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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2013

Gramsci y el Marx desconocido (I)

Nicols Gonzlez Varela
Rebelin


Si se quiere conocer a Marx hay que buscarlo

especialmente en sus obras autnticas

publicadas bajo su directa personalidad.

(Antonio Gramsci, 1930)


Cmo describir fsicamente a Gramsci?

Imaginemos el cuerpo dbil de un pigmeo,

y sobre este cuerpo, la cabeza de Dantn

(Sandro Pertini, 1986)


Es un vulgar cuaderno escolar a rayas, de formato comercial en ochenta hojas, en cada pgina hay veintin lneas; cubierta de cartulina rgida, forrada en tela de sospechoso color rojo. En cada pgina hay una numeracin correlativa hecha con pluma en tinta verde, lleva un sello burocrtico y ominoso: Casa Penale Speciale di Turi (Casa Penal Especial de Turi), un lugar de reclusin en Bari del Stato Totale. El detenido es el preso N 7047, un tal Antonio Gramsci, arrestado desde 1926 cuando ejerca como diputado y al mismo tiempo como Secretario General del Partido Comunista. Un Tribunal poltico especial le condena en 1928 a 20 aos, cuatro meses y cinco das de reclusin. Estar cuatro aos en la gris celda de Turi, hasta ser liberado por razones de salud el 21 de abril de 1937, muriendo pocos das despus en la clnica privada Quisisana de Roma. Ser all donde escribir la mayora de sus famosos (y retocados para la posteridad por el equipo de Togliatti?) Quaderni dal carcere,1 formidable trabajo poltico, filosfico e histrico en lenguaje espico.2 Iniciar la escritura de su famoso Nachlass exactamente el 8 de febrero de 1929, dos aos y tres meses despus de su arresto. En las duras condiciones de la prisin fascista las primeras reflexiones de Gramsci a inicios de ese ao 1930 sorprenden: se trata de apuntes filosficos, el inicio del bloque se titula Appunti di Filosofia. Materialismo e Idealismo. La Filosofa como consolacin de la derrota de la izquierda en toda Europa? Una consolatione philosophiae en clave comunista? En parte s, en parte no: Gramsci apunta con urgencia y ansiedad las claves para re-leer a Marx, para volver a reconstruir su teora separada de todo Idealismo y volver a empezar en la prctica con nuevas herramientas crticas. El estmulo es mltiple: los oscuros aos del Comunismo en Italia en primer lugar. Es importante comprender la coyuntura crtica de las reflexiones gramscianas: antes de la llegada del Fascismo el PCI nunca lleg a ser ms que una organizacin minoritaria en el interior del vasto movimiento socialista (que era bastante izquierdista para la poca). Hacia 1929 el porcentaje en la masa electoral no haba alcanzado nunca el 5%; en mayo de 1934, antes que la IC reorientara su lnea internacional hacia la propuesta de Dimitrov, el PCI tena 2400 miembros, menos que en el peor momento del diminuto e intrascendente PC britnico.3 La mayora de sus principales dirigentes estaban en prisin desde 1926 (incluido Gramsci), su actividad interna era mnima, incluso Mussolini se haba dado el lujo de amnistiar a centenares de presos comunistas en la celebracin del X aniversario de la Marcha sobre Roma. La situacin era catastrfica. Se debe sumar a esto la campaa externa de la IC de Stalin (donde ahora se integraba en la ejecutiva el titular de la polica secreta, la GPU, Yezhov) contra el PCI desde fines de los aos 1920s, que concluy con la suspensin drstica de toda ayuda financiera desde Mosc y una escandalosa disolucin rusa del Comit Central del partido en 1938.4 El PCI era un fracaso completo, un grupo de unos pocos de centenares de exiliados polticos enteramente dependientes de la ayuda material de Stalin y un gran nmero de militantes confinados o presos en las crceles de Mussolini. Desde 1932, con la cada en Miln de la ltima cabeza operativa de un centro dirigente, era una organizacin descabezada y sin rumbo.5 A la situacin interna desesperada, se le suma la derrota de la estrategia de la IC en toda Europa (la tctica de clase contra clase), el creciente burocratismo sin retorno y consolidacin del rgimen stalinista en la URSS, en suma: la metamorfosis del pensamiento de Marx en una tosca ideologa de legitimacin de aparatos o estados. Por dnde empezar entonces? Se preguntaba Gramsci, y responda con seguridad: parecera que la clase obrera italiana nunca hubiera tenido una concepcin propia de la vida, de la historia, del desarrollo de la sociedad humana. Y sin embargo, la clase obrera tiene una concepcin propia: el Materialismo Histrico. Y sin embargo, la clase obrera tuvo grandes maestros (Marx, Engels), que demostraron cmo se examinan los hechos, las situaciones y cmo del examen se extraen las orientaciones para la accin. He aqu nuestra debilidad, he aqu la principal razn de la derrota de los partidos revolucionarios italianos: no haber tenido una ideologa, no haberla difundido entre las masas, no haber fortificado las conciencias de los militantes con certezas de carcter moral y psicolgico segn mi parecer, es necesario comenzar concretamente por esto, por el estudio de la Doctrina de la clase obrera, que es la Filosofa de la clase obrera, que es la Sociologa de la clase obrera: por el estudio del Materialismo Histrico, por el estudio del Marxismo. Gramsci terminaba escribiendo que he aqu un objetivo inmediato para los grupos de amigos de la Voce: reunirse, comprar libros, organizar lecciones y conversaciones sobre este tema, formarse criterios slidos de investigacin y de examen y criticar el pasado para ser ms fuertes en el futuro y vencer. 6

