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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 06-02-2013

Carta pblica de un trabajador del SME a la Suprema Corte de Justicia de la Nacin
3 aos, 3 meses y contando...

Rebelin


Carta dada a conocer antes de la resolucin desfavorable de la Suprema Corte

 

1. La disyuntiva.

2. Nuestros derechos estn salvaguardados.

3. La Huelga de Hambre.

4. Avanza la privatizacin.

5. Los presos polticos.

6. Dnde estamos ahora?

 

Seores ministros, me dirijo a ustedes para exponer lo siguiente:

3 aos, 3 meses, y contando das que se acumulan, es el tiempo que ha durado el asedio en contra de nosotros, los electricistas del SME y nuestras familias.

Nuestra lucha ha sido ruda. Por asalto militar fueron tomados nuestros centros de trabajo y desde aquella madrugada del 11 de octubre del 2009 no hemos tenido el derecho al trabajo, y s, en cambio, hemos vivido sin garantas y en permanente peligro. Durante todo este tiempo hemos soportado la injuria, los golpes y hasta encarcelamientos injustificados. Atacados furiosamente por prensa, radio y televisin, hemos tenido que soportar persecuciones, humillaciones e infamias. Todo con el fin de doblegarnos, aplastarnos, triturarnos para reducirnos al silencio absoluto.

Ahora estamos en un momento histrico.

La gigantesca marcha del 15 de octubre de 2009, dio el impulso a esta batalla, que an no termina.

Desde hace 3 aos y 3 meses que nuestra causa vive encadenada, por culpa de un gobierno servil y sumiso a los caprichos de los grandes patrones, tanto nacionales como extranjeros.

1. La disyuntiva

En este 2013 hay un nuevo equipo que gobierna, es verdad, pero se mantienen en el poder las mismas ideas que nos han afectado como clase obrera. De modo que ustedes no tienen ms opcin que la siguiente: o ponen remedio a la injusticia o deciden continuar con el conflicto, conscientes de que no habr rendicin de nuestra parte. Me explicar.

El 11 de octubre de 2009, Felipe Caldern Hinojosa, ebrio de odio a la clase obrera y a todos sus derechos conquistados, emiti el decreto de extincin de la empresa Luz y Fuerza del Centro. Los argumentos para justificar tal desatino fueron, por lo menos tres: "para que bajen las tarifas elctricas, para que se mejore el servicio de electricidad y para ahorrarnos millones de pesos y con todo ello fortalecer la economa de la nacin". Con vehemencia, Felipe Caldern declaraba en televisin que "bajo ningn motivo se permitir la privatizacin del sector elctrico". Pero los verdaderos motivos inconfesables eran, justamente, el continuar con la privatizacin de la industria elctrica; la destruccin de nuestra organizacin sindical y el aniquilamiento de nuestro Contrato Colectivo de Trabajo.

Despus de tanto tiempo, cualquiera puede darse cuenta de ello.

De lo expuesto en la motivacin, no existe nada que justifique el decreto. 3 aos y 3 meses despus quin puede pensar que el decreto de extincin de Luz y Fuerza fue para bajar las tarifas elctricas y mejorar el servicio? No han bajado un slo centavo! Todas las tarifas se han elevado notoriamente; no ha mejorado un pice el servicio, incluso ha empeorado; y para rematar, avanza impunemente la intromisin del capital extranjero en la riqueza elctrica, que es por ley propiedad exclusiva de la nacin. No se han ahorrado un slo peso, el caldo sali ms caro que las albndigas! pues se han gastado ms contratando a los usurpadores particulares que nos desplazaron, que el costo laboral que representaba nuestra fuerza de trabajo.

Y sin embargo, y a pesar que advertimos sobre todo ello, la misma Suprema Corte de Justicia de la Nacin dio por vlido el decreto de extincin. Cmo aval la Suprema Corte el fundamento y motivacin de la causa legal de tan ilegal procedimiento? Dnde encontraron los ministros que as se fortalecera la economa de la nacin? Yo les pregunto a todos ustedes, y es bueno que tambin el pueblo responda, dnde estn los millones de pesos que se ahorraran? Ya pagan menos por el servicio de luz? Mejor?

Tres aos y 3 meses despus volveran a avalar la pantomima de Caldern? En verdad creen que slo quera "mejorar la economa de la nacin"?

Seores ministros: tambin el tiempo juzga, l es un tribunal honrado, es insobornable y su fallo es inevitable.

Pero en fin, a pesar de que con el tiempo quedan al descubierto las mentiras de Caldern, el decreto de extincin se queda, dijeron ustedes, los de la Suprema Corte de Justicia de la Nacin.

2. Nuestros derechos estn salvaguardados

Pero hay algo ms, el ministro entonces ponente y actual presidente de la Corte, Juan N. Silva Meza, seal que, como el decreto no tena por finalidad el despedirnos, ni agredir nuestros derechos contrados en el Contrato Colectivo de Trabajo, ni buscaba golpear nuestra condicin como trabajadores, entonces nuestros derechos estaban "salvaguardados".

Excelente! salvo por un "pequeo" detalle: haba que hacerlos valer en las instancias correspondientes; o sea, exigirle el respeto de nuestros derechos al mismo gobierno liquidador de nuestra empresa.

Entonces quedamos, seores ministros, en que ustedes revisaron minuciosamente el documento, hurgaron y desmenuzaron por todos lados el decreto liquidador y concluyeron que no tena el objetivo de agredirnos como trabajadores, que no nos preocupramos, ya que estaban a salvo nuestros derechos laborales.

Muy bien, as que estudiaron un papel pero ya estudiaron los hechos? Con que nuestros derechos estaban "salvaguardados" no? Caray! Ilesos en papel, crucificados en los hechos!

