Portada :: Colombia :: Dilogos de paz 2012-2014
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2012

Conferencia de Marcha Patritica en Bruselas [TEXTO + VIDEO: 1h 53 min]
Tierra, territorio y contexto de los dilogos de paz

Alberto Pinzn y Maurice Lemoine
Rebelin / Marcha Patritica

* Ponencia de Alberto Pinzn recogida de Argenpress y ponencia de Maurice Lemoine transcrita por Rebelin.






El pasado 1 de diciembre, la Marcha Patritica Blgica realiz una conferencia debate sobre el tema de Proceso de Paz,Tierra y Territorio, en la Casa de Amrica Latina, en Bruselas, donde participaron Alberto Pinzn, Medico y Antroplogo y Maurice Lemoine, Periodista del Monde Diplomatique de Francia, para analizar e informar sobre los avances del dilogo de paz entre el Gobierno colombiano y Las FARC EP en la Habana.

El Dr Alberto Pinzn, quien particip en la comisin de los notables en los dilogos paz de San Vicente del Caguan, ley una ponencia de su autoria, Tierra, territorialidad y proceso de paz, donde explica en profundidad la contradiccin del tema Tierra y territorialidad con el actual ordenamiento territorial en Colombia, que choca con el concepto de Desarrollo Rural integral que actualmente se discute en la Habana en la mesa de dilogo.

El periodista del Monde Diplomatique, Maurice Lemoine, contextualizo en un resumen histrico y cronolgico los procesos de paz en Colombia sealando desde su punto de vista periodstico las causas de los rompimientos de los anteriores dialogos de paz, la falta de garantas para el libre ejercicio de la poltica de oposicin, caso Unin Patritica, y el importante papel que juegan los movimientos sociales en el actual proceso de dilogo de paz.

Despus de la exposicin de cada uno de los conferencistas, el numeroso pblico asistente intervino con preguntas que fueron respondidas por los expertos en el tema.


Por su inters, Rebelin reproduce el contenido de ambas ponencias a continuacin:

Ponencia de Alberto Pinzn Snchez: "Tierra, territorialidad y proceso de paz"

Muchas gracias a los compaeros de la Marcha Patritica de Blgica, a ustedes, los asistentes, a los compaeros de mesa. Veo bastantes compaeros y amigos. Yo tengo la ponencia escrita para leerla. Se la envi a un amigo, y el amigo la filtr y se public en varias fuentes. Yo creo que no es un fallo de tica volver a leerla. Pero entonces quiero hacer otra pequea cosa. Tengo el diagnstico, y quiero que ustedes lo miren -despus se lo hago llegar para que lo ojeen-, el diagnstico ms grande, ms detallado, ms complejo que exista sobre el problema agrario en Colombia. Lo escribi el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, lo dio a la publicidad en septiembre del ao 2011, se llama "Colombia rural: razones para la esperanza". Tiene 500 hojas. Es lo ms grande que yo haya visto, lo ms detallado, lo ms complejo, contiene todas las cifras que ustedes quieran, es de una minucia que yo estoy sorprendido. La pregunta que yo me hice como mdico es que cuando uno tiene un dagnstico de esta naturaleza, un diagnstico de un problema o de una enfermedad tan detallado y tan preciso, lo primero que surge e la ciencia mdica y en la mente del mdico es actuar, corregir la situacin. Pero eso no se ha hecho. Por qu? Porque ese es uno de los problemas fundamentales de las ciencias sociales. Este es un diagnstico concebido bajo una mentalidad estructural-funcionalista. Aqu est la estructura y la funcin. Est el rgano y la funcin. Ahora se lo paso para que ustedes lo miren, hay hasta correlaciones estadsticas es increble. Pero no se pas a la siguiente etapa: a la abstraccin de que hablaba Carlos Marx, a la crtica de la Economa Poltica, al planteamiento poltico. Y el planteamiento poltico es muy sencillo, es el que yo les voy a leer.

Como para plantearme un poco una respuesta a eso, hice esta ponencia que se llama "Tierra, territorialidad y proceso de paz", tratando de actualizar lo que all se escribi en el ao 2011 a lo que hay hoy, en diciembre de 2012.

El primer punto del acuerdo firmado en agosto en la Habana por el Estado colombiano y las FARC-EP, sobre poltica de desarrollo agrario integral, en el primer sub-tema se lee lo siguiente: El desarrollo agrario integral es determinante para impulsar la integracin de las regiones y el desarrollo social y econmico equitativo del pas. Si se revisa con cuidado la enunciacin de todo el numeral agrario, se observa que all est contenida en lneas generales, la concepcin sobre Tierra y Territorio, que dos meses despus en Oslo, ampliara el comandante Ivn Mrquez, en su discurso de formalizacin internacional del inicio de los dilogos de paz.

