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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2012

Siria
La cada hacia la guerra santa

Patrick Cockburn
The Independent

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Es uno de los videos ms horripilantes de la guerra en Siria. Muestra a los rebeldes sirios, uno de ellos un nio, decapitando a dos hombres. El nio corta con un machete el cuello de un hombre de mediana edad tumbado en la calle con la cabeza sobre un bloque de hormign. Al final de la cinta, un soldado, al parecer del Ejrcito Libre Sirio, levanta las cabezas agarradas por los cabellos en seal de triunfo.

El video es ampliamente visto en YouTube por los sirios, reforzando sus temores de que Siria est imitando la cada de Irak en una guerra asesina en los aos despus de la invasin estadounidense de 2003. Fomenta una creencia entre las minoras musulmanas no sunes de Siria, y sunes asociados con el gobierno como soldados o empleados pblicos, de que no habr un futuro seguro para ellos en Siria en caso de una victoria rebelde. En una versin del video, de las diversas que circulan, los hombres decapitados son identificados como oficiales pertenecientes a la comunidad alau de 2,5 millones de miembros. Se trata de una secta chi a la cual pertenecen el presidente Bashar al-Asad y miembros importantes de su rgimen. Las decapitaciones, filmadas con tanto orgullo por los perpetradores, pueden convencer a los alaues de que no tienen otra alternativa que combatir hasta el fin.

El video subraya una alarmante contradiccin de la poltica de EE.UU. y sus aliados. La semana pasada, 130 pases reconocieron a la Coalicin Nacional de Fuerzas Revolucionarias y Opositoras Sirias como representante legtima del pueblo sirio. Pero al mismo tiempo, EE.UU. ha denunciado al Frente al-Nusra, la fuerza combatiente ms efectiva de los rebeldes, por terrorista y afiliado aal Qaida. Paradjicamente, EE.UU. hace casi exactamente las mismas afirmaciones de terrorismo contra al-Nusra que el gobierno sirio. Incluso de un modo ms extrao; aunque tantos Estados reconocen ahora a la Coalicin Nacional como representante legtima del pueblo sirio, no est claro si los rebeldes en Siria estn de acuerdo. Multitudes encolerizadas en reas controladas por los rebeldes en el norte de Siria corearon el viernes somos todos al-Nusra mientras se manifestaban contra la decisin de EE.UU.

Los videos presentados en YouTube juegan un rol tan central en la guerra de propaganda en Siria que siempre hay que cuestionar su autenticidad y origen. En el caso del video de la decapitacin, los detalles parecen demasiado convincentes. Nadim Houry, director adjunto de Human Rights Watch en Medio Oriente y el Norte de frica, ha visto el video muchas veces para identificar las circunstancias, a los perpetradores y el lugar donde tuvieron lugar los asesinatos. No tiene dudas de su autenticidad en general, pero dice que la mencin de un distrito sugiere que podra estar en Deir el-Zhor (en Siria oriental). Peroen el rea inmediatamente al norte de Homs hay personas queinsisten en que las decapitaciones tuvieron lugar all. Las vctimas no han sido identificadas. La primera vez que se mostr una versin de la cinta fue en la pro gubernamental Sama TV el 26 de noviembre, pero se ha visto ampliamente en YouTube en Siria durante la semana pasada.

La pelcula comienza mostrando a dos hombres de mediana edad esposados juntos sentados en un sof en una casa, rodeados por sus aprehensores que a veces los abofetean y los golpean. Los sacan a la calle. A un hombre vestido con una camisa negra lo maltratan y lo patean hasta que lo obligan a acostarse con la cabeza sobre un bloque de hormign. Un muchacho, que aparenta 11 o 12 aos, le corta el cuello con un machete, pero no llega a cercenarlo. Luego un hombre termina la tarea y le corta la cabeza. Al segundo hombre, con una camisa azul, tambin le obligan a tumbarse con la cabeza sobre un bloque y lo decapitan. Los asesinos agitan las cabezas frente a la cmara y las dejan sobre los cuerpos. El muchacho sonre mientras posa con un rifle junto a un cadver decapitado.