Pero seores ministros! todo este tiempo nos la hemos pasado luchando por sobrevivir al enorme dao que caus entre todos nosotros el decreto liquidador. Cmo que no se proponan agredirnos?

Una gran catstrofe social se nos vino encima. Estos son los hechos:

Para empezar nos mutilaron como sindicato, sufriendo la dolorosa amputacin de 28 mil de nuestros miembros que fueron liquidados. La desesperacin se apoder de todos ellos, de un da para otro nos arrojaron a la calle sin mediar ningn proceso. Decreto, soldados en nuestros centros de trabajo, un feroz linchamiento meditico, sin ingresos, ahorcados de deudas, pagos escolares, hipotecas, letras, perseguidos por la televisin que nos tach de "privilegiados". El Presidente agrediendo, el Secretario del Trabajo vociferando, el Parlamento omiso, el Estado en su conjunto se nos vino encima. Con la desesperacin de un naufrago que se hunde y se aferra a la tabla de salvacin, miles de electricistas optaron por la liquidacin.

Estando heridos de gravedad (y eso que no se proponan agredirnos) los 16,599 que resistimos, vimos que contratistas convenencieros actuaron de inmediato, que empresas con electricistas hechos al vapor se relamieron los labios, que los polticos acomodaticios aplaudieron la vileza, que los locutores zalameros cacareaban nuestra muerte, y vimos que todos ellos, al amparo del Estado, se buscaron, se encontraron y se unieron en nuestra contra. Los enemigos aumentaron. Qu quera la unin de tanta miseria en nuestra contra? Qu aspiracin tena esa repugnante unidad de alacranes y vboras con frreos lazos de complicidades, lealtades y subordinaciones manifiestas? Que nos liquidramos! Y se llevaron a 28 mil de los nuestros. En papel, el decreto no se propona hacernos dao segn ustedes, pero al desplegar una guerra sicolgica en pro de la liquidacin y al provocar que sucumbieran 28 mil electricistas, nos hicieron un dao irreversible e irreparable: la desintegracin de nuestros hogares.

Por qu hubo una intenssima y costossima campaa para que nos liquidramos en prensa, radio y televisin y no la hubo en cambio cuando la Suprema acord que todos nuestros derechos estaban salvaguardados ? Por qu no estuvieron dale que dale en todos los medios masivos de informacin con la cantaleta de que no nos liquidramos porque nuestros derechos estaban salvaguardados por rdenes de la Suprema Corte de Justicia de la Nacin? Por qu no hubo un mensaje en cadena nacional donde la Suprema diera a conocer su sentencia? Por qu en un caso s despliegan a todos sus merolicos y en el otro enmudecen?

Seores ministros: el propsito del decreto s era liquidarnos, hacernos dao y tan tremenda campaa ideolgica cumpla con el propsito de decretar en la tele que era imposible la victoria.

Permtanme continuar con mi exposicin.

El dao estaba hecho. La afliccin generalizada se tradujo en separaciones y divorcios. En una misma familia, uno se liquida y el otro no, hermanos eran y despus de esto, jams volvern a serlo. En otra familia, el hijo se liquida y se va como contratista a la CFE, mientras el padre resiste y resiste en las filas del SME. Lo que era indivisible, el gobierno lo dividi. Nunca ms padre e hijo volvern a estar unidos. Ejemplos de esto tenemos por doquier. Familias rotas son los primeros daos del "inofensivo" decreto liquidador de Luz y Fuerza.

Muchos de nuestros hijos dejaron de estudiar porque a su vez, los padres dejaron de tener recursos para sostener sus estudios; liquidarnos? Imposible! Buscar otro empleo? Por favor! Con la campaa meditica y discriminatoria que tuvimos que enfrentar, era prcticamente imposible que alguien se animar a contratar a esos "delincuentes y vndalos" del SME. La ausencia de horizontes de movilidad social inund todos nuestros hogares. La inseguridad de ganar el pan de maana, la desesperacin de ver crecer a los hijos sin instruccin y sin porvenir, 3 aos 3 meses y contando, das y das que se acumulan; das de resistencia a la liquidacin, a la derrota y a la vergenza.

Sera muy bueno, seores ministros, que platicaran con varios trabajadores electricistas, que escucharan de viva voz lo que les pas despus del decreto. Una vez que los oigan, intenten explicarles que el tal decreto no tena por intencin agredir a los trabajadores.

Desesperado un hijo del SME resiste, quiere que le devuelvan su trabajo. Sale a buscar empleo, y en todas partes se lo niegan por ser un miembro del SME; o bien, lo contratan s y slo s muestra el recibo de cobro de su liquidacin, que sera un oficio de renuncia a sus ideales sindicalistas, a su sangre electricista.

l se niega. Por qu cuando se reclama justicia se discrimina al reclamante? Por qu nos tratan como si estuviramos apestados? Quin nos ha boletinado? Seores ministros, esa es la guerra sicolgica de exterminio.

La naturaleza aconseja que sean los hijos los que deban sepultar a sus padres, y no al revs. Pero al clarear el da, los efectos del decreto liquidador contradicen esta ley. Este trabajador en resistencia, que buscaba empleo, ya no despierta. Un relmpago de clera lo llev al suicidio. Est muerto. El padre encuentra el cuerpo de su hijo balancendose del techo de su cuarto y lo descuelga ya sin vida. Tras sepultarlo, el padre declara que continuar en la lucha.

Seores ministros: por qu no le explican a este padre que el decreto no tena la intencin de daar a su hijo y que ambos tenan y tienen sus derechos "salvaguardados"?

En el papel , el decreto no pretenda hacernos dao, era indoloro, dicen ustedes; pero qu tienen que decir ahora con sus resultados? Y tenemos aun muchos ejemplos.

