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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 17-12-2012

Leninismo selectivo (la enfermedad senil del revisionismo)

Manuel Navarrete
Rebelin


La primera vez que le La enfermedad infantil del izquierdismo yo era un adolescente. Por ello, hace unos das decid releerlo. Tal vez no lo entend en su momento, tal vez me haga replantearme mis posiciones, pensaba. Y vistas las citas que los revisionistas suelen esgrimir y descontextualizar, haba acabado por pensar que, probablemente, nada ms terminarlo me convertira en una especie de walking dead e ira, sin poder evitarlo, a afiliarme a CC OO, justificando de paso el vergonzoso pacto de gobierno de IU con el PSOE en Andaluca. Pero, sorprendentemente, no ha sido as.

Lenin escribi este interesante panfleto en 1920. En 1969, un tal Danny Cohn-Bendit (que, por lo visto, se divirti mucho en la universidad) le respondi escribiendo un engendro titulado El izquierdismo, remedio a la enfermedad senil del leninismo. El tiempo dejara a cada cual en su lugar: Cohn-Bendit es actualmente europarlamentario e hizo campaa por el S a la Constitucin Europea, es decir, por el s a la enfermedad (para todas las edades) del capitalismo.

Con todo, usar la ocurrente expresin de este traidor, porque la enfermedad senil del revisionismo resulta extraamente selectiva a la hora de citar a Lenin. Casualmente, slo se citan aquellos pasajes pasados que sirven para justificar las traiciones presentes. Se cita la pgina 44 de este libro, donde Lenin habla de la necesidad de participar en los sindicatos reaccionarios. Tambin se cita la pgina 52, donde Lenin insta a sus partidarios a participar en los parlamentos burgueses, o la 90, en la que Lenin llama a los comunistas britnicos a apoyar a los socialdemcratas ingleses de la II Internacional (los laboristas). Y, naturalmente, como me dijo uno de la UJCE, se considera que quienes no intentamos amoldar nuestra realidad poltica a estas citas descontextualizadas no somos verdaderos leninistas. Qu drama!

Curiosamente no se cita ni se intenta amoldar la realidad a la pgina 12, en la que Lenin habla de combinar las acciones legales e ilegales, de eliminar a los reformistas como agentes burgueses en el interior del movimiento obrero y de negar las ilusiones pacifistas. Tampoco se cita ni se intenta amoldar la realidad a la pgina 20, en la que Lenin defiende la tctica aplicada en 1905 por los revolucionarios rusos: el boicot a las elecciones parlamentarias burguesas. Otra casualidad!

No vemos que citen ni intenten amoldar la realidad a la pgina 43, donde Lenin habla de la necesidad de una lucha implacable para expulsar de los partidos y sindicatos a los lderes oportunistas. Ni la pgina 52, en la que Lenin habla de que los bolcheviques no deban rebajarse al nivel de conciencia de las masas, sino decirles la amarga verdad. Ni la pgina 58, en la que Lenin dice explcitamente que la abstencin electoral no siempre es un error, pues hay condiciones para el boicot. Ni la pgina 62, en la que Lenin pide una crtica intransigente y violenta contra los jefes de la izquierda que no usen el parlamento de una manera revolucionaria, es decir, con la intencin de denunciar al propio parlamento y destruirlo, exigiendo adems la expulsin y sustitucin de esos jefes. Ni la pgina 73, en la que vuelve a hablar de establecer una lucha implacable contra la direccin oportunista de los partidos obreros.

Por otro lado, ya que las pginas 44, 52 y 90 les resultan a los revisionistas tan importantes, podran explicarme por qu carece en cambio de importancia la pgina 96, en la que Lenin propone la transformacin de la huelga en insurreccin armada y habla de los soviets como sepultureros del parlamentarismo burgus. Tampoco parecen considerar importante la pgina 97, en la que Lenin explica cmo la III Internacional venci a la II, aunque sta ltima fuera en principio mucho ms grande; o la pgina 106, en la que Lenin explica por qu los comunistas ingleses deben apoyar la independencia de Irlanda contra el imperialismo britnico; o la pgina 109, en la que Lenin dice que el hecho de que los peridicos burgueses criticaran al bolchevismo benefici al bolchevismo; o la 123, en la que llega a dar la razn a Bordiga en la idea de que hay que expulsar de los partidos de izquierda a todos los social-traidores reformistas.

