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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 29-12-2012

Reformas estructurales y Bienes comunes

Lucio Rivera
Rebelin


El dinosaurio de papel... parte II: sobre los cambios de la estrategia de acumulacin capitalista en el contexto de la restauracin del PRI

La guerra contra el pueblo, hasta ahora disfrazada de guerra contra el narco, tiene como principal objetivo sostener y profundizar, a la vez que ocultar, la verdadera guerra contra los pueblos, el proletariado y la naturaleza, que es la reproduccin ampliada del estado-capital en el perodo actual, que puede ser llamado neoliberalismo. Es la guerra contra la vida. El neoliberalismo es la culminacin del proceso de colonizacin, es decir de la transformacin del mundo a la imagen y semejanza del estado-capital. Por tanto, sus objetivos son destruir, mercantilizar, despojar y privatizar, la vida humana, el tiempo, el espacio, la naturaleza y todos los bienes comunes. Los bienes comunes naturales as como del territorio, han sido histricamente el sustento material del desarrollo del estado-capital y actualmente, con el avance tecnolgico, la destruccin/extraccin se ha acelerado enormemente en todos sus aspectos, siendo capaz de generar una gran muerte y devastacin irreversible a su paso. Las mquinas neoliberales lo devoran todo, para seguir producindose a s mismas, para seguir produciendo esta sociedad de mercancas y de policas. Desde hace siglos, la colonizacin insaciable trata de destruir todo a su paso, pero es hasta ahora, en la culminacin de la crisis, de este sistema de crisis, que solo con la desaparicin de todo bien natural, el estado-capital llegar a su fin naturalmente.

Ante esto, las vas que promueven la espera, chocan terriblemente con la realidad, pues dentro de ellas existe la esperanza de que el estado-capital se detenga a travs de elecciones, o tambin que podamos salir al campo (?) y vivir fuera del estado-capital, sin tener relacin con la colonizacin. Por desgracia, a menos que huyamos muy muy lejos, aqu en Mxico, las fuerzas que impulsan la crisis del estado-capital no se van a detener hasta que nos arrasen a todos... o las detengamos. Puede que seamos cmodos espectadores durante un tiempo ms largo que otros, pero la destruccin de la vida lo alcanzar todo. Dentro de la composicin interna de estado-capital colonial mexicano, podemos decir que confluyen dos fuerzas o dos procesos de crisis que explican el inexorable empuje del proceso colonizador:

a. La crisis econmica-financiera mundial de 2008-2009, que aun hasta hoy contina, y que aun sin salir de ella, se anuncian las nuevas crisis. Esta gran depresin econmica, tal vez la ms grande de la historia, le debe su carcter a la creciente financierizacin de la economa, que subordina cada vez ms la produccin industrial, agrcola, comercial y de servicios a la ganancia y a la especulacin financiera, que va de la mano con la tendencia decreciente de la tasa de ganancia, un fenmeno de la economa capitalista propio de una fase de extrema monopolizacin, en el cual, entre ms grandes ganancias haya, ms ser necesario incrementarlas para incrementar la tasa de ganancia y que por tanto lleva a la voracidad extrema en la super-explotacin y el saqueo y privatizacin de bienes comunes y empresas estatales de los sectores estratgicos, as como otras medidas privatizadoras y rapaces.

b. La crisis, descomposicin y agrietamiento del estado mexicano que, con la creciente fragmentacin, lleva al desmantelamiento y privatizacin de las instituciones ideolgicas-educativas como escuelas y universidades que ya no le sirven al estado-capital para mantener la dominacin, pues se vale de tcnicas ms efectivas que profesores y licenciados, como Televisa. Muchas de estas instituciones, alguna vez fueron el pilar del rgimen, pero ahora el PRI mata dos pjaros de un tiro en su reconfiguracin, pues abre grandes oportunidades de ganancias para los capitalistas que inviertan en el saqueo del conocimiento y la des-educacin, y a la vez genera la nueva ideologa, el nuevo adiestramiento, que requerirn las futuras proletarias super-explotadas. Del mismo modo sucede con las viejas instituciones y polticas del estado de bienestar de los mbitos de salud y seguridad social, que, previo proceso de privatizacin, sern destinadas tambin al control y la dominacin ideolgica por medio del engao, la cooptacin y la dependencia.