3. La huelga de hambre

Ustedes, seores ministros, supieron de esto, pues casi frente a su sede hicimos la huelga de hambre que dio inicio el 25 de abril y termin el 22 de julio del 2010. Entonces, durante 90 das, hicimos del hambre impuesta un instrumento de lucha y un arma de protesta. Vern ustedes:

Se acord en una asamblea. Fueron ms de medio millar los voluntarios que se haban hecho los exmenes mdicos para entrar en ella. Eran muchos los valientes dispuestos a arriesgar su vida, justamente para recuperar la vida que el decreto les arrebat; pero eran pocos los recursos para sostener en huelga de hambre a ms de 500 electricistas voluntarios. Y subrayo: vo-lun-ta-rios, porque era la integridad fsica lo que se jugaba en ella.

Y as fue. Como si se tratara de una presa inofensiva, que era devorada a razn de 400 gramos por da, cada electricista permaneca firme sin ingesta alimenticia, a excepcin de agua y miel. Cerca de 100 hombres y mujeres al paso de los das, fueron gradualmente palideciendo en sus rostros, sintiendo calambres en manos, piernas y brazos. Los mdicos iban reportando niveles cada vez ms bajos de potasio y glucosa, e iban registrando permanente somnolencia y cansancio en todos ellos. Entre punzadas en los riones, nuseas y mareos, la vida se les iba escapando lentamente ah, en el zcalo de la Ciudad de Mxico. La salud de todos iba disminuyendo.

La huelga de hambre estaba instalada bajo una enorme carpa rodeada de pueblo que nos apoyaba. Una bandera con el escudo del SME ondeaba en lo alto de la carpa, y al pie de la bandera estaba inscrita esta leyenda: por el derecho y la justicia del trabajador". Estoy seguro que desde el edificio de la Suprema Corte, mirando a travs de la ventana, se poda apreciar nuestra bandera.

Todos los das de la huelga se hacia una marcha, 90 marchas en total! Bajo un ardiente sol, con tempestad y lluvia, con veloces rfagas de viento que se llevaban nuestras tiendas de campaa, granizando en serio, heladas nocturnas que entumecan hasta los huesos, inundndose el campamento, nada importaba, 90 marchas, 90 guardias, 90 veladas, todo eso es nada, ante la entereza de casi 100 de los nuestros que estaban ofreciendo su vida. As, al calor de la resistencia, surgi este grito de batalla que se convirti en el cntico de aquellas marchas:

"Hambrientos de justicia,

Hambrientos de igualdad,

Hambrientos de trabajo,

Y es por dignidad!"

En ms de una ocasin hicimos una parada en el viejo edificio que los alberga a ustedes, como ministros de la Suprema Corte de Justicia.

Nos escucharon? Oyeron lo de "hambrientos de trabajo"? Se asomaron por la ventana? Vieron acaso nuestra bandera a lo alto de la carpa, con el escudo y la leyenda por el derecho y la justicia del trabajad or ?

Aun no termino, seores ministros.

El gobierno se sinti presionado, y aunque algunos huelguistas, de manera voluntaria y por prescripcin mdica, salieron de la carpa en medio de consignas y del ulular de la ambulancia, otros se quedaron incrementando la presin al gobierno para que ya diera una solucin.

Me pesa ms no tener trabajo, que los dolores del ayuno deca uno de los huelguistas de hambre a la prensa nacional e internacional.

No quiero el dinero de la liquidaci n, el dinero yo me lo gano con mi trabajo. Queremos el trabajo!. Deca otro de ellos.

Hoy estamos en huelga de hambre, para que nuestros hijos jams tengan hambre. Deca uno ms.

De aqu slo salgo directo a la tumba o directo al trabajo con voz quebrada se escuchaba decir a varios de ellos.

La presin nacional e internacional se acrecentaba.

Sintindose en jaque, lejos de dar solucin, el gobierno emple una de las armas ms destructivas y letales que posee en contra de los movimientos sociales: su poder de corrupcin, de cooptacin, el soborno los caonazos pues.

Javier Lozano, entonces Secretario de Trabajo, desheredado de vergenza y dignidad, hace pblico, y sin sonrojo, que para el Ingeniero Cayetano Cabrera Esteva (quien resisti los 90 das sin probar alimento) ofreca un puesto de planta en CFE para l, y slo para l, y su familia adems de otras co$a$; claro est, a cambio de levantar la huelga de hambre.

Y he aqu la respuesta del ingeniero: Acepto! Slo que mi familia son los mile s de electricistas resistiendo.

Aquella frase, con la que Cayetano abofete a Lozano, arrojada a los 4 vientos, se esparci en todo el SME. El tiro de su arma letal, le sali por la culata. Con esa frase del Ingeniero Cabrera la presin social contra el gobierno arreciaba.

Al da 90 de ayuno, la huelga de hambre se levant, con este compromiso:

Se instala una mesa de dilogo de alto nivel entre la Secretara de Gobernacin, la Secretara del Trabajo y Previsin Social y la representacin del Sindicat o Mexicano de Electricistas, la cual tendr por objeto revisar y concretar alternativas de solucin al conflicto derivado de la extincin de Luz y Fuerza del Centro.

Este es el compromiso firmado el 22 de julio de 2010 por Francisco Javier Blake Mora, Secretario de Gobernacin; Javier Lozano Alarcn, Secretario de Trabajo; y Martn Esparza Flores, Secretario General del SME. (El subrayado es mo.)

