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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 26-01-2013

Entrevista a Florent Marcellesi
Trabajar menos para vivir mejor 21 horas?

lvaro Porro
Opcions n 41


Opcions: 21 horas es una provocacin ms que una receta, pero por qu no provocar con 30 en vez de 21 por ejemplo, no es demasiado poco?

Florent Marcellesi: 21 horas es una cifra simblica que se aproxima a la media que, en 2011, todas las personas en edad de trabajar en Espaa dedicaban a la semana al trabajo remunerado. Para ser exacto, dedicaban unas 19 horas al trabajo remunerado y unas 23 horas al trabajo no remunerado. Por supuesto, detrs de estas medias, se esconden grandes diferencias en el reparto de los trabajos remunerados y no remunerados entre hombres y mujeres, entre ingresos bajos y altos, entre jvenes y otras franjas de edad, o entre personas desempleadas, precarias y trabajando a tiempo completo.

Opcions: Por ahora, qu respuesta encontris? Estis consiguiendo provocar?

FM: Desde luego, la acogida ha sido hasta el momento muy buena. Hemos presentado el informe a colectivos sociales, sindicatos, ONG, incluso pequeos empresarios, y la propuesta ha salido en numerosas publicaciones y peridicos de tirada local y estatal. En aquellos momentos de callejn sin salida para las economas del crecimiento que oscilan entre recesin social y colapso ecolgico, la provocacin acert de lleno. Es una respuesta a la vez al paro y a la crisis ecolgica; es una nueva va para iniciar la transicin hacia sociedades ms justas y sostenibles.

Opcions: Cul es para ti el punto fuerte o clave que te seduce de la propuesta de reduccin drstica de jornada laboral?

FM: La propuesta de 21 horas consigue tender un puente entre las primeras reivindicaciones de los sindicatos (superar el trabajo asalariado alienante) y la crtica ecologista de la sociedad de consumo y de crecimiento. Es un punto de encuentro entre dos mundos que demasiadas veces se han ignorado o, incluso, combatido. Es una sntesis perfecta, polticamente potentsima, para aunar fuerzas y construir nuevas respuestas a la crisis de civilizacin que sufren nuestras sociedades enriquecidas. La crisis econmica y social tiene un componente ecolgico central y para luchar contra la crisis ecolgica, es necesario darle respuestas sociales y econmicas. Es lo que hace la jornada de 21 horas.

Opcions: Apostais por 21 horas t cuntas trabajas?conoces a alguien que lo haga, cmo te va?

FM: Para cuidar a mis hijas, trabajaba hasta hace poco por cuenta ajena 20 horas a la semana. Ahora soy autnomo y reparto mi tiempo de forma equilibrada entre trabajo remunerado (en torno a 20 horas), trabajo de cuidados y trabajo militante. Me va estupendo, gracias!

Opcions: Si la gente va tan justa a final de mes cmo podra vivir ganando significativamente menos? qu ms cosas tienen que cambiar?

FM: Tenemos que cambiar en general las prioridades de los presupuestos individuales y familiares. Hasta hoy hemos vivido a crdito, es decir por encima de nuestras capacidades econmicas y ecolgicas, para poder tener acceso de forma individual o familiar a todo tipo de necesidades construidas por la publicidad, las multinacionales o el propio Estado. En vez de trabajar ms de la cuenta para tener una renta suficientemente alta como para comprar y pagar todos los costes asociados a un, dos (o ms!) coches por persona o unidad familiar, es mejor trabajar lo justo y compartir la propiedad y los gastos de un coche entre muchas personas (carsharing). Incluso para las personas que no quieren hipotecas de por vida, existen soluciones alternativas y comunitarias como las cooperativas de vivienda que permiten in fine invertir menos horas de su vida en generar una renta laboral que alimente a su vez un crdito hipotecario. La jornada de 21 horas forma parte de esta misma lgica de transformacin econmica y cultural.

Opcions: Podrias explicar como una jornada de 21 horas ayudara a transofrmar la lgica/cultura del consumo en sus tres ramas: consumir menos y diferente; dar ms tiempo a vivir de manera sostenible; y disminuir la huella ecolgica por persona?

FM: La lgica intrnseca de una jornada de 21 horas es que no vivimos para trabajar sino que trabajamos para vivir y que lo importante no es el poder adquisitivo sino el poder del buen vivir. Trabajar de forma remunerada, s, pero justo lo necesario para vivir bien dentro de los lmites ecolgicos del planeta y de forma democrtica y solidaria. Por otro lado, la reduccin de la jornada laboral abre la posibilidad de invertir ms tiempo en actividades sostenibles como puede ser cultivar su huerto o cocinar sus comidas en vez de invertir su renta del trabajo (es decir su tiempo) en comprar en supermercados alimentacin precocinada, empaquetada, fuera de temporada, etc., muy intensiva en energa y capital. En definitiva, al consumir menos y diferente y al vivir de forma ms sostenible, la jornada de 21 horas permite vivir de forma menos perjudicial para el medio ambiente y utilizar menos recursos naturales, por lo cual es una herramienta para disminuir la huella ecolgica personal y colectiva.

