Presidente de
la República
de Chile
París, 12 de diciembre 2012
Señor Presidente
Permítame
llamar su atención sobre la preocupante situación de los presos mapuches que
han iniciado una huelga de hambre, corriendo el riesgo de añadir a la abyecta
sentencia que los afecta, el riesgo de morir. Leonardo Quijón inició una huelga
de hambre el 27 de noviembre pasado, Héctor Llaitul y Ramón Llanquileo por su
parte, iniciaron su propia huelga de hambre el 15 de noviembre. Héctor Llaitul
ya ha sido hospitalizado y su estado de salud sigue siendo una preocupación
importante.
Estos tres
hombres, pero también otros presos, fueron condenados a penas obtenidas después
de juicios en el que sus derechos
fundamentales de acceso a un juicio justo y, conforme al artículo 14 del Pacto
Internacional de derechos civiles y políticos, no se han respetado.
Yo misma,
Observadora internacional en el juicio de Cañete, en diciembre de 2011, pude
constatar, desgraciadamente y entre otras cosas, que muchos testigos fueron
presionados, otros lograron la remisión o la anulación de las penas, lo que han
afirmado y reconocido oficialmente durante las audiencias.
Los Mapuche,
excluidos de las tomas de decisiones, marginados, explotados, a menudo víctimas
de la represión, la tortura y el asesinato cuando se expresan en defensa de sus
derechos, luchando durante décadas, para que sus tierras no le sean usurpadas
en beneficio de las empresas transnacionales, muy poco respetuosas del
ecosistema y de sus tradiciones.
Este
acaparamiento de tierras se realiza con la ayuda de la policía militarizada de
Chile y viola el derecho al desarrollo establecido en la Declaración sobre el
Derecho al Desarrollo (1), que se centra en el desarrollo como el derecho de
los pueblos en primer lugar, y luego el individuo. Con esta Declaración, el
derecho al desarrollo está en el centro los derechos humanos y se interesa a la
interdependencia que existe entre el desarrollo económico, social, político y
cultural. Desde el momento que la soberanía del Pueblo Mapuche es negada, el
derecho a su desarrollo es necesariamente ignorado.
En el año
2005, la Asamblea
General proclamó el período 2005-2015, como el segundo
decenio Internacional de los Pueblos Indígenas. En este marco, y antes del
final de esta década, el gobierno de Chile haría bien en dar una respuesta
positiva a los objetivos generales de la presente década, en particular
aquellos destinados a "promover la plena participación de los pueblos
indígenas, en la toma de decisiones en lo que directa o indirectamente afecta a
sus modos de vida, sus tierras y territorios tradicionales, su integridad
cultural y todo otro aspecto que concierne sus vidas "a" redefinir
las prioridades de desarrollo para promover el principio de equidad y respeto a
la diversidad cultural y lingüística de los pueblos indígenas" y
"poner en marcha mecanismos de supervisión estrictos reforzando el sistema
de rendición de cuentas en todos los niveles con respecto a la aplicación de
las medidas legales, políticas y operativas de protección de los pueblos
indígenas y el mejoramiento de sus condiciones de vida. "
La
liberación de los presos, injustamente condenados, sería un primer paso hacia
una redefinición de las relaciones entre las instituciones chilenas y los
mapuches y, sería también evitar un drama humano que en un Estado democrático
donde se afirma que todos los ciudadanos son iguales, no debiese tener lugar.
Es el
momento también para detener la instrumentalización de lo que constituye el
derecho, y también de la manipulación del derecho, y más en general, de los
derechos en favor de una ideología que quiere legalizar las prácticas
liberticidas en contra de todas las normas internacionales de protección de los
derechos humanos.
Estoy
segura de que miles de personas como usted serán sensibles a esta situación que
lleva a hombres y mujeres a cometer lo
irreparable contra sí mismos, porque todos los canales de respeto a la dignidad
humana, el derecho a la no discriminación, con su corolario de igualdad, están
cerradas para ellos.
(1)Adoptada
por la Asamblea
general en su resolución 41/128 en fecha del 4 diciembre 1986
En la
espera de su respuesta, señor Presidente, le envío mis respetuosos saludos
Mireille
Fanon-Mendès France
Experta del
Grupo de trabajo sobre los descendientes de africanos en el Consejo de Derechos
Humanos de las Naciones Unidas
Traducción: CECT Francia
/ Difusion : CECT Chile