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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2013

La mentira permitida (y alentada?) por la Casa Real espaola

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Va de ducados, de Palma, de em-palma-dos y, sobre todo, de malversacin de fondos pblicos, evasin de capitales, estafas empresariales y derrumbes de rgimen. Ms concretamente: de falsedades permitidas y/o alentadas.

El PP -el PP mallorqun!- ha pedido al Rey que Urdangarin deje de llamarse duque de Palma. Es el titular de la informacin de Andreu Manresa en el diario global-imperial [1]. La coletilla: El Ayuntamiento de la capital balear dice que hizo mal uso del ttulo. A finales de enero, el Consistorio palmesano, donde el PP tiene mayora absoluta, decidi retirar el nombre de los duques de Palma a una va central de la ciudad. Recuperar su denominacin tradicional: La Rambla. Otros partidos del municipio pretendan que los duques de Palma dejen de serlo, que se les retire el ttulo y que a Urdangarin se le exija la devolucin de los caudales pblicos supuestamente malversados. El PP, como era de esperar, se opuso. Con esas vindicaciones radicales, seal, se pretende ir contra la Monarqua. Y de eso nada, doa Ana. Son as, sera absurdo esperar otra cosa. Julio Martnez, portavoz del Ayuntamiento, declar recientemente que el intento de distanciarse de Iaki Urdangarin amigos ntimos hasta hace muy poco, colegas de todo- no est relacionado con la millonaria fianza impuesta al yernsimo. Por supuesto.

Regresemos brevemente al pasado, vale la pena. En 1998, la Rambla de Palma pas a llamarse La Rambla de los duques de Palma. A pesar del nuevo nombre, la ciudadana sigui llamndola La Rambla, la designacin que tambin ahora recuperar. El entonces nuevo nombre era largo y feo. Y algo antes, recuerda Manresa, en homenaje a Mussolini y al fascio, el franquismo la haba bautizado como Va Roma. La ciudadana, dando ejemplo de admirable racionalidad prctica, tampoco hizo caso alguno en aquellos nefastos das. La Rambla era la Rambla. Por supuesto: los intentos frustrados de cambio nominal acaso tengan su hilo conductor.

Pero hay ms historia: Urdangarin, consorte de la infanta Cristina, ha usado en sus rbricas y referencias oficiales el ttulo de Duque de Palma. Est en el conocimiento de todos y en las revistas de corazn y prensa seria de toda la vida. La Zarzuela, finalmente, ha sacado el conejo de poblada chistera y ha aclarado que en realidad no lo es, que ha prevaricado semnticamente. La historia de la confusin:

El ttulo ducal se lo concedi el Rey borbn a su hija en 1997, con motivo de su boda con el ex jugador del Bara y de la seleccin espaola de balonmano. Solo a ella, no hay transmisin matrimonial del privilegio. En el BOE, cuenta Manresa, don Juan Carlos I, o su escribidor que dira su amigo don Mario Vargas Llosa, lo explic as: En atencin a las circunstancias que concurren en mi muy querida hija su Alteza Real doa Cristina de Borbn, Infanta de Espaa, con ocasin de su matrimonio y como prueba de mi profundo afecto y cario, he tenido a bien concederle, con carcter vitalicio, la facultad de usar el ttulo de Duquesa de Palma de Mallorca.

Existe, pues, la duquesa de Palma pero no, en cambio, el duque de Palma. El Duque palmesano era, ms bien, un diseado ente de ficcin, un guaperas con ropa pija para entretener al personal y salir posando al lado de la Infanta y de su numerosa familia, y para usar el nombre ducal en creativas operaciones de emprendedores atrevidos.

Pero, si fue as, si es as, cmo es que no se ha dicho nada hasta ahora? Por qu se ha impuesto el silencio? No saba la casa Real que alguien de su entorno inmediato usaba acreditaciones que no le correspondan? El Jefe del Estado no saba que su yernsimo deca llamarse Duque de Palma sin serlo? No hablaban, no intercambiaban experiencias? Tampoco tena conocimiento del caso el secretario de las Infantas u otros componentes y expertos de la muy dotada Casa Real? Le fue til a don Iaki Urdangarin esta presentacin falsaria para sus tejemanejes empresariales? Se benefici el entramado UBT del falso ducado? Qu rentabilidades obtuvo? Y doa Sofa, no les dijo nada doa Sofa, ella siempre tan precisa, cuando visit a la pareja real en su exilio usamericano? Tampoco saba nada del falsario ropaje la primera multinacional de Espaa? El seor Alierta no estaba informado de esta confusin? Toda la prensa espaola ignoraba un detalle tan esencial? Hemos llamado o se ha llamado Duque de Palma durante quince aos a alguien que no era tal? Una o ms calles han sido nombradas con una denominacin Duques de Palma- cocinada acaso en una apuesta calculada? La Duquesa de Palma no saba nada del asunto? Tampoco de esto? Y nosotros y el pas con estos nervios y con estos juegos falsarios de espejos y titulaciones? Hasta donde llega la infamia y el vivir del cuento en los alrededores ms prximos a la Casa Real borbnica espaola? No saba tampoco el prncipe que su cuado se les daba de lo que no era? Ni los servicios especiales del Estado? Ni en ESADE tampoco saban nada de nada? La burguesa catalana a la que se le caa la baba cuando hablaba de la pajarita no tena ni idea de este problemilla, de esta titulacin impropia? Y los expertos, los especialistas en asuntos de la realeza en las revistas del corazn alienador no saban tampoco de qu iba la historia ducal? Es posible un fallo tan garrafal? No tiene el Prncipe secretarios e informadores? Tampoco saba nada doa Leticia y eso que en su da fue periodista? Nadie saba nada o es que ms bien todos saban todo? Qu conjetura es ms razonable?

A la hija del Rey, a doa Cristiana Caixabank, no se le va a retirar la distincin, se sostiene en La Zarzuela. Es para siempre. Y por qu? En cualquier circunstancia? Aunque se muestre o demuestre que la directiva de la entidad de don Fain, esa empresa-buitre a la que el Estado le ha regalado por un par de euros el Banco de Valencia a costa, una vez ms, del dinero y esfuerzo de todos los ciudadanos, conoca algunos detalles de la trama Nos-Aizoon? Seguir siendo infanta y duquesa, con sus respectivas prolongaciones? Pase lo que pase? De por vida? Representar incluso a Espaa en alguna ocasin? Tambin ella est ms all del bien y del mal? Quines ms se ubican en territorios tan antirrepublicanos?

El olor, el esperado olor de la cada de la Segunda Restauracin borbnica invade calles, plazas y ciudades.

Nota:

[1] http://politica.elpais.com/politica/2013/01/31/actualidad/1359628127_438818.html

Salvador Lpez Arnal es miembro del Frente Cvico Somos Mayora

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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