La primera reunin se lleva a cabo el 26 de julio del mismo ao, y en el punto 2 de la minuta se puede leer lo siguiente:

2. El objeto de la mesa ser explorar y encontrar alternativas laborales en el sector elctrico .

Est firmado de nueva cuenta por el Secretario de Gobernacin, el de Trabajo y el Secretario General del SME. (El subrayado es mo)

Hay otra minuta el 5 de agosto con los mismos compromisos; una ms, el 10 de agosto en el mismo tenor; otra el 23 de septiembre con la misma cantaleta, y as sucesivamente, los mismos compromisos, los mismos personajes, y el tiempo pas y pas, minutas, promesas y acuerdos iban y venan y... nada! que el gobierno sigue revisando, concretando, explorando, evaluando y pasaron 2 aos y medio buscando, hasta que se les agot el tiempo, mejor se fueron del gobierno, pero no encontraron ninguna alternativa laboral para nosotros en el sector elctrico.

4. Avanza la privatizacin

Ah! Pero eso s, han entregado a particulares tantos permisos de produccin de electricidad, que ya tienen por lo menos el 50% de capacidad de generacin a nivel nacional. Miren ustedes:

De acuerdo con datos de la Auditoria Superior de la Federacin, a lo largo de 2009, la Comisin Reguladora de Energa haba otorgado 24 permisos a grandes productores independientes de energa, que son consorcios espaoles, estadunidenses, canadienses, japoneses, alemanes, franceses y belgas. Estos son: Iberdrola, Unin Fenosa, Tractebel, Abengoa, Mitsubishi, Alstrom, Electrecit de France, Bechtel, e Intergen.

Sumando estos 24 permisos de 2009 a los 595 permisos de autoabastecimiento previamente existentes, ms 58 para cogeneracin, 37 para importacin, 7 para exportacin, 3 para pequea produccin y 48 para usos continuos, tenemos por resultado 772 permisos para la produccin privada, cuya capacidad de generacin asciende a 166 mil 682 giga-watts-hora, lo que equivale a 49.4% del consumo nacional.

Esto incluye a la zona que era atendida por Luz y Fuerza del Centro (Distrito Federal, Estado de Mxico, Hidalgo, Puebla y Morelos) en donde hay empresas auto abastecedoras de electricidad, que hoy producen y venden energa a CFE. Se trata de consorcios de telefona, cerveceras, tiendas departamentales, cadenas de cines, ensambladoras, entre otras. De todos los permisos de autoabastecimiento otorgados, hasta 2009, destaca con 102 permisos, Telfonos de Mxico; seguido de Wal Mart, con 100 permisos; Bimbo, con 25 permisos; Cinemex, con 19; Liverpool con 15; Cervecera Cuauhtmoc Moctezuma, con 5 permisos.

El resto lo tienen Cargill de Mxico; Ford Motor Company; Cadbury Adams Mxico; Nestl; Productos Marinela; Barcel; Ta Rosa; Grupo Gamesa; Sigma Alimentos; Cervecera del Pacfico; Jumex; El Palacio de Hierro; Costco; Tiendas Soriana y Unilever; Bayer de Mxico; Procter & Gamble Manufacturas; Sony; Panasonic de Mxico; Samsung; Mabe; Sanyo; Kenworth; Kodak; Bridgestone/Firestone de Mxico; entre tantos otros consorcios, que por cierto son los que ms felicitaron y aplaudieron el decreto liquidador. Por qu ser?

De los 772 permisos, resulta que 141 de autoabastecimiento y cogeneracin se entregaron a estos grandes consorcios en la zona de trabajo de Luz y Fuerza del Centro, y esto es tan slo a diciembre de 2009. Cuntos ms han entregado desde ese entonces al 2013? S hay materia de trabajo! S hay necesidad de generacin y transmisin! S hay necesidad de comercializacin! Pero para el SME nada! an se sigue busc ando, explorando, evaluando, y concretando, las alternativas laborales en el sector elctrico.

Para los grandes empresarios todo, para los trabajadores y la poblacin nada. Ahora hasta hay que pagarles a ellos la electricidad que les sobra.

Seores ministros: su resolucin, que avala el decreto de Caldern, reforz en los hechos el avance privatizador del sector elctrico.

S, ya s que me estoy extendiendo demasiado. Por qu les cuento todo esto? Por dos sencillas razones:

1.- Expongo la huelga de hambre como la principal prueba de nuestra honradez, de nuestra sinceridad como trabajadores. Nadie que no quiera su trabajo est dispuesto a hacer todo cuanto hemos hecho en este tiempo. Si no fusemos sinceros para qu los 90 das de hambre, para qu sobreponerse al suicidio de un hijo, para qu resistir la desintegracin familiar, para qu apretarse el cinturn, y para qu aguantar 3 aos 3meses y das de persecuciones odiosas y sacrificando a nuestras familias? Slo atribuyndonos un autntico deseo por recuperar un trabajo digno, con derechos laborales y nuestro sindicato, podra comprenderse el por qu de tantos e incontables actos de resistencia, el por qu no nos rendimos.

El derecho al trabajo es nuestro objetivo. No deben desconfiar de nuestras palabras ni de nuestros hechos.

Seores ministros: si luchsemos para un provecho personal para qu esperar tantos aos? Hace mucho tiempo que se habran aceptado las, para otros, tentadoras propuestas del gobierno.

Yo s perfectamente que los puestos polticos en Mxico producen ms que cualquier otra industria, s que ningn negocio deja tantas utilidades, pero nosotros no somos de esos. Ni dinero, ni huesos, trabajo es lo que queremos para los 16,599 electricistas en resistencia!

Es eso mucho pedir?

Todo lo que hemos aguantado por tanto tiempo, la huelga de hambre y la esencia insobornable de nuestro movimiento, son la mejor prueba de nuestra honradez y sinceridad. No hay nada oculto en nuestra lucha, slo queremos que nos devuelvan el trabajo que nos arrebataron. Y,

2.- Quiero dejar constancia del incumplimiento sistemtico del gobierno a sus compromisos contrados respecto a la reinsercin laboral. A pesar de que s subsiste nuestra materia de trabajo, se niegan a cumplir con los pactos, ya que se han empeado en ceder la electricidad a los privados, mediante los ilegales permisos y contratos.

