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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2013

Gramsci y el Marx desconocido (III)

Nicols Gonzlez Varela
Rebelin


Toda Poltica es implcitamente una Filosofa,

aunque sea inconexa y en esbozo.

(Antonio Gramsci, Quaderno 11, 1932)


Gramsci combate esencialmente el mecanicismo socialdemcrata y bujarinista,

concebidos ambos como fatalismo.

(Regis Debray, 1967)


Me basta la compaa intelectual

del valeroso Gramsci para hacer envidiable mi nueva residencia en la crcel de Turi.

(Francesco Lo Sardo, 1929)


Gramsci encarcelado desconfa no solo del Marxismo tal como lo presenta el segundo violn Engels (enfticamente declara que no hay que identificar a Engels con Marx), sino de la naciente ortodoxia de las dos almas de la izquierda europea: tanto del Marxismo oficial de la Segunda Internacional (el Kautskismus) como del nuevo DiaMat sovitico (momificacin de Lenin) apoyado por un entero estado.1 Siguiendo su propia reflexin, denomina al DiaMat encarnado en la teora de Bujarin de mera Ideologa: debe examinarse cmo (Bujarin) qued atrapado en la Ideologa, mientras que (la teora de Marx) representa una clara superacin e histricamente se contrapone precisamente a la Ideologa esta misma Ideologa (la vulgata marxista encarnada en Bujarin) debe ser analizada histricamente, segn la teora de Marx, como una superestructura.2 La nueva canonizacin que se est condensando en la ideologa stalinista, qua Marxismo-Leninismo, puede y debe ser criticada entendindola en su funcin superestructural. Incluso la teora de Marx mutilada o reprimida puede convertirse y degenerar, como de hecho se despliega ante los ojos de Gramsci, en una Ideologa, en una superestructura de una organizacin poltica (el SPD) o un estado (la URSS). La exasperacin terica gramsciana llego a tal punto que, como recuerdan compaeros de la crcel, para romper con aquellos que acusaban al Marxismo de mecanicismo, de fatalismo, de determinismo econmico, de economicismo, invitaba a no hablar ms de estructura y superestructura sino slo de proceso histrico, en el cual todos los factores toman parte: solamente la prevalencia de ese proceso era econmica.3 En esto coincide in toto con otros autores heterodoxos del Marxismo occidental como ya vimos, renegados y herejes como Lukcs, Luxemburg o Korsch. Gramsci entiende su tarea como la construccin de la autntica Ortodossia (Ortodoxia), en franca irona, aclarando que el concepto pensado desde Marx debe ser renovado y reconducido a sus orgenes autnticos. La ortodoxia no debe ser buscada en este o aquel seguidor..., en esta o aquella tendencia vinculada a corrientes extraas a la doctrina original, sino en el concepto fundamental de que (la teora de Marx) se basta a s misma, contiene en s todos los elementos fundamentales para construir una concepcin del Mundo total e integral, una total Filosofa y Teora de las Ciencias Naturales, y no slo eso, sino tambin para vivificar una organizacin prctica integral de la sociedad, o sea: para convertirse en una civilizacin integral y total. (la teora de Marx) no tiene necesidad de apoyos heterogneos, ella misma es tan robusta y fecunda de nuevas verdades que el viejo mundo recurre a ella para equipar su arsenal con armas ms modernas y eficaces.4 Solamente cuando se haya cristalizado esta ortodoxia servir para precisar mejor el atributo de revolucionario. Y, coincidiendo tanto con Lukcs como con Korsch, declara que si la teora de Marx afirma tericamente que toda Verdad creda eterna y absoluta ha tenido orgenes prcticos y ha representado un valor provisional (historicidad de toda concepcin del mundo y de la vida), es muy difcil hacer comprender prcticamente que semejante es vlida tambin para la misma (teora de Marx) sin hacer tambalear aquellas convicciones que son necesarias para la accin5, al Marxismo hay que aplicarle el propio Marxismo, su Kritik materialista, su mtodo materialista revolucionario. A contracorriente, Gramsci desmonta y deconstruye la secuencia ideolgica establecida por Bujarin-Stalin de la relacin Marx-Lenin en el Quaderno 7 (VII) de 1930-1931, secuencia que muy pronto ser el alma escolstica del DiaMat; all escribe: Marx es el creador de una Weltannschauung, pero cual es la posicin de Illich (Lenin)? es puramente subordinada y subalterna? La explicacin se encuentra en el mismo Marxismo Ciencia y Accin- El paso de la utopa a la Ciencia y de la Ciencia a la Accin Marx inicia intelectualmente una era histrica que probablemente durar siglos, o sea hasta la desaparicin de la sociedad poltica y el advenimiento de la sociedad regulada Hacer un paralelo entre Marx e Illich (Lenin) para llegar a la jerarqua es estpido y ocioso: expresan dos fases: Ciencia-Accin, que son homogneas y heterogneas al mismo tiempo.6 El nexo Marx-Lenin debe entenderse en trminos de desarrollo revolucionario prctico, desde all debe emitirse un juicio sobre su relevancia, y no como un decreto terico administrativo, ya que ambos son necesarios en las misma medida y ambos son de la misma estatura histrica, una hereja para la concepcin stalinista del culto a Lenin. La incapacidad de llegar a una refundamentacin estratgica de la izquierda europea (marcada por la derrota, el ascenso del Fascismo y la burocratizacin notable de la URSS) pona en dudas no solo la autoritaria hegemona del partido ruso en la IC sino los propios postulados fundamentales del Marxismo oficial, algo que estaba claro para las inteligencias ms lcidas y advertidas de la izquierda europeo-occidental. Entre ellas, se destacaba con luz propia, el sardo Antonio Gramsci.


