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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2013

Visiones de las Amricas

Eduardo J. Vior
Miradas al Sur

El cambio de la dicotoma Estados Unidos/Latinoamrica. Las nuevas fronteras regionales.


Muchos medios criticaron al presidente Barack Obama por no ocuparse de Amrica latina en su discurso sobre el estado de la Unin del pasado martes 12. No haca falta ni fue olvido, ya que el jefe de la bancada republicana, el senador de origen cubano Mario Rubio, le respondi en ingls y en castellano. Amrica latina (aun en su vertiente ms reaccionaria) estaba frente al presidente. Los tiempos cambiaron y, con ellos, los actores en el escenario continental. Entre 1898 y 1989 las relaciones entre Estados Unidos y Amrica latina fueron dicotmicas y ambivalentes. Mientras que sta defina su identidad comparndose con EE.UU., stos completaban la propia diferencindose de sus vecinos. Eran la imagen especular que devolva al norteamericano blanco y protestante la imagen de su propia perfeccin. No obstante, claras fronteras separaban ambos espacios. El siglo XX comenz en Amrica en 1898, cuando los EE.UU. intervinieron en la Guerra de Independencia de Cuba para eliminar la ltima presencia europea y ordenar el continente despus de consolidar sus fronteras interiores. En los pases hispanoamericanos surgi entonces un intenso sentimiento antiimperialista, aunque todava intelectual y elitista. La Revolucin Mexicana de 1910 puso la antinomia sobre los pies: la soberana popular y el control de los recursos naturales exigan limitar el poder norteamericano. En Estados Unidos, este antiimperialismo fue percibido como expresin de la barbarie. Existe continuidad entre el racismo interno y la misin civilizatoria de Estados Unidos en el mundo: con su expansionismo proyectan al exterior la violencia interracial, en tanto la elaboran estticamente, para que no afecte la estabilidad del modelo. As, el dominio norteamericano en Amrica latina sirvi tambin para su propio desarrollo cultural. La crisis de 1930 y el auge de los nacionalismos latinoamericanos alteraron las relaciones entre ambas partes del continente. La prioridad de combatir las amenazas extracontinentales oblig a los Estados Unidos a aceptar estos movimientos. A los nacionalismos latinoamericanos, en tanto, los autoritarismos europeos de la entreguerra y la bipolaridad de la Guerra Fra les dieron aire para negociar con Washington, reduciendo la confrontacin. No obstante, a partir de mediados de los 50 la agudizacin de la Guerra Fra increment la presin estadounidense sobre ellos y posibilit el surgimiento de nuevas elites antiimperialistas, pero revolucionarias. Estos grupos perciban a los EE.UU. como enemigos, mientras que stos las vieron como amenazas de origen extracontinental a su seguridad nacional. La negacin mutua total impuso un clima de guerra continental. Ronald Reagan (1981-89) pas a la historia como el organizador de la restauracin conservadora en el mundo. Con precisas incisiones cambi el conjunto del sistema mundial y sobre todo su agenda de discusin. En Amrica latina, el fin de los nacionalismos, de las utopas revolucionarias y la absolutizacin del discurso imperial difundieron un sentimiento de debilidad y desorientacin. Los Estados nacionales dejaron de ser referentes para las demandas sociales. Quien integra demasiado, desintegra. La norteamericanizacin de las sociedades latinoamericanas multiplic la cantidad y variedad de los grupos segregados que organizaron identidades no-nacionales. La relativizacin de los Estados nacionales y la crisis de los antiimperialismos se acompaaron de la vertiginosa latinoamericanizacin de los Estados Unidos. Su estrecha imbricacin con las sociedades y culturas del sur y el imparable crecimiento de la minora hispanoparlante han introducido en ellos los problemas propios del espacio cultural latinoamericano. Desde 1999, el surgimiento en Amrica del Sur de regmenes neodesarrollistas que ampliaron los derechos y disminuyeron la pobreza en contextos de crecimiento econmico alteraron el juego de los actores sobre el escenario. La creciente unidad de Amrica latina, la concentracin de EE.UU. en otros escenarios, la crisis mundial a partir de 2007 y la aparicin de interlocuctores extracontinentales relativizaron la hegemona norteamericana sobre el continente, dando a los dirigentes latinoamericanos nuevas posibilidades de negociacin. No obstante, los actores sociales que en la etapa anterior sustituyeron al Estado ausente no desaparecieron, sino que complejizaron el juego regional, compitiendo con los Estados por cada centmetro de poder. A travs de las redes migratorias se vinculan con las luchas por los derechos dentro de Estados Unidos, as como la expansin de las bases y fuerzas militares de stos por el continente es la contracara represiva de la misma lucha. Los Estados Unidos pretendieron repetidamente tutelar el continente en nombre de la libertad y de la seguridad nacional. Pero esta doble justificacin supona que Amrica latina era externa al espacio de los Estados Unidos. Ahora la dicotoma Estados Unidos/Amrica latina fue sustituida por nuevas fronteras: los Estados Unidos han extendido las suyas a todo el continente y la cultura latinoamericana ha permeado toda la sociedad norteamericana. Durante el siglo XX, Latinoamrica oscil entre el sometimiento y el odio hacia los Estados Unidos. En el afn de delimitar se particulariz. El corrimiento de las fronteras abre hoy la posibilidad de definir a Amrica latina como una de las culturas mundiales, a condicin de que extraiga de s y muestre todo lo que de universal contiene. Los Estados Unidos, por su parte, tambin deben redefinir su identidad luego de la apertura de las fronteras hacia el Sur. Entender las nuevas fronteras es necesario para dar sentido a todo juicio sobre ambas Amricas.

Fuente: http://sur.infonews.com/notas/visiones-de-las-americas


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