El video de la ejecucin es muy similar a los realizados otrora por al Qaida en Irak para demostrar su impiedad hacia sus enemigos. En realidad no es sorprendente ya que muchos de los combatientes ms experimentados de al-Nusra alardean de que hasta hace poco han estado combatiendo al gobierno predominantemente chi de Irak como parte de la franquicia local de al Qaida. Su agenda es totalmente sectaria y han mostrado ms entusiasmo en la matanza de chies, a menudo con bombas detonadas en medio de multitudes en mercados o mezquitas al aire libre, que en el combate contra los estadounidenses.

El levantamiento sirio, que comenz en marzo de 2011, no siempre estuvo tan sediento de sangre o tan dominado por los sunes, que representan un 70% de la poblacin de 23 millones de Siria. Al principio, las manifestaciones fueron pacficas y las demandas centrales de los manifestantes eran por un rgimen democrtico y derechos humanos, en vez de un gobierno violento, arbitrario y autocrtico. Hay sirios que afirman que la gente que se opone al rgimen sigue siendo la caracterstica central del levantamiento, pero hay evidencias de que el movimiento se ha deslizado hacia el fundamentalismo islmico sectario que quiere librar una guerra santa.

El video de la ejecucin es la ilustracin ms grfica de la profundizacin del fanatismo religioso por parte de los rebeldes, pero no es la nica. Otro video reciente muestra a combatientes del Ejrcito Libre Sirio quemando y profanando una husseiniyah chi (casa de reunin religiosa similar a una mezquita) en Idlib en el norte de Siria. Corean oraciones victoriosas mientras prenden fuego al edificio, queman banderas utilizadas en procesiones religiosas chies y pisotean cuadros religiosos. Si el ELS fuera a repetir ese ataque contra un venerado lugar sagrado chi comola mezquita Sayyida Zeinab de Damasco, a la que los peregrinos iranes e iraques han concurrido en masa en el pasado yahora est prcticamente rodeada de rebeldes, podra haber un explosin de odio y lucha religiosa entre sunes y chies en todo Medio Oriente. Los observadores iraques advierten de que fue la destruccin del lugar sagrado chi en Samarra, al norte de Bagdad, por una bomba de al Qaida en 2006, la que deton una guerra sectaria en la que murieron decenas de miles de personas.

La analoga con Irak es inquietante para los gobiernos de EE.UU. y Gran Bretaa. Ellos y sus aliados estn ansiosos de que en el caso de Siria se eviten los desastrosos errores que cometieron durante la ocupacin iraqu. Idealmente querran derrocar el rgimen, librarse de Bashar al-Asad y de la actual dirigencia, pero sin disolver la maquinaria gubernamental o introducir cambios revolucionarios como hicieron en Bagdad al transferir el poder de los sunes a chies y kurdos. Esto provoc una furiosa reaccin de los baasistas y sunes, que se vieron marginados y empobrecidos econmicamente.

Washington quiere que se vaya Asad, pero tiene dificultades para domar al tigre revolucionario sun. Hace tiempo que las potencias occidentales esperan una divisin de la elite siria, pero hasta ahora hay pocas seales de que est ocurriendo. Si se consideran las deserciones como una medida de la cohesin poltica, no ha habido ninguna seria, dijo un diplomtico en Damasco.

La Siria actual se parece al Irak de hace nueve aos en otro aspecto inquietante. Ahora he estado diez das en Damasco y todos los das me impresionaba el hecho de que la situacin en reas de Siria que he visitado es totalmente diferente del cuadro que pintan al mundo los dirigentes y medios extranjeros. La ltima vez que me sent as fue en Bagdad a finales de 2003, cuando todos los iraques saban que la ocupacin dirigida por EE.UU. era un desastre, precisamente cuando George W Bush, Tony Blair y gran parte de los medios extranjeros presentaban un cuadro de progreso hacia la estabilidad y la democracia bajo el sabio tutelaje de Washington y sus aclitos iraques cuidadosamente elegidos.