En el caso de la naturaleza, a pesar de haber llevado hasta un extremo la destruccin, todas las obras de infraestructura, como carreteras, puentes y dems, de las que se presuma tanto en los spots del pasado gobierno federal del PAN, son precisamente para poder saquear los bienes comunes naturales de todos los lugares donde la violencia estatal-capitalista disciplin o no, a la poblacin, mediante asesinatos, secuestros, desapariciones tortura... Del gobierno del PRI no podemos esperar otra cosa que la continuacin y profundizacin de destruccin de la naturaleza a niveles cada vez ms peligrosos. El despojo de agua en el norte del pas, que padece de una gran sequa, es obsceno y genocida. Las minas, las ciudades, la agroindustria, la ganadera, las maquilas, todo consume una cantidad grotesca de agua que se les niega a la poblacin. Asesinatos por el agua ha habido en Durango. En Chihuahua las guerras por el agua estuvieron casi al punto de ebullicin. En Sonora y Sinaloa, ductos, despojos, envenenamientos, despilfarro, como en todos lados.

Los megaproyectos industriales, vistos como una panacea por las mentes modernistas, por traer empleo y por traer progreso, proponen esperar a que el estado-capital solucione de alguna manera los mismos problemas que genera a partir de grandes fuerzas productivas. Sin embargo, son precisamente esas hidroelctricas, esas presas, esas carreteras, esas plantas nucleares, esas industrias elicas en los disntos lugares del pas, que ya existen y que estn planeadas, como en Morelos, Jalisco, Veracruz, Sonora, Oaxaca, son solo las nuevas formas que la tecnologa de la colonizacin ha desarrollado para apropiarse de cada aspecto de la vida y lucrar con la muerte. Otra forma favorita del despojo y la privatizacin, que tuvo su impulso en el perodo 2006-2012 y que podremos esperar, se expanda y se profundice, son los megaproyectos de la industria de servicios, relacionados con el negocio colonial del turismo, como hoteles, restaurantes, instalaciones y todo tipo de construcciones y destrucciones destinadas a despojar y privatizar los bienes comunes naturales, para que puedan ser gozados por los ricos y poderosos, que pagan una fortuna por apropiarse de las migajas de la naturaleza en forma de mercanca luego de que es devastada y erosionada. En ltima instancia, no importa la tecnologa y las avanzadas formas de las mquinas del estado-capital, el saqueo y la destruccin siempre sern la esencia y el contenido del supuesto progreso de la colonizacin, como lo demuestran y lo expresan las millones de hectreas de bosque talado para mercantilizar la madera y las miles de hectreas de tierra por completo destruida por la minera a cielo abierto, que se ha adueado de un 15% de todo el territorio de Mxico.

En las ciudades, donde la naturaleza y los bienes comunes se encuentran ms en peligro, el despojo del territorio y sus servicios, del patrimonio comn, producto de generaciones de trabajo de la poblacin y de todos aquellos bienes que constituyen parte de la calidad de vida, como el aire limpio, el silencio, los espacios de esparcimiento y recreacin, se realiza en base tambin a la imposicin violenta de mega-proyectos que apuntan a la acumulacin capitalista y el control policial del espacio, como mega-carreteras, mega-torres, mega-estadios y dems. Al mismo tiempo, en las ciudades, donde se concentran los servicios, la instituciones y las polticas de bienestar y seguridad social, conquistadas con grandes esfuerzos de las luchas populares en el pasado, se vive el desmantelamiento y la privatizacin de las mismas, en especial en los aspectos de salud, seguridad social y educacin. Tal es el caso del IMSS, el ISSSTE, las escuelas y universidades, como el IEMS (Instituto de Educacin Media y Superior), el IPN y la Universidad Autnoma de la Ciudad de Mxico, viejos pilares del estado mexicano, que durante el sexenio 2006-2012, sufrieron una serie de grandes golpes y reformas encaminadas a terminar con los restos del carcter pblico de estas instituciones, y recomponer las nuevas, como el seguro popular y los nuevos proyectos de seguridad social, que no solo se ajusten a los requisitos ideolgicos de cooptacin de la poblacin necesarios para la nueva dictadura, sino que tambin puedan traer obscenas ganancias con la cada vez mayor pauperizacin de la poblacin y la clase proletaria.

La llamada reforma educativa, uno de los ejes centrales de la restauracin del PRI, es uno de los golpes decisivos que culminan la confrontacin abierta entre las organizaciones independientes y autnomas de la clase proletaria y los pueblos, que defienden el conocimiento y la educacin popular como un bien comn, que est vinculado indisolublemente con las necesidades y la lucha de la poblacin, contra el charrismo sindical, las instituciones y funcionarios y los gobiernos en todos sus niveles, distintos brazos del estado-capital. La Federacin de Estudiantes Campesinos Socialistas de Mxico, una de las organizaciones populares independientes y combativas ms antiguas del pas, y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educacin, organizacin sindical combativa, que ha jugado un papel central en las luchas populares, son los principales enemigos del estado-capital para concretar su reforma educativa, que expropiando y negando todo conocimiento transformador, pretende desaparecer las normales rurales, que tantos problemas le han dado a la colonizacin, con sus heroicos hijos e hijas, y disolver las profundas relaciones que aun existen entre estudiantes y profesores combativos con la poblacin, para crear una educacin robotizada de mquinas, tcnica, que le sirva efectivamente a la dominacin.