Pero no todas son malas nuevas para el aislado Gramsci: llegan noticias a la crcel de la aparicin de una edicin crtico-histrica en la URSS, se trata de las primeras obras completas de Engels y Marx: las famosas MEGA (Marx-Engels-Gesamtausgabe) llevadas a cabo por el malogrado David Riazanov.7 Cmo haban llegada a un aislado Gramsci las noticias de la publicacin de un Marx desconocido en lengua rusa y alemana? Por qu tanto inters en entender el legado literario de los clsicos? Seguramente Gramsci, gran lector del socialista Antonio Labriola,8 a quin Engels haba calificado como un riguroso seguidor de Marx, habra coincidido en el diagnstico pesimista sobre nuestro conocimiento en torno a Marx. El desastre en la tctica no tendra relacin directa con un dficit en la Teora? Labriola, al participar en el publicitado debate sobre la valencia cientfica de la obra de Marx en 1897, (la llamada primera crisis del Marxismo, y cuyos principales interlocutores eran nada menos que intelectuales de la talla de George Sorel, Eduard Bernstein y otro actor indirecto de nuestra historia, el filsofo italiano neoidealista Benedetto Croce)9 se preguntaba con inocencia los escritos de Marx y Engels fueron ledos enteramente por algn externo al grupo de amigos y adeptos prximos, esto es, de los seguidores e intrpretes directos de los autores mismos?... Adese a eso la rareza de muchos de los escritos aludidos, y hasta la imposibilidad de dar con algunos de ellos. Y conclua profticamente si este ambiente literario, esta situacin hermenutica adversa, no era uno de los culpables de la mala asimilacin, de la aparente decadencia y crisis del pensamiento de Marx. Con pesimismo recapitulaba en una sentencia proftica: Leer todos los escritos de los fundadores del Socialismo Cientfico ha resultado hasta ahora un privilegio de iniciados.10 Labriola se preguntaba a propsito de la crisis o decadencia de Marx, que cmo nos puede asombrar que muchos y muchos escritores, sobre todo publicistas, hayan tenido la tentacin de tomar crticas de adversarios, o de citas incidentales, o de arriesgadas inferencias basadas en pasos sueltos, o de recuerdos vagos, los elementos necesarios para construirse un Marxisme de su invencin y a su manera?... El Materialismo Histrico que en cierto sentido es todo el Marxismo ha pasado por una infinidad de equvocos, malas interpretaciones, alteraciones grotescas, disfraces extraos e invenciones gratuitas que tenan por fuerza que ser un obstculo para las personas que quisieran hacerse con una cultura socialista. Labriola estaba convencido que a Marx le esperara siempre un sino de mala recepcin, que empezaba por la misma difusin e irradacin de sus textos y sealaba otro obstculo, an ms profundo y riesgoso, que es el que aqu nos ocupa con relacin a Gramsci: la misma rareza de los escritos de Marx y la imposibilidad de contar con ediciones confiables de ellos. Incluso no tanto de ediciones confiables, sino de ediciones sin ms. El lector responsable de la obra marxianne deba pasar, segn Labriola, por condiciones ordinarias ms extremas que la de cualquier fillogo o historiador para estudiar los documentos de la Antigedad. Por experiencia propia, se preguntaba: Hay mucha gente en el mundo que tenga la paciencia suficiente para andar durante aos a la busca de un ejemplar de la Misre de la Philosophie o de aquel libro singular que es la Heilige Familie; gente que est dispuesta a soportar, por disponer de un ejemplar de la Neue reinische Zeitung, ms fatigas que las que tiene que pasar en condiciones ordinarias de hoy da cualquier fillogo o historiador para leer y estudiar todos los documentos del antiguo Egipto?.11 La afinidad electiva con Labriola no poda ser ms cercana: Gramsci tambin sufri esta desordenada situacin hermenetica con respecto a la recepcin de los escritos de Marx, como puede verse en la cantidad de ediciones y fuentes en diferentes idiomas (francs, ruso y alemn) que utilizaba en su trabajo terico y poltico. Labriola era para Gramsci el primer (nico) y prometedor paso de un Marxismo terico en Italia.12

