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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 09-02-2013

Echando lea para provocar un estallido regional
Israel alimenta la hoguera siria

Nicola Nasser
Counterpunch

Traducido para Rebelin por Paco Muoz de Bustillo.


El momento escogido por Israel para realizar su ataque areo sobre objetivos sirios an por identificar coincide con muestras evidentes del fracaso del intento de "cambio de rgimen" en Siria, mediante una intervencin militar extranjera y la rebelin armada interna. Esto ha obligado a la oposicin siria en el exilio a aceptar de mala gana entrar en "negociaciones" con el antiguo rgimen, con el beneplcito de Estados Unidos, la UE y la Liga rabe. Ello implica, segn el artculo publicado el 2 de febrero en el Deutsche Welle que "casi dos aos despus del inicio de la rebelin, (el presidente sirio Bashar) Al-Assad sigue confortablemente sentado en su silln presidencial".

No obstante, el primer ministro israel Benjamin Netanyahu contina afirmando que Israel se est preparando para los "cambios espectaculares" previstos en Siria, aunque altos funcionarios del ministerio de asuntos exteriores le acusaban de "infundir falsos temores sobre Siria" para justificar el que los rusos consideran un ataque "no- provocado" segn informa el Times de Israel del 29 de enero. Otro funcionario declar al diario israel Maariv que el informe sobre armas qumicas en Siria no traspasaba ninguna de las "lneas rojas" israeles que pudieran justificar el ataque. El 16 de enero, el portavoz del Consejo de Seguridad de Israel, Tommy Vietor afirm que no existe "ninguna prueba" de que Siria tenga previsto el uso de dichas armas. El pasado 8 de diciembre, el secretario general de la ONU, Ban Ki-Moon declar que "no existan informes fidedignos" que confirmaran que Damasco estaba listo para su empleo. Tres das ms tarde, el secretario de defensa estadounidense Leon Panetta afirm que nada pareca indicar un planteamiento ms agresivo en el uso de armas qumicas por parte del gobierno sirio. El 31 de enero, el jefe de la OTAN, el dans Rasmussden, declar: "No poseo ninguna novedad sobre las armas qumicas (en Siria)". Los rusos, aliados sirios, han confirmado en repetidas ocasiones lo que el ministro de asuntos exteriores Sergei Lavrov afirm el 2 de febrero: "Tenemos informacin fidedigna de que el gobierno sirio mantiene el control sobre las armas qumicas y no piensa usarlas". Eso es lo mismo que Siria afirma una y otra vez y "no existe ninguna razn en particular por la que debamos creer a Israel y no a Siria", segn el editorial de Saudi Gazette del 3 de febrero.

Lo ms probable es que Israel est intentando una escalada militar para involucrar a Estados Unidos en el conflicto sirio, venciendo su poca disposicin a hacerlo, en un intento desesperado de adelantarse a la solucin poltica, partiendo de la conviccin de que la cada del rgimen de Al-Assad servir a los intereses estratgicos israeles segn el antiguo director de la inteligencia militar israel, el general de divisin en la reserva Amos Yaldin-. Otra posibilidad es que Israel pretenda conseguir un representante en cualquier mesa internacional de negociaciones que pudiera perjudicar la configuracin de un futuro rgimen en Siria.

Promover una escalada militar en Siria en un momento en que la solucin militar pierde partidarios polticos no asegurar un asiento a Israel en ningn foro. se es el mensaje que el Jefe del Estado Mayor israel, el teniente general Benny Gantz, debera haber escuchado durante su ltima visita de cinco das a Estados Unidos de boca de su anfitrin, el presidente de la junta de Estado Mayor, general Martin E. Dempsey. El director de la oficina de seguridad israel, general en la reserva Ya'akov Amidror, que se encontraba en Mosc en ese mismo momento, seguramente oy un consejo similar de sus anfitriones rusos.