No es mi deseo fatigarlos repitiendo cifras o datos, sino destacar para aquellos a quienes les cortaron la trasmisin, dos aspectos ntimamente entrelazados, que fueron esbozados por l al inicio de su discurso; para luego contrastarlos con la realidad constitucional vigente en el Pas. Uno, los datos bsicos del actual problema agrario y dos, el concepto cualitativo de Tierra como Territorio, reforzado con una cita del nuestro padre Simn Bolvar. Dijo as:

Ms de 30 millones de colombianos viven en la pobreza, 12 millones en la indigencia, el 50% de la poblacin econmicamente activa, agoniza entre el desempleo y el subempleo, casi 6 millones de campesinos deambulan por las calles vctimas del desplazamiento forzoso. De 114 millones de hectreas que tiene el pas, 38 estn asignadas a la exploracin petrolera, 11 millones a la minera, de las 750 mil hectreas en explotacin forestal se proyecta pasar a 12 millones. La ganadera extensiva ocupa 39.2 millones. El rea cultivable es de 21.5 millones de hectreas, pero solamente 4.7 millones de ellas estn dedicadas a la agricultura, guarismo en decadencia porque ya el pas importa 10 millones de toneladas de alimentos al ao.

Aquello que fue causa esencial del alzamiento armado y de una heroica resistencia campesina, a lo largo del tiempo se ha agudizado. La geofagia de los latifundistas acentu la desequilibrada e injusta estructura de la tenencia de la tierra. El coeficiente GINI en el campo alcanza el 0,89. Espantosa desigualdad! Los mismos datos oficiales dan cuenta de que las fincas de ms de 500 hectreas corresponden al 0.4% de los propietarios que controlan el 61.2% de la superficie agrcola. Se trata de una acumulacin por desposesin, cuya ms reciente referencia habla de 8 millones de hectreas arrebatadas a sangre y fuego a travs de masacres paramilitares, fosas comunes, desapariciones y desplazamiento forzoso, crmenes de lesa humanidad, acentuados durante los 8 aos de gobierno de Uribe, todos ellos componentes del terrorismo de Estado en Colombia.

Para nosotros, el concepto Tierra est indisolublemente ligado al Territorio; son un todo indivisible que va ms all del aspecto meramente agrario y que toca intereses estratgicos, vitales, de toda la nacin. Por eso la lucha por el territorio est en el centro de las luchas que se libran hoy en Colombia. Hablar de tierra significa para nosotros hablar del territorio como una categora que adems del subsuelo y el sobresuelo entraa relaciones socio- histricas de nuestras comunidades que llevan inmerso el sentimiento de patria, que concibe la tierra como abrigo, y el sentido del buen vivir. Al respecto debiramos interiorizar la profunda definicin del Libertador Simn Bolvar sobre qu es la patria, nuestro suelo, nuestro territorio: Primero el suelo nativo que nada -nos dice-, l ha formado con sus elementos nuestro ser; nuestra vida no es otra cosa que la esencia de nuestro propio pas; all se encuentran los testigos de nuestro nacimiento, los creadores de nuestra existencia y los que nos han dado alma por la educacin; los sepulcros de nuestros padres yacen all y nos reclaman seguridad y reposo; todo nos recuerda un deber, todo nos excita sentimientos tiernos y memorias deliciosas; all fue el teatro de nuestra inocencia, de nuestros primeros amores, de nuestras primeras sensaciones y de cuanto nos ha formado. Qu ttulos ms sagrados al amor y a la consagracin?.

Es decir que, a ms del problema jurdico de la propiedad de la tierra, que sirve como relacin de produccin dominante en la actual Colombia, el comandante Mrquez plante tambin y en paralelo, el esencial problema de la Territorialidad poltica reflejada en la constitucin de Colombia, vigente desde 1991.

Repasando algunos detalles histricos, se puede decir que Colombia inici en 1983, un proceso ininterrumpido de desconcentracin territorial que llam Descentralizacin. Sin embargo, todo este proceso de ajuste institucional, ha tenido como eje central la conservacin de un centro poltico centralista, donde un solo centro de Poder localizado, por razones histricas, en el centro de Colombia, la plaza de Bolvar de Bogot, toma las decisiones tanto ejecutivas como legislativas y judiciales para todo el pas, sin tener en cuenta las regiones que lo conforman.

Yendo hacia atrs en la historia colombiana, el debate moderno actual y cientfico, se inici aproximadamente en 1960 en la facultad de ciencias humanas de la universidad Nacional, donde confluyeron cientficos sociales que dejaron sus huellas profundas en planteamientos escritos; como el maestro humanista colombo- alemn Ernesto Guhl, el antroplogo Miguel Fornaguera, junto con socilogos como el sacerdote Camilo Torres Restrepo y Orlando Fals Borda, para mencionar solo algunos de ellos.

