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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-01-2013

Cmo poner de acuerdo los intereses de los trabajadores y los empresarios? No s, llmalo X

Jos Gallego
GRUNDmagazine


Al menos ya han conseguido que muchos nos pongamos a escribir algo sobre ellos, ya sea en forma de tuits, o en forma de columna o en un blog. Pero bueno, si hay algo que tienen en comn todos los virales es que sus annimos creadores ven recompensado su anonimato con ros de tinta y bits. Esta produccin en respuesta a un viral es una forma de sobrecompensancin del ego de los que presumen de ser revolucionarios sin rostro.

Y s, me refera al Partido X, el partido del futuro que vuelve con el espritu de la transicin espaola. Estas visiones postpolticas de la, valga la redundancia, poltica, no son novedosas. En mi pueblo se present a las elecciones hace unos aos un partido que deca no ser ni de izquierdas ni de derechas. Decan haber superado esa dicotoma, que ellos eran social, y que, como dicen ahora en el Partido X, ellos se presentaban como un dispositivo al servicio de la sociedad, para recoger sus propuestas. Lleg un da, despus de unas elecciones locales en las que consiguieron ms de setecientos votos, en el que se les present una oportunidad para hacer funcionar ese dispositivo tan novedoso que nos ofrecan: unos fondos europeos daban la oportunidad de peatonalizar la calle principal del pueblo para que pasara por ella un tranva que conectara nuestro pueblo con otro, y con la capital. El debate fue grande, partidos a favor, partidos en contra, partidos que presentaban alternativas al trazado, ciudadanos a favor, ciudadanos en contra, ciudadanos que no saben/no contestan. Es decir, un debate con partidos y ciudadanos que defendan sus posturas abiertamente y expuestas con anterioridad. Este partido, en cambio, implosion. Al presentarse como un aglutinador de propuestas ciudadanas y no querer posicionarse a favor de una o de otra; al optar por la equidistancia, no pudo participar en el debate y qued fuera de juego. A las pocas semanas este partido desapareci, ya que este problema alrededor del debate sobre el tranva en el pueblo se les reprodujo con otros temas.

Una visin postpoltica tiene estas cosas. Imaginad ahora que en lugar de ciudadanos a favor del tranva / ciudadanos en contra del tranva tenemos ciudadanos a favor de la reforma laboral / ciudadanos en contra de la reforma laboral; o lo que viene siendo la lucha de clases. A mi personalmente me importa poco si el Partido X es una broma o una nueva propuesta de la guerrilla comunicacional; a mi lo que me preocupa es que, tanto si se trata de lo primero como de lo segundo, se est haciendo de altavoz de una idea muy peligrosa: la dicotoma entre ciudadanos a favor de la reforma laboral / ciudadanos en contra de la reforma laboral se resuelve con un horizonte comn, y punto; una visin de la democracia que recuerda a la suma de voluntades que consigue la armona en el libre mercado, el sueo de Hayek y sus chicos de Chicago. Ni la democracia puede consistir en hacer click aqu, ni es deseable que lo sea. Afirmar que no tenemos un programa, nuestro programa es la democracia es tan vano como decir no hay camino para la paz, la paz es el camino. Bueno, vale, y qu? La democracia no es un programa, es un marco poltico para la toma de decisiones. Ese no es nuestro problema ahora: nuestro problema es que en plena crisis, los ms ricos ganan ms y los ms pobres, lo son ms. Esto no se resuelve con un y punto, sino poniendo sobre la mesa la dicotoma que las propuestas postpolticas quieren negar: ciudadanos a favor de la reforma laboral / ciudadanos en contra de la reforma laboral. Insisto: la lucha de clases.

Por otra parte, recuerdo un disco de Def Con Dos en el que en un corte preguntaban con voz desganada: Que qu dice la gente?. En ocasiones, la gente dice Amanecer Dorado. Ni izquierdas ni derechas. Ni rojos, ni negros (que cantaban los jvenes fascistas italianos en las manifestaciones estudiantiles para hacer aparecer a los estudiantes de izquierda como sectarios frente a los estudiantes despolitizados). Todo vale, no?

En cuanto a esta esttica futurista Coupland ya bautiz a la Generacin X reconociendo que no saba ni a qu ni por qu le pona esa etiqueta. Era un sntoma de la peor de las derivas postmodernas. No somos una incgnita; el proceso de reconstruccin de la conciencia de clase est siendo muy duro y difcil, mxime cuando la otra clase, la que en plena crisis gasta y gana ms, tiene sus niveles de conciencia por las nubes (La lucha de clases sigue existiendo, pero la ma va ganando, dijo W. Buffet).

Luego est ese secretismo. Exigir transparencia sin dar a conocer quin est detrs de esas siglas Decir que en el futuro ya han ganado (son los observadores de Fringe? Pertenecen al Gobierno de Fuego Nrdico?) O simplemente se trata de un viral publicitario, de una vuelta de tuerca aun ms retorcida de aquellos que emplearon el mtodo asambleario para publicitar su compaa telefnica, pero esta vez aplicado por una marca de leja neutra

Deca Grouxo Marx, o eso le atribuyen, que l no ingresara en un club que aceptase a alguien como l mismo como socio; exacto: yo no pertenecera a ningn club que aceptase a Emilio Botn, De Cospedal o Llmalo X, como socio.

Fuente: http://www.grundmagazine.org/2013/como-poner-de-acuerdo-los-intereses-de-los-trabajadores-y-los-empresarios-no-se-llamalo-x/



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