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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2013

Llamamiento de la Plataforma "Aigua s Vida"
El agua como derecho humano. El intento de expropiacin de los bienes comunes

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Para Jordi F., que tal vez coincida con algn nudo, slo con algn nudo, de esta crtica.


Entre corrupciones, despidos, disminucin-anulacin de derechos sociales y econmicos, desesperanza creciente entre sectores de la ciudadana y anuncios publicitarios efectivos en ocasiones- de nuevas estructuras de un estado nada nuevo y sesgadas declaraciones institucionales sobre el derecho a decidir, la contrarrevolucin conservadora, antiobrera, insolidaria y neoliberal sigue su marcha en Catalunya, mientras focos y titulares suelen ubicarse en otros escenarios describiendo otras escenas.

No olvidemos que el actual gobierno, continuador de aquel gobierno de los mejores privatizadores, adems de una presidencia que se mofa en sede parlamentaria de nios/as que hablan mal castellano y una vicepresidencia que es dirigente de un partido que ha aceptado su corrupcin, tiene, en cuatro de sus vrtices esenciales, polticos neoliberales de la altura social de miras de Andreu Mas-Colell, Irene Rigau, Boi Ruiz y Felip Puig. El apoyo crtico de ERC, un partido que se dice republicano y de izquierdas, no ha conseguido reorientar esta larga marcha programada hacia el desmantelamiento de lo pblico y la apropiacin privada de los bienes comunes. Ya lo anunci Mas-Colell en su discurso en el Crculo de Empresarios cataln en 2011: Aprovechemos que el sector pblico pasa por un mal momento! A por ellos! Son nuestros!

La Plataforma Aigua s Vida nos alerta de todo ello y hace un llamamiento para que votemos la Iniciativa Ciutadana Europea perqu l'Aigua s un dret hum i no un b comercial!, para que el agua sea un derecho humano y no, por el contrario, un bien comercial.

Argumentan del siguiente modo las razones de su urgente, necesario y democrtico llamamiento:

El Parlament de Catalua tiene la oportunidad de poner fin al sabotaje social de la economa ciudadana -esta es la magnfica expresin usada en el manifiesto- llevado a cabo con la privatizacin de ATLL [Aiges Ter Llobregat]. La privatizacin nos obligar a todos a pagar innecesariamente ms 4.000 millones de euros y muestra claramente la incompatibilidad, por si fuera necesario, entre los servicios pblicos y su gestin privada. Cuanto menos dos propuestas de resolucin, que ya figuran en la mesa del Parlament, intentan poner cordura en la gestin del agua de Catalua y mantener la titularidad pblica de la empresa Aiges Ter Llobregat.

La Plataforma Aigua s Vida pide (es decir, exige) a todos los partidos del Parlament cataln que piensen y velen por el inters general de la ciudadana, y que se mantengan, en sus actuaciones, dentro de una politica cuyo horizonte sea el servicio de los intereses populares. Pedimos, apunta la Plataforma, a todas las fuerzas polticas del Parlamento de Catalua que trabajen conjuntamente y recuperen el rumbo que el propio Parlamento de Catalua inici el 1990 al crear la empresa pblica de Aiges Ter Llobregat, una estructura de Estado, sealan con notable irona, que tena que velar por el inters y la funcin pblica, es decir, de la ciudadana, de todas y todos.

La gestin del agua, prosiguen, es capital para la gobernabilidad del pas y no puede depender de los intereses econmicos de la multinacional de turno. Nos jugamos demasiado todos y todas como para depender de la voluntad e intereses de un grupo de accionistas, sean del pas que sean sealan con acierto, que tienen como nico fin maximizar sus beneficios. La plataforma seala que el gobierno de la Generalitat ha entrado errneamente en el cuerpo a cuerpo con las multinacionales (Acciona, Agbar), olvidando que este paso nunca se tendra que haber producido pues los servicios bsicos nunca sern muy gestionados por los mercados.

Todos los diputados de Catalua, sostiene la Plataforma, estn a tiempo de poner fin a una privatizacin que encarecer el servicio innecesariamente y que no responde a ningn argumento tcnico, econmico, ambiental o social. A ninguno. Lo contrario es ms verdadero: la maximizacin de los beneficios, a la que estar sometido el servicio, vendr dada por una reduccin de las inversiones; un menor mantenimiento de las instalaciones; una reduccin de personal; un aumento de las tarifas; unas subcontrataciones opacas a empresas afines; y una desconsideracin hacia la Directiva Marc del agua, el Plan Hidrolgico de Catalua y el buen estado de las masas de agua de Catalua. En sntesis: el plan estratgico de todas las privatizaciones. Lo anterior comportar una prdida de la calidad del servicio y del medio, as como una subida de tarifas desmesurada, pues esta tendr que responder a nuevos costes totalmente innecesarios en la gestin pblica.

La plataforma seala documentadamente que mientras que el gobierno de la Generalitat conseguir 300 Millones por la operacin, que la empresa beneficiada recupera en poco ms de 12 aos, la privatizacin obliga a la ciudadana a abonar ms de 4 mil millones. Teniendo en cuenta el anteproyecto de explotacin elaborado por la propia Generalitat catalana, recuerdan que pagaremos 1.668 M de beneficio neto para los accionistas (que no existan en la gestin pblica: todas las ganancias se reinvertan en la gestin); 715 M de impuestos de sociedad (no se tenan que pagar siendo la empresa pblica dado que estaba exenta; los 300 M iniciales, los 700 M restantes y todos los intereses asociados que hacen un total de 1.645 M.

De hecho, los 300 M -lo que ingresa la Generalitat- no suponen apenas nada ante un dficit anual de 8.000 M [apenas un 4%] y una deuda acumulada de 48.000 M [en torno al 0,6%]. No es esa la cuestin realmente. La cuestin reside en el inters de profundizar en un modelo ultraliberal que beneficiar a una empresa, pero que perjudicar a todos los ciudadanos y agravar las desigualdades sociales en todo el pas. Se puede hablar de dficits y deudas (parole, parole, parole), pero la realidad es que la privatizacin de Aiges Ter Llobregat en ningn caso ser una medida de ahorro econmico, ni una nueva financiacin por la Generalitat sino que ser un encarecimiento totalmente innecesario del servicio de agua. No es, propiamente, una medida de austeridad sino que nos encontramos ante un sabotaje social de la economa ciudadana. El programa oculto de CiU y los sectores privilegiados que tan bien representa.

Se puede decir ms alto y con ms retrica pero no ms claro. Hay o no hay motivos para abonar y generar una potente revolucin democrtica y ciudadana que impida los nuevos planes de aniquilacin y privatizacin de los bienes comunes? Van a atreverse incluso con el agua? Podemos confiar en un gobierno que obra con alevosa, premeditacin y ansias insaciables de eliminar todas las conquistas sociales, sea cual sea el asunto que airee o pregone?

Lo quieren todo y lo quieren ahora. De nosotras y nosotros depende que no sea as. El esfuerzo por crear un nuevo mundo humano [2]. Ese era ya hace cuatro o cinco dcadas el programa de la hora de la izquierda no entregada segn un profesor de metodologa de las ciencias sociales que nos record tambin que era necesario dar batallas que podan parecer perdidas.

Notas:

[1] http://www.lamarea.com/2013/01/09/las-medidas-de-la-administracion-ahondan-en-la-pobreza-infantil-en-cataluna/

[2] Manuel Sacristn, Papeles de filosofa, Icaria, Barcelona, 1984, p. 396.

Salvador Lpez Arnal es miembro del Frente Cvico Somos Mayora

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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