Ya hemos descubierto la podredumbre y la miseria humana que nos gobierna. Cansados estamos de or de labios de hombres sin valor, tal o cual promesa; cansados estamos de triunfos de papel que el gobierno se niega a traducir en hechos; de minutas que no se respetan, de acuerdos firmados por altos funcionarios del gobierno, y que luego desconocen.

Basta de comedias.

En papel, el decreto no se propona lesionarnos como trabajadores, pero esto es una engaifa miserable. Y en papel, con diversos documentos, tenemos en la bolsa la reinsercin laboral en el sector elctrico; pero van 3 aos 3 meses y das contando, y seguimos en el desempleo.

5. Los presos politicos

Ministros: no huyan de esta parte de la lectura, porque en ella invocar a su capacidad de asombrarse y avergonzarse.

Como efectos del decreto, poco a poco los apagones se hacan de ms larga duracin, en toda la zona de trabajo atendida por Luz y Fuerza. Pero 7 meses despus del decreto, y al paso del tiempo, de lluvias y vientos, lo que advertamos que iba a pasar, pas.

Ante la falta de mantenimiento preventivo y correctivo, los apagones se multiplicaron. En particular, el centro de la ciudad padeci enormemente la negligencia de la falta de pericia y experiencia de las empresas contratistas. Cual si fueran bombas de tiempo, que podan estallar al paso de cualquier transente, los pozos estallaban por falta de mantenimiento. Seudoelectricistas contratados, moran en lneas de alta tensin o en los cables subterrneos, incluso varios peatones resultaron lesionados.

Ante esta irresponsabilidad, consecuencia directa del maldito decreto, se busc nuevamente el ataque a nuestra organizacin. Ahora ramos satanizados y sealados por orquestar actos de sabotaje , terroristas nos llamaron desde la prensa, radio y televisin. Hay evidencia slida deca Gobernacin, y anunci la creacin del Centro de Atencin y Reaccin Inmediata (CARI) derivado de las interrupciones provocadas por actos intencion ales que de manera creciente han tenido lugar en instalaciones elctricas (Ver La Jornada 15 de mayo, 2010)

Tal instancia estara integrada por altos funcionarios de la CFE, la PGR, la Polica Federal, del CISEN y Gobernacin, con la concurrencia de los gobiernos del Estado de Mxico y del Distrito Federal.

Y de ah en adelante, cualquier interrupcin de luz, por mandato del Estado y por decreto de la televisin, era sabotaje del SME.

Como era de esperarse, nada se nos comprob, porque nada de esto hicimos. Todos los sabuesos designados por el gobierno, buscaron por meses afanosamente armas, herramientas, cuchillos, machetes, vieron una y otra vez sus cmaras de vigilancia, hasta decan que con una navaja (!) podamos estar cortando los cables: No hallaron nada, no pudieron culparnos! Sin embargo, jams se retractaron en prensa, radio y televisin; al contrario, nos siguieron difamando por largo tiempo.

Al ao y medio del decreto, realizamos una concentracin en el edificio principal de Luz y Fuerza, ramos varios miles. Al llegar, muy temprano, en los alrededores del edificio en cuestin, encontramos 2 autos incendiados; un ingeniero de CFE se dijo agredido al interior de su camioneta y despojado de una computadora porttil; y un polica federal de rango afirma que fue atacado por varias personas. Era un lunes 11 de abril de 2011 y, en instantes, la campaa de linchamiento la tenamos a todo lo que da, en los noticieros matutinos vociferando por dar con los culpables.

Y quines creen que seran los culpables seores ministros? Acertaron!

Para satisfaccin y a peticin de los que pedan culpables, 11 de nuestros compaeros fueron brutalmente detenidos, 10 de los cuales continan en prisin. Son la PGR y la CFE los que acusan.

La cuestin es grave. Aqu tambin son muchas las veces que, de palabra, el gobierno saliente se comprometa a que se agilizarn sus procesos, pero en los hechos siempre recurran a chanchullos judiciales, para dilatar la llegada de la justicia.

Las familias se sienten burladas, la resistencia se siente burlada. El caso es que llevan 1 ao 9 meses y das transcurriendo en las penumbras del Reclusorio Oriente, y nada les han comprobado.

La crcel, el infierno en Mxico, y el Reclusorio Oriente, uno de sus templos. En tiempos de lluvia se inunda y el agua llega hasta las rodillas. Sale un olor nauseabundo de las alcantarillas. Las paredes lagrimean mugre, torres de vigilancia, alambradas con pas, filosas navajas por todos lados, el ambiente es opresivo sin evasin posible. Agua sucia sale de los grifos; y las letrinas, donde el prisionero desahoga sus intestinos, estn plagadas de insectos. Custodios por todos lados. Con presos comunes conviven los nuestros. Condiciones de insalubridad, la violencia del hacinamiento, la mala alimentacin, la adulteracin de los artculos alimenticios, la inquietud que vives por estar lejos de tu familia y de tus hijos, eso y ms, mucho ms se vive en prisin.