Los llamados centralistas, generalmente gamonales miembros de la casta poltica y los linajes oligrquicos dominantes; herederos de la constitucin ultra centralista, religiosa y autoritaria de 1886, y partidarios a ultranza de la divisin poltica de Colombia en departamentos, siempre han interpuesto su Poder, para evitar cualquiera alteracin en sus feudos electorales , que han dado en llamar circunscripciones departamentales. Mientras que sus oponentes, con un criterio cientfico, humano y administrativo actual, a partir del concepto moderno de Territorialidad, plantearon la necesidad de reformar la organizacin del Estado colombiano actual, para que se permitiera la creacin de nuevas territorialidades o entes territoriales, que garantizaran el ejercicio de la autonoma regional, provincial y local.

Con este debate se lleg a la Asamblea Constituyente de 1991, donde se pretendi acoger el espritu de autonoma, descentralizacin y regionalizacin que se agitaba por esa poca, pero sin saber como hacerlo. Dada las caractersticas de la asamblea constituyente y del proceso de conformacin, anlisis que corresponde a otro momento, el resultado no sorprendi: se obtuvo como texto constitucional final, un sistema de ordenamiento territorial eclctico, burocrtico y completamente disfuncional, que consagr una estructura hbrida de departamentos y fusiones de estos en regiones, y termin profundizando an ms la crisis poltico administrativa del pas. Cuando lo que se necesitaba era un claro re-ordenamiento territorial con regiones autnomas, dotado con una clara re-distribucin de competencias y recursos entre la nacin y los niveles bsicos del ordenamiento territorial: las regiones, los distritos, los municipios, los territorios indgenas y, de las negritudes. Alguien deca con sorna que en cada regin haba surgido un frente guerrillero.

Despus de 20 aos de haberse adoptado la nueva constitucin y tras el hundimiento de veinte proyectos legislativos de ordenamiento territorial; finalmente el congreso en su infinita sabidura, expidi un remedo de Ley Orgnica de Ordenamiento Territorial, llamada con el extrao nombre de LOOT. Se trat de una ley intrascendente, por la misma razn por la cual se expidi:

El congreso de la repblica de Colombia, se perpeta mediante una cultura poltica denominada en Colombia clientelismo , que tiene articulada en la presente estructura de los municipios y departamentos, la organizacin de sus feudos electorales encadenados en una red proteiforme y corrupta de adscripciones, favores, contratos, auxilios y burocracia, que pasan por las comunas, concejos, alcaldas, asambleas y gobernaciones, para entroncar con las instancias superiores o nacionales del Poder legislativo, el Poder presidencial y hasta el Poder de las altas cortes judiciales. Hoy el caso ms paradigmtico lo constituye la eleccin anunciada del uribista enemigo de la paz, el procurador Ordoez.

En estas circunstancias, resultaba para el clientelismo dominante, una inconveniencia poltica fatal, promulgar una nueva forma de ordenamiento territorial que desarticulara o rompiera esa cadena de adscripciones y clientelas, sobre la que gravita su supervivencia poltica y econmica. Esa ha sido la razn por la cual los 20 proyectos de ordenamiento territorial presentados en el Congreso de la Repblica de Colombia, no tuvieron feliz trmino.

Para superar la gran crisis econmico, social, ambiental y cultural de las regiones, que actualmente es ms marcada como lo indican los datos aportados por el comandante Mrquez, hubiera sido necesario re-plantear todo el ordenamiento territorial del pas y proceder a integrar las regiones buscando su desarrollo integral y sostenible, dentro de claros criterios de descentralizacin poltica, administrativa y fiscal; de autonoma regional, de participacin social, de transparencia y eficiencia administrativas; de recuperacin y proteccin del medio ambiente y de pluralismo y respeto a la cultura y a la organizacin econmica y social de las etnias indgenas y, pueblos minoritarios oprimidos como las negritudes . Lo cual no se hizo y, est an en mora de hacerse.

Hagamos tambin para contrastar, un pequeo repaso a todo este sistema de trabas constitucionales establecidas en la carta de 1991, es decir, el planteamiento poltico de lo que actualmente existe en Colombia como problema agrario: En el artculo 151 la constitucin aprobada ordena al congreso de la repblica expedir diversas leyes orgnicas, entre las cuales est la relativa a la asignacin de competencias normativas a las entidades territoriales. De igual manera, en el artculo 288, remite a la LOOT o Ley Orgnica de Ordenamiento Territorial, la distribucin de competencias entre la nacin y los departamentos. En el artculo 297, ordena la formacin de nuevos departamentos. En el artculo 319 seala el rgimen administrativo y fiscal especial para las reas metropolitanas, y en el artculo 329, dispone la conformacin de las entidades territoriales indgenas.

