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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2013

Celia Snchez

Sal Landau
Progreso Semanal


Ya era hora, coment cuando supe que Nancy Stout haba escrito una biografa de Celia Snchez, una herona cubana con la que me reun varias veces por la filmacin que hice con Fidel Castro en las dcadas de 1960 y 1970 ([I]Fidel [/I]en PBNSD en 1969, [I]Castro, Cuba y EE.UU.,[/I] CBS, 1974, y [I]La revolucin sin compromiso,[/I] PBS, 1990.)

En 1969, Fidel me invit a cenar con l y compartir el dolor por la muerte de un amigo comn, el comandante Ren Vallejo, mdico personal de Fidel, asesor y amigo ntimo. Yo haba conocido a Vallejo en mi primer viaje a Cuba, cuando l diriga el Instituto de Reforma Agraria de Cuba en la provincia de Oriente y me llevaron en un viaje de actividad revolucionaria. Ms tarde, Vallejo coordin que yo hiciera la filmacin de 1968 con Castro.

Yo estaba en Cuba cuando Vallejo sufri una hemorragia cerebral y falleci, y recib un mensaje de Celia Snchez de que Fidel quera que yo fuera a su apartamento en La Habana a cenar con l.

Celia me salud y salud a mi familia y nos mostr fotos y obras de arte con las que haba adornado las paredes. Ella tambin haba preparado la mesa en este modesto apartamento en La Habana, donde Fidel a veces pernoctaba.

Ella tambin se haba hecho cargo del men y luego sirvi la cena, y pregunt varias veces si todos nos sentamos cmodos mientras discutamos acerca de Vallejo y sus muchas virtudes. Evidentemente la sbita muerte de Vallejo haba sacudido duramente a Fidel, as como a Celia y a m. Ella era de Media Luna, en la entonces provincia de Oriente, cerca de donde Vallejo tena su consulta de ginecologa, y ambos se haban sumado activamente a la campaa insurreccional del Movimiento 26 de Julio.

La exploracin hecha por Stout de la vida de Celia ayuda a los lectores a comprender la naturaleza de la vida en un pequeo pueblo provinciano de la dcada de 1950, y cmo los revolucionarios tenan que ocultarse de la polica de Batista y simultneamente lograr integrar su tiempo con la organizacin de la insurreccin, y con la vida familiar y amorosa.

Celia se haba ganando su reputacin durante la insurreccin organizando eventos, realizando contactos clave, planeando y organizando, un camino que ella continu, junto a Fidel, despus de que los revolucionarios tomaron el poder. Stout omite la explicacin de cmo y por qu Celia se involucr en la actividad revolucionaria despus de que el general Fulgencio Batista realiz el golpe de estado en 1952 y recibi apoyo inmediato de EE.UU. Celia arriesg su vida por los ideales de una Cuba independiente y socialmente justa y, en una carta a su padre ella explic lo que senta cuando se estaba en busca de estos objetivos. Al igual que muchos cubanos, Celia se sinti indignada por esta ilegal toma del poder que distorsionaba lo que ella crea que era el camino apropiado de Cuba hacia una genuina independencia y una sociedad basada en la justicia social. Julia Sweig haba descubierto previamente en archivos estatales una carta que Celia escribi a su padre explicando sus sentimientos. En la carta, Celia Snchez escribi a su padre:

Todos los das veo cunto necesita Cuba esta revolucin. Concebimos la necesidad de una conciencia revolucionaria y la hemos logrado. T sabes que este pas siempre ha estado enamorado de caudillos, y as es como Fidel se hizo. Siempre tem que lo pudieran matar y que, adems de perder un gran valor, el pueblo nos abandonara en la revolucin; esos temores ahora han pasado a la historia, y ahora el pueblo tiene una verdadera conciencia de sus sentimientos y la revolucin est por encima de todas las cosas. (Carta fechada el 26 de septiembre de 1957, Julia Sweig, [I]Dentro de la revolucin cubana,[/I] pg. 59, Harvard University 2002.)

Su papel crucial en la planificacin de eventos, como el lugar de desembarco del Granma a fines de 1956, y la subsiguiente ruta por la que deban ir los rebeldes despus del desembarco, mostraron lo importante que se haba vuelto en el movimiento insurreccional y el nivel de confianza depositado en ella.

Fidel continu usndola como su confidente, organizadora y a veces planificadora de proyectos de nuevos parques (como el Parque Lenin), exposiciones de arte y museos.

Al igual que Fidel, Celia naci en un pequeo pueblo de Oriente y llev en su persona los ideales originales de independencia y justicia social que inspiraron a la mayora de los miembros del Movimiento del 26 de Julio a correr los riesgos para derrocar al gobierno de Batista y luego enfrentarse a Washington.

Nancy Stout nos provee los detalles principales de la vida de Celia, sus conspiraciones durante la insurreccin, y su papel vital como la hcelotodo de Fidel, su valenta y determinacin que tanto admiraban Fidel y todos los que la conocan. Repleto de fotos de esta mujer delicadamente delgada y superactiva, el libro de Stout ofrece en palabras el sabor de la insurreccin, la embriagadora locura de los primeros das de poder revolucionario y algunos de los sucesos de las dcadas de 1960 y 1970, as como algo de anlisis, aunque poco.

Stout us creativamente su acceso a los archivos oficiales de La Habana, donde descubri cartas de Celia y dirigidas a ella, memos enviados por Fidel y notas que llenan en detalles de la vida de esta extraordinaria revolucionaria.

Enemiga de la burocracia y amante de la creatividad, Celia vivi su vida sirviendo a la causa revolucionaria por medio del servicio a su lder.

Cuando tuvo problemas de respiracin, finalmente fue a cuidados de emergencia, donde los mdicos descubrieron un tumor en un pulmn, de lo cual pronto muri. Irnicamente, los mdicos le mintieron y en vez de decirle que tena cncer inventaron una historia de un hongo en sus pulmones. No obstante, viaj con Fidel para asistir a una sesin de la ONU en 1979, lo que le trajo recuerdos infantiles del tiempo que pas en esa ciudad donde recibi clases de cocina en Macys y aprendi algo de ingls.

Fidel, sin Celia a su lado y extraando an a su amigo y mdico Ren Vallejo, comprendi el alcance de su prdida personal. Convirti a Celia en una herona nacional, lo cual ella mereca ampliamente. Gracias a su biografa, sin muchas caractersticas crticas, los lectores podrn comprender algunos de los elementos y personas en la clandestinidad y las montaas que conform a la revolucin, y de cmo la palabra compromiso reson durante toda la vida de Celia Snchez Manduley. El cuerpo y el cerebro de esta heroica mujer latieron con energa vital que ella transmiti a su trabajo revolucionario y a sus compaeros.

Fuente: http://progreso-semanal.com/ini/index.php/cuba/6469-celia-sanchez


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