La familia de ellos tambin est presa, el dolor sera insoportable para el que no tiene dignidad, pero la familia electricista resiste. Padres, esposas, hermanos, hijos, todos ellos presos de la extorsin ante cada aduana de custodios, que por todo piden dinero y se les entrega con tal de ver al ser querido. Presos de la angustia, del dolor, de las filas para verlos, de los nervios al pararse frente al torniquete para que lea el CURP o el IFE y pasar al siguiente filtro. Adelante, el familiar vuelve a ser preso de nuevo, pero ahora del basculeo de las sucias manos del custodio que registra tu cuerpo, y luego el maltrato a la ropa y a los alimentos que se les lleva. Presos de las promesas incumplidas del gobierno, de que agilizaran el proceso. Presos del juez y presos del laberinto leguleyo que a paso de tortuga entorpece la libertad de los presos. Y aqu viene lo peor:

Cada vez que hay audiencia en el Reclusorio, con el alma desgarrada, la familia mira a estos 10 electricistas bajar de la diligencia, exageradamente encadenados con grilletes en pies y manos, y rodeados de custodios fuertemente armados. El mismo Abraham Lincoln se sorprendera de esta escena indigna, propia de la esclavitud, pero practicada en el Mxico del siglo XXI.

A m me cambiaron la vida dos veces: una con el decreto de extincin y otra con la prisin. me dijo uno de ellos.

Pero saben qu no les cambiaron a nuestros presos, seores ministros? La conviccin. En medio de este rosario de adversidades, nuestros compaeros leen, escriben, se comunican a las asambleas, participan en talleres con diversas actividades ytrabajan. Si, trabajan, para poderse sostener con pocos recursos.

Y sin embargo, de sus labios no sale una sola queja, siempre nos llaman a resistir, a no rendirnos, y en sus propias prioridades, sealan que antes que su libertad, est el regreso a trabajar. Eso es todo lo que queremos, trabajo y libertad dicen ellos. Atrvanse a comprobarlo, seores ministros.

Antes de emitir un juicio, sera muy bueno que hablaran con ellos, pero no por telfono.

Yo los invito a que pasen una tarde en el Reclusorio Oriente, hganles una visita; slo una. Caminen por la ruta del calvario para poder verlos; entrevstenlos, tmenles su testimonio. Por lo dems, sera bueno que conocieran desde sus entraas el sistema penitenciario en Mxico. Tengan la tica y el valor de conocerlos. Yo los desafo. As se darn cuenta que hacemos y resistimos de todo y contra todo, porque estamos convencidos de que nuestra obra es buena, es digna y es justa.

Este es el cuadro espantoso que ofrecen las crceles de nuestro pas; y si siento el deber de exponrselos a ustedes, seores ministros, y pedirles una dosis ms de paciencia, es para ofrecer otra prueba ms de nuestra sinceridad y honradez. Queremos trabajar con dignidad. Insisto: acaso es demasiado pedir?

No somos los que quebraron a Mxico por sus sueldazos de privilegio (con 6 mil pesos promedio mensuales? Por favor!) Ni somos los "holgazanes," "haraganes," "extorsionadores," y otras lindezas que nos cuelgan; qu clase de "haragn" hace lo que hemos hecho por 3 aos, 3 meses y das transcurriendo? Qu clase de "flojo" trabajara en la crcel teniendo en contra todas las adversidades que hay en un reclusorio? Aqu no hay ningn misterio por descubrir, no hay engao. Nosotros no mentimos.

Y para mayor vergenza de la justicia mexicana, les informo que hace unos meses fue llevado al mismo Reclusorio Oriente, el brazo derecho de Alfredo Elas Ayub, anterior director de CFE. Se trata de Nstor Moreno Daz, uno de los principales artfices de la liquidacin de Luz y Fuerza e incondicionalmente protegido de Elas Ayub. Ese s extorsionador, haragn, corrupto, privilegiado, que a cambio de millones de pesos, un yate y un ferrari, entreg concesiones a empresas privadas estadounidenses, para que operaran en nuestro pas en el ramo de la electricidad.

La cloaca se destap en Estados Unidos, el soborno se document. Se comprob cmo, para poder obtener las concesiones de CFE, se tuvieron que dar esos regalitos y ah apareci el nombre de Nstor Moreno Daz. Varios empresarios gringos aun estn presos, y las empresas involucradas fueron multadas con fuertes sumas de dinero.

Pero aqu, en Mxico, todo es distinto. Honores, distinciones y aplausos para los ladrones. Alfredo Elas Ayub fue galardonado. En gran ceremonia, Felipe Caldern lo premi como El Ingeniero del ao; y Nstor Moreno est fuera del reclusorio pues, en unos cuantos das, compr su libertad, con slo un puado de los millones de pesos que haba recibido por las concesiones. Con el tesoro de sus corruptelas, salpic a los de arriba para salir de la prisin, en das! Con los de arriba, a paso de liebre corre la justicia.

Este es uno de los peores insultos que hemos recibido en nuestra lucha. Los honrados, presos; los ladrones, libres.

Pero en fin, el tiempo sigue su marcha. El da de la libertad para los 10 se acerca. Por ms que administren las audiencias, los lmites jurdicos se estn agotando. Ni un minuto le quitaron al proceso; y aun as, las puertas de la crcel se abrirn, para dar paso a la dignidad. La resistencia digna de nuestros presos y sus familias, va a quebrantar los cerrojos, y cruzarn la celda para salir victoriosos. Y toda esa especie de fiebre por estar afuera para seguir luchando; y toda esa especie de ansia contenida por gritar trabajo!, por fin estallar, y nos llenar a los 16,599 de nuevos bros para avanzar con ms empeo a la reconquista de nuestro empleo. Su ejemplo, seores ministros les dice algo?

Seores: esto ya es indudable, no podemos estar mintiendo. Trabajo es lo que queremos.  

6. Dnde estamos ahora?

Como dije al principio, estamos en un momento histrico y nuestra suerte est en sus manos.