As mismo en el artculo 306, la constitucin colombiana establece las Regiones Administrativas de Planificacin, cuya sugestiva sigla es rap, con personera jurdica, autonoma y patrimonio propio, con el plausible pero demaggico objeto de promover el desarrollo econmico y social del respectivo territorio. En el artculo 307, delega en la LOOT establecer las condiciones para solicitar la conversin de la regin en entidad territorial y las atribuciones, los rganos de administracin, los recursos de las regiones, junto con los principios para la adopcin del estatuto especial de cada regin.

Pero, en ese mismo artculo 307, la tan citada constitucin establece el trnsito previo de las regiones territoriales por las Regiones Administrativas de Planificacin, o rap, condicionando su existencia a la expedicin de la LOOT, y por si fuera poco, en el articulo 306 referido, se vuelve a condicionar la creacin de regiones a la voluntad de los departamentos para asociarse y lo amarra con un nudo ciego en el artculo 321, con la creacin de las provincias a la voluntad de asociacin de los municipios y los territorios indgenas circunvecinos, que pertenezcan a un mismo departamento. Con ello, se impidi que para la conformacin de las regiones o de las provincias, pudieran afectarse los territorios departamentales o municipales; convirtiendo la actual conformacin poltico- administrativa de Colombia en la dimensin fundamental y casi nica del reordenamiento territorial del pas.

As las cosas, no es difcil llegar a concluir que el primer punto del acuerdo firmado por el Estado colombiano y las FARC Ep, sobre poltica de desarrollo agrario integral y en especial, el primer sub-tema sobre el desarrollo agrario integral como determinante para impulsar la integracin de las regiones y el desarrollo social y econmico equitativo del pas ; necesariamente chocar con las trabas constitucionales enunciadas, las cuales si se desea avanzar en un proceso de paz, deber re-plantear completamente, con el claro concepto aprendido de la experiencia de 1991 de que una constitucin por si sola, sin la compaa de los cambios estructurales econmicos sociales, polticos, culturales y -por qu no decirlo- morales, que la deben preceder; no constituye un antdoto definitivo contra ningn embrujo neoliberal autoritario. Por ahora habr que seguir en la disyuntiva cruel de poner en la mesa del comedor combustible en lugar de arepa y etanol en lugar de panela.

Si ustedes desean, ms adelante, en el conservatorio, podemos profundizar la discusin sobre este tema o algunos otros que ustedes consideren de su inquietud. Muchas gracias.

Ponencia de Maurice Lemoine: Contextualizacin del proceso de paz

El presidente Juan Manuel Santos anunci el 4 de septiembre de este ao que su Gobierno tena conversaciones secretas para iniciar un dilogo con las FARC. La teora central de las negociaciones estamos en un punto que se llama empate mutualmente nocivo; es decir, que ninguno de los protagonistas del conflicto -hay ms de dos, pero los dos principales, de los que hablamos ahora: las FARC y el Gobierno- no hay salida militar. No hay victoria posible ni para el uno ni para el otro. As que la razn indica que se negocie.

Tambin en la teora de las negociaciones y de los conflictos, hay dos negociaciones posibles:

-La primera, centrada en una amplia agenda de reformas estructurales dirigidas a las races del conflicto.

-La segunda es ms sencilla, se denomina DDR: Desarme, Desmovilizacin y Reintegracin.

En Colombia se han intentado las dos. Dos presidentes, Belisario Betancourt y Andrs Pastrana experimentaron una amplia agenda de negociacin con las FARC y el ELN. Y Barco y Gaviria buscaron una agenda estrecha (DDR). Hasta ahora todos fracasaron. Es importante regresar sobre una negociacin que fue muy importante antes del Cagun, que fue el proceso de paz de los 80 con Belisario Betancourt. El proyecto Betancourt, que era un presidente conservador, habl de las causas objetivas y subjetivas de la violencia y prometi una apertura democrtica. Admiti que los guerrilleros no eran bandidos ni criminales, sino actores polticos que representaban grupos ampliamente excluidos de la vida poltica. Y as se firm un acuerdo separado y hubo una tregua entre el Gobierno y las FARC. La tregua se rompi despus de dos o tres aos, despus del ataque del Ejrcito por las FARC en el Caquet, y se dijo que la responsabilidad era de la insurgencia. Sin embargo, hay que anotar una cosa, y esto no es algo excepcional, y es que el Gobierno se haba comprometido a empezar reformas sociales y econmicas, en particular la reforma agraria, y nunca fueron presentadas al Congreso.