Lo ms importante era que Gramsci descubra el estrecho nexo, mediato, entre la carencia terica y la miseria prctica de la izquierda. La segunda posible fuente de su entusiasmo por el Marx desconocido que estaba lentamente saliendo a la luz se apoya en el comentario que hizo el filsofo Benedetto Croce, tambin cercano en sus polmicas contra el Idealismo, de las MEGA de Riazanov que se publicaban en la URSS. Su recensin sobre la ambiciosa edicin marxiana, la Historisch-kritische Gesamtausgabe (MEGA) sali publicada en la revista La Crtica de noviembre de 1930, comentada en los Quaderni en varios pasajes.13 Por ejemplo, en los ltimos cuadernos dedicados a una crtica general de la filosofa de Croce, el X (1932-1935), Gramsci escribe que la obsesin de Croce por el Materialismo Histrico es en esas fechas ms aguda que en el pasado juvenil, y para constatarlo precisamente da como ejemplo la resea de las Obras Completas de Marx-Engels.14 Sabemos por testimonios de compaeros en la crcel que Gramsci trataba de mantenerse totalmente al da no solo en cuestiones polticas sino en el aspecto terico (los presos le llamaban biblioteca ambulante), proveyndose de todo lo que se editaba de Marx, en especial las nuevas ediciones critico-histricas del equipo de Riazanov que se pudieran conseguir en Italia (generalmente ediciones alemanas, francesas incluso inglesas que le costaba leer): Antonio (Gramsci), naturalmente, era el ms equipado con libros que nos prestaba; nosotros habamos conseguido una cierta cantidad de libros a travs de la casa editorial Laterza, que provea de publicaciones de Lenin, Marx, Engels, Bujarin, Pljanov, impresas por Editions Sociales Internationales.15 Fruto de este empeo es que pudo hacer llegar a sus manos muchos materiales del Marx indito, ritrovato, por ejemplo, la reciente edicin del equipo de las MEGA de la correspondencia indita de Marx con la mdica y ginecloga Ludwig (Louis) Kugelmann,16 en su edicin en francs.17 Justamente fue Riazanov el que publico por primera vez en una edicin crtica y completa la vital correspondencia en una meritoria edicin en ruso.18 Debemos subrayar la erudita introduccin del profesor Ernst Czbel, habitual investigador de Engels y Marx en el IME, que tambin debe haber impresionado a Gramsci. Czbel, que sobrevivi a las sucesivas purgas de Stalin (encarcelado en el Gran Terror de 1936 en un Gulag hasta 1945), fue el Ministro de Asuntos Exteriores y Comisario del Pueblo de Educacin en la corta Repblica de los Soviets hngara, cercano al filsofo Gorgi Lkacs. Tomado prisionero por la reaccin militar en Viena, fue canjeado y enviado a la URSS en 1922, donde comenz a colaborar, dado sus contactos europeos como su vasto conocimiento de varios idiomas, con el recin creado Museo del Marxismo, futuro Instituto Marx-Engels de Riazanov. Ms tarde fue nombrado Chief-Editor de las primeras obras completas en la Historia de Marx y Engels. Fue el autor de la primera compilacin exhaustiva bibliogrfica sobre Marx y Engels editada en 1934.19 Gramsci seguramente conoca, sin compartir en absoluto, la opinin de Stalin y la Nomenklatura sobre las MEGA de Riazanov, ya que le llegaban los documentos oficiales de la Internacional Comunista. Estaba con un pie en el campo de los herejes, un camino sin retorno. El reemplazante de Riazanov (arrestado el 15 de febrero de 1931) luego de la purga del IME, el pedante y oscuro apparatchik Vladimir V. Adoratskij, realiz un discurso en la IC el 1 de abril del mismo ao en el cual defina el trabajo editorial de su predecesor en la direccin del IME como una traicin directa (direktem Verrat) a la causa del Proletariado, ya que haba privilegiado la publicacin de aquellos trabajos de Marx y Engels cuando an eran jvenes-hegelianos, o en el cual se comenzaba el pasaje al Materialismo Dialctico, movimiento que representaba los primeros pasos en la nueva concepcin del Mundo se trata de uno de los delitos ms graves que cometi Riazanov en su sabotaje a una edicin popular e internacional de los trabajos de Marx y Engels.20 Tal era los costos polticos y personales de intentar conocer al Marx original, o incluso los marxistas crticos que intentaban hacerlo, y Gramsci lo saba a la perfeccin. Tanto la edicin como el propio contenido de las cartas de Marx conmovieron a Gramsci: una Marx bajo nueva luz que polemizaba con su corresponsal alemana y compaera de militancia sobre la Commune de Pars de 1871, sobre la forma-estado del Capital, sobre las tareas organizativas de una organizacin comunista, sobre la dinmica de la revolucin en Europa, sobre la Internacional y sobre el reformismo de Lassalle. No hay dudas que las nuevas intuiciones gramscianas, el aspecto creativo de su pensamiento, su Marxismo crtico y abierto, se encuentran ntimamente relacionadas con este contacto intermitente, parcial pero vital con el nuevo Marx. Y la tesis ms fuerte de esta re-lectura es que Marx es autosuficiente en cuanto a su Filosofa de la Praxis. La inmanencia de la teora marxiana (a la luz del Nachlass publicado) y la praxis son trminos que se encuentran profundamente imbricados en Gramsci de 1930 en adelante. La mayora de los especialistas reconoce que a partir del cuaderno 4 (1930) comienza en Gramsci un sorprendente e inexplicable ritorno a Marx retorno a Marx, que ahora podemos explicar mejor. Si existe algo as como un corte epistemolgico-poltico gramsciano, se puede hallar en esta cesura en el ao 1930 en adelante. De temas como la formacin y desarrollo de los intelectuales italianos, la Historiografa, el canto X del Inferno de Dante, se pasa directamente a la reconstruccin de Marx y la crisis de la vulgata marxista. El mtodo gramsciano es, visto en lneas generales, bien simple: tornare a Marx, pero un texto de Marx lo ms fiel posible y crticamente controlado, para recomenzar desde all su hilo filosfico-poltico perdido. Como un intento de refundacin terica, la idea que el Marxismo debe ser una anticipazione teorica, que no retorna a Marx, sino que vuelve por primera vez al original, y Gramsci es consciente de ello: siempre habla de la bsqueda vital de un Marx autntico.21 Gramsci se propone descubrir a Marx conocindolo in novo, leyndolo a fondo, traducindolo y difundindolo. Aunque posea traducciones italianas antes de entrar en la crcel, Gramsci desconfaba tanto de la edicin como de la calidad de la traduccin. Tales las precondiciones para establecer una nueva relacin creativa y crtica con la prctica comunista. Una tarea compleja, a contracorriente pero indispensable: Un trabajo muy complejo y delicado. Por qu el Marxismo ha corrido esta suerte, de parecer asimilable, en algunos elementos, tantos a los idealistas como a los materialistas vulgares?22

Hay ms datos sistemticos e incluso anteriores a la cesura de 1930: en marzo de 1929 le pide a su cuada Tatiana la edicin en francs de los escritos de Marx sobre la Historia de la Plusvala recin publicados, o sea, el tomo IV de Das Kapital cuyo editor era el renegado Kautsky, as como, gesto hertico contra la ideologa oficial del DiaMat, los escritos del joven Marx, compilacin que inclua la Kritik a la Filosofa del Derecho de Hegel de 1843 y la crtica a Bruno Bauer de La Ideologa alemana de 1845. 23 Ms adelante en la misma carta pide libros en torno a la llamada Crisis del Marxismo (en especial los de Georges Sorel y Henri de Man), los ataques a la Teora del Valor, el debate sobre los tomos II y III de Das Kapital y los intentos de superacin de Marx. En marzo de 1930 pide la edicin alemana del texto de Marx Trabajo asalariado y Capital, una compilacin de escritos del joven Marx que traduce al completo.24 Incluso llega a dibujar el ndice de la antologa del Marx indito, el Marx ideal de Gramsci!,que consista en diez textos desconocidos y jams publicados en lengua italiana.25 Tambin en 1929 ya utiliza polticamente textos del Marx desconocido, muchos juveniles, como La Sagrada Famila de 1844, al elaborar el uso del sarcasmo y la irona en la visin del mundo comunista, y al analizar la fraseologa jacobina.26 Gramsci no se detiene all: en abril de 1930 le pide a su hermano Carlo que inicie los trmites ante las autoridades carcelarias para poder leer los libros escritos por Len Trotsky despus de su expulsin de la URSS por Stalin.27 Tiene una lista del 13 de marzo de 1930 donde figuran dos libros de Trotsky en su traduccin francesa: La revolucin desfigurada y el opsculo: Contra el capitalismo o contra el socialismo?.28 Como observ un compaero de presidio, el pathos de Gramsci era antistalinista, discuta con los compaeros el diagnstico de Trotsky (al que calificaba como grande storico, grande rivoluzionario, ma un egocentrico) sobre un Bonapartismo en la URSS, para l equivocado basndose en los escritos polticos de Marx, a todas luces resultaba difcil para sus camaradas que quemara incienso en el altar de Stalin.29 (Continuar)