Por supuesto, est ms all de toda esperanza que ese compaero de la UJCE, que me requis el carn de leninista (hecho que, como podr imaginarse, me produjo una honda preocupacin), lea tambin, aparte de la cita descontextualizada de sus manuales formativos, los pasajes completos en los que Lenin expone claramente qu es aquello que rechaza: no los sindicatos alternativos, inexistentes en ese momento, sino los consejos o uniones obreras que propona crear la izquierda germano holandesa (pg. 40), las nuevas formas organizativas inventadas por ellos (pg. 44). O aquellos pasajes en los que Lenin explica a qu se refiere con sindicatos reaccionarios: apoliticismo, estrechez corporativa, espritu rutinario (pg. 41). Es decir, no pretendo que el compaero asimile que Lenin no hablaba de fenmenos como los liberados sindicales o la firma del pensionazo, por el sencillo motivo de que no lleg a conocerlos. Que habra que ver si CC OO sera para Lenin un sindicato reaccionario (no por lo reaccionario, cosa en la que no habra duda, sino por lo de sindicato), o sera ms bien un autntico aparato del Estado burgus.

Tampoco puedo esperar que el compaero comprenda que Lenin habla de participar en esos sindicatos porque en esos momentos eran las organizaciones en las que estn las masas (pg. 45), dando la cifra de nada menos que 7 millones de afiliados en la Inglaterra de 1920, mientras que hoy da las masas no estn en CC OO, sino que odian a CC OO y la tasa de afiliacin es muy baja.

Tengo otros amigos, en este caso en el PCPE o Izquierda Anticapitalista, a los que no estoy seguro de poder explicarles que, en efecto, Lenin dice que hay que participar en el parlamento burgus (pg. 53), pero que presentando candidaturas que obtienen 20 mil votos no se lleva a ningn candidato al parlamento burgus, a no ser que vivas en un pas de un milln de habitantes

Pero La enfermedad infantil no es el nico libro de Lenin. A todos mis amigos, y en particular a los revisionistas, tan fieles a las pginas 44, 52 y 90 de un solo libro de Lenin, casualmente se les olvida citar el artculo Informe sobre la revolucin de 1905, en el que Lenin deca que el desarrollo de la revolucin conduce inevitablemente hacia la lucha armada. O el artculo Ejrcito revolucionario y gobierno revolucionario (julio de 1905), donde Lenin dice el ejrcito revolucionario se necesita porque los grandes problemas de la historia se revuelven nicamente por la fuerza.

Insisten obsesivamente en no radicalizar sus consignas para no asustar a la gente y ganar militantes, pero al hacerlo olvidan, tambin casualmente, el artculo Una gran iniciativa (junio de 1919), en el que Lenin dice: La movilizacin de los comunistas para la guerra ha venido a ayudarnos: los cobardes y los miserables han huido del partido. Mejor que mejor!.

Condenan la violencia y adoran los pasetos (tambin llamados manifestaciones) folklricos, olvidndose casualmente del artculo Los asustados por el fracaso de lo viejo, publicado por Lenin en Pravda en diciembre del 17 y el que el lder ruso se burlaba con sorna de los que se asustan de que la lucha de clases llegue a una exacerbacin extrema y se transforme en guerra civil, la nica guerra legtima, la nica justa, la nica sagrada, no en el sentido clerical de la palabra, sino en el sentido humano de guerra sagrada de los oprimidos contra los opresores, aadiendo la clebre cita de Marx en la que el barbudo nos ense aquello de que la violencia es siempre la comadrona de la vieja sociedad.

En fin, es mejor acabar porque todo esto no vale para nada. Lo nico que sirve es la creacin de razonamientos y lemas nuevos partiendo de nuestro contexto, y sera dogmtico seguir desempolvando (y sesgando) citas de Lenin para demostrar otra cosa que no fuera la incoherencia de quienes creen ponerse a salvo desempolvando (y sesgando) citas de Lenin. El caso es que me siento incapaz de cuatro cosas:

  1. De conseguir que esta gente no sesgue citas, picoteando aqu o all segn sus intereses dogmticos o -en el caso de los revisionistas- para justificar las traiciones polticas o sindicales ms viles.

  2. De conseguir que esta gente comprenda que el marco contextual debe descodificarse junto al mensaje; que ste slo puede analizarse analizando tambin dicho marco; que pensar que Lenin dira lo mismo hace un siglo que ahora es considerarlo un autntico idiota.

  3. De conseguir que esta gente comprenda que, incluso en su contexto, Lenin, por aquello de no ser un dios, era falible y por tanto poda equivocarse.

  4. Y de ser tan ingenuo como quienes piensen que tras las comillas de los casualmente de este artculo no se oculta la certeza de que esto no es un combate ideolgico, sino un combate contra quienes tratan de pillar silloncitos y garantizar el sustento de enormes aparatos de liberados y chorizos que trabajan bien en los sindicatos amarillos, bien en las diputaciones.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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