La visin de Siria que ms comnmente se cree en el extranjero es que los rebeldes estrechan el cerco a la capital mientras el gobierno de Asad se enfrenta la derrota en semanas o, a lo sumo, en unos meses. El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, dijo la semana pasada que el rgimen se acerca al colapso. El consenso de los medios extranjeros es que los rebeldes estn logrando inmensas ventajas en todos los frentes y que el fin puede estar prximo. Pero cuando se llega a Damasco, es para descubrir que los sirios mejor informados y los diplomticos extranjeros dicen, al contrario, que los ms recientes ataques rebeldes en la capital han sido rechazados por una contraofensiva del gobierno. Dicen que los progresos territoriales de los rebeldes, que alimentaron la especulacin en el extranjero de una posible implosin del gobierno sirio, se explican en parte por una nueva estrategia del ejrcito sirio de retirarse de puestos avanzados y bases indefendibles y concentrar sus tropas en ciudades y pueblos.

Damasco resuena a veces con el estruendo del fuego de artillera y el ocasional coche bomba, pero no est sitiada. Conduje sin dificultades 160 kilmetros hacia el norte a Homs, la tercera ciudadde Siria con una poblacin de 2,3 millones de habitantes. Homs, que fue el corazn del levantamiento, est en manos del gobierno, aparte de la Ciudad Vieja, que est controlada por el ELS. Bastiones del ELS en Damasco han sido azotados por fuego de artillera y la mayora de sus habitantes han huido a otras partes de la capital. El director del hospital militar Tishreen de 1.000 camas que cubre gran parte del sur de Siria me dijo que reciba diariamente entre 15 y 20 soldados heridos, de los cuales falleca cerca de un 20%. Esta tasa de bajas indica fuego de francotiradores, asesinatos y pequeas emboscadas, pero no una lucha hasta el fin.

Esto no significa que el gobierno est en una posicin radiante. No ha logrado recuperar el sur de Alepo o la Ciudad Vieja de Homs. No tiene las tropas necesarias para defender permanentemente las partes de Damasco que ha recuperado. Su posicin diplomtica y militar en general se erosiona lentamente y las posibilidades contra l empeoran, pero est lejos de una derrota total, a menos de que haya una intervencin militar directa de las potencias extranjeras, como en Libia o Irak, y eso no parece ser probable.

Este error de percepcin de la realidad sobre el terreno en Siria es alimentado en parte por la propaganda, pero de modo especial por la informacin inexacta y engaosa de los medios donde la parcialidad a favor de los rebeldes y contra el gobierno no tiene igual desde el auge de la Guerra Fra. Se presentan ideas exageradas de la fuerza y la popularidad de los rebeldes. En parte el responsable es el gobierno sirio. Al excluir a todos, con la excepcin de unos pocos periodistas extranjeros, el rgimen ha creado un vaco de informacin que es naturalmente colmado por sus enemigos. En este caso, los medios extranjeros crdulos han creado una informacin bsicamente falsa y propagandstica de los eventos en Siria, utilizando fuentes favorables a la oposicin como si fueran informaciones objetivas.

El video de la ejecucin es un ejemplo claro. No he encontrado a un sirio en Damasco que no lo haya visto. Tiene gran influencia en cmo ven los sirios su futuro, pero los medios dominantes fuera de Siria apenas lo han mencionado. Algunos pueden rechazar su salvajismo informal, pero es ms probable que no se muestre porque contradice mucho de lo que los dirigentes y periodistas afirman que sucede en este pas.

PATRICK COCKBURN es autor de Muqtada: Muqtada Al-Sadr, the Shia Revival, and the Struggle for Iraq.

Fuente: http://www.independent.co.uk/voices/comment/syria-the-descent-into-holy-war-8420309.html

rCR



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