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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-12-2012

Libia
La transicin democrtica se ralentiza

Lara Gmez
Aish


Un ao despus de la muerte de Gaddafi, la transicin en Libia hacia la democracia sigue un proceso lento y costoso. La economa del pas se encuentra bloqueada por el vaco institucional y por la incapacidad de las autoridades de controlar todo el territorio. Ante la cantidad de reformas pendientes, el sentimiento general de los libios se debate entre la satisfaccin por haber derrocado al dictador y la inquietud por comprobar el resultado de la revolucin.

El 20 de octubre de 2011, Muammar el-Gaddafi fue asesinado por los rebeldes libios en su ciudad natal, Sirte. Con su muerte se puso fin a 40 aos de dictadura y control frreo de la poblacin, y se abri paso la esperanza de los ciudadanos que demandaban la democratizacin del pas. Sin embargo, los nuevos lderes no han conseguido articular un nuevo sistema poltico efectivo que dirija el pas y ponga fin a la violencia incontrolada de las milicias armadas.

Aun as, la mayora de los libios todava confa en el cambio democrtico: A pesar del deterioro de la situacin econmica de algunos ciudadanos, en particular los desplazados y los profesionales que se vieron demasiado afectados por la guerra, el sentimiento de libertad tras ms de 40 aos de esclavitud fue algo sensacional, asegura Suad Naser, periodista del diario As-Saha.

Uno de los mayores problemas de seguridad nacional est relacionado con la ausencia de autoridad policial y con el trfico incontrolado de armas. Este ltimo factor ha facilitado la proliferacin de milicias en todo el pas, cuyos miembros son los mismos combatientes civiles que lucharon en la guerra y consiguieron derrocar a Gaddafi. Otros son mercenarios extranjeros al servicio de la yihad, o de las franquicias regionales que se le atribuyen a Al-Qaeda. Adems, las tribus no rabes del sur controlan esta zona, que se ha convertido en el rea ms incontrolada del pas. El contrabando de petrleo y otras mercancas incluidas personas y armas se produce a travs de esta frontera. Estos grupos operan en algunas zonas desrticas del pas de forma incontrolada, con sus propios recursos y leyes. Se han convertido en una preocupacin constante para los lderes polticos que aspiran a la transformacin democrtica de Libia.

Por otro lado, Amnista Internacional ha presentado un informe en el que se denuncian los abusos que sufren los inmigrantes y refugiados subsaharianos en el pas. Durante la era Gaddafi, podan ser detenidos de forma arbitraria por la polica, pero ahora la situacin es incluso ms grave. La creencia generalizada de que el lder libio recurri a mercenarios subsaharianos para sofocar la guerra es una de las razones que sustenta este odio. A esto se aade la incapacidad para controlar a los grupos armados y el aumento de la inseguridad. La organizacin proderechos humanos ha advertido de forma reiterada y constante a las autoridades libias de la amenaza que representan las milicias en el pas. Les pedimos de nuevo que pongan freno a estas milicias y que hagan que rindan cuentas.

La coyuntura institucional en Libia tampoco es demasiado alentadora. Tras la cada del rgimen gadafista se han sucedido diferentes Gabinetes interinos liderados por el Consejo Nacional de Transicin coalicin creada por los rebeldes para copar el poder poltico del pas que han sido incapaces de formar un Gobierno slido y eficaz. El da 7 de julio del 2012 se celebraron las primeras elecciones parlamentarias libias en 60 aos y en ellas result vencedora, con el 48 % de los votos, la Alianza de Fuerzas Nacionales (una coalicin compuesta por grupos liberales y prooccidentales). El hemiciclo qued compuesto por una amalgama de partidos diferentes y esto ha dificultado la formacin de un Gobierno fuerte.

Las negociaciones para nombrar un nuevo primer ministro que sustituyese a Mahmud Yibril que ocupaba este cargo en funciones y lidera el partido ganador de las elecciones se prolongaron desde que se derroc al dictador hasta septiembre de 2012. Finalmente, los miembros del Congreso Nacional eligieron tras varias votaciones al nmero dos de la Alianza de Fuerzas Nacionales, Mustafa Abu Shagur, nuevo primer ministro. Sin embargo, su paso por el Ejecutivo fue breve y no tuvo consecuencias notables, ya que no logr formar Gobierno. Apenas un mes despus de su nombramiento, el Parlamento aprob una mocin de censura.

El da 1 de octubre de 2012, la cmara legislativa otorg su confianza a Ali Zeidan, que es actualmente el primer ministro. Dos semanas despus propuso los miembros de su Ejecutivo; de las 30 personas que lo componan, la Comisin de Integridad rgano nacional encargado de comprobar que ninguno de los ministros ocup cargo alguno durante el antiguo rgimen dio el visto bueno a 24.

Estos cambios de liderazgo incrementan el vaco de poder institucional que sufre Libia y dejan al pas en una extrema debilidad interna que se traduce en enfrentamientos violentos en las calles. El pasado 11 de septiembre, el asesinato de Christopher Stevens embajador de Estados Unidos en Bengasi y tres de sus asistentes supuso uno de los momentos de mayor tensin internacional desde la revolucin. El atentado se atribuy a una milicia islamista contra la que protestaron miles de personas durante los das posteriores como muestra de rechazo a la violencia. Pero no parece un hecho aislado; lo cierto es que los cargos pblicos libios sufren una inseguridad constante, ya que los atentados y ataques contra las instituciones se producen con frecuencia. El ltimo tuvo lugar el da 21 de noviembre de 2012 cuando el director de Seguridad Nacional de Libia, Faray ad-Darsi, muri a consecuencia de un ataque perpetrado por un grupo armado.

Pese a esto, los ciudadanos an confan en la transformacin democrtica del pas y as lo reflejan las protestas que se produjeron tras el asesinato del embajador estadounidense. Adems, el jefe de la Misin de Apoyo de la ONU en Libia, Tariq Mitri, ha destacado en un informe presentado al Consejo de Seguridad los avances que se han producido en el pas y ha advertido de los retos a los que tiene que hacer frente el nuevo Gobierno. A pesar de todo, la redaccin de la nueva Constitucin y la renovacin del Ejrcito son dos de las grandes metas que el Ejecutivo se ha propuesto alcanzar.

La comunidad internacional se muestra dispuesta a ayudar a las autoridades libias a tomar el control de las calles. A mediados de noviembre del 2012, el Gobierno francs hizo pblica su intencin de ayudar a Libia mediante una asociacin estratgica de defensa y seguridad. Por su parte, Rusia ha anunciado recientemente que reanudar el entrenamiento militar del ejrcito libio; esta colaboracin empez en la dcada de 1980 pero se suspendi tras la guerra civil del pasado ao. No queda claro si las iniciativas de cooperacin estn al servicio de la nueva Libia o solo protegen los intereses de los Gobiernos de los pases que ofrecen la ayuda. Del mismo modo, tendr que pasar algn tiempo para que se pueda comprobar si la asistencia internacional sirve para estabilizar el pas y revitalizar la economa.

Fuente original: http://www.aish.es/index.php/es/component/content/article/112-claveslibia/4004-libia-12122012-la-transicion-democratica-se-ralentiza



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