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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 07-02-2013

Decimocuarto aniversario de la primera toma de posesin del Presidente Hugo Chvez
Venezuela 14 aos despus: Un cambio copernicano

Ignacio Ramonet
Rebelin


En su primer discurso de toma de posesin, el 2 de febrero de 1999, ao llamado precisamente y simbolicamente Ao de la Refundacin de la Repblica, el Presidente Hugo Chvez ya avis a aquellos que teniendo odos no queran or. Deca el nuevo Presidente: Este da, no es un da ms; esta transmisin de mando presidencial no es una transmisin de mando presidencial ms. No, es la primera transmisin de mando de una poca nueva, es el abrir la puerta hacia una nueva existencia nacional. En Venezuela -aada Chvez- se respiran vientos de resurreccin. Y propona retomar el viejo sueo bolivariano de realizar un proyecto de desarrollo integral para Venezuela empezando por lo que l llam la transicin transformadora que, en realidad, ya defina como una verdadera revolucin. Y Chvez es muy importante- puntualiz que l tena la certeza de que nosotros le vamos a dar cauce pacfico y cauce democrtico a esa revolucin.

Ese da, ese primer da de la era neobolivariana, de lo que hay que llamar la era Chvez, el nuevo Presidente explic muy claramente que, aunque l deseaba ardientemente la unin, no estaba dispuesto a pagar cualquier precio por una falsa unin. Y declar: Unirnos a los que quieren conservar esto tal cual est? Buscar consenso con los que se oponen a los cambios necesarios ? Yo digo hoy, como Bolvar: Es una traicin! Y si alguien debe tener claro eso, es ste que est aqu hablndoles a ustedes, porque yo estoy aqu no por mi, yo estoy aqu por un compromiso; yo no soy causa, soy consecuencia.

Y por si algunos no lo hubiesen entendido volvi a repetir: Yo prefiero la muerte antes que la traicin; as lo declaro ante el mundo y lo declaro ante Venezuela: no hay marcha atrs en la revolucin poltica que tenemos que impulsar y que claman las calles del pueblo de toda esta tierra de Bolvar.

Desde el primer da pues, el Presidente Chvez lo repiti y lo machac para que nadie se llamase a engao: No hay marcha atrs en la revolucin poltica que estaba empezando. Insisti una vez ms: Este proceso lleva su ritmo, y su marcha. No podemos frenarlo, mucho menos desviarlo de cauce para que d vuelta sobre s mismo y se hunda de nuevo. No lo vamos a permitir. Hasta donde yo pueda, no lo voy a permitir.

Y sobre Amrica Latina, ya anunciaba, con su vision estratgica de largo alcance: Yo ser un pregonero y un acelerador, hasta donde pueda, de los procesos de integracin. Es momento de retomar el sueo de unin entre nosotros. De plantearnos una moneda para la Amrica Latina y el Caribe para la prxima dcada; busquemos y luchemos por ella. De plantearnos una Confederacin de naciones de esta parte del Mundo. De plantearnos una unidad que vaya mucho ms all del intercambio comercial. La unidad va mucho ms all, es mucho ms completa, mucho ms profunda, es la unidad de lo que estuvo unido una vez.

No hay peor sordo que el que no quiere or. Y muchos, a pesar de la meridiana claridad del proyecto expuesto hace exactamente 14 aos por Chvez, a pesar de su claridad evanglica, o no oyeron lo que dijo, o no prestaron atencin, o pensaron que eran palabras huecas, de pura retrica.

El Presidente Chvez ha contado muchas veces, con su genio coloquial y su arte de la narracin, cmo, en los primeros meses de su mandato, se le acercaron obsequiosamente los grandes empresarios, las grandes fortunas, los que se pensaban dueos naturales de este pas, para proponerle toda suerte de regalos y tentaciones carros, apartamentos, negocios como haban hecho con tantos presidentes anteriores. Creyendo que Chvez sera uno ms de esos que tienen doble discurso y doble moral. Qu error! Qu craso y gigantesco error cometieron esos miserables que piensan que todo se compra y se vende en este mundo, hasta las conciencias! Pero se rompieron los dientes contra una voluntad incorruptible!

Con un ltigo moral, Chvez los expuls de Miraflores, como Cristo expuls a los mercaderes del Templo! Incorruptible as le llamaban a Robespierre durante la Revolucion francesa. Y eso descubrieron los oligarcas inmorales de este pais: Chvez, el Incorruptible.