Gramsci ya haba comenzado esta tarea de transitar la va maestra hacia el (autntico) Marx, nica Ortodossia posible, mucho antes de sus Quaderni de la crcel. De la crtica al DiaMat, encarnado en Bujarin, el ms brillante marxista ruso segn la prensa oficial dirigida por l mismo, se encuentran huellas muy parciales pero significativas que anticipan toda la futura posicin. En el V Congreso de la IC (celebrado en Mosc del 17 de junio al 8 de julio de 1924, ya dominado por Stalin, donde se haba condenado pblicamente a Fogarasi, Korsch y Lukcs) Bujarin, como indiscutido idelogo oficial de la URSS, haba condenado al PCI en una intervencin sobre los problemas de la unificacin ideolgica del movimiento, denunciando la existencia en el partido italiano de formas de Idealismo voluntarista, como aspecto y expresin singular de un tendencial renacimiento del viejo Hegelianismo.7 Gramsci llegaba al congreso, y con l la mayora de los delegados italianos, con grandes simpatas con el luxemburguista KPD alemn (enfrentado a la cpula de la IC) y con la plena intencin de extraer conclusiones crticas de la derrota del movimiento obrero alemn en la catstrofe de 1923. De hecho, el ala izquierda del V Congreso estaba compuesta por la mayor parte de la delegacin italiana (en torno a su figura indiscutida: Amadeo Bordiga), la alemana, la oposicin polaca a la direccin oficial (que guiaba entonces Stalin) y la checoeslovaca. Es en ste mbito polmico de bolchevizacin forzosa en el que puede ubicarse la decisin de Gramsci de publicar en dos fascculos para la Escuela del Partido de 1925, que ya comentamos, la introduccin y el primer captulo del manual Teora del Materialismo Histrico8 (1921) de Bujarin como exposicin cannica y didasclica de la doctrina marxista codificada por la IC (Bujarin era su cerebro de facto).9 El Bujarinismo ser al alma filosfica del Bolchevismo oficial del naciente regimen stalinista entre 1924 y 1929. No es casualidad que Stalin afirmara en 1925 que somos y seremos partidarios de Bujarin.10 Puede decirse, y esto lo tena bien claro Gramsci, que desde 1924 Bujarin model, casi l solo, la concepcin bolchevique oficial del mundo exterior, del Capitalismo, de la crisis burguesa, de la revolucin e incluso de la formacin de los cuadros rusos. Bujarin aparte de presidir la bolchevizacin forzosa (es decir: el establecimiento del control frreo por la seccin rusa de todas las secciones nacionales) todas las resoluciones de la IC de esos aos, que se aplicaban a rajatabla sobre los partidos nacionales, estaban plenamente embebidas con sus tesis filosfico-polticas. Muchos historiadores y especialistas olvidan que el inicio de la burocratizacin y esclerotizacin de la IC (y de la idea del Socialismo en un solo pas y de la alianza de la NEP, la smychka) fue gracias al trabajo de Bujarin, secundado en esa poca administrativamente por Stalin.11 Enfrentarse a Bujarin era, mutatis mutandis, enfrentar directamente al dominus Stalin. Ya Lenin, perspicaz e intuitivo en lo que se refiere a la Filosofa poltica, haba calificado el Marxismo de Bujarin as: sus conceptos tericos slo pueden ser considerados desde todo punto de vista como marxistas con la mayor reserva, ya que hay en l algo escolstico (no ha estudiado nunca y pienso que jams ha comprendido del todo la Dialctica). Incluir al as llamado mayor marxista de toda la URSS era un obligado ritual que deban pasar todas las escuelas partidarias de los partidos bolchevizados y pertenecientes a la IC, diktatum que Gramsci salta con una interpolacin-traduccin crtica muy curiosa y poltica. Del manual bujarinista se incorporan como textos de formacin su introduccin y el primer captulo, en dos fascculos separados. Pero si comparamos la traduccin de Gramsci publicada en el fascculo con el texto original, llama la atencin una estrategia textual curiosa, que no