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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 14-01-2013

Un clamor del corazn de una estudiante de la Universidad de Damasco
Sr. Obama, por favor, ponga fin a las sanciones!

Franklin Lamb
CounterPunch

Traducido del ingls para Rebelin por Sinfo Fernndez.


Damasco

Este observador aprendi hace tiempo en esta regin que si uno quiere saber lo que est sucediendo sobre el terreno a nivel poltico y social es conveniente hablar con funcionarios del gobierno, periodistas, acadmicos con larga trayectoria, ONG y gente de la calle. Pero ha aprendido tambin que una de las mejores fuentes para obtener informacin objetiva se halla en los estudiantes universitarios. Como le expliqu el otro da a un funcionario, si uno se sienta con media docena de estudiantes, puede estar seguro de presenciar y beneficiarse de un intercambio enrgico y desafiante de diversos puntos de vista y algunos de ellos se expresan sin tener que justificar la posicin de los otros ni la interpretacin de los acontecimientos que uno hace.

Es por esa razn por la que cuando este observador tuvo la oportunidad se dirigi a una de las facultades de Damasco.

En Siria, en estos momentos, desde las calles y cafs a las Universidades, uno de los principales temas de discusin son las sanciones lideradas por EEUU, consideradas a nivel casi universal como inmorales e ilegales, ya que, en efecto, estn dirigidas contra la poblacin civil.

En parte como consecuencia de esas brutales sanciones, hay ya cuatro millones de personas en este pas necesitando algn tipo de ayuda humanitaria y, a da de hoy, hay 637.958 refugiados registrados dentro de Siria que necesitan urgentemente ayuda, lo que supone un aumento de 57.000 personas desde hace un ao.

Los combates han contribuido obviamente a la crisis en curso a que se enfrenta la poblacin civil. Por ejemplo, la cada vez ms peligrosa situacin ha implicado que el Programa Alimentario Mundial (WFP, por sus siglas en ingls) haya evacuado a sus equipos de Homs, Aleppo, Tartus Qamisly y otras zonas. La razn de esa retirada es que a lo largo de los tres ltimos meses se ha registrado un agudo aumento en el nmero de ataques contra los camiones de la ayuda del WFP, que tambin se han visto afectados por la escasez de combustible. Mientras tanto, la Agencia para los Refugiados de la ONU acaba de informar que la cifra de refugiados que escapan de la violencia en Siria ha saltado a casi 100.000 durante el pasado mes. Tanto la Sociedad del Creciente Rojo de la Repblica rabe Siria como otras ONG extranjeras y locales no dan ms de s, ya que tienen aproximadamente 10.000 personas ms cada mes en situacin desesperada en las zonas donde prestan sus servicios.

Prcticamente todas las ONG aqu dan fe del hecho de que si las sanciones lideradas por EEUU se levantaran o incluso se suspendieran hasta la primavera, eso supondra un gesto humanitario coherente con los aclamados valores estadounidenses. Seguir permitiendo muerte y sufrimiento bajo el peso de esas sanciones sugiere que nosotros, en EEUU, no hemos aprendido nada de las consecuencias de las similares sanciones que se impusieron contra Iraq y Afganistn.

Las profundamente inhumanas sanciones impiden que las empresas vuelvan a abrir, que se hagan inversiones, transacciones financieras, reabastecimientos y otras actividades econmicas necesarias, lo que significa que es muy difcil conseguir, por ejemplo, combustible para calentar las casas y algo tan elemental como el pan en muchas de las zonas. Estas carencias son el resultado directo y previsible de las sanciones y de los sabotajes de los rebeldes, en menor medida de los traficantes libaneses, turcos y otros que acaparan los suministros y se los llevan a travs de las fronteras para venderlos en el mercado negro a precios disparatados.

Como resultado de las sanciones, los precios de los alimentos se han disparado por encima de las posibilidades de la mayor parte de la poblacin civil siria. Segn Nizar, una autoridad en literatura inglesa, hay muchsimos nios, ancianos, enfermos y gente empobrecida que estn muriendo cada mes como consecuencia directa y previsible de esas sanciones.

La nica lgica que los extranjeros que visitan Damasco escuchan de Washington, y lo que la administracin Obama est diciendo a los pases de la UE que estn secundndole en las sanciones, es que las mismas son vitales para conseguir el cambio de rgimen en Siria y que cuando el gobierno caiga para ser reemplazado quin sabe por qu o por quin-, EEUU levantar entonces las sanciones y retirar su bota de las gargantas de los estudiantes y de la poblacin civil de Siria.

Nizar ofrece otro punto de vista: Si terrorismo es matar a civiles inocentes en funcin de determinados objetivos polticos, entonces su gobierno, el experto en terrorismo aclamado por el mundo es muy culpable de terrorismo masivo y no necesita dar lecciones a nadie porque eso es exactamente lo que estn haciendo con sus sanciones en mi pas.

Al contrario de los fervientes deseos de EEUU-Israel y otros gobiernos, no es probable que se produzca pronto un cambio de rgimen en Siria, segn la opinin de la mayora de los estudiantes con los que este observador se reuni, quienes insisten en que los cuatro prximos meses van a ser meses crticos.

