Portada :: Chile :: Pueblo Mapuche: Cinco siglos de Resistencia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2012

Carta de Mireille Fanon-Mendes-France, Presidente de la Fundacin Frantz Fanon
"Seor Sebastin Piera..."

Mireille Fanon-Mendes-France
Rebelion


Seor Sebastin Piera
Presidente de la Repblica de Chile
Pars, 12 de diciembre 2012
 
Seor Presidente
Permtame llamar su atencin sobre la preocupante situacin de los presos mapuches que han iniciado una huelga de hambre, corriendo el riesgo de aadir a la abyecta sentencia que los afecta, el riesgo de morir. Leonardo Quijn inici una huelga de hambre el 27 de noviembre pasado, Hctor Llaitul y Ramn Llanquileo por su parte, iniciaron su propia huelga de hambre el 15 de noviembre. Hctor Llaitul ya ha sido hospitalizado y su estado de salud sigue siendo una preocupacin importante.

Estos tres hombres, pero tambin otros presos, fueron condenados a penas obtenidas despus de juicios en el que sus derechos fundamentales de acceso a un juicio justo y, conforme al artculo 14 del Pacto Internacional de derechos civiles y polticos, no se han respetado.

Yo misma, Observadora internacional en el juicio de Caete, en diciembre de 2011, pude constatar, desgraciadamente y entre otras cosas, que muchos testigos fueron presionados, otros lograron la remisin o la anulacin de las penas, lo que han afirmado y reconocido oficialmente durante las audiencias.

Los Mapuche, excluidos de las tomas de decisiones, marginados, explotados, a menudo vctimas de la represin, la tortura y el asesinato cuando se expresan en defensa de sus derechos, luchando durante dcadas, para que sus tierras no le sean usurpadas en beneficio de las empresas transnacionales, muy poco respetuosas del ecosistema y de sus tradiciones.
Este acaparamiento de tierras se realiza con la ayuda de la polica militarizada de Chile y viola el derecho al desarrollo establecido en la Declaracin sobre el Derecho al Desarrollo (1), que se centra en el desarrollo como el derecho de los pueblos en primer lugar, y luego el individuo. Con esta Declaracin, el derecho al desarrollo est en el centro los derechos humanos y se interesa a la interdependencia que existe entre el desarrollo econmico, social, poltico y cultural. Desde el momento que la soberana del Pueblo Mapuche es negada, el derecho a su desarrollo es necesariamente ignorado.

En el ao 2005, la Asamblea General proclam el perodo 2005-2015, como el segundo decenio Internacional de los Pueblos Indgenas. En este marco, y antes del final de esta dcada, el gobierno de Chile hara bien en dar una respuesta positiva a los objetivos generales de la presente dcada, en particular aquellos destinados a "promover la plena participacin de los pueblos indgenas, en la toma de decisiones en lo que directa o indirectamente afecta a sus modos de vida, sus tierras y territorios tradicionales, su integridad cultural y todo otro aspecto que concierne sus vidas "a" redefinir las prioridades de desarrollo para promover el principio de equidad y respeto a la diversidad cultural y lingstica de los pueblos indgenas" y "poner en marcha mecanismos de supervisin estrictos reforzando el sistema de rendicin de cuentas en todos los niveles con respecto a la aplicacin de las medidas legales, polticas y operativas de proteccin de los pueblos indgenas y el mejoramiento de sus condiciones de vida. "

La liberacin de los presos, injustamente condenados, sera un primer paso hacia una redefinicin de las relaciones entre las instituciones chilenas y los mapuches y, sera tambin evitar un drama humano que en un Estado democrtico donde se afirma que todos los ciudadanos son iguales, no debiese tener lugar.
Es el momento tambin para detener la instrumentalizacin de lo que constituye el derecho, y tambin de la manipulacin del derecho, y ms en general, de los derechos en favor de una ideologa que quiere legalizar las prcticas liberticidas en contra de todas las normas internacionales de proteccin de los derechos humanos.
Estoy segura de que miles de personas como usted sern sensibles a esta situacin que lleva a hombres y mujeres a cometer lo irreparable contra s mismos, porque todos los canales de respeto a la dignidad humana, el derecho a la no discriminacin, con su corolario de igualdad, estn cerradas para ellos.

(1)Adoptada por la Asamblea general en su resolucin 41/128 en fecha del 4 diciembre 1986
En la espera de su respuesta, seor Presidente, le envo mis respetuosos saludos
 
Mireille Fanon-Mends France
Experta del Grupo de trabajo sobre los descendientes de africanos en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas
 
Traduccin: CECT Francia / Difusion: CECT Chile


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