Y a partir de ah, cuenta Chvez, esos oligarquas empezaron a conspirar. No lo podemos comprar, entonces lo vamos a derrocar. Ese fue, a partir de ese momento, el plan de la oligarqua, de la burguesa. Ahi empezaron, con el apoyo del imperialismo, las conspiraciones, los ataques, las campaas mediticas de demonizacin, la preparacin de los golpes de Estado, los sabotajes...

Poco hombres han producido un cambio copernicano tan radical en la historia de su pas -y respetando escrupulosamente la democracia- como Hugo Chvez. Copernicano viene de Nicols Copernico, ese sabio polaco que, en el siglo XVI, fue el primero en demostrar que, contrariamente a lo que afirmaba la Iglesia, y contrariamente a la impresin visual que tenemos, el sol no da vueltas alrededor de la Tierra, sino todo lo contrario: es la Tierra la que da vueltas alrededor del sol. Chvez, como Copernico, demostr que este pas estaba patas arriba - como dice nuestro amigo Eduardo Galeano y decidi ponerlo sobre sus pies firmes que son los pies del pueblo.

El xito fundamental del Presidente Chvez es la refundacin de la nacin venezolana Tenemos Patria!- gracias a un verdadero modelo democrtico y poltico al servicio de los intereses de las mayoras populares. Porque la revolucin bolivariana est reorganizando la sociedad en sus estructuras fundamentales.

Desde Fidel Castro no haba surgido en Amrica Latina un lder tan arrollador, tan transformador, tan movilizador, tan seductor, tan creador, tan revolucionario como Hugo Chvez. Estos 14 aos, no slo han transformado copernicanamente Venezuela, sino toda Amrica Latina, lo cual ha influenciado y cambiado el curso de la politica internacional en el mundo. Estos son los 14 aos que cambiaron el mundo!

Estos 14 aos se pueden calificar ya de Edad de Oro de Amrica Latina. Nunca Amrica Latina conoci, en sus dos siglos de historia, un perodo tan importante de democracia, de justicia social y de desarrollo. Nunca tantos gobiernos progresistas gobernaron al mismo tiempo en tantos pases latinoamricanos. Eso es absolutamente indito. Durante decenios, la simple perspectiva que un gobierno progresista, democrticamente elegido, llevase a cabo cambios estructurales para reducir las desigualdades y las injusticias, bastaba para que fuese derrocado. Los ejemplos abundan: Guatemala 1954, Brasil 1964, Republica Dominicana 1965, Chile 1973, Per 1975, etc.

Por eso, en muchas naciones latinoamericanas, la nica va que le qued a los defensores de la justicia social, fue la via de las armas y de las guerrillas.

Hugo Chvez, que con otros compaeros, particip en la gloriosa rebelin de la dignidad del 4 de febrero de 1992, fue el primer gran lder progresista -desde Salvador Allende- que apost por la va democrtica y alcanz el poder. Esto es algo fundamental. No se entiende quin es Chvez, si no se entiende el carcter profundamente democrtico de su opcin progresista. Su voluntad de someter regularmente, peridicamente, al veredicto del pueblo cada uno de los avances de la revolucin bolivariana. La apuesta de Chvez es el socialismo democrtico. Esa voluntad suya y esa confianza en la inteligencia colectiva de los ciudadanos le conducen a asociar al pueblo a todas las decisiones de la revolucion bolivariana.

En eso y en su concepcion de la unin cvico-militar, la unin del pueblo y de las fuerzas armadas, Chvez, ha dicho Fidel Castro, revoluciona la revolucion latinoamericana.

Hoy, en Venezuela, mejoran las estructuras, el nivel de vida, se crea empleo, se da educacin, se cuida la salud, se difunde la cultura, se erradica el analfabetismo, progresan las ciencias, se avanza hacia la soberana alimentaria... Las nacionalizaciones y las intervenciones del Estado en la economa son utilizadas para mejorar los niveles de vida de la mayora de la poblacin. Igual ocurre en Amrica Latina donde los gobiernos neoprogresistas estn trabajando bien. Estn consolidando el Estado de bienestar, en el mismo momento en que este Estado de bienestar est siendo destruido por los gobiernos neoliberales en Europa. Aqui, ahora se sabe que la pobreza no es una fatalidad.