La intervencin militar israel alimenta la hoguera siria precisamente cuando acaban de llamar a los bomberos, acudiendo a quienes se muestran partidarios del dilogo, la negociacin y las soluciones polticas, a escala nacional, regional e internacional.

La agudizacin de la crisis humanitaria y el aumento de vctimas mortales en Siria obligan a tomar una de estas alternativas: la intervencin militar extranjera o la solucin poltica. Han pasado dos aos desde que EE.UU., la UE, Turqua y Qatar adoptaran un "cambio de rgimen" por la fuerza en Siria, al estilo del escenario libio, y la primera opcin no ha llegado a materializarse.

Con el gobierno legtimo sirio llevando la delantera en el campo de batalla y la incapacidad de los rebeldes de "liberar" una sola ciudad, pueblo o rea rural lo suficientemente grande como para crear una "zona de seguridad", o de aglutinar la oposicin en el exilio bajo su liderato (iniciativa que fracas en el encuentro de los "Amigos de Siria" el 28 de enero en Pars que tena como objetivo nombrar un "gobierno en el exilio", probablemente por esta misma razn), la segunda opcin, la solucin poltica se convierte en la nica salida para escapar del bao de sangre y de la crisis humanitaria galopante.

El ataque israel lanza el mensaje de que la opcin militar an es factible. Los rebeldes que basan su estrategia general en una intervencin militar extranjera han descubierto que la nica ayuda conseguida fue la procedente de la red internacional de al-Qaeda y de la organizacin de los Hermanos Musulmanes. No es extrao que los frustrados rebeldes sirios estn perdiendo terreno, mpetu y moral.

Una intervencin israel reanimara su moral, no cabe duda, aunque fuera temporalmente, pues nada garantiza que consiguiera mejores resultados, visto el fracaso de los esfuerzos colectivos de los "Amigos de Siria", cuyo nmero se redujo de los ms de doscientos que componan el grupo hace dos aos a los alrededor de cincuenta de la ltima reunin parisina.

Una intervencin as solo promete ms de lo mismo: la prolongacin del conflicto militar, el derramamiento de ms sangre siria, la agudizacin de la crisis humanitaria, multiplicando la cifra de desplazados internos y de refugiados en el exterior, el retraso de una inevitable solucin poltica y el aumento ineludible del nmero de ciudadanos sirios dispuestos a apoyar al rgimen en el poder en la defensa de su pas frente a los israeles que ocupan sus Altos del Goln, lo que aislara an ms a los rebeldes al impedirles cualquier apoyo que les pueda quedar para sus tcticas terroristas.

Pero con todo, lo ms importante es que una intervencin israel de ese estilo amenazara con provocar un estallido regional si la comunidad internacional no lo impeda o si cumpla con su objetivo y provocaba un contraataque similar por parte siria. Tanto sirios como israeles declararon con posterioridad al ataque israel que las "reglas de juego" bilaterales ya haban cambiado.

Los "Amigos de Siria" han manifestado que estn haciendo todo lo posible para instalar una "zona de seguridad" ("buffer zone") dentro de Siria; intentaron crearla a travs de Turqua en el norte, a travs de Jordania en el sur, a travs del Lbano en el oeste y en las fronteras con Irak en el este, pero no consiguieron materializarlas. Con el mismo objetivo hicieron una propuesta de resolucin al Consejo de Seguridad de la ONU, pero sus esfuerzos fueron abortados en tres ocasiones por el veto chino-ruso. Tambin lo han intentado, hasta ahora sin xito, fuera del marco de la ONU, armando a la rebelin interna, encabezada por el Frente Al-Nusra, relacionado con Al-Qaeda, a cuenta de Qatar y Arabia Saud y dndola el apoyo logstico de Turqua y los servicios secretos norteamericanos, britnicos, franceses y alemanes. Estos rebeldes se concentran en las reas perifricas limtrofes con Turqua, Irak, Jordania y Lbano, tras el fracaso de su intento por hacer que la ciudad portuaria de Latakia, en el oeste de Siria, jugase el papel que jug Benghasi en el "cambio de rgimen" libio.