Notas:

1 Sobre el destino de los Quaderni a transformarse en un dogmtico Cdice Gramsci y base de legitimacin del reformismo liberal del PCI post 1945, vase el artculo de Donald Sassoon: Gramsci e la vulgata marxista della Seconda e Terza Internazionale, en: Marx e Gramsci. Memoria e Attualit; a cura di Giuseppe Petronio e Marina Paladini Musitelli, Il Manifesto, Roma, 2001, pp. 19-31 y la reciente investigacin de Franco Lo Piparo: I due carceri di Gramsci: la prigione fascista e il labirinto comunista, Donzelli Editore, Roma, 2012.

2 Como define a los Quaderni su cuada Tania Schucht en una carta al amigo de Gramsci el economista Piero Sraffa en una carta del 9 de marzo de 1933. Espico para eludir tanto a la censura fascista en la crcel como a la posible manipulacin o tergiversacin de sus escritos por los apparatchik de la seccin italiana y del propio PC que lo haba aislado en la crcel; vase el testimonio de Cesare Bermani: Gramsci in carcere a Turi nel 1932, conversazione con Aldo Magnani; en: L'Impegno, a. XI, N 3, dicembre, 1991.

3 Spriano, Paolo; Storia del Partido Comunista italiano. Storia del Partito comunista italiano I: Da Bordiga a Gramsci; Einaudi, Torino, 1967, capp. XIX-XX. La obra comprende seis volmenes en total. Vase adems: Cortesi, Luigi; Le Origini Del PCI: Studi E Interventi Sulla Storia Del Comunismo in Italia, Franco Angeli, Milano, 1999.

4 Berti, Giuseppe; Problemi di historia del PCI e dellInternazionale Comunista, en: Rivista storica italiana, marzo 1970, pp. 148-198.

5 Hobsbawm, Eric; Los oscuros aos del Comunismo italiano; en: Revolucionarios. Ensayos contemporneos; Ariel, Barcelona, 1978, p. 52-67.

6 Gramsci, Antonio; Qu Hacer?, carta dirigida desde Mosc al peridico Voce della Giovent, de Miln, que, en el perodo de la ms dura represin anticomunista sustitua al rgano oficial de la Federacin Juvenil Comunista, que la public sin nombre el 19 de noviembre de 1923; en: Per la verit. Scritti 19131926, Editori Riuniti, Roma, 1974, p 268 y ss.

7 Sobre la figura trgica y poco conocida del primer marxlogo David Riazanov, vase: Volker Klow, Vlker/ Jaroslawski, Andr: David Rjasanow-Marx-Engels-Forscher, Humanist, Dissident, Dietz Verlag, Berlin 1993; Arzanova, E. / Hedeler, W.; David Borisovic Rjazanov u.d. erste MEGA, Beitrge zur Marx-Engels-Forschung. Neue Folge, Argument, Berlin, 1997. Nos permitimos remitir al lector a nuestro artculo sobre Riazanov, ahora on-line,David Riazanov, editor de Marx, disidente rojo: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=69880 Ahora sabemos que Riazanov fue juzgado y ejecutado en Saratov el 21 de enero de 1938; sobre sus ltimos das con vida, la crnica de Jean Jacques Marie: David Riazanov, le dissident rouge, en: Cahiers du Mouvemente Ouvrier, N 3, CEMTRI, Paris, 1998, pp. 61-70.

8 Sobre la figura de Labriola: Santucci, Antonio, A.; Senza Comunismo: Labriola, Gramsci, Marx, Riuniti, Roma, 2001; Sacristn, Manuel, Por qu leer a Labriola?, en: Labriola, Antonio, Socialismo y Filosofa, Alianza Editorial, Madrid, 1969; AA.VV.; Labriola d'un sicle l'autre, sous la direction de Georges Labica et Jacques Texier, Mridiens Klincksieck, Paris, 1988. Sobre la relacin Labriola-Gramsci: Gerratana, Valentino: Acerca de la Fortuna de Labriola, en: Investigaciones sobre la Historia del Marxismo. Vol. 1, Grijalbo, Barcelona, 1975, p. 185 y ss.; Antonio Labriola y la introduccin del Marxismo en Italia; en: AA.VV., Historia del Marxismo. El Marxismo en la poca de la II Internacional, Bruguera, Barcelona, pp. 185-236, 1980.

9 La conocida como primera crisis del Marxismo, hoy casi totalmente olvidada, fue iniciada por un artculo del abogado G. Masaryk en los nmeros 177-179 del diario viens Die Zeit, en el cual simplemente constataba las diferencias terico-prcticas internas en la socialdemocracia alemana y austriaca, en especial entre los padres fundadores y sus epgonos, concluyendo que tales diferencias se deban al carcter eclctico del propio Marxismo, al ser un sistema sincrtico y que Das Kapital era una mera transcripcin en trminos econmicos del Faust de Gethe. De la crisis en el Marxismo de la socialdemocracia de lengua alemana, reformistas como Bernstein et altri la transformaron en crisis del Marxismo a secas.

10 Labriola, Antonio; Discorrendo di socialismo e di filosofia, carta II; en espaol: Socialismo y Filosofa; Alianza editorial, Madrid, 1969, p. 41, con traduccin y prlogo de Manuel Sacristn.

11 Labriola, Antonio, ibidem, p. 41.

12 Gramsci, Antonio; Achille Loria e il Socialismo, artculo no firmado, en: Avanti!, XXII, n. 29, 29 gennaio 1918; ahora en: Gramsci, Antonio: La Citt futura. 1917-1918, a cura di S. Caprioglio, Einaudi, Torino 1982, pp. 614 s. Incluso en el Gramsci maduro, Labriola es superior en todos los aspectos al mismo Engels!, un sacrilegio dentro del universo del DiaMat.

13 Croce, Benedetto; La Critica, 20 de noviembre, 1930, XXVIII, fasc. Vi, pp. 455-456.

14 Gramsci, Antonio; Quaderni del Carcere. 2; Einaudi, Turin, 1975, La filosofia de B. Croce. II, p. 1240; en espaol: Cuadernos de la Crcel. IV, Ediciones Era, Mxico, 1986, Parte II. La filosofa de Benedetto Croce, p. 139.

15 Recuerdo de Bruno Tosin, en su libro Con GramsciRicordi di uno della vecchia guardia, Editori Riuniti, Roma, 1976; reproducido en: AA. VV.; Gramsci vivo, Felttrinelli, 1976, p. 217.

16 Vase el trabajo de Martin Hundt, Louis Kugelmann. Eine Biographie des Arztes und Freundes von Karl Marx und Friedrich Engels , Dietz Verlag, Berlin (DDR), 1974 y su artculo Gynkolog und Propagandist des Kapital. Louis Kugelmann - der berhmte Briefpartner von Marx, ein bedeutender Arzt, en: Humanitas (Berlin), Nr. 12 vom 6. Juni 1968.