Como ustedes, seores ministros, nos dijeron el 5 de julio de 2010 que el decreto se queda, pero que nuestros derechos estaban salvaguardados, pues nos fuimos a defenderlos. Pero parece que el entonces Ejecutivo, la Secretara del Trabajo y las Juntas de Conciliacin y Arbitraje, no entendieron ni conocan el significado de salvaguardados, ni estaban enterados de que ustedes son La Suprema Corte; y lejos de consultar un diccionario, en agosto de 2010, a travs de la Junta Federal de Conciliacin y Arbitraje nmero 5, emitieron un laudo que da por terminadas las relaciones laborales y el Contrato Colectivo de Trabajo entre Luz y Fuerza del Centro y el SME y, encima de todo, nos negaron la figura del patrn sustituto.

Hubiramos tenido que esconder de vergenza el rostro por toda la vida, si nos hubiramos rendido. Decidimos continuar, redoblamos nuestros esfuerzos y vaya que batallamos.

Nuevo amparo ante la injusticia. Mtines, marchas, plantones, cadenas humanas, volanteo, caravanas, acampadas en el zcalo, perifoneo, pancartas, boteos, semforos informativos, iniciativas de ley, reuniones con legisladores, mesas con Gobernacin al ms alto nivel, mtines en ambas C maras, visitas a Derechos Humanos, a organizaciones internacionales, foros, lucha por la libertad de los presos polt icos, nuevos plantones en el zcalo capitalino, etc., etc., y varios etcteras ms.

Nuestra lucha tena todas las caractersticas de una lucha de hormigas encarando a las gigantescas bestias del gobierno y de los medios de comunicacin. Como una mquina bien aceitada, todos los engranes del Estado, en perfecta armona, se movan para negarnos nuestros derechos, que en papel estaban salvaguardados. Y as, luchando y luchando, lleg el ocaso del anterior gobierno, pero el poder enajenante de Televisa, y la enorme capacidad de corrupcin prista, lograban el "triunfo" (ms bien, imposicin) a la presidencia, del "nuevo" dinosaurio tricolor.

Prohibido rendirse fue un nuevo lema que se acu. Oposicin a la imposicin, prestos a seguir la lucha, de nuevo plantn en el zcalo capitalino, y por fin! A fuerzas de tanta resistencia prolongada, 3 aos despus del decreto liquidador, conquistamos un triunfo.

El 13 de septiembre de 2012, se da a conocer nuestra victoria judicial, y el 8 de octubre de 2012, el Segundo Tribunal Colegiado en materia de trabajo del primer circuito, emiti sentencia en el juicio 1337/2010, mediante la cual otorg el amparo y proteccin de la justicia al SME.

La sentencia establece que la CFE se convertir en el patrn sustituto, que a los trabajadores se les debe pagar los salarios cados y resolvi, adems, jubilar a quienes hayan obtenido ese derecho en el tiempo que dur el juicio, as como reinstalar a los trabajadores no liquidados en CFE.

Seores ministros: lo establecido por el Tribunal, no permite duda alguna. La CFE debe asumir su responsabilidad como patrn sustituto.

Victoria histrica! Victoria rotunda! Asamblea del festejo, la Plaza de la Repblica a reventar, el Monumento a la Revolucin es testigo del nimo festivo de los trabajadores.

Y es aqu donde entran ustedes, y comprendern el motivo por el que les ha pedido tanta paciencia ante mi larga exposicin.

Despus de la fiesta, lleg la cruda realidad. Resulta que, antes de abandonar el poder, el gobierno saliente solicit ante ustedes un recurso de revisin, con la nica finalidad de echar abajo la sentencia del Tribunal Superior de circuito que condena a la CFE a ser nuestro patrn sustituto. Y nada de esto nos parece justo.

Miren ustedes: fue el ministro Juan N. Silva Meza el que elabor el dictamen y lo present aquel 5 de julio de 2010, y con la aprobacin de todos los dems, se concluy que el decreto s es constitucional pero que nuestros derechos quedaban "salvaguardados ; lo cual, como hemos demostrado, lo de "salvaguardados" no ha ocurrido. Y fue ese mismo dictamen el que estableca que el decreto no tena la motivacin de despedirnos; luego entonces, si no queran afectarnos, por qu ampararse en contra de que tengamos patrn sustituto? Si con el maldito decreto no se proponan lesionarnos en lo laboral , por qu les molesta tanto que regresemos a nuestros puestos de trabajo con nuestro Contrato Colectivo de Trabajo? Si no queran corrernos para qu el recurso de revisin en contra de nuestra reinstalacin en CFE?

Digmoslo de una vez, se propona o no el gobierno exterminar a una organizacin sindical con casi un siglo de existencia? A cuenta de qu solicitan la revisin?

Seor ministro Juan N. Silva Meza, aquel 5 de julio de 2010, usted, al presentar el dictamen, pronunci estas palabras:

"La medida presidencial no est orientada a extinguir al SME ni a la afectacin de los derechos sindicales, sino a liquidar el organismo que ya no resultaba conveniente para la economa nacional." (Vase por lo menos el diario La jornada, El Universal y el Reforma del 6 de julio, 2010. El subrayado es mo.)

Segn las mismas fuentes periodsticas, el dictamen "fue aprobado por todos los ministros y sin mayor discusin."

Muy bien, si como ustedes aprobaron, la bronca nunca fue laboral, y no quieren extinguirnos, ni afectarnos y, es ms, el dictamen ratifica "los derechos de los trabajadores y del SME de representar sus intereses ante todas las autoridades" (Ver los mismos diarios en la misma fecha) entonces, la nica conclusin a la que se debe llegar es RECHAZAR el recurso de revisin solicitado por el ya inexistente gobierno de Caldern, porque con l se busca afectar nuestros derechos.