Y hay un segundo elemento, que los colombianos conocen, desgraciadamente, que fue el episodio de la Unin Patritica, que ha tenido una importancia crucial para todos los aos posteriores. Para los no colombianos lo recuerdo. La Unin Patritica fue un partido fundado en 1985. En esta Unin Patritica se incorporaron diversos sectores polticos que no haban tomado las armas, civiles. Y tambin miembros de las FARC que se incorporaron a la vida civil. Este partido, creado de comn acuerdo entre el Gobierno y las FARC, particip en las elecciones de 1986 con resultados interesantes, no excepcionales, pero interesantes, porque fueron elegidos 14 representantes al Congreso (5 senadores y 9 diputados, entre ellos Ivn Mrquez, el actual jefe de la negociacin en La Habana). La UP gan 23 alcaldas de ciudades intermedias. Entonces se dio un ingreso de un sector colombiano en la vida poltica por primera vez. Lo que pas despus se sabe. Desgraciadamente, hubo un plan de exterminio de esa oposicin de izquierda. La primera operacin se llam "Baile Rojo" y, segn dice la Corporacin REINICIAR, hay actualmente seis mil quinientos casos identificados que fueron llevados a la Corte Interamericana de Derechos Humanos: una lista de cuatro mil quinientos entre muertos, desaparecidos y torturas. Dos mil ochocientos treinta homicidios, pero eso es lo mnimo, porque no se ha podido investigar en la costa, en el Cesar, en la Guajira, en el Putumayo y en el Amazonas. Fue una masacre. Fueron asesinados dos candidatos a la presidencia, tres senadores, tres diputados, seis diputados departamentales, ochenta y nueve concejales, nueve alcaldes y centenares de candidatos a las elecciones.

Asi que claro que fracas la negociacin. Se puede entender por qu y se puede pensar que no nicamente la guerrilla tiene la responsabilidad. Despus Barco y Gaviria intentaron negociar con una agenda estrecha, sabiendo que los dos principales grupos insurgentes, el ELN y las FARC, siempre han dicho y lo siguen diciendo, que quieren la paz, pero no una paz cada del cielo, sino una paz con reformas estructurales. Gaviria y Barco se negaron a eso y tambin fracasaron las negociaciones.

Hay tambin que recordar que otro movimiento guerrillero, el M-19, dos semanas despus de dejar las armas particip en las legislativas y dos meses despus a las presidenciales. Y su candidato, Carlos Pizarro, fue asesinado.

Cuando nos presentan Colombia como una democracia, hay que pensar en esto. Los aos 80 no estn tan lejos, en Francia estaba Mitterrand. No es hace siglos, es nuestra generacin. Cuando se nos presenta como una democracia un pas donde fueron asesinados cuatro candidatos a la presidencia, lo que se llama un genocidio poltico, un concepto que no existe en Europa, pero que los latinos han imaginado para este tipo de sucesos, hay una cierta distorsin entre la realidad colombiana y la visin que nosotros, los europeos, tenemos.

Paso rpidamente por Samper, porque no sucedieron muchas cosas aparte del Proceso 8000, y llegamos a la negociacin con Andrs Pastrana. Tambin cuando Andrs Pastrana empez las negociaciones, reconoci implcitamente que los revolucionarios haban tomado las armas por una causa poltica. Eso es importante, porque despus con Uribe pasaron a ser considerados terroristas. Yo no estoy diciendo que la insurgencia en Colombia sea inocente: viola el Derecho Humanitario Internacional, todo el mundo lo sabe, no es Robin Hood. Pero es un movimiento poltico.

Cuando empez la negociacin con Pastrana se comprometi el Gobierno o, por lo menos, Pastrana, a negociar una profunda reforma econmica y social. Se comprometi tambin a luchar en contra del paramilitarismo. Mi opinin es que hubo un doble discurso. Hoy en da nos dicen que las FARC van a la negociacin porque estn en una situacin de debilitamiento militar. Es cierto que han recibido muchos golpes, pero cuando empez la negociacin de El Cagun estaban en una posicin de fuerza. Haban golpeado muy fuertemente al Ejrcito colombiano en Nit y en Las Delicias, y haba decenas y decenas de soldados y policas prisioneros. Mi opinin es que Pastrana no busc realmente la paz, sino que busc ganar tiempo. En realidad l quera fortalecer el Ejrcito colombiano y al mismo tiempo que estaba negociando con las FARC, se fue a Washington a negociar el Plan Colombia. Y cuando consigui los 1.200 millones de dlares, se interrumpi la negociacin. Se interrumpi, otra vez, por un error de la guerrilla, una culpa de la guerrilla, un fallo de la guerrilla, cuando secuestraron al senador Gechem, pero esa no fue la razn.