17 Entre los libros que formaban su particular Biblioteca de la Crcel se encuentra el de Karl Marx, Lttres a Kugelmann (1862-1874), con prefacio de Lenin, edicin e introduccin de uno del hngaro Ernst Czbel (editor-jefe del IME y mano derecha de Riazanov) de Editions Sociales Internationales, casa editora ligada al PCF, como recordaba Tosin, publicada en francs en Pars en 1930, el volumen XI en la coleccin Bibliothque marxiste. La casa editorial haba editado, por ejemplo, muchos textos de marxistas heterodoxos e incluso el libro del propio David Riazanov: Marx et Engels: confrences faites aux cours de marxisme prs l'Acadmie socialiste en 1923.

18 Las cartas y su precioso contenido sern ampliamente utilizadas por Lenin en su opsculo El Estado y la Revolucin de 1917.

19 Sobre la desconocida figura del marxlogo Ernst Czbel, vase la voz Czbel Ernő, de Bta Lszl, en el Magyar letrajzi Lexikon 1000-1990, p. 349-350 y el artculo de Rig Lszl: Czbel Ernő vlogatott rsai, en la revista Irodalomtrtneti Kzlemnyek, Budapest, 1965. 69. vf. 2. fzet, pp. 244246 (en hngaro).

20 Adoratskij, V. V.; Bericht an des Plenums des EKKI vom 1. Aprile 1931. Mitteilung ber das Lenin-Institute und das Marx-Engels Institut, en: Beitrge zur Marx-Engels Forschung , Neue Folge, Sonderband 3, Hamburg, 2001, pp. 114-115 y 116. Adoratskij sera a su vez objeto de represin en 1940 y ejecutado en 1945. Sobre Vladimir Viktorovich Adoratski, leal stalinista que ocup el puesto de Riazanov luego de la depuracin del IME y que liquidara el proyecto del MEGA (1), vase: Hedeler, Wladislaw; Hecker, Rolf; Florath, Bernd: Vladimir Viktorovic Adoratskij-Leben und Werk (7. August 1878-5. Juni 1945); en: Hecker, Rolf/ Sperl, Richard/ Vollgraf, Carl-Eric; Beitrge zur Marx-Engels-Forschung Neue Folge Sonderband 3. Stalinismus und das Ende der ersten Marx-Engels-Gesamtausgabe (1931-1941); Argument, Berlin, 2001, pp. 312-328.

21 Como en el mismo cuaderno 4 (1930), nota 1: buscar las diferencias entre el Marx que considerar autntico. Gramsci tena el proyecto de realizar una antologa de textos desconocidos de Marx en italiano. Vase: Fabio Frosini, Il 'ritorno a Marx' nei Quaderni del carcere (1930); en: Marx e Gramsci. Memoria e attualit, a cura di Giuseppe Petronio e Marina Paladini Musitelli, Manifestolibri, Roma, 2001, pp. 33-68.

22 Il lavoro molto complesso e delicato. Perch il marxismo ha avuto questa sorte, di apparire assimilabile, in alcuni suoi elementi, tanto agli idealisti che ai materialisti volgari?, en: Gramsci, Antonio; Quaderni del Carcere, Quaderno 4 (XIII), 1930-1932. Appunti di Filosofia, Einaudi editore, Torino, 1975, p. 422; en espaol: Cuadernos de la Crcel, tomo 2, Ediciones Era, Mxico, 1981, p. 134. Idealistas, como en el caso del Neokantismo que infectaba a los tericos de la Segunda Internacional (Gramsci nombra a Max Adler); materialismo vulgar, el ncleo del DiaMat de Stalin.

23 Textualmente Gramsci le pide Storia delle dottrine Economiche: 1 Dall'origine della teoria del valore ad Adamo Smith2 Davide Ricardo3 Da Ricardo all'economia volgare8 volumettiEd. Costes., y en prrafo final agrega: le Oeuvres philosophiques di Marx, pubblicate dall'ed. Alfred CostesParis: Tome Ie: Contribution la critique de la Philosophie du droit de HegelTome II: Critique de la critique critique, contro Bruno Bauer e consorti., entre otros tambin figuran libros pstumos de Antonio Labriola, el libro sobre Engels de Mondolfo, el manual sobre el Materialismo Histrico de Bujarn y, sintomtico, el estudio sobre la burocratizacin de los partidos polticos del socilogo Robert Michels; vase la larga lista en la carta a Tatiana Schucht, 29 de marzo de 1929.

