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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-01-2013

La poltica de las armas de fuego

Progreso Semanal


La horrenda tragedia del mes pasado en la que Adam Lanza, de 20 aos, irrumpi en la Escuela Elemental Sandy Hook en Newton, Connecticut, y asesin a 20 nios y a seis adultos antes de suicidarse se hizo posible por el hecho de que el asesino iba armado con un arsenal mucho ms mortfero que el que llevan a la batalla los soldados de EE.UU. en Afganistn.

Hemos sido testigos de locuras similares en otras escuelas, en salas de cine, en mtines polticos, en oficinas, en universidades y en centros comerciales. Pero esta ms reciente, que implic el asesinato en masa de nios indefensos, es tan atroz que ha sacudido como ninguna otra la consciencia nacional.

Todas estas tragedias tienen en comn al menos dos cosas, nicas de Estados Unidos.

Una es que en este pas, prcticamente todos incluyendo a homicidas manacos, racistas furibundos, hasta asesinos convictos tienen fcil y legal acceso a armas de fuego capaces de producir una terrfica carnicera y que no tienen un uso legtimo ajeno al de los equipos SWAT y SEAL. Si no hubiera sido por esas armas, Lanza y otros lunticos nunca hubieran podido perpetrar el asesinato a una escala tan grande.

La segunda razn es que en ningn otro pas el culto a las armas de fuego tiene un apoyo institucional tan fuerte. Esto incluye una Segunda Enmienda a la Constitucin que habla de un derecho del pueblo a portar armas. La posicin de los defensores de las armas se fortaleci an ms por nuestro actual Tribunal Supremo de tendencia derechista el cual, por primera vez, dictamin que ese derecho le pertenece a individuos y no solo a miembros de una milicia bien organizada, a la que se hace referencia en la propia enmienda. Por ltimo, ningn otro pas tiene un cabildo tan formidable que defienda las armas de fuego ni una tropa tan ferviente de verdaderos creyentes. Es ms, la creencia fundamental de este grupo, que el derecho a portar armas es un derecho al mismo nivel que el derecho a la libertad de palabra, es un concepto que no existe en el resto del mundo.

Existen varias razones para este particular aspecto del excepcionalismo norteamericano. Est la naturaleza conservadora y federalista del texto fundacional la Constitucin de EE.UU. que hace extremadamente difcil eliminar anacronismos tan evidentes como el Colegio Electoral y la Segunda Enmienda.

Est el peso de la historia. El hecho inescapable de que la mayor parte del pas se le arrebat a punta de pistola al pueblo aborigen o a anteriores colonizadores europeos. Agrguese a la realidad el mito de la frontera y el legado de la esclavitud. Los esclavistas necesitaban y a menudo usaban armas de fuego para mantener a los esclavos a raya.

Ms importante an, la manera en que funciona el sistema poltico de EE.UU. y la manera en que se financian y conducen las campaas permite que grupos fervientes, dedicados y bien financiados, pero con intereses estrechos, que representan la opinin de solo una fraccin del electorado, como la Asociacin Nacional del Rifle (NRA), determinen la poltica a seguir en un tema en especfico.

No hay duda de que los que obtienen ganancias, las poderosas compaas que producen armas y los innumerables actores ms pequeos que las venden son el puntal de las NRA. Pero los antecedentes histricos, la narrativa nacional y el clima racial, desde la esclavitud hasta el presente, se agregan al campo poltico de fuerza que paraliza a los polticos hasta en presencia de tragedias repetidas, desde la masacre de la Escuela Secundaria Columbine en 1999 a la indignacin por la Escuela Primaria Sandy Hook el mes pasado.

En la actualidad, despus de Newton, muchas personas estn pidiendo otra vez un control ms estricto de las armas de fuego. Mientras tanto, la principal defensora de los derechos a las armas de fuego, al darse cuenta del ambiente adverso en el pas, al principio trat de pasar inadvertida. Posteriormente la NRA se apareci con su solucin de guardias armados en cada escuela. Los que aprecian la Primera Enmienda dicen que la respuesta a la libertad de palabra repugnante es ms libertad de palabra. Los incondicionales de la Segunda Enmienda quieren solucionar los problemas causados por las armas de fuego con ms armas de fuego. Este paralelo no puede ser ms engaoso. Las palabras no matan a la gente, pero las armas s.

Pero podr la tristeza y la ira nacionales ,debido a la carnicera de los inocentes en Sandy Hook, generar una onda expansiva lo suficientemente fuerte como para dar marcha atrs a la buena racha que ha tenido el cabildo de las armas desde que la administracin Bush permiti que la prohibicin federal a las armas de asalto caducara en 2004 y el Tribunal Supremo reafirmara el derecho individual a portar armas en 2009?

La reaccin inicial de la administracin Obama fue desalentadora en extremo. El secretario de prensa de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo: hoy no es el da de meterse en un debate poltico acerca del control de las armas de fuego. Si este no es el momento adecuado, cuando llegar el momento?

En su discurso subsiguiente y extraordinariamente compasivo a la nacin, s expres la necesidad de hacer algo acerca de la violencia ms all de la poltica. No dijo qu deba ser ese algo.

Es ms. Probablemente el presidente brinde un fuerte apoyo a proyectos de ley que sern presentados en el Congreso este mes para restablecer la prohibicin a las armas de asalto y restringir el nmero de balas en los depsitos de municiones. Pero el presidente ya no tiene que preocuparse por la indignacin de la NRA y de los dementes de las armas. Sin embargo, los demcratas en el Congreso saben que si se atreven a molestar a la NRA, en las prximas elecciones probablemente se enfrenten a una arremetida de anuncios de ataque y a bien financiados oponentes republicanos que estn a favor de las armas de fuego.

No hay forma de ir ms all de la poltica cuando se trata de armas de fuego. Pronto sabremos si el horrible crimen en Connecticut es el golpe que al fin elimine el dominio de la NRA y brinde a los lderes de la nacin la voluntad y el valor polticos para decir con sus votos y sus voces: No Ms Columbine, No Ms Virginia Tech, No Ms Sandy Hook.

Fuente: http://progreso-semanal.com/ini/index.php/eeuu/6419-la-politica-de-las-armas-de-fuego


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