Tal vez la razn principal se entiende con algunas cifras. Por ejemplo, cuando Pastrana se haba comprometido a luchar en contra del paramilitarismo, las Autodefensas Unidas de Colombia pasaron de cuatro mil a ocho mil combatientes durante la negociacin. Durante los 40 meses y 17 das que pasaron desde el inicio del proceso de paz con las FARC - y son datos de la Federacin Internacional de Derechos Humanos (FIDH)- Colombia conoci ms de mil masacres (una masacre en Colombia es una matanza de ms de tres personas); ms de un milln de desplazados; de junio de 2000 a junio de 2001, una media de veinte asesinatos polticos por da fue contabilizada. Y la responsabilidad de esas cifras corresponde en dos terceras partes al Estado y los grupos paramilitares.

Es decir, que uno se puede preguntar si realmente haba una voluntad de paz. Despus del fracaso de la negociacin la guerra se ampli y tom formas muy crueles, incluso por parte de la insurgencia. Los actores se polarizaron.

Voy a pasar rpidamente sobre lvaro Uribe Vlez, supongo que la mayora de los que estn aqu conocen a Uribe Vlez, que se puede decir que representaba ms o menos a la parte mafiosa de la oligarqua junto al narcoparamilitarismo. Juan Manuel Santos, que llega ahora, aunque fue Ministro de la Defensa de lvaro Uribe, no hay que olvidarlo, con los casos de falsos positivos, pero se puede considerar que Juan Manuel Santos representa la burguesa ms tradicional y ms "decente" de Colombia. Con Uribe el conflicto se redujo al problema del terrorismo. Un grupo armado de oposicin, del que se pueden criticar los mtodos, pero poltico, pasa a ser considerado terrorista. Las consecuencias de este perodo fue la negacin total de las races sociales, econmicas, polticas e histricas del conflicto, que no cay del cielo. Hubo un efecto ms importante del perodo de Uribe entre 2002 y 2010 y es que l ha tenido una influencia muy grande sobre una parte de la sociedad colombiana. Colombia no existe, hay por lo menos dos Colombias. Ustedes llegan a Bogot el domingo en la maana pasean en la ciudad, ve a la gente en la Avenida Sptima haciendo bicicleta, corriendo y todo eso, y uno dice: "este pas es muy simptico". Pero estamos en la ciudad. Y hay el campo. El conflicto se desarrolla en un 90% en el campo. Y las ciudades no conocen el campo.

Y el discurso de lvaro Uribe Vlez se gan a las ciudades ideolgicamente, hay que decirlo, presentando a la insurgencia como terroristas. Y adems se gan el apoyo aqui de intelectuales y periodistas europeos. Hay un grupo de intelectuales europeos que se llaman "violentlogos". El francs ms conocido es Daniel Pcaut. Para ellos, y es la tesis de Uribe, no hay un conflicto armado en Colombia: hay una democracia que est asediada entre grupos terroristas de ultraderecha y de ultraizquierda, y consideran que la ultraizquierda es la misma cosa que la ultraderecha. Y adems pretenden que el movimiento social es rehn de los grupos armados, y ms que todo, de la guerrilla. Y esa es la tesis que cal en la clase media colombiana.

Se puede ver ahora, frente al surgimiento de la Marcha Patritica, o a las negociaciones, una hostilidad de las ciudades. Sin embargo cuando est con la gente en el campo, es totalmente distinto, es otro mundo. Es algo muy interesante para alguien que llega y habla con la gente. En las ciudades le hablan de la narcoguerrilla y los terroristas. SI ustedes van al campo, les hablan de la insurgencia. No es lo mismo. Y para un periodista, que tiene que escuchar la msica de la gente, no es lo mismo que le hablen de la insurgencia que de los narcoterroristas.

Sin embargo, Uribe consigui derechizar a Colombia. Hay que decirlo porque eso complica la cosa en un momento de negociacin. Adems, se complica ms con el fenmeno de la coca, "la narcoguerrilla". No voy a desarrollar el tema, pero hay que decir que el conflicto empez mucho antes de que llegara la coca a Colombia. Y claro que desde finales de los 80 hasta los aos 90 las FARC han trabajado estrechamente vinculados con los pequeos cultivadores de coca en las zonas de colonizacin. Y eso nos lleva para los campesinos al tema de la injusticia social, de la ausencia de reforma agraria y tambin es resultado de los desplazamientos forzados: muchos campesinos que fueron desplazados por los paramilitares se fueron a cultivar coca. Adems en Colombia todo el mundo -militares, paramilitares, lite econmica, guerrilla- ha tenido las manos en la coca. Colombia es el principal productor de cocana y Estados Unidos el principal consumidor. Es un mercado.