Sangre, ha sido el precio que han pagado siempre los pueblos en su resistencia heroica. Sangre y ms sangre, como en Ayotzinapa, cuando la FECSM se enfrent a la polica estatal y federal para detener las mquinas capitalistas en la autopista del Sol y Alexis y Gabriel fueron asesinados a sangre fra, los gobiernos del PRD y del PAN se mancharon nuevamente de sangre joven. Sangre y ms sangre. Y aunque no sea producto de las balas, sino de los accidentes de la industria energtica petrolera y elctrica que trae la precarizacin y la sobre-explotacin de la privatizacin encubierta de PEMEX y CFE, es la poblacin la que pone la sangre y el estado-capital quien lucra con la muerte. A pesar que durante el sexenio pasado, la privatizacin abierta de esta industria central, no pudo concretarse, se dieron pasos sustanciales en los contratos con mega-empresas japonesas y norteamericanas, a la vez que se dio un golpe fundamental con la desaparicin del Sindicato Mexicano de Electricistas y la para-estatal Luz y Fuerza del Centro y tambin Mexicana de Aviacin y su sindicato. Sin duda, la privatizacin de las industrias para-estatales es un objetivo central para el PRI restaurado, pero tambin, en la situacin actual en que se encuentran, por ejemplo PEMEX, que recientemente descubri yacimientos enormes de gas natural, es ordeada en todos los sentidos por grupos narco-paramilitares, y es muy rentable. Lo ser ms una vez 100% privatizada, y tambin ser ms el peligro de destruccin de la naturaleza y la muerte de la poblacin con los accidentes de la sobre-explotacin. Sin embargo, este proceso tiene una perspectiva ms amplia de modernizar el conjunto de la clase proletaria, para convertirla en fuerza de trabajo que compita en la productividad, con la reduccin de los salarios, la prolongacin de la jornada, la intensificacin del trabajo y la anulacin de los derechos laborales y sindicales.

En esto consiste la reforma laboral, sangrar an ms a la clase proletaria. Es una realidad tambin, que los derechos laborales y sindicales, en la prctica, eran ya casi totalmente nulos. La subcontratacin y otras formas se haban generalizado ya, pese a no ser totalmente legales. Ahora, con la reforma laboral vuelta una realidad, ser posible que las prcticas de sobre-explotacin tengan un marco jurdico para su regulacin y la incorporacin masiva de fuerza de trabajo efmera, desorganizada y adems aterrorizada por la violencia del estado de los patrones. Ahora, con grandes sindicatos destruidos, otros en la mira, mientras que la mayora absoluta de los trabajadores carecen de sindicato, y la nfima minora que cuenta con uno, se ve sometida al charrismo sindical o a sindicatos patronales, ser posible pensar que Mxico compita con China, y pueda servir para que el desorden colonial capitalista del mundo se sostenga, principalmente estados unidos, pues la sobre-explotacion ha sido la nica solucin propuesta por el estado-capital en el mundo entero para salir de la crisis econmica, y cada pas de sus propias crisis polticas, como lo demuestra la reforma laboral en el estado espaol y otros intentos de reformas similares en estados gringos como Wisconsin, que detonaron la lucha popular y la resistencia.

En Mxico, la resistencia a la reforma laboral fracas. Las fuerzas de los sindicatos que resistieron resultaron del todo insuficientes, as como las acciones de marchas, paros y plantones, que no contaron con la contundencia ni con la participacin necesaria de la poblacin, debido en gran parte a la dependencia poltica e ideolgica de estos sindicatos a los partidos y las instituciones del estado-capital, dentro de los que se encuentra el PRI, como el caso de la CROM, pero ms daino an, el PRD con respecto al SME y la UNT, por mencionar un ejemplo. Pero ms all de la limitacin poltica de estos sindicatos, que desde hace mucho tiempo han jugado un papel favorable al estado-capital en momentos clave, la lucha fallida contra la reforma laboral expone la poca fuerza acumulada por las organizaciones populares, as como el poco inters de la poblacin por movilizarse en torno a la defensa de derechos e intereses obreros y de los trabajadores. Para explicar esto, podemos referirnos a la situacin particular de Mxico, como pas colonial, que desde hace dcadas ha sufrido un proceso de marginacin y descomposicin de la clase obrera, a tal grado que el trabajo por cuenta propia, de la economa popular y solidaria, ocupa a una parte importante de los trabajadores, que viven fuera de la relacin salario-capital. Aun as creo, que la razn de la fallida resistencia es ms bien poltica. Ni el movimiento #yosoy132 ni la Convencin Nacional Contra la Imposicin, se plantearon seriamente parar la reforma laboral, pues esto no sera posible sin parar la restauracin del PRI...

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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