haya que restringir o eliminar del presupuesto social para expandir los gastos de defensa. En ese sentido en EEUU han contado con el consenso de los mayores peridicos, radios y cadenas de TV comprometidos con el complejo industrial-militar y sus industrias y servicios complementarios como gran motor de la acumulacin. Tanto demcratas como republicanos precisan de los aportes del complejo para encarar sus multimillonarias campaas electorales. Y el lobby armamentista es una potencia que domina el Congreso, el Departamento de Defensa y otros centros claves de poder. Junto a Wall Street son el verdadero gobierno del imperio. Por tanto es imprescindible legitimar ese destino nefasto de los recursos. La salvaguardia de la nacin indispensable la guerra contra el terrorismo, y la defensa de la democracia y otras frases vacas se colocan como imperativos ineludibles dependientes de un armamento en expansin insensata. El deber patritico, justifica cualquier sacrificio humano o social y los medios de comunicacin se encargan de envenenar las conciencias para justificar el armamentismo.

El complejo militar-industrial sortea entonces, con suceso, las limitaciones tradicionales del consumo en el mercado restringido del apetito de los consumidores (o de sus posibilidades econmicas). Elude olmpicamente la necesidad del consumo real. En otras palabras, destina una parte mayscula y siempre creciente de los recursos materiales y humanos de la sociedad a una forma de produccin parasitaria y que se auto-consume, tan radicalmente divorciada y opuesta a la real necesidad humana y su consumo imprescindible, que puede percibir como su propia racionalidad y finalidad ltima hasta mismo la total destruccin de la humanidad /5

Entonces, las mencionadas motivaciones para la guerra son, aunque ms o menos importantes, motivos subsidiarios. Hoy, para el imperialismo la guerra pas a ser el principal objetivo de la guerra. No se trata de una redundancia: el objetivo de la guerra no es derrotar un enemigo (los talibanes, por ejemplo en Afganistn) ni ninguno de los objetivos que nos vende la propaganda de guerra, el objetivo medular es mantener la continuidad de la guerra. Si queremos ubicar una razn econmica que subordine a la guerra, slo encontraremos la necesidad imprescindible de la continuidad y expansin de la guerra como forma privilegiada de la acumulacin de capital en esta poca histrica.

En el Congo, Somalia, Yemen, Mali, Sudn, Libia, Siria, Afganistn, en el propio Irak, y en las otras decenas de pases donde EEUU y la OTAN mantienen conflictos armados abiertos o encubiertos lo central es la persistencia de la guerra. Porque all se consume y se venden las mercancas que produce el complejo industrial-militar imperialista que es el motor del sistema capitalista en la actualidad.

Por eso la consigna de la Paz, no es una ingenuidad pacifista. Es una demanda que ataca el mecanismo central del funcionamiento del imperialismo en esta poca. Cuando los pueblos se movilizan por la Paz estn tratando de detener la violencia y la muerte que la guerra supone. Cosa absolutamente necesaria. Pero al mismo tiempo en esta poca histrica, la Paz es la peor amenaza al funcionamiento normal del actual sistema capitalista por qu traba su acumulacin. Debe ser entonces, una demanda privilegiada de todos aquellos que batallamos por otra sociedad.

Es tambin imprescindible la oposicin a cualquier tipo de intervencin militar as sea adornada de las mejores intenciones democrticas. La defensa de la soberana y de la autodeterminacin de las naciones sigue siendo indispensable en un programa anti-imperialista. Porque las intervenciones en esta poca tienen las caractersticas de lo que pas en Kosovo o en Libia: una intervencin imperialista con bombardeos sobre civiles y destruyendo todo lo ms posible en el pas y abriendo un nuevo mercado para los contratistas militares del Pentgono. As como las mercancas se realizan en el mercado, las armas se consuman en la destruccin y la muerte.