Y tambin hay que decir que para la guerrilla la coca y el impuesto sobre la coca es un medio, no es el fin. As que si maana en el curso de la negociacin se habla del tema del narcotrfico (es el cuarto punto), no habr dificultad con las FARC, con una condicin: y es que haya una reflexin real y unas reformas reales sobre el tema del campo. Porque, si no, la coca sigue.

Llegamos a las negociaciones que empezaron en Oslo y estn siguiendo en La Habana. Desde Europa se ha dicho mucho que Santos es un presidente "simptico". Tiene una buena imagen, porque no tiene el discurso de Uribe, no est vinculado con la familia Ochoa, con Pablo Escobar, etc. El Gobierno cambi, pero el pas es el mismo. Uribe se apoyaba sobre el sector ms descompuesto de Colombia. Santos hace parte de una familia donde se sabe hacer diplomacia, es ms inteligente. Pero en el fondo, no hay mucha diferencia. Santos es neoliberal, igual que Uribe. Y ese va a ser uno de los temas en la mesa de negociacin. "No se hace la revolucin en la mesa de negociacin", pero las FARC llegan a la mesa de negociacin con unas reivindicaciones. Y se sabe, me sorprendera mucho que cambiaran, que no vienen para deponer las armas. Nadie en Colombia cree que eso vaya a ocurrir.

Sobre el debilitamiento de la insurgencia: S, claro que se han debilitado. Ya no es la guerrilla de finales de los 90. Pero les voy a dar unas cifras porque a m me da la risa, aunque la situacin colombiana no es de risa. Segn el Ministerio de la Defensa, entre 2002 y 2008 fueron matados en combate doce mil setecientos trece guerrilleros. El Ministerio tambin dice que han capturado treinta y dos mil trescientos setenta y cinco guerrilleros. Esto quiere decir que al final la Fuerza Pblica colombiana sac del conflicto armado cuarenta y cinco mil cuarenta y ocho guerrilleros. Y a m me sorprende mucho. Porque cuando lleg el Presidente Uribe al poder se estimaba que haba veinte mil guerrilleros. Estn los falsos positivos, pero no son tantos.

Entonces, de una manera general, tenemos las cifras y datos del Gobierno. Tenemos muy pocas cifras confiables.

Es interesante esto de las contradicciones. La Marcha Patritica est acusada por el Gobierno, por el ministro de Defensa, por los medios de comunicacin, de ser el brazo poltico de las FARC. Pero hace muy poco tiempo nos decan que las FARC estaban totalmente aisladas, que no tenan apoyo de nadie, que eran un grupo terrorista abandonado por todo el mundo.... Hay una contradiccin: o no tienen base social o el movimiento social es independiente, pero el movimiento social no puede estar manipulado por las FARC. Estamos continuamente en una manipulacin de los datos, de las cifras, de los anlisis.

Llega la Marcha Patritica y hablo de eso porque es muy importante en el momento de los acuerdos de paz, y paso sobre la intervencin de Ivn Mrquez porque ya fue abordada. Se ve que en la mesa de negociacin hay dos visiones de Colombia: uno que quiere la paz con cambios estructurales, la paz con justicia social que reclaman las FARC y la paz sin nada ms que postula el Gobierno. Muy interesante es el hecho de que la delegacin del Gobierno incluye representantes de los empresarios. Humberto de la Calle es abogado, fue Vicepresidente de Colombia, magistrado de la Corte Suprema. Luis Carlos Villegas, Presidente de la Asociacin Nacional de Empresarios de Colombia. Tenemos a Alejandro Eder, empresario. Sergio Jaramillo, experto en seguridad. Enrique Mora, ex general del Ejrcito. scar Naranjo, ex Director de la Polica. Y eso es "la sociedad civil", pero las organizaciones sociales y populares no estn. Y lo reclaman.

Y es una cierta sorpresa. En los ltimos dos aos hubo un renacimiento, un resurgimiento del movimiento popular, que todo el mundo crea que estaba apagado. Ustedes que estn aqu saben que surgi con mucha fuerza en abril de este ao y que reuni como a ochenta mil personas en la Plaza Bolvar de Bogot, lo que es algo excepcional, cuando uno conoce el contexto de Colombia. Una confluencia de organizaciones de distintos sectores sociales, con dos pilares fuertes: los campesinos y los jvenes, lo que es una sorpresa, los estudiantes. Al lado de la Marcha Patritica tambin est el Congreso de los Pueblos, que est ms conformado con indgenas y la Minga indgena del Cauca. Los tres forman una fuerza social. No es un partido poltico, por ahora. Algunos reflexionan que en el futuro puede o debe ser un partido poltico, pero de momento es un movimiento muy joven. Ya tiene su plataforma poltica, su estructura organizativa, el carcter y la naturaleza de movimiento, es claro, un movimiento poltico y social.