En estos ultimos 14 aos, ms de 50 millones de personas han salido de la pobreza en Amrica Latina. Gracias a estas polticas redistributivas que Venezuela y la Revolucion bolivariana fueron las primeras en impulsar.

Jams se haba visto eso. 50 millones de personas salir de la pobreza e integrarse a las clases medias en tan poco tiempo. Por eso, como siempre lo ha dicho el Presidente Chvez, no hay que temerle a la democracia. Al contrario, la consulta democrtica slo puede consolidar unas polticas orientadas a darle al pueblo la mayor suma de felicidad posible. Estos gobiernos latinoamericanos, mientras sigan fieles a los lineamientos del socialismo democrtico, tienen por delante muchos decenios de mantenimiento en el poder, con lo cual garantizan que no hay marcha atrs, que los tiempos de las oligarquas no volvern. Eso se termin para siempre.

Por eso no es ninguna sorpresa que el Presidente Chvez tenga tantos enemigos burgueses, y tan amplio apoyo popular Y haya ganado casi todas las contiendas electorales de los ltimos quatorce aos. Hay que recordar que, antes de que Chvez fuera elegido por primera vez en diciembre de 1998, Venezuela haba celebrado nicamente quince elecciones nacionales durante los cincuenta aos anteriores. Es decir: menos que las que se han hecho en estos 14 aos! Un dato poco conocido y que los opositores al Presidente Chvez deberan meditar.

El modelo bolivariano en el que el Estado tiene un papel importante en cuanto a la direccin de la economa, en el que se orienta la economa hacia las necesidades sociales de la mayora y en el que se recibe el respaldo democrtico de estas polticas, da lecciones de cmo un democracia social puede refundarse.

Como un huracn, como un cicln, como un tifn indomable el verbo de Chavez y el ejemplo de las realizaciones de la revolucion bolivariana han despertado toda Amrica Latina. Y ha surgido aqu la ms brillante generacin de lderes excepcionales de la historia. La incapacidad de la clase poltica tradicional para canalizar la revuelta de los menos favorecidos abri el camino a dirigentes nuevos, de origen sindical, militante social, militar o hasta guerrillero.

Esa afirmacin molesta a veces a algunos movimientos altermundialistas o anticapitalistas o incluso marxistas, quienes se aferran a aquello de que "no hay ni Dios, ni rey, ni tribuno. Insisten en la direccin colectiva y creen con devocin en la espontaneidad popular. Sin embargo, el papel central del lder carismtico salta a los ojos. Porque cataliza en l las voluntades de millones de ciudadanos annimos que participan en los procesos de cambio. Cuba no habra resistido sesenta aos a la agresin estadounidense sin Fidel Castro. Y, en Venezuela, est claro que la revolucin bolivariana no sera lo que es sin el Presidente Hugo Chvez.

Esto lo ha reconocido el propio Fidel Castro que declar: Hace mucho tiempo albergo la ms profunda conviccin de que, cuando la crisis llega, los lderes surgen. As surgi Bolvar cuando la ocupacin de Espaa por Napolen y la imposicin de un rey extranjero crearon las condiciones propicias para la independencia de las colonias espaolas en este hemisferio. As surgi Jos Mart, cuando lleg la hora propicia para el estallido de la Revolucin independentista en Cuba. Y as surgi Chvez, cuando la terrible situacin social y humana en Venezuela y Amrica Latina determinaba que el momento de luchar por la segunda y verdadera independencia haba llegado.

Nunca, en ningn continente, en ninguna circunstancia, se vio surgir una generacion de lderes tan inauditos, tan populares, tan rompedores como esta que reune nada menos que a Lula y Dilma en Brasil, a Evo Morales en Bolivia, a Rafael Correa en Ecuador, a Nestor Kirshner y Cristina Fernndez en Argentina, a Tabar Vzquez y Pepe Mujica en Uruguay... Y tantos otros...