parece ni casual ni tericamente neutra, y que connota una posicin poltica. En la versin original (se basaba en la traduccin alemana de 1922) 12Bujarin dice casi al final: Algunas personas estiman que la Teora del Materialismo Histrico no debe, bajo ningn concepto, ser considerada como Sociologa marxista, y que no debe ser expuesta de manera sistemtica; ellos creen que es slo un mtodo vivo de indagacin histrica, que sus verdades deben ser aplicadas en el caso de hechos concretos.13 Precisamente ste pasaje, y la definicin consiguiente del Materialismo Histrico como Doctrina general de la sociedad y de las leyes de la Evolucin, es decir: en Sociologa, en la que se resuma en forma condensada el ncleo ideolgico del DiaMat, eran cancelados en la traduccin-transliteracin de Gramsci, y se sustitua por otro texto, que si se observa con atencin, ser la futura respuesta dada en los Quaderni a la vulgarizacin de Marx: La doctrina y la tctica del Comunismo seran incomprensibles sin la Teora del Materialismo Histrico. Existen varias corrientes burguesas, algunas de las cuales han conseguido tener resonancia tambin en el campo proletario, que aunque afirman algunos mritos al Materialismo Histrico, tratan de limitar su alcance y de eliminarle su significado esencial, su significado revolucionario. As, por ejemplo, Benedetto Croce escribe que el Materialismo Histrico debe reducirse a puro canon de Ciencia histrica, cuyas verdades no pueden ser desarrolladas sistemticamente en una concepcin general de la vida, sino que son demostrables slo concretamente en cuanto se escriben libros de Historia Es suficiente observar que el Materialismo Histrico adems de haber sido un canon para la investigacin histrica y haberse revelado concretamente en una serie de obras maestras literarias, se ha revelado concretamente tambin en la Revolucin rusa, en un fenmeno vivido y viviente no slo en los libros; se revela en todo el movimiento obrero mundial que se desarrolla continuamente segn las previsiones de los marxistas, no obstante que, segn los filsofos burgueses, esas previsiones no son sino fbulas, porque el Materialismo Histrico sirve slo para escribir libros de Historia y no para vivir y actuar activamente en la Historia. Gramsci ha realizado una operacin crtica triple bajo un trabajo compositivo y de montaje: en primer lugar la crtica al paradigma del DiaMat bujarinista se le ejemplifica con la posicin filosfica de un idealista y revisionista de Marx como Croce; lo que significa hacer una distincin fundamental entre la interpretatio del Marx autntico como metodologa histrica y su reduccin a vulgata, a ideologa marxista, en trminos gramscianos. En segundo trmino, la respuesta al revisionismo acadmico de Croce se busca no en la confrontacin cientificista y exposicin escolstica de un sistema (como intenta malamente Bujarin) sino en la valencia poltica de Marx, la propia inmanencia y validez de Marx como Filosofa autosuficiente, subrayando que su capacidad se encuentra concretamente demostrada al funcionar como ciencia de las condiciones de emancipacin del proletariado (una definicin de Engels de 1847), con todo lo que ello implica, como Ciencia poltica del proletariado. En tercer lugar, la separacin total de la Sociologa, entendida como reaccin burguesa y respuesta positivista a Marx, como un injerto extrao a la propia Filosofa de la Praxis, como una hegemona extraa y burguesa, extrnseca a los propios presupuestos de Marx (e incluso de la tradicin nacida con Hegel, un retorno al idealismo de Kant).14 La degeneracin de Marx que prevaleca en la URSS (sin por el momento especificar sus causas internas materiales-nacionales) para Gramsci condicionaba directamente el esquematismo (Burocratismo) de la poltica de la III Internacional, clausurando toda posibilidad de un momento hegemnico en Occidente.

