Portada :: Espaa
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-01-2013

Capio y la sanidad pblica
La mano que mece la cuna

El Gerente De Mediado


"It should be a worry for every health system where you have competition and private firms arriving".
Gran Dalhgren. University of Liverpool.


Suecia fue durante gran parte del siglo XX el paradigma de estado de bienestar, en buena medida por el hecho de que sus gobiernos fueron socialdemcratas durante 65 de los 80 aos transcurridos desde la Segunda Guerra Mundial Pero las tornas cambiaron hace quince aos, y desde entonces los sucesivos gobiernos liberal conservadores no han dejado de minar y desmontar aquel sistema, que en su da fue modelo. Hoy Suecia, como reflejaba The Guardian anteayer es el laboratorio del radicalismo de derecha, con mltiples experiencias de privatizacin en educacin, sanidad y servicios sociales. No es de extraar que ante sus innovaciones saliven con envidia sus imitadores del resto de Europa, desde el gobierno conservador liberal de David Cameron, hasta los gobiernos populares de Valencia, Madrid y Castilla la Mancha, que estn adelantando a ste por su derecha.

Para dar la vuelta al calcetn de un sistema sanitario pblico, la estrategia est perfectamente definida por los think tank del neoliberalismo radical (nada ms ilustrativo que leer el panfleto de diez pginas Oliver Letwin, el ministro de Cameron, en su Privatising the World). El camino comienza convirtiendo una mentira en verdad a base de repetirla muchas veces: las reformas son imprescindibles porque el sistema pblico es demasiado caro y no da la atencin adecuada . A pesar de las reiteradas evidencias de que eso es falso, los ejecutores de la poltica de desmantelamiento la repiten sin cesar, aunque hagan el ridculo hasta el nivel del Sr. Fernndez Lasquetty (en la foto) ,quien ayer no saba precisar el ahorro que supuestamente obtendr con la privatizacinde la sanidad madrilea.

La segunda baldosa del camino al paraso de la privatizacin consiste en introducir la competencia entre proveedores , puesto que se supone que de esa forma se llevar el gato al agua el postor que de ms por menos. Falso de nuevo, puesto que (como se ha comprobado en Inglaterra) la competencia no existe, sustituida por la simple adjudicacin de una prestacin hasta entonces pblica a un nico proveedor privado.

Uno de los adjudicatarios mayoritarios en toda Europa es precisamente una empresa de origen sueco, Capio. Digo de origen porque en realidad Capio es propiedad de dos empresas de capital riesgo: Nordic Capital y Apax Partner ( una de las mayores del mundo) con sede en Londres, distribuida en ciudades como Hong-Kong, Nueva York, Estocolmo, Mumbay y Madrid, y con negocios diversificados en tecnologas de la informacin, telecomunicaciones y medios de comunicacin. Los mltiples conflictos de inters y el evidente afn de lucro, no son obstculo para que los gobiernos de Suecia, Reino Unido, Alemania y Espaa adjudiquen a Capio la prestacin de servicios de atencin primaria, atencin comunitaria, y cuidados hospitalarios.

Por supuesto ( como ha ocurrido en Suecia), la ubicacin de todos estos servicios ha dejado de realizarse por criterios de necesidad de poblacional y se basa en estrictos criterios de rentabilidad econmica. Las desigualdades en materia social y sanitaria inevitablemente aumentan, a pesar de que quienes pagan a Capio no son sus clientes, sino s los ciudadanos del pas correspondiente a travs de sus impuestos, que se escapan por el sumidero de la pila del estado de bienestar, y en cuyo desage se encuentra el cazo de empresas con sede en Londres y que tributan en Luxemburgo.

En este sentido conviene recordar que Capio y la mayor parte de las empresas de capital riesgo estn bajo sospecha permanente respecto al cumplimiento de su obligaciones tributarias ( como tambin sealaba The Guardian), acusadas de pagar muchos menos impuestos de los que deberan.. Aunque ya se sabe que esto ltimo es cosa que solo atae a pobres y funcionarios.

Por todo ello, los ciudadanos de Madrid deberan saber lo que se va aprobar hoy en su parlamento. la decisin de que las empresas que se harn cargo de de su asistencia sanitaria durante los prximos 30 aos, tienen como nico objetivo sacar el mximo beneficio a su inversin, y abandonar el negocio cuando deje de ser rentable. El altruismo ya se sabe que es algo de otra poca, cosa de pnfilos e ingenuos. Pero, que ocurrir si dentro de unos aos las empresas adjudicatarias entran en dficit como ya ocurre en Valencia? Pues primero se les subir la prima para enjugar la deuda ( Ribera Salud) y si las cosas se ponen muy turbias se pide que sea el estado el que asuma el entuerto ( no hay ms que ver como se ha resuelto la crisis bancaria).Para que de nuevo los ciudadanos paguen la cuenta que dej el moroso.

La jugada es diablicamente perfecta. En Suecia los socialdemcratas ya han renunciado a intentar re-nacionalizar los servicios privatizados, porque el coste de hacerlo parece inasumible, limitndose a ofrecer un control ms estricto del mercado. Es el precio inevitable que hay que pagar para que funcione la mano invisible del mercado, la mano que en definitiva mece la cuna en la que vamos agonizando como sociedad.

Fuente: http://gerentedemediado.blogspot.com/2012/12/la-mano-que-mece-la-cuna.html


Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter