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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2013

Uruguay/Hait
Donde nada est seguro

Samuel Blixen
Brecha


El imperialismo en Hait, las tropas de ocupacin con casco de la ONU, las corruptelas militares, las inconductas de diputados cerriles, y la mano dura para reprimir a quien se aparta del libreto, son los elementos del "hit del verano" del Movimiento de Participacin Popular (MPP).

Hay una intrnseca contradiccin en las argumentaciones que maneja el Poder Ejecutivo para justificar la permanencia de tropas uruguayas en Hait y para impulsar una prrroga de un ao, que fue aprobada por el Parlamento al expirar 2012, en una sesin de la Cmara de diputados que leg, para este que comienza, una nueva crisis interna en el MPP.

Horas antes de esa votacin, el presidente Jos Mujica haba explicado a Brecha que la retirada de Hait es escalonada en el tiempo, segn un plan pautado en la ltima conferencia de ministros de Defensa de las Amricas, realizada en Punta del Este a fines de agosto pasado. Pero ahora, en ocasin de la VII Reunin de la Zona de Paz y Cooperacin del Atlntico Sur, Zopacas (en la que participaron esta semana en Montevideo representantes de 24 pases sudamericanos y africanos), el canciller Luis Almagro fundament la permanencia de Uruguay en Hait como parte de los contingentes de Naciones Unidas como trampoln para obtener un puesto no permanente en el Consejo de Seguridad de la ONU. En funcin de ese objetivo "(Uruguay) seguir participando en las operaciones de mantenimiento de la paz dentro del marco multilateral de Naciones Unidas", anunci Almagro, segn consign el matutino La Diaria.

Si se tiene en cuenta que, para Almagro, es imperativo "cambiar la lgica" de los mecanismos de defensa y alianzas militares del Atlntico norte, "con sus acechanzas armamentistas", lgica de otro signo que podra prosperar en el Atlntico sur a travs de la Zopacas (para lo cual "hay que desterrar definitivamente la visin del Atlntico sur como un escenario de movimientos estratgicos de Estados Unidos, potencialmente antagnicos"), el mantenimiento de tropas uruguayas en la isla caribea es por lo menos contradictorio. Por si fuera poco, el presidente Mujica abundaba en la justificacin: "Para m es una cuestin geopoltica muy importante. Brasil haba decidido ir porque valoraba que si no iba se metan Estados Unidos y Francia. Haba que acompaar a Brasil polticamente".

Pero en la discusin parlamentaria de la sesin en que se aprob la prrroga de permanencia (ya haba media sancin del Senado) el diputado del MPP por Canelones Esteban Prez fue inequvoco en las razones que lo impulsaron a no votar la iniciativa, desconociendo la resolucin de la bancada de su sector. Refirindose a las bases y asentamientos militares de los cascos azules en Hait, Prez despleg el concepto de la "tropadependencia": "Es un pas que se ha vuelto tropadependiente. Hay toda una industria que gira en torno a las bases, y la poblacin ha ido adquiriendo en muchos aspectos una caracterstica de marginalidad, de dependencia. Prolifera la timba, la prostitucin y el 90 por ciento de la enseanza est en manos de centros privados".

Respecto del argumento de que la participacin latinoamericana en la Misin Estabilizadora de Naciones Unidas en Hait (Minustah) relega a Estados Unidos como fuerza de ocupacin, Prez sostuvo: "Me estoy preguntando si no habr una sustitucin, por la va de los hechos, de las Escuelas de las Amricas, aquellas a las que mandbamos a nuestros oficiales, en Panam, para que aprendieran cosas que no podan en Uruguay. Y aprendan cosas, s, pero tambin les hacan la cabeza, les hacan el 'bocho', y luego actuaron como tropas de ocupacin de nuestros pueblos. All (en Hait) se da la convivencia con oficiales latinoamericanos y tambin con oficiales estadounidenses. La base principal de Estados Unidos es el aeropuerto, donde tiene concentrados, fundamentalmente, oficiales de inteligencia, que no estn slo por el tema de las comunicaciones, sino para ver qu hacen aqu con nuestra oficialidad y la de los otros pases latinoamericanos".

