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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-01-2013

Las demandas incumplidas de la "revolucin egipcia"

Olga Rodrguez
eldiario.es


Este viernes se cumplen dos aos del inicio de las revueltas en Egipto que desembocaron en la cada de Hosni Mubarak y en el inicio de una transicin que an est en curso. Diversas agrupaciones polticas y sociales como el Movimiento 6 de abril, Kifaya, el Partido de Mohamed El Baradei, los socialistas, los nasseristas, el Wafd o la Corriente Popular Egipcia, de Hamdin Sabahi, han convocado marchas desde diferentes puntos de El Cairo que confluirn en la plaza Tahrir. Tambin hay previstas protestas en otras ciudades del pas.

Ya en los das pasados se han registrado enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad en el entorno de Tahrir. Adems, los hinchas del equipo de ftbol Al Ahly, vinculados a las revueltas, han protagonizado protestas frente a la Bolsa, exigiendo sentencias justas para los responsables del caos provocado en febrero de 2012 en el estadio de ftbol de Port Said, en el que murieron 74 personas, la mayora seguidoras de Al Ahdy.

Ningn alto cargo condenado por la muerte de manifestantes

Las organizaciones que impulsaron las revueltas se muestran hoy decepcionadas con los acontecimientos en la esfera de las instituciones polticas. Desde la cada de Mubarak hasta ahora se han celebrado ms de 12.000 juicios militares contra civiles. Sin embargo, ningn responsable de las fuerzas de seguridad ha sido castigado o declarado culpable por la represin, a pesar de que tan solo en los 18 das de las revueltas murieron 840 personas y ms de 6.000 resultaron heridas.

Con el traspaso de poder de la Junta militar al presidente Mohamed Morsi la represin ha descendido, pero siguen registrndose casos de abusos policiales y torturas. Al menos doce personas han muerto en diversas protestas. No solo eso. El control de la prensa ha aumentado en los ltimos meses de manera notoria.

112 procesos por "insultar al presidente"

Diversos grupos en defensa de la libertad de expresin y de los derechos humanos han advertido de que ya se han registrado 112 procesos judiciales por insultar al presidente, una cifra que supera a todos los procesos llevados a cabo por la misma razn desde el ao 1892. La mayor parte de las denuncias han sido presentadas al fiscal general por la propia oficina del presidente Morsi.

Este mismo mes ha sido apartado de su cargo Hani Shukrallah, hasta ahora editor del diario estatal Al Ahram en su versin online en ingls. Aunque no hay explicacin oficial, sus compaeros de profesin atribuyen su destitucin a su posicin crtica con los Hermanos Musulmanes, expresada en algunos de sus artculos.

"La direccin del Ahram, vinculada la Hermandad, ha forzado la destitucin del escritor de izquierdas y editor Hani Shukralah", protestaba hace unos das su compaero, el periodista Hossam El-Hamalawy.

Shukrallah haba sufrido ya una condena al ostracismo laboral durante la poca de la dictadura de Mubarak.

La economa, el FMI y Qatar

En estos dos aos la economa egipcia se ha visto ms deteriorada de lo que ya estaba, a causa, entre otras razones, del descenso del turismo provocado por la tensin, la inseguridad y la represin que han vivido las calles de las principales ciudades del pas. El gobierno de Mohamed Morsi lleva meses negociando con el Fondo Monetario Internacional una ayuda de 4.800 dlares a cambio de la implementacin de una serie de reformas fiscales que implicaran la reduccin de la inversin pblica, recortes en los subsidios para materias primas como el gas natural o el aumento de las tasas en productos bsicos.

De hecho, justo antes de la celebracin del referndum sobre la Constitucin celebrado el pasado diciembre, Morsi lleg a anunciar la puesta en marcha de esas medidas, pero horas ms tarde recul, diciendo que an no era el momento. Con una votacin a la vuelta de la esquina, sus asesores temieron que la aplicacin de medidas tan impopulares pudieran perjudicar los resultados electorales.

De momento, y a la espera de ultimar la negociacin con el FMI, el gobierno egipcio ha admitido ayuda econmica ofrecida por Arabia Saud y, sobre todo, por Qatar, que acaba de entregar a El Cairo otros 2.500 millones de dlares en forma de prstamo, que se suman a otros 2.500 millones entregados anteriormente.

No es ningn secreto la buena relacin que mantiene la Hermandad egipcia con la monarqua de Qatar que, con sus inversiones y apoyo econmico a la organizacin islmica egipcia, pretende aumentar su rbita de influencia en la regin, ya notablemente crecida por sus intervenciones, directas o indirectas, en Libia, Siria o en las negociaciones con el grupo palestino Hams.

Esta semana la revista estadounidense Time, nada sospechosa de ser crtica con el modelo econmico global, reconoca que el programa del FMI puede ser la solucin inmediata para los problemas econmicos de Egipto, pero solo tendr como resultado un mayor dao econmico para la gente corriente. Time aada que el programa de austeridad del FMI implicara el establecimiento de medidas similares a las aplicadas por Hosni Mubarak, profundamente impopulares en el pas rabe.

Por qu fueron aquellas medidas profundamente impopulares?

La llamada reforma econmica egipcia establecida por el rgimen de Mubarak a principios del siglo XXI e impulsada por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial contribuy a lo que el socilogo egipcio Galal Amin ha llamado la humillacin y la desposesin de la clase media egipcia. En un plazo relativamente breve de tiempo el gobierno de la dictadura congel salarios, elimin pagas extraordinarias y recort de forma drstica la inversin en servicios pblicos como la sanidad o la educacin.

Egipto tambin se vio afectado por la especulacin en los mercados financieros internacionales, que provoc un aumento disparato de precios en productos bsicos como el pan en el ao 2008. La pobreza, el desempleo y los salarios indignos aumentaron.