Opcions: Por tanto, si trabajamos menos y cobramos menos tendremos que aprender a vivir con menos.cmo liga vuestra propuesta con el debate social sobre qu necesidades son relevantes, cmo satisfacerlas, qu grados de libertad nos podemos tomar?

FM: Como lo defendemos en el informe, es necesario un debate social, plural y amplio acerca de cmo usamos, valoramos y distribuimos el trabajo y el tiempo. Dicho de otra manera, hace falta una reconstruccin colectiva de lo que llamamos necesidades y riqueza. Necesitamos definir democrticamente entre todos y todas por qu, para qu, hasta dnde y cmo producimos, trabajamos y consumimos. Necesitamos establecer qu es relevante, cules son nuestras prioridades, nuestros mrgenes de actuacin, es decir los lmites de mnimo y de mximo que nos fijamos como comunidades y como individuos. En este marco deliberativo, el trabajo ser una variable ms a analizar. Por ejemplo, el reparto del trabajo, que conlleva en la prctica una reduccin de la jornada laboral, del salario relativo pero que es a la vez la solucin ms simple para mantener el empleo sin aumento de la produccin, tendra que ser una consecuencia de este proceso colectivo.

Opcions: Hagamos un ejercicio de ficcin. Imaginemos que estamos en una sociedad posconsumista y sostenible. De un lado es previsible que se reducira toda la actividad vinculada a abastecer el consumo insostenible (melocotones en invierno, fro en verano en espacios cerrados, fines de semana en Estocolmo, ) as como la derivada de determinadas estructuras sociales (publicidad, vigilancia/seguridad, financieras especulativas, etc.). Pero por otro lado habra que proceder al reparto del trabajo invisible (sobre todo el que han hecho las mujeres en el hogar); habra que sustituir las tecnologas ms intensivas en energa, lo que presumiblemente requiere ms trabajo humano; y habra que atender necesidades colectivas nuevas o insuficientemente dotadas (p.e. transporte pblico masivo en una sociedad con una jornada de 21 horas). Podra funcionar con una jornada de 21 horas?

FM: No es que podra funcionar, es que la jornada de 21 horas sera una condicin necesaria para alcanzar este objetivo posconsumista. Si queremos repartir el trabajo no remunerado (como el domstico o de cuidados) entre hombres y mujeres, es indispensable que los hombres vayan dedicando cada vez menos horas al trabajo llamado productivo para poder invertirlo en la esfera reproductiva. Si queremos que hombres y mujeres dediquen ms tiempo a la gestin democrtica de nuestras comunidades y sociedades (ms all de votar una vez cada cuatro aos y confiar nuestro futuro en una clase poltica profesional remunerada), es imprescindible que liberen tiempo para ser ciudadanos activos.

Ahora bien, es cierto que vivir bien en un mundo sostenible y solidario implicar sin duda un mayor desarrollo de sectores ricos en empleo verde y poco intensivos en energa (agricultura ecolgica, cuidado a las personas, artesana, economa social, energas renovables, etc.) y, al revs, una contraccin para los que exigen mucha energa fsil y/o especulacin financiera (industria manufacturera, sector automovilstico, agricultura y ganadera industrial, bancos y seguros, etc.). Sin embargo, dentro de este largo proceso complejsimo de transicin, es difcil calcular si un modelo social y ecolgicamente viable implicara ms o menos horas trabajadas de media por persona que una jornada de 21 horas. En este punto clave, sin duda, necesitamos investigar mucho ms.

Opcions: Es compatible el Estado de Bienestar y el nivel de ingresos fiscales necesario con una reduccin drstica de la jornada laboral?

FM: La jornada de 21 horas es compatible con otra forma de entender el Estado, el bienestar y la redistribucin de la riqueza. Su implantacin tiene que ir a la par y de forma paulatina con una evolucin profunda de todos estos conceptos hacia el buen vivir, una relocalizacin de la economa y de la gestin de lo comn. Desde luego, y sera una imposibilidad prctica, no se trata de pasar de la noche a la maana a 21 horas como norma. Ms bien las 21 horas son la luz del faro que nos gua en un mar de desarrollismo; son a la vez un camino y un objetivo de una transicin social y ecolgica exitosa.

Opcions: Es la jornada de 21 horas la solucin? Con qu otras medidas sera necesario combinarla?

FM: En un mundo tan complejo como el actual (si que es que existi un mundo no complejo con anterioridad), no existe ninguna solucin nica y mgica. La reduccin de la jornada laboral puede ser un lema potente, una prioridad, para agrupar luchas y reivindicaciones pero solo dar frutos si al mismo tiempo ponemos en marcha multitudes de otras reformas: una reforma profunda del sistema fiscal hacia ms justicia y sostenibilidad, la instauracin de una renta bsica de ciudadana y de una renta mxima, una reforma integral el urbanismo desarrollista (por ejemplo, para que las personas trabajadoras no pasen horas invisibles de transporte domicilio-trabajo) De esta manera, estamos convencidos de que la jornada de 21 horas puede ser un elemento que mejore las relaciones de gnero pero solo lo har si en paralelo existe un cambio cultural as como polticas activas que favorezcan la igualdad entre mujeres y hombres.



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