Claro que hubo otra movilizacin el 12 de octubre pasado y se estima que en toda Colombia se movilizaron trescientas cincuenta mil personas. El problema es que los gritos que se pueden escuchar en las manifestaciones son: "sin empleo, no hay paz"; "Sin salud, no hay paz"; "Sin educacin, no hay paz".... Y claro, eso plantea un problema, porque ste es el discurso de la guerrilla. Y, claro, inmediatamente surgieron las acusaciones de ser el brazo poltico de la guerrilla. Claro que hay una coincidencia entre el discurso anticapitalista y antiimperialista de la insurgencia y este movimiento. Sin embargo, hay una diferencia real entre lo que fue la UP, que fue un movimiento con las FARC, y la Marcha Patritica. La UP surgi en el marco de un dilogo de paz, en un acuerdo, donde la guerrilla participaba en la UP. La Marcha Patritica nace de los movimientos sociales. Yo estuve en el Magdalena Medio hace veinte das, en una reunin con campesinos y un dirigente de la Marcha. Y dijo cosas que me llamaron la atencin. Por ejemplo, que claro que tenan interlocucion con la guerrilla, porque hay problemas tambin con ellos. Y tambin han tenido interlocucin para pedirles que negocien.

En la Marcha hay organizaciones sociales legtimamente constituidas. No trabajan en la clandestinidad, trabajan a la luz del da. Ustedes tienen en esta Marcha sectores de la sociedad civil que no se consideran representados ni por el Gobierno ni por la guerrilla, pero con el discurso "la paz con justicia social". Ese es el centro. Ustedes tienen muchos habitantes de la Colombia aislada y marginal, que ya no estn de acuerdo con echar bala pero tampoco estn de acuerdo con el status quo, quieren un cambio. Ustedes tienen, disculpen, los viejitos de la UP, que conocieron la UP y no tienen una visin apocalptica de la guerrilla. Porque, en realidad, el discurso de las FARC no es muy diferente del de un partido de izquierda. No hablo de los mtodos, pero el discurso de las FARC es el de un partido de izquierda altermundialista. Ahora ya no quieren hacer la revolucin, pero quieren un cambio. Y, segn han explicado los lderes de la Marcha, efectivamente, pueden existir coincidencias polticas y de concepciones con la guerrilla, pero esto no quiere decir que este movimiento sea el brazo poltico de la guerrilla. Leo declaraciones textuales: "No somos su brazo poltico, pero estamos de acuerdo con lo que dicen". La mayora de la gente que yo vi, campesinos, no tienen ninguna vinculacin con la guerrilla. Despus s hay pasarelas, platican con la guerrilla, platican con todo el mundo, hay porosidad. Un responsable me dijo: "Hay una mesa de negociacin, y hay la insurgencia. Se pueden compartir o no sus formas de actuar, pero lo cierto es que ellos han conseguido hacer sentarse al establecimiento, cosa que ninguna organizacin social o partido poltico haba conseguido en este pas".

Entonces, el debate actual es que la Marcha quiere un espacio en el dilogo. La cosa es complicada porque no saben exactamente cmo hacerlo, lo dicen muy francamente. De otro lado, en el marco de la negociacin entre las FARC y el Gobierno, no hay mecanismos establecidos para la participacin, no de la "sociedad civil", que no quiere decir nada, sino del movimiento popular. Los ltimos acontecimientos que hemos visto es que las FARC han anunciado que estn de acuerdo, pero por ejemplo van a tener en el marco del primer punto, que es el tema agrario, dos das de foros en Bogot. El Gobierno tambin propuso un sitio web para que el movimiento social haga su contribucin, lo cual es un poco complicado para un campesino en Puerto Matilde, en el Magdalena Medio, donde no hay electricidad. Eso es tambin interesante, porque desde hace diez aos, la mayora de los medios de comunicacin se concentraron en atacar a Venezuela, Ecuador, Bolivia, y estuve recientemente en Venezuela, en el delta del Orinoco, donde la gente deca: "desde que lleg el presidente Chvez tenemos electricidad". Ustedes van al fin del mundo, en el altiplano de Bolivia, y dicen: "Desde que est el presidente Evo Morales, tenemos electricidad". Usted llega a Puerto Matilde, a tres horas de Barrancabermeja y no hay electricidad.

(Fin de la intervencin de M.Lemoine. Sigue conversatorio de 50 min con el pblico asistente)


http://www.marchapatriotica.org/




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