Segn dijo el presidente Mujica a Brecha, la haitiana "es una sociedad muy destruida, hay que reconstruir un Estado y no es fcil. Si ponemos una Upa en un lado para que la gente pueda tomar agua y no le ponemos una custodia, vienen unos vivos se apoderan de la upa y venden el agua. Porque no hay Estado. Para m no es un acto de intervencin, es un acto de responsabilidad. Est Duvallier ah adentro con una ONG enredando la bocha". Sin embargo, la presencia de tropas de la ONU concita cada vez mayor repudio popular y la exigencia del retiro de las tropas forma parte de las reivindicaciones sobre salarios y condiciones elementales de vida que los haitianos plantean en las manifestaciones callejeras. "Nuestras tropas se forman all con la visin de que los problemas polticos y los reclamos populares se solucionan con tropas. No me parece sano para una democracia que formemos tropas y oficiales en ese escenario", dijo en sala el diputado Prez, para quien hubiera sido mucho ms sano que en lugar de soldados Uruguay hubiera contribuido con becas de estudio. "En ocho aos habramos formado dos generaciones de maestros, varias de torneros, de mecnicos y de carpinteros, varias de peritos agrnomos y una de ingenieros agrnomos, de mdicos, de qumicos, etctera." De paso, el diputado del MPP formul varias denuncias sobre inconductas y "corruptelas" de los militares uruguayos, basndose en fuentes de las mismas tropas que se neg a identificar porque -denunci- sistemticamente sus fuentes fueron perseguidas por el Ministerio de Defensa.

Esteban Prez no vot la prrroga. Tampoco vot en contra; sali de sala en el momento de la votacin pero no facilit que entrara un suplente. Esa actitud encendi la reaccin airada de dirigentes del MPP. Luca Topolansky estim que haba que impulsar el pase del caso al Tribunal de Disciplina del Frente Amplio. Lo mismo propuso la diputada Ivonne Passada, para quien, "al ausentarse (Prez), en realidad vot en contra del proyecto del presidente Mujica"; y el diputado Anbal Pereyra consider que la denuncia de "corruptela" pareca "un comentario de alguien que a las siete de la maana va a comprar un pan al supermercado".

La senadora Topolansky fue ms all y sugiri que Prez deba renunciar "como lo hizo (Guillermo) Chifflet", una manera expeditiva y un tanto facilonga de eliminar oposicin interna. El diputado por Canelones respondi que "el mpp no tiene dueos; si la direccin me pide la renuncia, renuncio. Pero antes voy a dar una discusin previa, porque hace un ao que vengo planteando que se debata el tema de las tropas y nunca se tuvo en cuenta".

Consultada por Brecha, la senadora Constanza Moreira (quien en el Senado se opuso a la prrroga, pero permiti que su suplente, Anbal Rondeau, ocupara su banca) seal que a su juicio Prez no comprometi el resultado de la votacin al restar su voto saliendo de sala, porque se saba de antemano que diputados opositores acompaaban la iniciativa. Record, en cambio, los dos antecedentes ms recientes: el del diputado Vctor Semproni, quien de hecho impuso un veto al negar su voto, decisivo, para la anulacin de la caducidad que en esa ocasin no prosper; y el del diputado Andrs Lima (Espacio 609), quien al anunciar que no votara la despenalizacin del aborto oblig a modificar el proyecto ya aprobado en Senadores. Prez, en cambio, puede argumentar que el Congreso del Frente Amplio reclam el retiro de las tropas de Hait.

As las cosas, el pedido de sancin, el pase a un Tribunal de Conducta Poltica (que el MPP, en su momento, no acompa en el caso de Semproni) y las exigencias de renuncia y entrega de la banca parecen desmedidas si, como se verific, la conducta de Esteban Prez no comprometi la votacin. Algunos referentes del MPP se inclinan a pensar que el asunto ser olvidado; otros, en cambio, advierten que la dureza, en particular la postura de la senadora Topolansky, obedece a la necesidad de "tirar de las riendas" y evitar "indisciplinas" que podran multiplicarse en los prximos dos aos, a caballo de las "inconsistencias" de ciertas posiciones que rozan los principios y las posturas histricas, y que, en la amenaza de un "adelgazamiento" electoral del MPP, incidiran en una lucha de poder donde todo es inestable, donde nada est seguro.

Fuente: http://www.brecha.com.uy/index.php/politica-uruguaya/1239-donde-nada-esta-seguro


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