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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2013

Francia
Georges Ibrahim Abdallah, el aprieto de Valls

Chlo Delaume y Daniel Schneidermann
Libration

Traducido del francs para Rebelin por Beatriz Morales Bastos


 Un documento est en espera de ser firmado en el despacho de [el ministro del Interior francs] Manuel Valls desde hace diez das. Es la orden de expulsin de Georges Ibrahim Abdallah, condenado en 1987 a cadena perpetua. Lleva veintinueve aos en la crcel, lo que le convierte en uno de los presos polticos ms antiguos del mundo. Pero, por una vez, Manuell Vall duda en dar esta orden de expulsin. Y es que no es una expulsin como las dems.

Quin se acuerda hoy de Georges Ibrahim Abdallah? Parece que este nombre pertenece a la prehistoria. Mucho antes del 11 de septiembre, de la yihad y de Ben Laden, para la mayora de los medios y para el gobierno francs Georges Ibrahim Abdallah, libans, comunista y fundador de las Fracciones Armadas Revolucionarias Libanesas (FARL) fue el enemigo pblico nmero uno. Su rostro arisco encarn el miedo durante meses. En 1987 fue condenado por complicidad con el asesinato de un diplomtico estadounidense y de otro israel. El gobierno [francs] de entonces (Chirac-Pasqua-Pandraud) trat por todos los medios de endilgarle los atentados sin esclarecer de Pars, pero la investigacin policial desminti las acusaciones.

Su juicio en 1987 es un psicodrama nacional de los que le encantan a Francia. Evidentemente, el Estado desea condenarle a cadena perpetua, pero tambin teme las represalias de las que imagina capaces a las FARL. Adems, en Lbano hay unos rehenes franceses. El fiscal general del Supremo, exfiscal de Tribunal de Seguridad del Estado, implora al tribunal, con gran dolor de su corazn, que no condene a Abdallah a una pena superior a diez aos. En vano: el tribunal condena a Abdallah a cadena perpetua.

No osamos imaginar que si Manuel Valls tarda en firmar es por no disgustar al Consejo Representante de las Instituciones Judas en Francia (CRIF, por sus siglas en francs), el cual acaba de revelar por qu se opone a la liberacin de Abdallah: porque no se ha arrepentido. Esa es tambin la postura del gobierno estadounidense, que acaba de recordarla. En el sentido inverso, el gobierno libans aboga por la liberacin de Abdallah. Pero, qu peso tiene el gobierno libans?

Si el CRIF se ha manifestado en este sentido es porque las cosas se aceleran. Despus de rechazar nueve veces la demanda de peticin de libertad de Abdallah (siempre la misma historia: un psiquiatra le pregunta si se arrepiente de sus actos, l responde que no, peticin rechazada), la justicia acaba de aceptar la novena el pasado 10 de enero.

Pero con una condicin: que el preso, que hoy tiene 61 aos, se expulsado inmediatamente a su pas, Lbano. As, de manera elegante, la justicia le encasqueta al Estado este expediente lastrado por la razn de Estado que durante mucho tiempo, demasiado, ella ha aceptado llevar sola. Y contina el juego del escondite jurdico-poltico: Manuel Valls no tienen que decidir si liberar o no a Abdallah, la justicia acaba de hacerlo con toda independencia. Expulsndolo a Lbano, Valls simplemente tiene que permitir que se ejecute esta decisin. Se trata, literalmente, de una decisin puramente tcnica. El gobierno no lo libera, lo expulsa. No es una toma de postura a favor del terrorismo, ni siquiera a favor de Palestina o contra Israel. Por consiguiente, la adhesin incondicional a Israel que proclama Valls no debera, lgicamente, pesar en esta decisin.

Por qu nos interesa lo que ocurra con Georges Ibrahim Abdallah, alias del nmero de preso 2388/A221 de la crcel de Lannemezan? Porque desde hace un ao estamos escribiendo una novela de autoficcin (1) que trata sobre el peso de la herencia, los intentos de modificar el determinismo, los fracasos y las pistas, y el hado de las leyendas familiares. Ahora bien, resulta que Georges Ibrahim Abdallah es to paterno de Chlo [Delaume]. As que pedimos visitar a Georges Abdallah en la crcel de Lannemezan. Pero debieron de considerar que nuestro proyecto era muy peligroso y rechazaron nuestra peticin. Sin duda, el gobierno estaba muy molesto. El ao pasado la porfiada editorial Al Dante haba publicado una recopilacin de textos sobre, por y en torno al preso (2). As que es posible que la cosa contine por ah y, por lo tanto, la peticin de visita primero se perdi unos meses entre Pars y Lannemezan, y luego vino la decisin: la sobrina no tena derecho a visitar a su to. Se considera que la palabra de Abdallah es tan peligrosa que ni siquiera puede ver a su sobrina. Se corra el peligro de que evocara recuerdos de columpios y nunca se sabe a dnde puede llevar eso. No se sabe si lo que ha tenido ms peso en esta decisin han sido los peligros de la autoficcin o el miedo a disgustar a los estadounidenses. As que en este momento nos encontramos ah, en esta encrucijada de grandes peligros diplomticos y literarios, meditando sobre las ventajas e inconvenientes de tener un to terrorista. Los dos no estamos de acuerdo en todo sobre el terrorismo, precisamente, sobre la violencia poltica, sobre el perdn y el arrepentimiento, o sobre el peso de la Historia cuando esta destroza a una familia. Volver sobre esta historia y esta poca conmociona nuestras ideas y nuestras vidas. Por ejemplo, ni siquiera estamos seguros los dos de que Abdallah desee verdaderamente ser liberado. Quiz sea ms til a la causa encarcelado que libre. Pero estamos de acuerdo en una cosa: la liberacin o no del preso nmero 2388 / A221 dir mucho sobre la obligacin de arrepentirse por haber luchado por las propias ideas, es decir, sobre la propia nocin de lucha poltica. Muchas cosas complicadas, cuestiones de otro siglo sobre las que a todas luces el Estado francs hoy no tiene discurso. Y sin duda esta es la razn por la que Manuel Valls tarda en firmar esta orden de expulsin que languidece en su despacho desde el 10 de enero.

(1) O le sang nous appelle, que publicar la editorial du Seuil en septiembre de 2013. (2) Georges Ibrahim Abdallah, Editions Al Dante, 2012.

Chlo Delaume y Daniel Schneidermann son, respectivamente, escritora y periodista.

Fuente: http://www.liberation.fr/politiques/2013/01/23/georges-ibrahim-abdallah-l-embarras-de-valls_876196



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