El mismo rol de desenvolvimiento del complejo industrial-militar de las intervenciones militares en varios continentes, cumple en Latino Amrica, la injerencia de EEUU por medio de la supuesta guerra contra la droga. Mxico es un ejemplo luctuoso de cmo alimentar la produccin y el trfico de armas. Ese pas al ingresar al NAFTA (la versin ALCA de Amrica del Norte) no slo profundiz su desigualdad econmica y social en funcin de las necesidades de EEUU, sino que pas a ser campo de las manipulaciones de las agencias: la Drug Enforcement Administration (DEA), el Departamento de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (o la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos, en ingls: Bureau of Alcohol, Tobacco, Firearms and Explosives - ATF) la Central Intelligence Agency (CIA) y el Departamento de Estado, que puso y sac presidentes y transform al pas en un corredor de suministro de las drogas que consumen los ciudadanos estadounidenses y una base de intervencin abierta y encubierta para toda Centroamrica /6.

La guerra contra la droga abri, al comercio de armas de EEUU, un amplio mercado en Mxico. En Mxico no existen tiendas de armas, poseerlas es ilegal a menos que se consiga un permiso para probar que de ellas depende la vida o el empleo de quien las porta. A pesar de eso el pas es el sptimo con ms armas en manos de civiles en el mundo: 15 millones, una por cada tres adultos, de acuerdo con Naciones Unidas. Las fuentes de informacin sobre homicidios en Mxico no son confiables. El ltimo conteo oficial hasta setiembre de 2011 arroja la cifra de 47.000 muertes. Luego de eso dejaron de contarse y no hay datos sobre 2012. Lo cierto es que como mnimo 70% de las armas ilegales en Mxico vienen de Estados Unidos, dato admitido pblicamente por la ATF durante las comparecencias de la agencia ante el Congreso estadounidense. El nmero podra ser mayor. Jos Wall, agente de la ATF en Tijuana durante la operacin Rpido y Furioso /7 -hoy asignado a Phoenix- dice en entrevista con Univisin que el 70% corresponde artefactos que se han podido rastrear, pero que de acuerdo con su experiencia puede ser que la cifra sea hasta 95%/8.

Ese solo trfico representa 10% del negocio mundial de venta de armas ilcitas, segn la ONU. En 2008, dice el reporte, 20 mil armas estadounidenses llegaron a Mxico. Eso significara que cruzaron la frontera al menos dos armas por cada uno de los 8.500 comerciantes de armamento con licencia federal en California, Texas, Arizona y New Mxico. Aunque en realidad es ms probable que las ventas se hayan concentrado en pocos concesionarios cmplices, de las agencias estadounidenses, dice Naciones Unidas. El informe de la ONU retoma cifras de 2008. Entre ese ao y 2011 el nmero de armas decomisadas por el gobierno mexicano se duplic, de 21 mil a 40 mil. Entre 2006 y 2011 la cantidad total de armas incautadas en el pas se multiplic por ocho.

En nuestra regin, la industria armamentista de Estados Unidos es beneficiaria de doble va de esta supuesta guerra: Estados Unidos es el principal abastecedor de armas a los crteles que operan en el continente (en Mxico qued fehacientemente comprobado) y a los ejrcitos y las policas que los combaten duplicando as exportaciones y beneficios.

Mxico era el corredor de la droga que parta de Colombia. En combinacin con esa operacin es sabido y comprobado que los narcotraficantes colombianos impulsados por la DEA financiaron a los distintos cuerpos de para-militares para exterminar a lderes campesinos y a militantes sociales agrarios, mientras realizaban un reclutamiento forzado de campesinos pobres. Es lo que en Colombia se conoce como narco-paramilitarismo. Una de las consecuencias de estas operaciones es que Colombia tiene el mayor nmero de desplazados forzados del mundo. La Consultora para los Derechos Humanos y el Desplazamiento (CODHES) considera que la cifra real de desplazados por el conflicto armado interno desde mediados de los aos 80 supera los 5 millones de personas que abandonaron o fueron despojados de entre 5 y 6 millones de hectreas. Estos desplazados forzados colaboraron para transformar a Sur/Ciudad Bolvar de Bogot, en el tercer barrio marginal ms grande del mundo y ensancharon los tugurios de otras ciudades.