Los estudiantes sirios siguen de cerca los acontecimientos locales y regionales y un punto de vista comn es que Arabia Saud, los EAU, Qatar, Jordania e incluso algunos en el Capitolio en Washington, estn emitiendo mltiples seales de que todos ellos estn llevando a cabo consultas con el gobierno sirio a travs de sus agencias de inteligencia para alcanzar una solucin, porque finalmente estn aceptando que, a pesar de la financiacin y ayuda a la panoplia de rebeldes con armas, dinero y entrenamiento, estos pases, incluido Egipto, creen que el rgimen va a conseguir sobrevivir y que los salafes tipo al-Nusra no se van a contentar con la cada de Siria sino que van a volverse contra Doha, Riad, Ammn, los EAU y otros pases en la regin.

La historia nos ensea que las sanciones no propician el cambio de rgimen y que los afectados no son precisamente quienes detentan el poder. Son los desamparados, los pobres, los refugiados que se hacinan tratando de sobrevivir, por parafrasear la inscripcin de Emma Lazarus en nuestra Estatua de la Libertad, quienes estn sufriendo muerte prematura a causa de las sanciones impuestas por el gobierno estadounidense.

Los objetivos polticos impuestos contra los civiles sirios son una cosa. La realidad, otra muy diferente. Las sanciones de EEUU, todava en vigor en lugares como Cuba, despus de ms 53 aos, han sido un fracaso, al igual que las que se impusieron en China, Vietnam, Iraq, Afganistn, Irn, Libia y ahora Siria, por nombrar slo unas cuantas.

Todo tiene que ver con una venganza desenfrenada, no con consecuencias lgicas, como sealan las noticias que ofrecen las agencias del gobierno estadounidense, explic Samir, un importante empresario de Alepo.

Una vez ms, gran parte del mundo en el que se incluye esta regin, as como la historia, condenar a Estados Unidos por estos brutales crmenes econmicos contra una poblacin civil indefensa. Igual ocurrir entre los ciudadanos estadounidenses y otros con quienes me he reunido recientemente en Lbano, Egipto y Libia que saben lo que est sucediendo sobre el terreno en Siria. Un abrumador porcentaje de seres humanos no acepta y nunca aceptar que se ataque a civiles inocentes, ya sea con aviones no tripulados o con sanciones. Y manifiestan sentimientos de vergenza, no solo por los ltimos once aos de innecesarias guerras criminales contra esta regin sino por el crimen de las sanciones en curso contra el pueblo sirio.

El odio que nuestro gobierno ha atrado sobre s mismo durante ms de quince aos atacando a los civiles se intensifica cada da, porque quienes sufren y mueren aqu en Siria a causa del hambre y de los efectos de las ahora congeladas temperaturas, no culpan a su gobierno tanto como al parecer esperaban los responsables de la poltica estadounidense. Ms bien culpan, y con razn, a nuestro gobierno.

Como un observador sealaba esta semana: Las tiendas de campaa estn empapadas. Los nios no paran de llorar. Los charcos de agua estn por todas partes Voy caminando y mis zapatos estn empapados de lluvia. No recuerdo haber pasado nunca tanto fro. No me atrevo ni a pensar cmo estarn ms de la mitad de quienes viven en mi zona. Hay que hacer algo!

Nosotros, los estadounidenses, estamos demostrando una vez al mundo que tenemos poder para destruir a las poblaciones civiles. Pero podemos ser mejores como pueblo. En palabras del senador de Oregn Wayne Morse: Cada uno de nosotros tiene una obligacin personal de contribuir a cambiar, por todos los medios legales necesarios, los actos criminales de nuestro gobierno.

Sentado en nuestra mesa en el refectorio del sindicato de estudiantes en la Universidad de Damasco el 9 de enero de 2013, Rana, una apasionada, y en esta ocasin indignada, estudiante de historia que se est especializando en la historia y cultura de EEUU puede haber reflejado con exactitud los puntos de vista de muchos en los campus sirios estos das.

Rana nos dijo que ella le dira a la cara a Barack Obama lo siguiente: Sr. Presidente, en 1987, en el 750 aniversario de Berln, su predecesor, Ronald Reagan, habl acerca de la importancia de la dignidad humana y desafi al dirigente ruso Gorbachev a echar abajo este muro. En 2013, nosotros, los estudiantes sirios, y nuestras familias de Damasco, la Ciudad del Jazmn, que estaba ya habitado en el ao 8.000 antes de Cristo, y cuyos medios de vida, oportunidades y esperanzas est Vd. hoy destruyendo por alguna razn demencial, le insta a poner fin a estas sanciones, a venir a Siria, visitar nuestro campus e iniciar un dilogo con nosotros.

Los sirios son un gran pueblo. Rana, y sus compaeros, son una honra para Siria y para toda la humanidad.

Franklin Lamb es autor de The Price We Pay: A Quarter Century of Israel s use of American Weapons against Lebanon (1978-2006), disponible en Amazon.com.uk, y de Hizbollah: A Brief Guide for Beginners. Ha participado en las investigaciones de la Comisin Kahan sobre la masacre de Sabra y Shatila. Es miembro de la Fundacin de ese mismo nombre y de la Campaa por los Derechos Civiles de los Palestinos en Lbano. En estos momentos se encuentra investigando en Damasco. Puede contactarse con l en: [email protected]

Fuente original: http://www.counterpunch.org/2013/01/11/mr-obama-tear-down-these-sanctions/



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