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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 04-02-2013

Para los de ruana, la arbitrariedad y la injusticia: sobre los presos de La Marina (Tolima)

Jos Antonio Gutirrez D.
Rebelin


El da 25 de enero deba celebrarse una nueva audiencia en el juicio contra los ocho dirigentes campesinos de La Marina acusados de auxiliadores de la subversiny de rebelin. Edwin Lugo Caballero, Jos Norbey Lugo Caballero, Arcesio Daz, Aycardo Morales Guzmn, Saan Maceto Marn, Fredynel Chvez Marn, Alexander Guerrero Castaeda y Armando Montilla Rey (este ltimo de Ro Blanco), han sido acusados por falsos desmovilizados, testigos a sueldo de la red de cooperantes, como parte de la persecucin que se vive en las zonas de consolidacin militar contra toda forma de organizacin del pueblo. Su juicio se basa en el testimonio de una persona sin identificar. Se les persigue, en realidad, por su oposicin al proyecto hidroelctrico de ISAGEN en el Ambeima y por su defensa de los intereses de los campesinos en la Junta de Accin Comunal y en el sindicato agrario ASTRACATOL [1].

Para los campesinos es muy difcil conseguir dinero para transportarse y poder asistir en calidad de testigos para la defensa. La pobreza que sufren es terrible, el viaje es largo (unas seis horas, a veces ms), es muy caro y significa perder a lo menos dos das de trabajo. Pese a estos sacrificios, y gracias a la solidaridad internacional de compaeros allegados a los medios alternativos de Rebelin y La Pluma, as como a la Marcha Patritica, se juntaron fondos para apoyar a los campesinos para que pudieran asistir como testigos de la defensa. Sin embargo, ese da, la Fiscal Isabel Nez Villalba, como si nada, decidi ausentarse y sencillamente no aparecerse al juicio supuestamente por estar enferma, pero de esto los testigos se informaron el mismo da del juicio a las ocho de la maana, cuando todos estaban all.

De esta manera, no solamente se prolonga la agona de nuestros compaeros encarcelados, sino que adems, se consumen los escasos recursos con el que cuentan los campesinos para su defensa. Quin se hace responsable de esto? Nos preguntamos si esto consiste en una estrategia de desgaste contra las familias de los acusados.

Digamos, de paso, que mientras los campesinos son perseguidos y encarcelados injustamente, sin contar con recursos para defenderse y teniendo que incurrir en enormes sacrificios para probar su inocencia, los militares acusados de falsos positivos, de masacres y de violaciones sexuales contra nios, reciben su defensa gratuitamente por parte del Estado, gracias a los impuestos que pagan todos los colombianos, incluidas las vctimas de estos criminales uniformados. No slo eso: mientras nuestros campesinos languidecen en mazmorras como Picalea en Ibagu, donde sufren de malos tratos, de privaciones de agua y de atencin mdica, los militares implicados en crmenes de lesa humanidad disfrutan de sueldo, de movilidad, de prostitutas que los visitan, de traguito y fiestas en los cuarteles y centros de reclusin cinco estrellas (como el Tolemaida Resort)en los que cumplen sus penas. Todo esto financiado por los impuestos de los colombianos, incluidos aquellos que han perdido a sus hijos a manos de estos delincuentes.

Dice el conocido adagio colombiano que la ley es slo para los de ruana. Pero es que ni siquiera ya se nota que hay ley, por injusta, por parcializada que sta sea; lo que prima es la arbitrariedad ms absoluta. La ley en las zonas de consolidacin militar se ha convertido en el capricho de los oficiales del ejrcito quienes fungen de jueces y verdugos.

Tendrn crceles, tendrn medio milln de uniformados para imponer su ley y su orden,tendrn miles de paramilitares para imponer sus leyes no escritas, tendrn bolillos con los cuales intenten erradicar ideas, pero no tienen la razn. No la han tenido en estos 60 aos de guerra contra el pueblo pobre, y no la tendrn en 60, ni en mil, ni en dos mil aos ms. Es la razn lo que nos da la fuerza para seguir luchando contra la injusticia; es la solidaridad lo que nos permitir prevalecer sobre ella. Y es esa solidaridad la que necesitamos que se movilice para poder lograr que, en la nueva audiencia, que tendra que realizarse el da 14 de Febrero, podamos una vez ms juntar fondos y lograr que esta vez si se escuche la voz de la defensa. Ya se les han arrebatado dos Navidades a estos padres junto a sus hijos. No permitamos que pasen otra ms tras las rejas. Los queremos libres ya, libres para vivir, libres para amar, libres para organizar y para seguir luchando por una Colombia nueva.

[Para donaciones contactar a: Fundacin Lazos de Dignidad, Banco Davivienda, Cuenta Nmero 009800160823, indicando que es para los presos de La Marina]


NOTAS:

[1] Para ms detalles sobre el caso y sobre la situacin en La Marina, Chaparral, ver artculo previo http://anarkismo.net/article/24716

(*) Jos Antonio Gutirrez D. es militante libertario residente en Irlanda, donde participa en los movimientos de solidaridad con Amrica Latina y Colombia, colaborador de la revistaCEPA(Colombia) yEl Ciudadano(Chile), as como del sitio web internacionalwww.anarkismo.net. Autor de "Problemas e Possibilidades do Anarquismo" (en portugus, Faisca ed., 2011) y coordinador del libro "Orgenes Libertarios del Primero de Mayo en Amrica Latina" (Quimant ed. 2010).


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante unalicencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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