El proceso de privatizaciones de empresas pblicas, otro de los elementos de aquella reforma econmica, se realiz en un clima de corrupcin y de falta de transparencia, con transacciones efectuadas a precios inferiores del valor real de las compaas en venta y con dinero negro en manos de intermediarios. Decenas de miles de personas fueron despedidas, y los nuevos propietarios incumplieron en algunos casos sus compromisos de inversin en las empresas recin adquiridas y optaron por desmantelarlas, vendiendo sus terrenos para obtener capital de forma rpida.


Fbricas renacionalizadas a peticin de los trabajadores

Ya entonces, a partir de 2008, diversas agrupaciones de trabajadores presentaron demandas en los juzgados exigiendo la renacionalizacin de las fbricas en las que trabajaban.Tras la cada de Mubarak aument el nmero de denuncias de este tipo.

Lo inslito es que ya hay cinco sentencias firmes por parte de los tribunales que ordenan la renacionalizacin de empresas privatizadas. La ltima de ellas es de esta misma semana: Los trabajadores de la fbrica textil de Shebeen el Kom, vendida en 2007 a un inversor extranjero, han ganado su batalla. En la resolucin judicial se estima que aquella privatizacin estuvo marcada por la corrupcin y la falta de transparencia, y que el comprador incumpli el contrario por el que se comprometa a invertir y mantener la fbrica.

Desde su compra, los obreros trabajaban sin las mnimas garantas de seguridad laboral, con salarios muy bajos y congelados, y teman su despido inmediato. Ahora el Estado egipcio tendr que devolver el dinero obtenido por la transaccin y reasumir la propiedad de Shebeen el Kom.

Tras la cada de Mubarak fueron juzgados algunos responsables de aquellas prcticas corruptas. Entre ellos, el que fuera ministro del gas y petrleo, acusado de vender gas a Israel a un precio inferior de su valor real, o el ex ministro de finanzas del rgimen, Yousef Boutros Gali, acusado y condenado en ausencia a 30 aos de crcel por enriquecimiento ilcito, abuso de autoridad y trfico de influencias.

Desde 2008 Boutros Gali compaginaba su cartera ministerial con su cargo como presidente del Comit Monetario y Financiero del Fondo Monetario Internacional, principal comit asesor de la Junta de gobernadores del FMI. Fue uno de los principales impulsores de las reformas de libre mercado en Egipto y antes, en la dcada de los ochenta, fue uno de los principales negociadores de la deuda externa de su pas.

Ahora diversos movimientos sociales han impulsado una campaa exigiendo la suspensin de aquella deuda contraida en plena dictadura. Mientras, Boutros Gali, sobre el que pesa una orden de bsqueda de la Interpol, ha sido visto en Londres, donde en diciembre de 2011 particip en una conferencia de expertos economistas en la London School of Economics. Su figura contribuy al aumento de la impopularidad del FMI en diversos sectores de Egipto.

Aniversario de protesta, no de celebracin

Aunque en las instituciones polticas todo parece por el momento atado y bien atado, a pie de calle son iniciativas como las demandas de los trabajadores las que mantienen vivas las esperanzas de los diversos activistas vinculados a las revueltas. Este viernes las miradas estn depositadas de nuevo en Tahrir. Los movimientos sociales que convocan las protestas de hoy insisten en que las manifestaciones no son celebraciones, sino la expresin de una decepcin y la exigencia de toda una serie de demandas an incumplidas:

El entramado de las fuerzas de seguridad protagonistas de la represin permanece casi intacto. Las desigualdades y los sueldos indignos marcan a buena parte de la sociedad egipcia. La nueva Constitucin, aprobada en un referndum caracterizado por una elevada abstencin (68%), no prohbe expresamente los juicios militares a civiles ni la discriminacin por razones de gnero, sexo, origen o religin.

Adems, establece la existencia de un solo sindicato por gremio, una imposicin que ha provocado gran preocupacin e indignacin entre los integrantes de los ms de 300 sindicatos independientes creados tras la cada de Mubarak, impulsores de cientos de huelgas y de iniciativas como las demandas de renacionalizacin antes mencionadas. El control gubernamental del movimiento obrero supondra un fuerte varapalo a uno de los pilares del tejido social de protesta egipcio.

La 'caridad' de los Hermanos Musulmanes

Aunque durante aos la Hermandad conden las polticas de ocupacin de Israel, desde su subida al poder ha optado por atenerse al statu quo vigente defendido en la sombra por el Ejrcito egipcio. Mohamed Morsi sabe que la ruptura de los acuerdos de Camp David con Israel tendra consecuencias en sus relaciones con Estados Unidos, proveedor de una ayuda econmica anual de 1.300 millones de dlares para el Ejrcito egipcio. Su falta de accin o crtica contra Tel Aviv puede convertirse en una razn para la decepcin entre sus electores.

Conscientes de ello y de la dramtica situacin econmica, y temerosos de perder popularidad, los Hermanos Musulmanes han anunciado la creacin de grupos de voluntarios y la coordinacin de ONGs para renovar 2.000 escuelas, plantar rboles, facilitar atencin mdica a un milln de personas y abrir mercados de caridad que vendan comida a precios asequibles.

Pero los movimientos sociales de las revueltas egipcias creen que hace falta mucho ms que caridad para mejorar un pas en el que el 40% de la poblacin vive por debajo del umbral de la pobreza, y en el que, parafraseando un popular eslogan de la revolucin, el "pan, la libertad y la justicia social" siguen sin estar al alcance de muchos.

Fuente original: http://www.eldiario.es/internacional/demandas-incumplidas-revolucion-egipcia_0_93791150.html


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