En el Quadern0 11 de 1932-1933 dir, cerrando la elipsis crtica que comenz en 1925, que a (Bujarin) se le escapa el concepto mismo de Metafsica, en cuanto que se le escapan los conceptos de movimiento histrico, de devenir y por lo tanto de la misma Dialctica, por lo que cae de plano en el Dogmatismo y por lo tanto, en una forma ingenua, de Metafsica Sociologa significa Metafsica ingenua no consigue elaborar (el concepto de la teora de Marx) como metodologa histrica y sta como Filosofa, como la nica Filosofa concreta (Filosofia concreta), esto es: no logra plantearse y resolver desde el punto de vista de la Dialctica real el problema que Croce ha planteado y ha tratado de resolver desde el punto de vista especulativo. En vez de una metodologa histrica, de una Filosofa, (Bujarin) construye una casustica de cuestiones particulares concebidas y resueltas dogmticamente cuando no son resueltas de forma puramente verbal, con paralogismos tan ingenuos como presuntuosos Para l (la teora de Marx) no es una Filosofa autnoma y original, sino la Sociologa del Materialismo metafsico La Filosofa (de Bujarin) puede ser llamada un Aristotelismo positivista, una adaptacin de la Lgica formal a los mtodos de las Ciencias fsicas y naturales.; para rematar que la versin marxista de Bujarin es un Idealismo al revs (Idealismo alla rovescia), en el sentido que los conceptos y clasificaciones empricas substituyen a las categoras especulativas, tan abstractas y antihistricas como stas.15 No es raro que la postura crtica filosfico-poltica de Gramsci enfrentada al oficioso DiaMat le trajera el aislamiento, la incomprensin y el silencio, como lo recuerda Athos Lisa en su informe,16 Giovanni Lay, compaero de presidio en Turi: algunos comunistas de la crcel definieron las ideas de Gramsci como socialdemcratas17 o incluso disidentes del PCI en el extranjero: No sabemos cul ha sido la evolucin de Gramsci durante sus once aos de prisin, pero podemos decir lo siguiente: toda la actividad de Gramsci, toda su concepcin del desarrollo del Partido y del movimiento obrero se enfrenta de manera absoluta al Stalinismo, a sus crapuleras polticas, a sus descaradas falsificaciones. Uno de los ltimos actos polticos de Gramsci antes de su arresto en 1926, fue la aprobacin por el C.C. del partido italiano, una carta dirigida al C.C. del partido ruso para pedirle que mantenga vis--vis el camarada Trotsky en los lmites de una discusin entre camaradas, y no a adoptar mtodos que distorsionan las cuestiones controvertidas y evitar que el Partido y la Internacional tomaran decisiones sin pleno conocimiento de causas. Esta carta tambin fue aprobado por Grieco (Garlandi), Camilla Ravella (sic) y Mauro Scoccimarro. La carta fue abandonada en una va muerta por Ercoli (Togliatti), que, estando en Mosc frente a los destinatarios del mensaje, ha tenido a bien esconderla en sus bolsillos. Nosotros podemos afirmar que, al menos desde 1931, y en especial desde 1935, la ruptura moral y poltica de Gramsci con el partido stalinizado era completa los camaradas que han salido de prisin nos han comunicado, ya hace ms de dos aos, que Gramsci haba sido excluido del partido.18 Bruno Tosin tambin recordaba en 1976 la divergencia radical de Gramsci en la crcel con la lnea oficial del partido y sus discrepancias con la IC: Gramsci no estaba de acuerdo con la posicin del partido que la situacin en la crcel era la que era, y era una divisin completa19 Existe una confirmacin indirecta de esta exclusin in fieri del PCI, y que su expulsin formal fuera una cuestin de tiempo: en una autobiografa poltica escrita por el mismo Togliatti en 1932, pensada para ser publicada, encontrada en los hermticos archivos soviticos de la IC, se remueve sistemticamente el nombre de Gramsci de toda la construccin del PCI y de la lucha contra Bordiga.20 No es casualidad que las generaciones de cuadros del PCI, educadas bajo currculum staliniano, se sintieran desconcertadas y profundamente desorientadas cuando se publicaron por primera vez, y convenientemente editados, los Quaderni.21 Togliatti, en una carta al bur central de la IKKI en 1941, reconoca este elemento subversivo en el ritorno a Marx gramsciano, ya que los Quaderni de Gramsci, la mayora de los cuales ya he estudiado, contienen materiales que pueden ser utilizados slo despus de una elaboracin precisa. Sin este tratamiento, el material no puede ser utilizado. De hecho, ciertas partes del mismo de ser utilizados en su forma actual, podran resultar perjudiciales para el partido.22 Se hacan realidad las profticas palabras de Gramsci en 1928: la actitud del Komintern y de sus comisarios llevan a la disgregacin y la corrupcin en los rangos comunistas.23


