Portada :: Opinin
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2013

Literatura y abismo social

Pedro Luis Ibez Lrida
Rebelin


En el ao 2012 el consumo de la televisin en Espaa ha aumentado. Alcanzando una media de doscientos cuarenta y seis minutos. Quizs, como seala el poeta Antonio Gamoneda en su ltima obra, "Cancin errnea", al fin y al cabo vamos encaminados a "despertar / en el olvido". La instantaneidad es promiscua. Es verstil. No necesita ms que de conciencias adiestradas en el proceso de la desmemoria. Lo ms aparente de este estudio de audiencias lo significa, aunque no aparezca, el fundido en negro que han protagonizado los trabajadores de la televisin autonmica de Madrid. La insolencia no viene establecida por el derecho a la huelga que ejercen frente a la "impa" regulacin de empleo que sufren. Las consecuencias de sta son las que merecen la consideracin del poder poltico con ese sentir. Una pantalla oscura es sntoma de marasmo, de crisis, de excepcionalidad, de insospechado efecto para los intereses con los que especulan. La aparentemente dimensin de lo negro es lo indefinido e incierto. Sin embargo el presagio de la luz est en la oscuridad. Como en la literatura, hay que escudriar en los anaqueles para entresacar ttulos que sustancien esa luz.

A las "palabra inmviles" del poeta asturiano, le suceden como a las cuentas del rosario. No arreglan el mundo pero lo cuentan. Y de qu manera: "han desaparecido los significados y nada estorba a la indiferencia". Todo un proceso de introspectivo y definitivo arranque se inicia en la palabra que se enuncia con la certeza de su propia inutilidad. Juan Gelman introduce el dedo ndice en las brasas, "La poesa es lenguaje calcinado y su palabra se alza desde esas calcinaciones que algunos llaman silencio y, sin embargo, todava se retuercen y an crepitan". Como las pinturas de Edward Hopper, hay un vaco habitable porque hay sed en los lectores y espectadores de convertirnos en dios sabe qu. Ese paso franqueable es el signo de la constante bsqueda. Aquello que contiene un mundo en ciernes. Siempre por expresar lo ltimo y en la existencia de la soledad compartida o individualizada. En la lectura es compatible esa acepcin ambivalente y contradictoria. Se disfruta en solitario y comparte de t a t.

Arde Grecia. Los fuegos de lea, debido a la crisis econmica, estn contaminando el aire. El precio del gasleo se ha incrementado en un 48 por ciento con respecto al ao anterior. Muchas escuelas permanecern cerradas si el gobierno no destina fondos para la calefaccin. Europa tiene fro en el alma. No es consuelo ni alivio pero Petros Mrkaris solivianta las conciencias con su obra "Liquidacin final". En un escenario social de tan complicada problemtica, un ciudadano empieza a tomarse la justicia por su propia mano. Conmina a los defraudadores de la hacienda pblica a pagar lo que deben. Si no acceden, los asesina. Convirtindose en un justiciero que recibe los aplausos de los ms desfavorecidos. El detective Kostas Jaritos es el encargado de investigar estos sucesos. Como en anteriores novelas, el personaje va desgranado en sus reflexiones y miradas la crudsima realidad del pas heleno.

El escritor venezolano y afincado en Espaa, Edgar Borges, resume con lucidez y tino la base troncal de su propio quehacer creador, "imagino, luego me rebelo". Un principio que es fin y viceversa en su trayectoria. Es un "autor de microacontecimientos". stos no son ms que la suma de las fracturas que diariamente tratan de someter al ser humano para obstaculizar su libertad y las que toma ste para contravenirlas. Un juego dispar que queda al arbitrio de la conciencia. La constatacin y definicin de cada una de ellas son un compendio de transgresiones. Como las que incluy en su diario Winston Smith, protagonista de la novela"1984". La crisis tal vez no sea un efecto real, sino un efecto propagandstico. Como as pareca indicar George Orwell con la figura del "Gran Hermano". Es la conciencia del individuo con respecto a la masa que describa Elias Canetti en su obra "Masa y poder". El autor de "El hombre no meditico que lea a Peter Handke", su ltima obra, en la que integra diversos gneros -novela, periodismo, diario-, de marcado acento experimental por el tratamiento psicolgico de la estructura narrativa y argumental, vincula el pensamiento del polifactico autor austriaco, con el reducto de un ser humano que renuncia a cualquier ansia que no sea conocer ese punto de vista que simplifique lo genrico en especfico. La soledad del ser humano es una amenaza. Contradice el biempensante postulado econmico actual como forja colectiva. Hay exilios interiores que no se corresponden con los convencionales de todos conocidos. Edgar Borges vindica ese lugar como principio de una nueva conciencia, la que origina, en el caso del lector, la trascendencia de las palabras que no se resignan a ser obviadas y, por consiguiente a ser reconocidas como indiferentes. La literatura no es fin pero s principio. Y, en ste, se halla la razn de ser de la misma.

Pedro Luis Ibez Lrida. Poeta y editor (Sevilla, Espaa).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter