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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-02-2013

Resea de "Los perros hambrientos" de Ciro Alegria
Estas cosas destemplan un poco los nervios

Ramn Pedregal Casanova
Rebelin


Ciro Alegra, peruano nacido en 1908-9, escritor y militante del APRA, fue alumno del maestro Cesar Vallejo, comunista, poeta y autor de la novela Tungsteno, que subtitulNovela Proletaria, editada en 1931, ao en que Ciro participaba en la lucha armada de la revolucin aprista. Al fracasar la revolucin lo metieron en la crcel y fue torturado. Un ao ms tarde sale libre; contina con su actividad poltica y es nuevamente capturado. En 1933 la amnista le saca de la crcel, pero continuar trabajando polticamente en la clandestinidad hasta ser detenido por tercera vez y, entonces, el gobierno le expulsar de Per a Chile (1934). Colabora en diversas publicaciones, traduce, vive pobremente, enfermo escribe como terapia Los perros hambrientos, (1938), segunda novela de su triloga, la primera sera La serpiente de oro, y la tercera, publicada en 1941, iba a titularse El mundo es ancho y ajeno. Por esta ltima ser premiado y viajar a Nueva York y luego ir a Puerto Rico; trabaja en universidades y escribe en prensa. Sern 23 aos de exilio. Sin dejar su trabajo literario se presenta a las elecciones de 1963, obtendr la diputacin de Lima. Ciro Alegra muere en 1967.

El ttulo Perros hambrientos define el centro mismo de la novela, cuyo protagonismo esta a cargo de perros y gentes trabajadoras en medio de una gran hambruna, crisis, producida por la sequa y el sistema de propiedad de la tierra. El poder represivo del terrateniente protege el orden establecido hambreando a las masas campesinas. Novela que nos mete en la vida de la gente ms humilde, los indios, que ven en la naturaleza su vida misma; junto a esto hay otro conocimiento: hay un enemigo que les domina, el cacique, las fuerzas represivas, el estado, ese grupo es quien los esclaviza. Novela realista, que como tendencia para los reaccionarios colocaba la crtica poltica en la narracin y por tanto resultaba un peligro, por eso siempre han sostenido que ese tipo de novela es la reproduccin del mal gusto, de lo marginal y grosero. La reaccin ha visto en el realismo un arma con la que sus autores atentan contra lo establecido y contra ellos mismos. Y es que el realismo remite a su vez a ideas de justicia e igualdad, a polticas socialistas. No se dan esas aspiraciones tan claras en la novela Perros hambrientos, pero cuando termina la sequa y parece que puede restablecerse el mundo anterior, encontramos de frente que se han visto trastocadas las relaciones.

En la narracin Ciro Alegra emplea numerosos elementos simblicos y paralelismos. Los perros pastores con nombres como Wanka, que es el de una tribu en lucha con los Incas, que tras ser derrotada se ala con los colonialistas espaoles. Compaero de Wanka es Zambo, el nombre con el que se denominaba a los hijos habidos entre negros esclavos e indias nativas. Los restantes se llaman Geso, Pellejo, Mau, perros que nos muestran su semejanza con los seres humanos. Ciro Alegra emplea un sistema narrativo segn el cual todos los personajes, por grupos, reproducen o ven reproducidos los mismos conflictos, con los resultados pertinentes en cada caso. En el desarrollo argumental se integran pequeos cuentos y canciones populares, la tradicin oral nos remite al periodo prehispnico y la colonia, ya lo hemos visto en los nombres de los perros. Los personajes cuentan y cantan, hasta la misma historia de Los perros hambrientos llega en forma oral a construirse en novela, ha cruzado el tiempo con el lenguaje propio de la clase cuya instruccin proviene del quehacer, y no del poder caciquil, de la clase ociosa, que es el verdadero y enemigo perro hambriento.

La novela comienza con los ladridos de los perros conduciendo la manada de ovejas. La crisis abrasarde hambre y tiros a los de abajo. Para terminar vendrn otros tiempos, Mas los tiempos trgicos son prdigos en resurrecciones. Comenzaron a deslindarse fronteras entre hombres y animales, y entre hombres y hombres, y animales y animales. poco a poco el sentimiento de fidelidad se relaj. Este fenmeno lo conocen bien los gobernantes y patrones. La conversacin entre los campesinos jornaleros y el cacique nos recuerda tanto de lo que hoy nos afecta que no hay casi separacin entre lo narrado y lo que en estos momentos, aqu, en esto que llaman Espaa existe: - Nosotrus s que semos como perros hambrientos... Yo tuava, gracias a Dios, tengun poco, perotros pobres, esis huabrinos, botaos po los campos buscan llorando, suplicando... y nunca hallan nada..., ni robar pueden. Y tenemos mujeres y tamin hijos... Si tieneste corazn en el pecho, patrn, conduelas... Y si tiene pensar e hombre derecho, piense patrn... Con nustro trabajo, con nuestra vida sian abierto tuesas chacras, sia sembrao y cosechao to lo que ust come y tamin lo que comen sus animales... Algo deso denos siquiera onde los ms necesitaos. No nos deje botaos como meros perros patrn...

-Conque su trabajo y su vida, no?. Y la tierra no es ma? Creen que les doy la tierra por su linda cara?.

 

Ahora sitese en el momento actual en la Espaa; el presidente del banco popular, banco del opus dei, ante la posibilidad de que la gente trabajadora impidiese los desahucios y consiguiese con su lucha que el gobierno se viese forzado a suspender el robo de los banqueros mediante las hipotecas, ha declarado: Que nadie espere que vaya a salirle gratis no pagar la hipoteca. Como en la novela la apropiacin de la tierra, la usura de los prestamistas, es el punto neurlgico de sus interese, esas declaraciones, esas respuestas contienen todo el odio en que los terratenientes y banqueros se fundamentan. El capo del banco popular sabe bien quines han puesto al psoe-pp a cambiar su Constitucin en un solo da para anular los derechos sociales y escribir en su lugar que le entregan el dinero del Estado a los banqueros. En la novela las bandas policiales capturan a los campesinos para meterlos al ejrcito y de ah a la guerra. Ese da en que el psoe-pp impusieron en su Constitucin que lo primero era darle el dinero a los banqueros quitndoselo a la clase trabajadora, fue un da maldito para la inmensa mayora. No les puede salir gratis a la burguesa, a los banqueros el robo social, por ms que en tv., en radio y prensa escrita digan que hay que pagar las deudas, pregunto: las suyas? Ciro Alegra en su novela escribe tras el enfrentamiento: Estas cosas destemplan un poco los nervios.

El ppsoe ha impedido que se cambie la ley, estn de acuerdo con el presidente del banco popular, hasta el punto de haber vetado la presencia en el Congreso de los dos jueces que ms se han destacado en sus crticas hacia la legislacin sobre desahucios, Manuel Almenar, vocal del Consejo General del Poder Judicial, y Jos Mara Fernndez Seijo, juez que ha recurrido la legislacin espaola sobre desahucios ante el Tribunal de Justicia de la Unin Europea.

Los perros hambrientos lo quieren todo. Ada Colau, representante de las familias desahuciadas ha llamado al jefe de la banca espaola criminal, cmo llamamos al ppsoe?.

Ttulo: Los perros hambrientos.

Autor: Ciro Alegra.

Editorial: Ctedra.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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