Portada :: Espaa :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-12-2012

El derecho a la salud no se vende, se defiende

Ismael Garca Gmez
Rebelin


Las responsabilidades de los representantes polticos en cualquier sociedad son muchas y complejas pero probablemente ninguna de ellas es ms importante que las relacionadas con el derecho a la salud. De ellas depende tanto nuestro bienestar como la longevidad de nuestro proceso vital. La Constitucin espaola, la ley General de Sanidad y la Ley 8/2000 de Ordenacin Sanitaria de Castilla La Mancha son claras a la hora de reconocer el derecho a la salud de los castellano manchegos y de arbitrar todo tipo de medidas en prevencin de las enfermedades y promocin de la salud

Podemos estar satisfechos del grado de cumplimiento del derecho a la salud en Castilla La Mancha? Nos engaaramos si nos mostrramos triunfalistas en el modo cmo el sistema de salud regional (lo mismo podramos decir del resto de comunidades) viene gestionando el derecho a la salud conforme al nivel de conocimientos que hoy se tiene sobre los agentes que causan las enfermedades, el modo de prevenir estas y la salud en sentido positivo como estado de bienestar. Hasta hace poco ms de un siglo, los humanos no tuvimos ms opcin que abordar la salud desde la enfermedad, haciendo todo lo posible por restablecerla. Se imaginan que en la Edad Media nuestros antepasados hubieran sabido que las pulgas de las ratas transmitan la peste? Podemos estar seguros de que no se hubieran cruzado de brazos ante la posibilidad de prevenir la enfermedad a travs de la desratizacin. Aunque es cierto que durante los aos de democracia se han tomado medidas eficaces en la prevencin de las enfermedades infecciosas, tenemos que afirmar que, por lo que se refiere a las enfermedades degenerativas (cardiovasculares, cncer, autoinmunes, endocrinas, ms del 90% de la morbimortalidad humana), estamos en una posicin muy parecida a la del hombre medieval, con la diferencia de que ahora disponemos de la informacin sobre las causas de este tipo de enfermedades y el modo de prevenirlas. Aqu el objetivo no suele ir ms all del diagnstico precoz (que se suele identificar perversamente con la prevencin, creando falsas expectativas a la poblacin sobre el alcance de este concepto). Y, sin dejar de reconocer el valor de esta prctica, a menudo el objetivo no es otro que medicalizar la vida de los ciudadanos el mayor tiempo posible.

Hoy la enfermedad debera estar considerada como un fallo en el sistema sanitario y no como el principio legitimador de su actuacin. Por tanto, no es admisible que la jornada de los sanitarios en atencin primaria se dedique casi en su totalidad a atender la demanda de morbilidad con la clebre pregunta: qu sntomas tiene?. Entre nuestros sanitarios y nosotros los usuarios debera producirse un compromiso mutuo: nosotros deberamos apoyarles en la defensa y mejora de su puesto de trabajo en la sanidad pblica y ellos deberan mostrarnos ms respeto y consideracin cada da dedicando mucho ms tiempo a la atencin programada para la prevencin de las enfermedades y la promocin de la salud a travs de la educacin sanitaria, los programas de salud, estudios epidemiolgicos, diagnstico de factores de riesgo etc.. Este y no otro sera el mejor modo de blindar nuestra sanidad pblica frente a las pretensiones del negocio privado, que no tiene nada que ofrecer en prevencin y promocin (en la proteccin de nuestra salud) pero s mucho que ganar en el tratamiento de las enfermedades y la rehabilitacin.

Por qu nuestro sistema pblico no defiende la salud desde la prevencin y la promocin si se conocen las causas de las enfermedades degenerativas y el modo de impedir o retrasar su aparicin, son procesos ms baratos que la curacin y la rehabilitacin y, adems, nos permitira mayor calidad y aos de vida? Slo hay una razn por la que nuestra sanidad pblica no hace lo correcto: el negocio privado. Debera ser suficiente este dato para que cualquier ciudadano sintiera verdadera fobia hacia el negocio privado en todo lo relacionado con la salud. Por si alguno anda un poco despistado sobre cmo el negocio privado est determinando que nuestro sistema sanitario pblico siga siendo manifiestamente mejorable, pondr un ejemplo: el gasto farmacutico. Acaso no es cierto que los medicamentos que se recetan en los centros sanitarios pblicos son fabricados y comercializados por empresas privadas, algunas tan gigantescas como Bayer, Aventis, Novartis o Monsanto? Nada menos que en 5000 millones de euros (casi un billn de las futuras pesetas, que dira Wyoming) podra cifrarse el ahorro farmacutico en Espaa si se actuara correctamente. Los incentivos econmicos (por decirlo suave) que las grandes corporaciones farmacuticas dan al personal y directivos sanitarios por recetar sus frmacos tienen parte de culpa de que apenas se haga nada en prevencin, se prescriban los medicamentos ms caros al primer sntoma (como dice la tele), no se usen adecuados instrumentos de diagnstico en las consultas o que la poblacin sienta verdadera devocin por tratamientos que muchas veces no influyen en la curacin y otras provocan efectos secundarios.