Si con un decreto no se intenta perjudicarnos, y la no afectacin ya la ganamos en el Tribunal Superior, cmo es posible que con una simple solicitud de revisin se d marcha atrs a lo conquistado? Quin es la Suprema? Quin manda?

Hasta donde yo s, en Mxico y en trminos de justicia, nadie est por encima de ustedes, salvo la corte celestial. Y ustedes ya dijeron que no existe el propsito de extinguir nuestros derechos. Hagan valer su decisin! porque ese recurso de revisin s est orientado a extinguirnos, afectarnos e impedirnos el regreso al trabajo; y por lo tanto debe ser rechazado .

Seor ministro Juan N. Silva Meza, Presidente en turno de la Suprema Corte de Justicia de la Nacin:

Si usted est de acuerdo, con el ministro Juan N. Silva Meza, que es usted mismo, quien el 5 de julio de 2010 elabor el dictamen, aprobado por consenso, que afirma que el decreto no est orientado a extinguir al sindicato ni a la afectacin de sus derechos entonces, proceda en consecuencia, usted y todos los dems. Rechacen el recurso de revisin, por ser una clara intentona golpista de nuestros derechos alcanzados en 3 aos, 3 meses y das contando de heroica resistencia.

Ustedes son la Suprema, y si rechazan el recurso de revisin, la Junta Federal de Conciliacin quedara obligada a emitir otro laudo en estricto apego al fallo del Segundo Tribunal Colegiado de Circuito en materia de trabajo.

Queremos que la victoria de papel se convierta en realidad.

De papeles no vivimos. Nuestra Carta Magna dice que somos libres, que tenemos derecho a educacin, salud y jubilacin; que nuestro salario es remunerador para que viva dignamente nuestra familia; que la electricidad es exclusiva de la nacin, y muchas cosas ms. Total, que en el papel de la Constitucin somos tan poderosos , que estn bajo nuestras rdenes el Presidente, los D iputados, y todo el enjambre de pequeos y altos funcionarios. Pero el papel y la realidad van marchando en diferentes direcciones.

Queremos el encuentro de la realidad con el documento. No queremos ms de lo mismo. No ms pantomimas. No ms minutas y acuerdos con poderosas firmas, que terminan acrecentando la vitrina de trofeos de papel. Ya es hora que todos los papeles que tenemos se conviertan en realidad. Queremos que lo escrito en julio de 2010 (derechos laborales salvaguardados) y lo escrito en 2012 (CFE patrn sustituto) se realice en 2013 con nosotros ya trabajando. Y para ello , exigimos que el recurso de revisin se rechace y se ordene la emisin un nuevo laudo para que CFE se asuma como patrn sustituto.

Seores ministros: el rechazo a la revisin simple y sencillamente significa, el regreso al trabajo de 16, 599 electricistas que no nos hemos liquidado.

Es esto mucho pedir?

Quin de ustedes se atrever a justificar la infamia? Quin levantar la mano aprobando una revisin que nos niega el derecho al trabajo? Quin ser expuesto a la vergenza pblica disculpando con un pretexto legal , los crmenes que el Estado ha estado cometiendo en contra de un sindicato? Con qu pretexto el ministro presidente de la Suprema dir que no dijo lo que s dijo? Quin de ustedes seguir pensando que somos flojos despus de todo lo que hemos hecho? Despus de todas las mentiras que hemos derrumbado, quin cree que el decreto de Caldern era para salvar la economa pero sin agredir nuestros derechos? Espero que todos, o casi todos voten en rechazo al recurso de revisin, y ni as podrn pagarnos todo el dao que nos han causado.

Con qu nos van a pagar las lgrimas derramadas y la intensa angustia por el presente y futuro arrebatado? Con qu van a pagar la muerte del hijo suicidado? Cmo van a reparar la familia fracturada? Con qu van a curar el dolor de un preso, cuando se entera que su hija sufri parlisis facial a causa del encierro? Con qu pagaran el infortunio de otro preso, al enterarse de la muerte de su hermana y no poder ir al sepelio, para depositar unas lgrimas en su tumba? Uno ms tiene a su madre gravemente enferma, Cunto cuesta su dolor? El recurso de revisin debe ser rechazado.

Si en esta guerra entre el capital y el trabajo, terminan por imponerse los acuerdos cupulares con las grandes fortunas , para el ejercicio de sus venganzas contra los trabajadores; y al precio del mayor escndalo, ustedes, seores ministros, revierten la sentencia que nos favorece; entonces, en ese caso, debo informarles que hemos sido perfectamente educados durante 3 aos , 3 meses y das contando, en la escuela de la resistencia y las agresiones, de la que ya estamos graduados con honores.

Estamos en sus manos, conscientes de que no es la letra de la ley lo que cuenta, sino la fuerza social que la esgrime para hacerla realidad. Y no est en nuestros planes rendirnos. Nos ha templado la adversidad y ms temprano que tarde, venceremos.

Hoy apelamos a un fallo justo de la corte suprema, pero tambin a la corte de la opinin pblica, al fallo de la historia, al mejor juez que es el pueblo, al fallo del tiempo, justiciero e insobornable.

Seores ministros:

Tal vez les parezcan fuertes todas mis declaraciones, pero encierran la verdad. Busco convencer, busco demostrar, busco la justicia.

Odio la hipocresa poltica. Yo no s ponerme de rodillas, ni pienso que al adular a los gobernantes, estos, ingenuamente engaados, contendrn en algo sus excesos por arrebatar nuestros derechos.

Exijo justicia.

Qu quin soy? Mi nombre no importa. Slo soy uno ms de los 16,599 electricistas que resistimos .

He terminado.

* La carta fue repartida por un conjunto de trabajadores del SME, a las afueras de la SCJN, el da del fallo que impidi la recontratacin de los trabajadores electricistas, en la CFE.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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