Pero en la bsqueda de Gramsci de un Marx ya no rectificado (como califica al Marxismo vulgar de Bujarin, idelogo oficial de la URSS entre 1925-1929), de una nueva Ortodossia, de un ritorno a Marx, ampla su rea de intereses hacia crculos minoritarios y corrientes no ortodoxas de la nueva izquierda europea, en el Linksradikalismus. La ortodoxia debe ser el ritorno a Marx; la ortodoxia gramsciana no es otra cosa que el retorno a sus orgenes autnticos (origini autentiche), o en sus propias palabras: para encontrar la va maestra es necesario remontarse a Carlos Marx . Hay dos menciones que corroboran esta bsqueda prctico terica. Un ejemplo que sorprende es que Gramsci estuviera al tanto y participara en el llamado debate sobre la Teora del Derrumbe (ZusammenbruchsTheorie) en Marx, una profunda discusin sobre la alternativa histrica del Capitalismo: derrumbe objetivo o subjetividad revolucionaria?24 Queda suprimida la imagen reduccionista de la Gramsciologa acadmica25 de un Gramsci puramente moralista, pensador de la superestructura. Desde la crcel Gramsci est interesado en la tercera fase de esta discusin metodolgico-poltica, que coincide con el reflujo despus de la derrota del movimiento obrero europeo, perodo que va de 1929 hasta el estallido de la Segunda Guerra Mundial en 1939. Esta fase nuevamente es emblemticamente expresada por el esclerosamiento de la teora catastrofista de la III Internacional (de la que Gramsci haba experimentado en carne propia), por un lado, la stalinizacin de los partidos comunistas europeos, y, finalmente, por el desarrollo y completamiento de la teora del ciclo econmico en el campo burgus (en teora: Keynes, en la prctica: plan Young, etc.). Ya en el primer cuaderno de 1929-1930, Gramsci sealaba, comentando el optimismo del aparentemente irrefrenable ascenso del Capitalismo en el siglo XIX y el surgimiento de teoras armonicistas o de equilibrio, comentando un artculo del marxista Lszl Rudas sobre Antonio Graziadei.26 Pero: quin era Graziadei? Se trataba de un economista fundador del PCI, perteneciente a la derecha de Tasca, y en esa poca en pleno revisionismo de la Teora del Valor marxiana27, revisionismo terico-poltico por el que haba sido expulsado en 1928 del partido. Comentando su posturas, Gramsci escribe que si no es legtima la reaccin de Marx, que con la Ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia y con el Catastrofismo arrojaba mucho agua sobre aquel fuego: hay que ver tambin hasta qu punto estas corrientes optimistas impidieron un anlisis ms cuidadoso de las proposiciones de Marx.28 La reaccin burguesa desde la Teora del Valor subjetivo de la escuela austriaca (filosficamente alimentada por el Nietzscheanismo), conclua que exista una contradiccin insalvable entre el libro I y el libro III de Das Kapital, cuya base era la antigua y desacreditada Teora del Valor-Trabajo, ramificndose por todo el sistema marxiano, y convirtiendo en un mito la demostracin cientfica de Marx de la conexin de crisis (el derrumbe debido al descenso de la tasa de ganancia por la necesidad de aumento del capital orgnico) en la mismo doble carcter del trabajo. En la misma reproduccin simple Marx demostraba la posibilidad de la crisis. A este ataque al corazn de la Kritik de Marx le respondieron tanto desde la socialdemocracia (de la derecha a la izquierda: Bauer, Bernstein, Hilferding, Luxemburg) como desde el POSDR ruso (Lenin, Bujarin), un debate ideolgico que dur dcadas, atraves todo el mbito europeo, y donde, como prevea Gramsci, la original teora de Marx fue entendida como un torso incompleto, colonizada&hegemonizada por tesis extraas, burguesas, que finalmente se re-traducan en posiciones polticas revisionistas. Bsicamente podran distinguirse, siguiendo una intuicin de Korsch, dos actitudes metapolticas frente a la Teora del Derrumbe marxiana: 1) la actitud subjetivista, correspondiendo a la versin socialdemcrata oficial, propia de tericos como Hilferding, Kautsky, Bernstein, Lederer, Tarnow y Napthali, incluso con influencia entre los bolcheviques como Bujarin; 2) la actitud objetivista, representada por la Zusammenbruchstheorie clsica, propia de tericos como el mismo Korsch, el joven Lukcs, Luxemburg, Mattick y Sternberg. Por un lado la actitud subjetivista crea que la crisis en el mbito capitalista poda superarse con medios polticos y administrativos (no solo crean esto los socialdemcratas, sino los programadores y planificadores que trabajaban en la propia URSS), la consecuencia era la completa destruccin de cualquier fundamento objetivo del movimiento de clase proletario; por el otro, la actitud objetivista, la otra cara de Jano de la vulgata marxista, aparentemente opuesta a la subjetivista aunque comparten muchas premisas, reduca el problema a que solo con la accin activa del proletariado es posible producir el derrumbe del sistema, que por s solo se encuentra en equilibrio y siempre en crecimiento infinito. Entre las dos exista la posibilidad de una tercera posicin, un Aufheben, que consista no solo de una recuperacin de Marx, sino de entender que la gnesis de la conciencia de clase (primer momento hegemnico, el pasaje del an-sich al fr-sich) es resultado de un proceso objetivo, cuya Ley de movimiento no se resuelve ni se refleja en el movimiento de una conciencia abstracta o en una unidad abstracta de conciencia ms condiciones, sino que radica en el contexto articulado de las relaciones de produccin. El trasfondo estratgico era que si bien el Capitalismo sera abatido slo a travs de la lucha de clase de la clase obrera, no era menos cierto que la lucha de clases no es suficiente por s misma, no es suficiente la Voluntad de abatirlo, sino que se debe demostrar en qu condiciones puede surgir y surge de hecho un situacin revolucionaria (crisis, posibilidad del derrumbe) de este tipo, en forma objetiva. El debate entre subjetivistas y objetivistas, dentro del campo de los marxistas oficiales, haba eliminado la vital conexin, establecida por Marx, entre Kritik de la Economa Poltica y la Teora de la Revolucin, y un elemento fundamental de esta conexin era precisamente, como lo subraya Gramsci, la Darstellung dialctica. Era esta relacin la que Gramsci encontraba entre la ideologa del Lorianismo (el socialista Achille Loria como representante nacional del Positivismo ms vulgar y acrtico) y la revisin de la Teora del Valor de Marx por un comunista en apariencia ortodoxo como Graziadei. Loria haba sido ya atacado sin piedad por el mismo Engels en el prlogo de 1894 al tercer volumen de Das Kapital,29 sealando que haba malinterpretado a Marx, que jams le haba comprendido y que era un charlatn de feria y un aventurero literario. En su informe sobre el estado de la cuestin de la recepcin de Das Kapital, Engels le dedica un prrafo a Loria, acusndolo de falsear la biografa de Marx, as como su actividad pblica, poltica y literaria, y que su gran objetivo era falsear y tergiversar la concepcin materialista marxiana de la Historia. Igual que los revisionistas a los que se enfrenta Gramsci, algunos incluso comunistas de partido, Loria sealaba que la teora marxiana del Plusvalor era totalmente incompatible con el hecho de la tasa general y uniforme de la ganancia, con lo que erosionaba la Ley de la baja tendencial y la posibilidad objetiva de crisis. Acusando a Marx de paralogista, sofista, Engels conclua que Loria no habia ni siquiera comprendido la Teora del Valor de Marx, ni siquiera la escolar diferencia entre Ganancia y Plusvalor.30

En el Quaderno 7 (VII),31 Gramsci retorna sobre el problema de establecer de nuevo a Marx. Y vuelve sobre el tema de la Zusammenbruchstheorie y la incomprensin de la vulgata y los crticos burgueses del nexo entre el libro I y el III. Recordemos que la seccin tercera del libro tercero de Das Kapital se titula Ley de la baja tendencial de la tasa de ganancia (en el desarrollo de la produccin capitalista) y consta de tres captulos, XVII, La Ley en cuanto tal; XIV, Causas contrarestantes y XV, Desarrollo de las contradicciones internas de la Ley. En un razonamiento bastante lineal y claro, recordemos que fue editado pstumamente por Engels, Marx afirma que la modificacin gradual en la composicin del Capital constante, tiene necesariamente por resultado una baja gradual en la tasa general de ganancia, si se mantienen constantes la tasa de plusvalor o el grado de explotacin del Trabajo por parte del Capital, si entendemos como una Ley del Modo Capitalista de Produccin que con su desarrollo, se opera una disminucin relativa del Capital variable en relacin con el Capital constante esto solo significa que el mismo nmero de obreros, la misma cantidad de Fuerza de Trabajo tornada disponible por un Capital variable de volumen de valor dado, pone en movimiento, elabora, consume productivamente, como consecuencia de los mtodos de produccin peculiares que se desarrollan dentro de la produccin capitalista, una masa constantemente creciente de medios de trabajo, maquinaria y Capital fijo de toda ndole, materias primas y auxiliares, en el mismo lapso, y por consiguiente tambin, un Capital constante de volumen en permanente crecimiento.32 No es casualidad la sensibilidad de Gramsci, en estos aos de re-elaboracin crtica de la mayora de sus categoras, con respecto a esta fundamental Gesetz marxiana. Para Marx (y Gramsci) la Ley de la baja tendencial es uno de los ms decisivos fenmenos de la produccin moderna, y dir que es sta, en todo respecto, la Ley ms importante de la moderna Economa Poltica y la esencial para comprender las relaciones ms dificultosas. Es, desde el punto de vista histrico, la Ley ms importante. Es una Ley que, pese a su simplicidad, hasta ahora nunca ha sido comprendida y. menos an, expresada conscientemente. 33Para Marx esto demostraba que a partir de cierto momento el desenvolvimiento de las Fuerzas Productivas se vuelve un obstculo para el Capital; por tanto la relacin del Capital se torna una barrera para el desarrollo de las Fuerzas productivas del trabajo.34 En el desenvolvimiento de las Fuerzas Productivas motivado por el Capital mismo, llegado a cierto punto de su evolucin histrica, una vez llegado a cierto punto, anula la autovalorizacin del Capital en lugar de ponerla, llegado a este punto el Capital har todos los esfuerzos a esta mengua de la proporcin entre el Trabajo vivo y la magnitud del Capital en general, y por tanto tambin entre el Plusvalor, cuando est expresado como Ganancia, y el Capital presupuesto, reduciendo la parte que le toca al Trabajo necesario y expandiendo an ms la cantidad de Plustrabajo con respecto a todo el Trabajo empleado. La conclusin es la misma posibilidad de una situacin revolucionaria: de ah que el mximo desarrollo de la fuerza productiva, junto con la expansin mxima de la riqueza existente, coincida con la Depresin del Capital, la degradacin del obrero y la postracin ms absoluta de sus fuerzas vitales. No resulta extraa este inters (eminentemente metapoltico) de Gramsci por esta Ley tendencial fundamental en la arquitectura marxiana, buscaba respuestas a las contratendencias del Capital a la crisis y a la iniciativa obrera en Europa, contratendencias que etiquetar en los Quaderni bajo las categoras de Americanismo y Fordismo, expresiones paradigmticas del pensamiento carcelario de Gramsci. Quiz como respuesta tarda a sus propios errores y aporias tericas en su concepcin de la naturaleza del Fascismo italiano. (Continuar)


(*) Imagen: Gramsci en Viena, 1924.


Notas:

1 Gramsci utiliza profusamente el trmino crtico Marxisti ufficiali, marxistas oficiales.

2 Quaderno 11 (XVIII), 63, fragmento titulado: Concepto de Ideologa.

3 Testimonio de Mario Garugleri: Ricordo di Gramsci, en: Societ. Julio-diciembre, 1946, N 7-8, p. 697.

4 Quaderno 11 (XVIII), 27, anotaciones que cubren los aos 1932-1933.

5 Quaderno 11 (XVIII), 62, fragmento titulado: Historicidad de la Filosofa de la Praxis.

6 Quaderno 7 (VII), fragmento 33, sintomticamente titulado por Gramsci Posizione del problema.

7 En: AA.VV.; Fnfter Kongress der Kommunistischen Internationale Protokoll. vom 17. Juni bis 8. Juli 1924 in Moskau]; Carl Hoym Nachf., Hamburg, 1924, p. 513 y ss.

8 Existe edicin en espaol: Bujarin, Nicolai; Teora del Materialismo Histrico. Ensayo popular de Sociologa marxista; Pasado y Presente, Crdoba (Argentina), 1972.

9 El documento de la Escuela del Partido de 1925 en: Gramsci, Antonio; La costruzione del partito comunista (1923-1926); Einaudi, Turin, 1971, p. 56 y ss.

10 Como lo demuestra el mejor bigrafo poltico de Bujarin: Stephen Cohen, Bukharin and the Bolshevik Revolution. A political Biography 1888-1938; Wildwood House, London, 1974, p. 215 y ss.; en espaol: Bujarin y la revolucin bolchevique, Siglo XXI, Mxico,

11 Weitz, Eric D.: Bukharin and Bukharinism in the Comintern, 1919-29, en: AA. VV.; Nikolai Ivanovich Bukharin: A Centenary Appraisal, ed. N.N. Kozlov and E.D. Weitz, Praeger, New York, 1990, p. 59 y ss.

12 Utiliz en esta primera traduccin la versin en alemn, que haba ledo en 1922-1923, ms adelante en 1929 Gramsci pidi que se le envase la reciente traduccin al francs publicada en 1927, quiz sintiendose inseguro de su conocimiento de alemn, libro que fue recibido en la crcel de Turi.

13 Bujarin, Nicolai, ibidem, p. 36.

14 Sobre la confrontacin entre la tradicin filosfica que desemboc en la Soziologie y el Hegelianismo, vase el trabajo de Gillan Rose: Hegel contra Sociology; Athlone Press, London; 1981.

15 Quaderno 11 (XVIII), 1932-1933, fragmento 11 y 14.

16 Es sintomtico que los famosos rapporti de Athos Lisa, sucesivamente 13 de febrero, titulado Rapporto sulla situazione personale del compagno Gramsci y 22 de marzo de 1933, al centro del PCI, fue durante muchos aos ocultados con celo en los archivos del PCI, recin en 1988, despus de la muerte de Togliatti, al primero lo descubri el historiador Paolo Spriano que lo saco a la luz como apndice en una re-edicin de su libro Gramsci in carcere e il partito, aparecido en 1977 en la editorial Riuniti; el segundo informe editado por Franco Ferri apareci recin el 12 de diciembre de 1964 en el diario Rinascit, con el ttulo Discussione politica con Gramsci in carcere; Ferri en su presentacin del texto concluye que fue un documento censurado y prohibido, ya que a lo largo de sus diecinueve folios haban sido eliminadas las firmas reconocibles, asi como el nombre de Gramsci; en espaol el segundo informe en: Gramsci, Antonio; Escritos Polticos (1917-1933); Siglo XXI, Mxico, IV. Apndice, pp. 376-386; ahora on-line: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=100128 Lisa, una vez liberado, termin trabajando en la Secretara del PCI, muy cercano a Togliatti.

17 Lay, Giovanni; Colloqui con Gramsci nel carcere di Turi; en: Rinascita; XXII, 8, 20 febbraio, 1965, pp. 21-22.

18 Artculo necrolgico firmado con el pseudnimo Blasco (en realidad era Pietro Tresso): Un grand militant est mort Gramsci; en: La Lutte ouvrire, N 44, 14, juillet, 1937, Paris, pp. 477-526. Sobre Blasco, uno de los Tre, los tres expulsados del PCI en 1930 por trotskistas, expulsin a la que se opuso Gramsci, vase: Azzaroni, Alfredo; Blasco: la riabilitazione di un militante revoluzionario, Ed. Azione Comune, Milano, 1963. El aislamiento sufrido por Gramsci en la crcel de Turi a sido reconocido incluso por el historiador oficial del PCI, Paolo Spriano.

19 Recuerdo de Bruno Tosin, en: AA.VV., Gramsci vivo; Feltrinelli, Milano, 1976, p. 226 y ss.

20 Vase el trabajo de Aldo Agosti, que ha investigado en los archivos de la IKKI en Rusia: Togliatti, UDET, Torino, 1966, p. 580 y ss.

21 Cuenta Alessandro Natta, que estaba en la escuela partidaria central del PCI en Frattocchie, que cuando apareci en 1949 la primera versin del Nachlass gramsciano recuerdo muy bien el efecto de largo aliento que produjo, que podra describir como shockeanteQue lo tena. Esto era particularmente cierto en nuestros maestros, que venan de una formacin diferente, en los cuales la comprensin del Marxismo de Gramsci les resultaba ardua y dificultosa.; en: Ligouri, Guido; Gramsci conteso: Storia di un dibattito 19221996, Editori Riuniti, Roma, 1996, p. 55 y ss.

22 La carta de Togliatti en: Ligouri, Guido; Gramsci conteso: Storia di un dibattito 19221996, Editori Riuniti, Roma, 1996, p. 56.

23 Carta a Scoccimarro, 1 de marzo de 1928.

24 En espaol existe una excelente compilacin y estado del debate, edicin a cargo de Lucio Colletti: El Marxismo y el derrumbre del Capitalismo; Siglo XXI, Mxico, 1978.

25 Uso el trmino de manera peyorativa, refirindome refirindose a los usos acadmicos y usuarios polticos de Gramsci que separan de manera radical su teora poltica de su prctica poltica y de su metodologa materialista, lo hacen bien como una maniobra ideolgica consciente, o simplemente van al deriva en esa direccin, siguiendo distintos parmetros disciplinarios e institucionales externos. El dficit interpretativo sobre el Gramsci autntico es: 1) filolgico; 2) de situacin hermenetica (no hay que leer a Gramsci como un autor, como un crtico-crtico); 3) de valencia poltica (se debe reconducir su pensamiento al contexto material de lucha poltica primordial).

26 Se trata de: Graziadeiein Okonom und Kommunist von Gottes Gnaden, (Graziadei: un economista y comunista por la gracia de Dios), en: Unter dem Banner des Marxismus, enero, 1926 (I, 3), pp. 600-31. Rudas fue uno de los crticos de las tesis del joven Lukcs.

27 Ataque de reaccin ante la publicacin del tomo III de Das Kapital, iniciado en 1896 por el terico marginalista austraco Bhm-Bawerk; las tesis de Graziadei se resume en su obra: La teoria del valore. L'impostazione del problema, i suoi rapporti col sovraprodotto, gli errori di Marx, Edizioni dell'ANS-Problemi del lavoro, Milano, 1935.

28 Quaderno 1 (XVI) , fragmento 64, Lorianismo y Graziadei.

29 Vase: G. M. Bravo, Friedrich Engels und Achille Loria; en: Friedrich Engels, 18201970 , Forschungsinstitut der Friedrich Ebert-Stiftung, Vol. 85, 1971, pp. 175188.

30 Marx, Karl; Das Kapital; Band III, Ullstein, Frankfurt-Berlin, 1980, p. 20; en espaol: El Capital; Tomo III, Vol. 6, Siglo XXI, Mxico, 1984, p. 20.

31 Fragmento 34, titulado Tendencia decreciente de la tasa de ganancia.

32 Marx, Karl; Das Kapital; Band III, Ullstein, Frankfurt-Berlin, 1980, p. 200; en espaol: El Capital; Tomo III, Vol. 6, Siglo XXI, Mxico, 1984, p. 270.

33 Es ist dies in jeder Beziehung das wichtigste Gesetz der modernen politischen konomie und das wesentlichste, um die schwierigsten Verhltnisse zu verstehn. Es ist vom historischen Standpunkt aus das wichtigste Gesetz.

34 Marx, Karl; Elementos fundamentales para la Crtica de la Economa Poltica (Grundrisse). 1857-1858; Tomo II, Siglo XXI, Mxico, 1977, p. 281 y ss.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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