Con el cuento de la guerra contra la droga las Agencias estadounidenses desarrollan tanto el trfico de drogas como el de armas. A la vez que todo tipo de actividades desestabilizadoras en el continente. Por eso el camino a seguir por nuestros pases es expulsar a la DEA y dems Agencias como hizo Bolivia en noviembre de 2008.

Es revelador que hoy las negociaciones de Paz entre las FARC y el gobierno Colombiano se realicen en La Habana y no en Washington. La capital de EEUU es un mbito adecuado para proyectar intervenciones militares o matanzas con drones. Cuba en cambio ofrece solidaridad internacional en salud y educacin. Es un territorio propicio a negociaciones de Paz. Es el contraste entre apostar al ser humano y a la vida o a las armas, la destruccin y la muerte.

Isla de Santa Catarina

Brasil

Desacato.info

Notas

1/ The Center for Public Integrity, Report Finds $362 Billion in No-Bid Contracts at the Pentagon 29 de septiembre de 2004.

2/ The Center for Public Integrity, Ibd.

3/ Mszros, Istvn, Para Alm do Capital, Editorial Boitempo, So Paulo, 2002, p. 687.

4/ Ibd. p. 693.

5/ Ibd. p. 687-688.

6/ Bajo el gobierno de Ronald Reagan, en 1985, desde Mxico, la CIA, la DEA y el Departamento de Estado organizaron el apoyo a los Contras que luchaban para derrocar al gobierno sandinista de Nicaragua. Los narcotraficantes mexicanos hicieron de intermediarios entre los crteles de la droga de Medelln que enviaban por avin cargamentos de cocana a Mxico, que eran cambiados por armas que venan de EEUU y luego enviadas en el mismo avin a la Contra nicaragense. Los narcos mexicanos que quedaban con la droga la introducan en EEUU, bajo proteccin de la DEA, la CIA y el FBI para abastecer el consumo estadounidense. Toda la operacin fue dirigida directamente por el vicepresidente de Ronald Reagan, George Bush (padre) que cre el grupo de trabajo que condujo toda la artimaa. Las relaciones entre la CIA la DEA y el cartel de Medelln quedaron de manifiesto en las declaraciones de Ernest Jacobsen, agente de la DEA en la investigacin que abri la Cmara de Representantes de Estados Unidos sobre el escndalo Irn-Contras.

7/ El secretario de Justicia de Estados Unidos, Eric Holder, fue cuestionado en el Congreso por su manejo del polmico programa 'Rpido y Furioso', por el que armas de EE.UU. terminaron en manos del narcos mexicano. La Agencia de Control de Armas y Tabaco (ATF por sus siglas en ingls) del gobierno de Estados Unidos cre la 'Operacin Rpido y Furioso', donde de manera arbitraria, liber armamento de alto calibre hacia el sur de la frontera, dot de armas a narcotraficantes mexicanos para rastrear su uso y detener a sus poseedores. El operativo estadounidense 'Rpido y Furioso' realizado en 2009 supuestamente para detectar armas en manos de los capos de la droga en Mxico, termin siendo un negocio de venta de armas al narcotrfico. De acuerdo a una investigacin especial de la cadena Univision, esas armas provistas por EEUU, fueron utilizadas en diversas matanzas del narco en Mxico. Noticias.terra.com 20 06 2012. Vea una cronologa de toda la operacin Rpido y Furioso en Univision http://noticias.univision.com/aqui-y-ahora/article/2012-09-30/cronologia-rapido-y-furioso#ixzz28SfguJZk 30 setiembre 2012.

8/ Ms detalles en Univision.com: http://noticias.univision.com/aqui-y-ahora/article/2012-09-30/inundan-a-mexico-millones-armas-ilegales#ixzz28SzF3Lwc 30 de setiembre 2012.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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