Desde la histrica toma de posesin de Hugo Chvez aquel 2 de febrero de 1999, Venezuela abri el camino, y a pesar de las campaas de terror meditico, ms de una decena de Presidentes progresistas han sido elegidos por voto popular en base a programas que anuncian transformaciones sociales de gran amplitud, redistribucin ms justa de la riqueza e inclusin de los sectores sociales hasta entonces marginados o excludos. Bajo el liderazgo de Hugo Chvez, Venezuela ha conocido enormes progresos en cuanto a desarrollo econmico, desarrollo social, justicia social, empoderamiento popular y democracia. Y por eso ha recibido la admiracin y el respeto de los progresistas de todo el mundo.

Cuando en el resto del mundo -y muy particularmente en Europa-, las izquierdas, alejadas de las clases populares y comprometidas con el modelo neoliberal causante de la crisis actual, parecen agotadas y desprovistas de ideas, en Suramrica, estimuladas por la poderosa energa de los movimientos sociales, los nuevos socialismos del siglo XXI desbordan de creatividad poltica y social.

Estamos asistiendo a un renacimiento, a una verdadera refundacion de ese continente y al segundo acto de su emancipacin, iniciada hace dos siglos por Simn Bolvar y los Libertadores.

Aunque muchos europeos (hasta de izquierdas) lo sigan ignorando -a causa de la colosal muralla de mentiras que los grandes medios dominantes han edificado para ocultarlo-, Suramrica se ha convertido en la regin ms progresista del planeta. Donde ms cambios se estn produciendo en favor de las clases populares y donde ms reformas estructurales estn siendo adoptadas para salir de la dependencia y del subdesarrollo.

Removida en sus cimientos por vientos de esperanza y de justicia, Suramrica ha dado un rumbo nuevo al gran sueo de integracin de los pueblos, no slo de los mercados. Adems del Mercosur que agrupa a los 260 millones de habitantes de Brasil, Argentina, Paraguay, Uruguay y Venezuela, una realizacin muy innovadora para favorecer la integracin es la Alianza Bolivariana para los Pueblos de nuestra Amrica (ALBA). Sus miembros han conseguido una estabilidad que les ha permitido consagrarse a la lucha contra la pobreza, la miseria, la marginalidad, el analfabetismo, para asegurar a los ciudadanos educacin, salud, vivienda y empleo digno. Han obtenido asimismo, gracias al proyecto Petrosur, una mayor cohesin energtica y tambin un aumento significativo de su produccin agrcola para avanzar hacia la soberana alimentaria. Gracias a la creacin del Banco del Sur y de una Zona Monetaria Comn (ZMC), progresan igualmente hacia la creacin de una moneda comn, el sucre , como lo anunci el Presidente Chvez hace hoy 14 aos, cuando nadie lo imaginaba .

Varios Gobiernos suramericanos, el 9 de marzo de 2009, dieron un paso ms que pareca inconcebible: decidieron constituir el Consejo de Defensa Suramericano (CDS), un organismo de cooperacin militar creado a travs de la Unin de Naciones Suramericanas (Unasur), organizacin fundada en Brasilia en mayo de 2008. Y luego, en 2011, lo ms espectacular, el nacimiento de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeos", la CELAC. Como dijo Chvez en su discurso inaugural del 2 de diciembre de 2011: La unidad entre nuestros pueblos, entre nuestros Estados, nuestras Repblicas, nuestros gobiernos es el nico camino. La unidad entre nuestros pueblos, entre nuestros Estados, nuestras Repblicas, nuestros gobiernos es el nico camino. Aceptando y respetando nuestras diferencias. Sin permitir que la cizaa venenosa vaya a impedir, una vez ms, el esfuerzo unitario. La unidad hay que construirla, pero es necesario batallar todos los das contra mil dificultades... Porque ese es el camino que Bolvar nos seal cuando dijo: Slo la Unin nos falta para completar la obra de nuestra regeneracin. El da que logremos esa unidad, entonces construiremos en este Nuevo Mundo, la madre de las Repblicas y la reina de las Naciones.

Aunque odiosas campaas de propaganda, pretenden que en la Venezuela bolivariana los medios de comunicacin estn controlados por el Estado, la realidad -verificable por cualquier testigo de buena fe- es que tal afirmacion es falsa. Tan falsa como la falsa foto del Presidente Chvez que public el diario El Pais de Madrid la semana pasada en su portada.

La gran fuerza de Chvez es que su accin concierne ante todo lo social (salud, alimentacin, educacin, vivienda), que es lo que ms interesa a los venezolanos humildes. Lo cual explica el inmenso apoyo popular del que goza Chvez.