Ahora, Israel ha intervenido pblicamente en el conflicto por primera vez, para intentar crear una "zona de seguridad" por su cuenta con el objetivo de conseguir lo que los "amigos de Siria" no consiguieron.

El 3 de febrero, el Sunday Times britnico public que Israel est considerando la creacin de una zona de seguridad que penetre hasta 10 millas en Siria, inspirada en una similar creada en el sur del Lbano en 1985 y de la que fue obligado a retirarse incondicionalmente por la resistencia libanesa, dirigida por Hezbullah y apoyada por Siria y Libano en 2000. El principal diario israel Maariv ("la tarde" en hebreo) confirm al da siguiente la informacin del Times, aadiendo que la zona sera creada en cooperacin con las aldeas rabes del lado sirio de la zona de seguridad vigilada por la ONU, situada a ambos lados de la lnea del armisticio tras la guerra sirio-israel de 1973.

De hecho, Israel ha estado preparando sobre el terreno el camino para la creacin de una zona de seguridad. Anteriormente, en otra operacin mucho menos publicitada, Israel permiti que la zona de seguridad entre Siria e Israel vigilada por la ONU, los Altos del Goln sirios, fueran tomados por los rebeldes "islamistas" sirios. La agencia European Jewish Press inform el 1 de enero de 2013 que el primer ministro israel Netanyahu escuch, durante una visita a los Altos del Goln ocupados por Israel, que los rebeldes "han tomando posiciones a lo largo de la frontera con Israel, con la excepcin del enclave de Quneitra". Anteriormente, el 14 de noviembre del ao pasado, la agencia AP cit al ministro israel de defensa, Ehud Barak, para confirmar que "los rebeldes sirios controlan casi todas las aldeas cercanas a la frontera con los Altos del Goln ocupados por Israel". El 13 de diciembre, el Jerusalem Post public que una "fuente militar de alta graduacin" afirmaba que "el control del rea por parte de los rebeldes no precisa cambios por nuestra parte".

El nmero de observadores de la ONU que vigila la zona est en torno al millar. Un "oficial israel" inform a un reportero de McClatchy el pasado 14 de noviembre que "los rebeldes de la zona no llegan a los mil combatientes". Canad retir a su contingente de observadores en septiembre pasado; Japn sigui sus pasos en enero. Un mes antes, el embajador francs ante la ONU, Gererd Araud, advirti de que las fuerzas de paz de la ONU en el Goln pueden "colapsar", segn el Times de Israel, que citaba fuentes del diario rabe con sede en Londres Al-Hayat.

El acuerdo de suspensin de hostilidades de 1974 prohbe al gobierno sirio realizar actividades militares en la zona de seguridad; de hacerlo, se expone a un enfrentamiento militar con Israel y, segn Moshe Maoz, profesor emrito en la universidad hebrea de Jerusaln, "el ejrcito sirio no tiene ningn inters en provocar a Israel", porque "Siria ya tiene bastantes problemas".

Sin embargo, nadie puede predecir cunto tiempo podr tolerar Siria que la zona de seguridad desmilitarizada vigilada por la ONU se convierta, con la pasividad de Israel, en un enclave terrorista y en un corredor de abastecimiento que conecte a los rebeldes del Lbano con sus "hermanos" del sur de Siria.

Israel no se opuso militarmente a la presencia de rebeldes relacionados con Al-Qaeda en su lado de la zona supuestamente desmilitarizada, no present quejas ante la ONU ni solicit que reforzara sus monitores en la zona.

Irnicamente, Israel cita la presencia de los mismos rebeldes en los lmites de los Altos del Goln bajo su ocupacin como pretexto para justificar "la creacin de una zona de seguridad" en el interior de Siria!

 

Nicola Nasser es un veterano periodista rabe residente en Bir Zeit, en la Cisjordania ocupada.

Fuente original: http://www.counterpunch.org/2013/02/06/how-israel-is-fueling-the-syrian-fire/




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