24 Scrivi alla libreria che desidererei avere i nn. 60686069 della Reclams Universal Bibliothek, Lohnarbeit und Kapital di Marx., carta a Tatiana Schucht, 24 de marzo de 1930. Gramsci se refiere, incluso con el correcto nmero del catlogo, a la recopilacin: Lohnarbeit und Kapital, Zur Judenfrage u. a. Schriften und andere Schriften aus der Frhzeit; Ausgew. und eingel. von Ernst Drahn, Reclam, Leipzig, 1919; El editor Drahn era el director del archivo central y la biblioteca del SPD, que contena muchos inditos de Marx y que colaboraba estrechamente con el IME de Riazanov; sobre la figura de Ernst Drahn: Peter Gohle; Ernst Drahn (18731944), en: Benser, Gnter/ Schneider, Michael (Hrsg.); Bewahren-Verbreite-Aufklren: Archivare, Bibliothekare und Sammler der Quellen der deutschsprachigen Arbeiterbewegung; FES, Bonn-Bad Godesberg, 2009, pp. 58-63.

25 En: Quaderno 7 (VII) de 1930-1931. La antologa de Gramsci consista en diez textos en orden distinto al original alemn de Drahn: 1) Ludwig Feuerbach (Feuerbach.I, de La Ideologa alemana, 1845); 2) Il Materialismo Historico (pargrafos del prefacio a la Kritik de 1859); 3) Teoria della Storia (primera seccin de Burgueses y Proletarios del Manifiesto Comunista de 1848); 4) Esigenze della politica tedesca prima del 1848 (texto completo del panfleto escrito por Engels y Marx Demandas del Partido Comunista en Alemania, de 1848); 5) Salario e Capitale (el texto completo Trabajo Asalariado y Capital, de 1849); 6) Sulla questione degli ebrei (un extracto de la segunda parte del artculo La Cuestin Juda de 1843); 7) Il materialismo francese del 18 secolo (extracto de pargrafos de La Sagrada Familia de 1844: subseccin D de la parte III del captulo VI); 8) Su Goethe (extracto de la segunda parte de un artculo de Engels Socialismo alemn en verso y en prosa, de 1847, atribuido errneamente en la edicin alemana a Marx); 9) Il suonatore (traduccin de verso juvenil Der Spielmann de 1837) y 10) Lettera a suo padre (extracto de la carta de Marx a su padre de 1837).

26 De la versin en francs editada por la editorial Costes en 1927, en la compilacin Oeuvres philosophiques. Tome II: Critique de la critique critique, contro Bruno Bauer e consorti, que comunica a Tatiana Schucht que la est traduciendo con rapidez el 31 de junio de 1931: Ho ricevuto gi da un pezzo i 3 volumi delle Oeuvres phylosophiques di Marx che sono tradotte in modo scelleratissimo. Delle Oeuvres politiques ho ricevuto solo due volumi che non so a quali numeri d'ordine corrispondano perch non li ho in cella in questo momento: uno dedicato a lord Palmerston e deve essere intitolato proprio Palmerston, l'altro non ha un titolo unico (deve essere proprio l'8 tomo delle opere politiche) e contiene tre brevi serie di scritti: una sull'esercito inglese durante la guerra di Crimea, una sul generale Espartero e la politica spagnola nei primi anni del decennio 18501860 e una sulla presa di Kars durante la guerra di Crimea.

27 Como informa el editor italiano de los Quaderni, Valentino Gerratana, en la cronologia que antecede el tomo 1. Trotsky fue deportado de la URSS en febrero de 1929.

28 Son: La rvolution dfigure, Rieder, Paris, 1929 y Vers le capitalisme ou vers le socialisme?, prface de Pierre Naville, Librairie du Travail, Paris, 192o.

29 Testimonio de Angelo Scucchia, en: Dubla, Ferdinando/ Giusto, Massimo (a cura di), Il Gramsci diTuri, Chimienti, Taranto, 2008, pp. 45-61. Otros testimonios reconocen que Gramsci conoca el testamento pstumo de Lenin.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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