He sido testigo, en diversas ocasiones, del increble fervor que puede suscitar el Presidente. He tenido la oportunidad de acompaarle, dando saltos por toda Venezuela, a grandes mtines de masas y a pequeas fiestas bolivarianas, a reuniones de cuadros y a desfiles de ejrcitos, a conferencias de prensa y a encuentros con estudiantes, con campesinos, con mujeres, con indgenas, con obreros... Con el pueblo de Venezuela en toda su diversidad.

Una vez, por ejemplo, me invit a asistir a una operacin sorpresa a orillas del lago de Maracaibo. El motivo era la toma de control por el Estado de unas cuarenta empresas de marinera, especializadas en servicios a las plataformas petroleras instaladas en el lago, y que utilizaban unos terminales a lo largo de toda la costa donde operaban trescientas grandes lanchas. Planificada con minuciosidad casi militar, la operacin necesitaba el factor sorpresa para evitar que los propietarios sabotearan el material y hundieran las lanchas. Ocho mil trabajadores con contratos provisionales eran explotados por esas empresas; reciban salarios mseros y deban pagar incluso la comida, los medicamentos y hasta las reparaciones de algunas mquinas...

Chvez les anunci que, a partir de ese momento, la revolucin recuperaba los terminales y las lanchas; pona fin a su situacin de atropello y que todos ellos pasaban a ser "trabajadores fijos" de la plantilla de PDVSA... El asombro de los operarios, sorprendidos por la sbita nacionalizacin, se torn en entusiasmo. Y cuando el Presidente aadi que los 500 millones de dlares de beneficios que realizaban esas empresas se quedaran all, convertidos en escuelas, viviendas para los trabajadores, clnicas, proyectos ecolgicos, etc. Y que esos recursos seran administrados por los trabajadores mismos en el marco del poder comunal... La explosin de jbilo fue inenarrable.

"Lleg la revolucin! Viva Chvez!" gritaban. Algunos veteranos trabajadores, con el rostro marcado por largos aos de esfuerzos, vertan lgrimas de emocin... Rodeado por un ruidoso enjambre de gente entusiasta, Chvez subi al remolcador Canaima. Se puso a hablar con el capitn, Simn, veinte aos de experiencia surcando el lago. "Hasta el da de hoy, le dijo, esta lancha era de un capitalista; ahora es del pueblo, y la revolucin te la confa."

Luego, a la sombra de una carpa roja, se dirigi a los cientos de operarios all reunidos, algunos con sus esposas e hijos: "Mi alma, les confes, es el alma del pueblo. Los que quieran patria, vengan conmigo. Cristo declar: 'A Dios lo que es de Dios, al Csar lo que es del Csar', y yo os digo: 'Al pueblo lo que es del pueblo!'. Paso a paso, vamos dndole vida a la transicin al socialismo. Cada da el pueblo tendr ms poder. Cada da seremos ms libres. Esto es un acto de independencia." Cuando termin de hablar, los que le oan se pusieron a gritar: "As! As! As es que se gobierna!"

Una mujer se distingua por la energa de sus vivas a la revolucin. El Presidente lo not, la invit a tomar la palabra, le pregunt cmo se llamaba, si tena familia... Ella sali del pblico, joven, vestida con buen gusto, se identific: "Nancy Williams, 29 aos, tengo un slo hijo, estoy casada pero si usted quiere me divorcio..."

En otra ocasin, en Vargas, en la inauguracin de un hospital, una seora de edad pidi la palabra: "Me llamo Inocencia Prez, dijo con emocin. Lo bendigo y lo encomiendo a San Miguel Arcngel. El da que le dieron el golpe [11 de abril de 2002] fui desde aqu a Caracas a pie para defenderlo. Tanto and que los pies me echaban sangre..."

Testimonios como ste los hay a millones. Porque millones de personas humildes lo veneran como a un santo. Chvez repite con calma: "Me consumir al servicio de los pobres." Una vez, la escritora Alba de Cespedes le pregunt a Fidel Castro cmo poda haber hecho tanto por su pueblo: educacin, salud, reforma agraria, etc. Y Fidel simplemente le contest: "Con gran amor."

Chvez es igual: ha transformado y refundado Venezuela con dos herramientas principales: el socialismo democrtico y su gran amor.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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