A dnde nos conducira la privatizacin de la gestin pblica en Castilla La Mancha? A donde conduce todo negocio privado: a la maximizacin de beneficios. Aquellos que piensen que el negocio privado quiere ampliar su presencia en la sanidad pblica o sustituir a esta para mejorar nuestra salud y abaratar el coste sanitario es que est todava en el primer hervor. Ahora la pregunta es: cmo se maximiza la rentabilidad en el negocio sanitario privado? Dado que slo la enfermedad y la rehabilitacin son negocio, la respuesta no puede ser ms sencilla: fomentando los hbitos de vida poco saludables. Con qu pas asociara la comida basura (Mcdonalds, Burguer King), las bebidas nada recomendables (Coca cola, Fanta, Pepsi) o las marcas de tabaco ms prestigiosas (Winston, Marlboro)? Premio para el caballero: USA, la nacin que ha hecho ms concesiones al negocio sanitario privado, que se muestra ms tolerante con las empresas que perjudican la salud, que ms gasta en sanidad con diferencia, que tiene una de las poblaciones con ms enfermos crnicos y que cuenta con una esperanza de vida menor a la de Cuba, una nacin del tercer mundo pequea, pobre, con sanidad pblica integral, vilmente asediada por aquella y que gasta menos de la dcima parte por habitante. Por tanto, permitir en Espaa que la sanidad se vaya privatizando significara que los hbitos de vida de los espaoles seran cada da menos saludables y significara tambin que la actuacin de los servicios sanitarios pblicos con gestin privada se limitara exclusivamente a atender la enfermedad y rehabilitar al enfermo.

Supongamos que cualquiera de las compaas privadas de Castilla La Mancha fuera adjudicataria de la gestin de centros de salud en la comunidad, alguien piensa que el personal de esta empresa dedicara ni 5 minutos a la educacin sanitaria de la poblacin o a hacer programas de salud dirigidos a la prevencin de las enfermedades? Su nico objetivo (como es tpico de la economa privada) sera maximizar beneficios (facturar la mayor cantidad posible al menor coste), de ah que las experiencias puestas en marcha en la Comunidad Valenciana, Comunidad Madrilea y Catalua estn disparando el gasto y haciendo inviable el proyecto bajo el modelo sanitario actual (el objetivo ltimo para que pudiera funcionar tendra que ser la privatizacin total de la sanidad para que no existiera competencia desleal del sector pblico, dejando quiz un servicio residual dedicado a la beneficencia y grupos especiales, como el Medicare y el Medicaid norteamericanos). Sumemos a lo dicho una situacin de oligopolio que elimine la competencia para que las compaas puedan cobrar las facturas ms abultadas y para que los protocolos de actuacin permitan derivar a la beneficencia o a su suerte a los enfermos crnicos y ancianos o la realizacin de pruebas de diagnstico y tratamientos innecesarios y tendremos el cuadro perfecto de lo que es la maximizacin de rentabilidad en el negocio sanitario. Como resultado, en Estados Unidos los ciudadanos viven en estado de pnico ante la posibilidad de enfermar si estn entre los 50 millones de excluidos o han perdido el trabajo y con ello el seguro mdico. Una simple operacin por rotura sea puede costar ms de 60.000 euros. Con mucha frecuencia, es la causa de que la gente se arruine, tenga que vender la casa o se endeude con el banco de por vida. Obama prometi un sistema pblico como el canadiense o el francs, pero el poder de las grandes corporaciones del sector es tan grande, que hoy estn amenazados de muerte el Medicare y el Medicaid, ya que, como sistemas pblicos, mucho ms eficientes y sin nimo de lucro, le hacen una competencia desleal a la medicina privada. Aquellos que quieran vivir en el infierno que apoyen las nuevas medidas privatizadoras y los que quieran un sistema sanitario pblico sin nimo de lucro y centrado en velar por la salud que apoyen las iniciativas del personal sanitario y movimientos sociales en la defensa y mejora del sistema pblico universal gestionado pblicamente.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter