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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2013

Desde Uruguay
Rimbaud en el recuerdo

Niko Schvarz
Barmetro Internacional


Una muy buena nota publicada en BITCORA (Vidas breves: Arthur Rimbaud, por Andrs Hax) me trajo un tropel de recuerdos desde la lejana adolescencia de uno de mis grandes amores en la poesa. Este adolescente terrible primero me sorprendi, despus me deslumbr y me hizo sentir hasta qu lmites puede llegar la poesa. Una sensacin similar me envolvi, en aquellos tiempos, tras la primera lectura de los 20 poemas de amor y una cancin desesperada de Neruda, que mucho tiene que ver con esta historia, como veremos.

En las clases de literatura del Lyce Franais (donde curs desde el jardn de infantes, en Soriano 974, hasta el equivalente a 3er. ao de Secundaria, en 18 de Julio al lado de la Biblioteca Nacional) conocimos dos poemas de Rimbaud, de los ms clsicos. Uno es un hermoso soneto titulado Le Buffet (El aparador) y se refiere a un mueble de roble de grandes puertas negras que quiere contar viejas historias. El otro se llama Les Effars (los sorprendidos, los espantados) en el que se conmueve ante cinco nios pobres, muertos de fro, que miran por un tragaluz a un panadero sacando el pan del horno. Al final del primer terceto escribe que los nios tienen leurs culs en rond, pero la versin expurgada que nos daban a conocer deca leurs dos en rond (sustituan el culo por la espalda, de una slaba cada uno en francs). No es el nico caso, por cierto. Yo recib de regalo de fin de ao el Gargantua de Rabelais en una edicin preciosa ilustrada, pero con un texto que haba depurado cuidadosamente el lenguaje desenfadado, procaz y jocundo del monje benedictino (adems mdico y profesor de anatoma), como pudo comprobarlo aos ms tarde con la lectura del original de esta obra estupenda. Tambin leamos, de Rimbaud, el famoso soneto titulado Voyelles (Vocales), en que de manera original define cada una de las vocales por su forma y con un color. Otro de sus poemas, Bal des pendus (Baile de los ahorcados), de fuerte acento macabro, guarda reminiscencias de la Ballade des pendus de Franois Villon.

Rimbaud apareca tambin (junto con Verlaine) en versitos que dedicbamos en broma a los profesores en las fiestas de fin de ao. Uno de ellos deca, en rima chueca: Rimbaud, Rimbaud, je taime. tudiez bien Verlaine. Car il nest rien de tel que ses pomes (Rimbaud, te amo. Estudien bien a Verlaine. Porque no hay nada como sus poemas).

En 1969 asist en Santiago de Chile a un Congreso del Partido Comunista que contribuy en medida apreciable a definir la candidatura presidencial de Salvador Allende por la Unidad Popular. En su transcurso, nuestro querido compaero Voloda Teitelboim nos invit a un grupo (Ren Piquet, secretario de Organizacin del PC francs, el venezolano Pompeyo Mrquez, entre otros) a visitar a Neruda en su casa en Isla Negra (que no es ni isla ni negra, como dice el poeta), camino a Valparaso. Neruda, junto con Matilde, nos mostr algunos poemas que estaba escribiendo, con tinta verde, y nos llev a la biblioteca. En el pasadizo que conduce a la misma hay algunos retratos y daguerrotipos de sus poetas predilectos, entre los que se destaca el de Rimbaud, con su estampa inconfundible. Nos habl de l, ms que con admiracin, con un sentimiento de afecto entraable. Comentamos el poema Le dormeur du val que se refiere a un comunero muerto (de la Comuna de Pars de 1871). Pero hay algo ms.

Un par de dcadas despus, cuando se realiz en Pars el Congreso Marx Internacional (Actuel Marx), al que concurr con Jos Luis Massera, consegu una edicin esplndida de las Obras Completas de Rimbaud, presentada, anotada y con una extensa Introduccin de Antoine Adam, ediciones de La Pliade, Nouvelle Revue Franaise. Ah est absolutamente todo: su produccin completa, lnea por lnea, incluidas composiciones escolares en latn; las obras que le son atribuidas; una vastsima correspondencia (escrita por l y a l dirigida, ms cartas y documentos de su madre Vitalie una beata inspida- y de su hermana Isabelle, incluso pginas de un Diario de la primera, que llegan hasta la amputacin de la pierna y la muerte de Arthur en Marsella el 10 de noviembre de 1891); una profusin de notas exhaustiva al extremo, para un total de 1250 pginas en papel biblia.

Aqu hice un descubrimiento, dos en realidad, que le comuniqu al amigo Volodia para su biografa de Neruda. En la pgina 421, entre los documentos, hay un recibo firmado por Rimbaud el 27 de junio de 1886 por 150 thalers como saldo de 10 fusiles a l entregados. Y en la pgina 1131, que corresponde a la seccin Notices, Notes et variantes, se lee respecto a ese documento: Original de los fondos Neruda, de la Universidad de Santiago de Chile. Publicado en la Revue des Sciences Humaines, Lille, 1962, p. 72. Esto se refiere a la poca en que Rimbaud haba abandonado por completo su brevsima incursin en el campo de la poesa y se dedicaba al trfico de armas, municiones, caf, especies y marfil en Aden, Abisinia, El Cairo y el cuerno de frica.

En la pgina 789 se incluye una extensa carta de la madre de Rimbaud a su hija Isabelle, del 25 de diciembre de 1898. En la nota respectiva de la pgina 1204 puede leerse: Autgrafo donado por Pablo Neruda al Centro de Poesa de la Universidad de Santiago de Chile. Publicado en la Revue des Sciences Sociales de Lille, enero-marzo 1962, p. 75, con abundantes notas.

Como se sabe una de las obras maestras de Rimbaud es Les Illuminations, que ha inspirado composiciones de todo tipo, literarias y musicales, entre las que descuella el poema sinfnico del britnico Benjamin Britten, con ese nombre. Entre nosotros lo cant en su poca Virginia Castro. A fines del ao 2004, la embajada de Francia en nuestro pas organiz un recital en el Museo Blanes de la Avenida Milln bajo el ttulo Iluminaciones en homenaje a los 150 aos del nacimiento de Rimbaud (20 de octubre 1854). Actuaron Estela Medina y Levn, de la Comedia Nacional, bajo la direccin de Taco Larreta. La parte musical corresponda al citado poema sinfnico de Britten, y he podido reconstituir la letra de las canciones a travs del texto, pero en orden salteado. As, las secciones VIII, I, IIIb, VII, IV, IIIa, II y V corresponden sucesivamente, en la edicin citada, a las pginas 126 las dos primeras, 127 a las dos siguientes, luego a las 129-130, a la 132, a las 135-136 y por ltimo a la 142. Falta la VI, que corresponde a otro texto. Nada menos que al tanto veces citado de la ardiente paciencia de Une saison en enfer (Una temporada en el infierno) que dice: Et laurore, arms dune ardente patience, nous entrerons aux splendides villes ( Y en la aurora, armados de una ardiente paciencia, entraremos a las esplndidas ciudades). La primera citada, la VIII, es la que termina: Jai seul la clef de cette parade sauvage (Solo yo tengo la llave de este desfile salvaje). Un par de pginas antes, en ese mismo texto, se habla de la naissance du travail nouveau (el nacimiento del nuevo trabajo). En Les Illuminations menciona a quienes ont chant la joie du travail nouveau (cantaron la alegra del nuevo trabajo). Eran los tiempos de la Comuna de Pars. En pginas sueltas reunidas bajo el ttulo de Album zutique se encuentra una invocacin Au glorieux 18 MARS, el da de proclamacin de la Comuna de Pars en 1871.

Otras frases de Les Illumination han adquirido una quemante actualidad. Como sta: Voici le temps des Assassins (He aqu el tiempo de los Asesinos), que reaparece ante todas las aventuras belicistas de estos tiempos. En otro lugar menciona les horreurs conomiques, que sirvi precisamente de ttulo a la obra de Viviane Forrester El horror econmico. Ese texto se denomina Soir historique (noche histrica) y los comentarios al respecto aluden au grand soir des rvolutionnaires (la gran noche de los revolucionarios).

En el acto inaugural del encuentro Qu hacer por amor al arte, efectuado el 17 de setiembre de 1988, en el que hablaron Atahualpa del Cioppo, Ruben Yez, el poeta y periodista argentino Juan Gelman, Mario Delgado Aparan, Washington Benavides y Rodney Arismendi, este ltimo dedic un prrafo significativo a Rimbaud. Su discurso est incluido en el libro Sobre la enseanza, la literatura y el arte, que vale la pena releer ahora, por su amplitud de espritu y pensamiento sin dogmas. Ah dice Arismendi que amaba a Rimbaud desde su adolescencia, que su poesa es un vrtice de la genialidad y expone su preferencia por Une saison en enfer y por Le bateau ivre (El barco ebrio), obra en que Rimbaud rompi todas las amarras y se muestra obsesionado por el sueo de una humanidad liberada de las viejas servidumbres. Arismendi no menciona Les Illuminations y s destaca por otra parte el famoso soneto Le dormeur du val (El durmiente del valle), dedicado a un comunero muerto (no fusilado). El verso final, a menudo recordado, es: Il a deux trous rouges au ct droit (Tiene dos agujeros rojos del lado derecho).

En su genialidad, Rimbaud es probablemente todo eso junto: un precursor del surrealismo avant la lettre, de asombrosa precocidad, conmovido por la Comuna, acusador de sus detractores (hay versos zahirientes contra Thiers), un renovador de la poesa que ensanch sus mrgenes y la llev hasta sus lmites.



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