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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2013

Apuntes para profundizar la democracia

Nuestro Tiempo


En estos ltimos aos, y sobre todo en estos ltimos meses, la democracia ha formado parte central de las discusiones polticas.

Todos los sectores, desde los ms reaccionarios, hasta los progresistas la han tomado como marco general, desde el cual darle sustentos a sus propuestas y crticas polticas.

As, la idea de democratizar el pas puede utilizarse como paraguas poltico del neoliberalismo, o bien como continuidad del actual desarrollismo.

El ao pasado, el 10 de Diciembre se ha consagrado como el da de la democracia y los derechos humanos. En ese marco cada sector poltico plante sus consignas y reclamos, que se jugaron en torno a temas como: los derechos humanos, el poder judicial, la reforma constitucional, la ley de medios, la preponderancia del ejecutivo, entre otros.

Detrs de la disputa por quien logra imponer su nocin de democracia hay distintos intereses y tcticas que tienen que ver con las disputas actuales en la clase dominante. El resultado de esa disputa tendr consecuencias directas en el pueblo argentino, es una cuestin indudable.

Y en ese sentido, no podemos entender el problema democrtico en nuestro pas, como una mera disputa de sectores del poder burgus, por lo que no puede sernos irrelevante ni mucho menos.

Al contrario, la incidencia de las organizaciones populares en tan importante problema, y por ende el resultado de esas disputas, es de carcter fundamental, si lo que aspiramos est relacionado con un cada vez mayor empoderamiento, de mayor participacin, de mayor incidencia en las decisiones polticas, de nuestro pueblo.

Creemos entonces, que resulta central abrir un debate entorno a lo que entendemos las fuerzas populares, democrticas y anti imperialistas, por democracia.

Y este problema no puede ser encarado nicamente desde conceptos abstractos o modelos aplicados en el pasado, sino que debe estar tambin ntimamente relacionado con la situacin poltica y las correlaciones de fuerzas actuales.

La democracia popular no es una cuestin de consigna, sino de ejercicio prctico concreto, amparado sobre el marco de la organizacin popular, pero tambin y centralmente, porque ah es donde se condensan las relaciones de fuerzas polticas centrales, de la disputa del poder estatal.

La cuestin democrtica en la disputa poltica, implica la discusin en torno a una serie de puntos que han estado y continan estando muy presentes en los debates polticos que nutren la actual coyuntura.

A saber: los derechos humanos, la ley de medios, el poder Judicial y la reforma constitucional.

La necesidad de incidir en la agenda democrtica hoy

En cada uno de los puntos antes nombrados se juegan cuestiones polticas importantes en pos de que nuestro pueblo avance en organizacin, participacin y conciencia poltica.

En lo que hace a los Derechos Humanos, muchas veces interpretados como una cuestin meramente simblica, debemos comprender que los juicios a militares o civiles implicados en el terrorismo de Estado, el reconocimiento a los organismos de derechos humanos, entre otras cuestiones planteadas, implican un avance importante en lo referente a abordar directamente el problema del Terrorismo de Estado desde un punto de vista poltico. Es decir, reconocer que el golpe fue cvico militar, que an existen sectores civiles ligados al terrorismo de Estado, y con peso poltico de relevancia en gran parte de nuestro pas. No es un problema meramente jurdico o penal o de propaganda demaggica.

Sobre ese piso, entonces, este problema debe ser trabajado centralmente en dos planos:

- Por un lado, en la toma de conciencia histrica, de la connivencia de sectores civiles y militares en la ejecucin del Terrorismo de Estado, a travs del cual se sentaron las bases fundamentales del neoliberalismo en nuestro pas;

- Por otro, poner en cuestin los derechos humanos hoy en lo que refiere a los abusos de las fuerzas de seguridad, el acceso a la educacin, la desnutricin infantil, el control y participacin del poder popular en base a esas cuestiones, y el papel del Estado nacional hoy.

Por su parte, la Ley de Medios, que marca a los grandes monopolios como enemigos centrales, abre la disputa en torno al rol central que adquieren los medios de comunicacin hoy.

Entonces, reconocer el fortalecimiento y desarrollo de medios Estatales, as como presionar por el reconocimiento, financiacin y expansin de los medios populares a lo largo y ancho de nuestro pas, es de fundamental importancia en lo que hace a la estratgica batalla de ideas que debemos desarrollar en este momento histrico.

En lo referente a la democratizacin del Poder Judicial, la posibilidad de poner sobre la mesa el problema de la justicia, como ente elitista, garante de la impunidad de los ricos, y de morgue literal de los pobres, y realizar propuestas concretas y realizables en torno a este punto, resulta de una importancia fundamental.

Y por ltimo, sobre la Reforma Constitucional, es un tema donde se juegan muchas cuestiones.

La ms importante tiene que ver con poner en cuestin la distribucin del poder poltico. Es decir, el poder superar el esquema clsico de los tres poderes de la democracia tradicional y plantear la necesidad de generar una soberana popular. Nuestro pueblo debe avanzar en mayores grados y canales de decisin poltica, no solo el voto cada dos aos.

Por otro lado es puntapi para dar un marco general a cuestiones como un mayor control poltico sobre los funcionarios, el fortalecimiento del Estado en las reas estratgicas del pas, el fortalecimiento del poder popular respecto de las tareas de gobernar, la consolidacin de derechos y avances concretos realizados en los ltimos aos.

En sntesis, ingresar a un proceso constituyente, en el cual las fuerzas populares, democrticas y anti-imperialistas sean protagonistas, es imprescindible a la hora de lograr tanto la soberana nacional, como la soberana popular, necesarias para que nuestro pueblo se aferre a las riendas polticas de su destino.

Al respecto sealamos, que los procesos polticos ms avanzados en nuestro continente, en los que existen avances materiales y un cada vez ms creciente protagonismo poltico del pueblo, han pasado sin excepcin, y como medida de primer orden por un proceso constituyente que pari una nueva Constitucin. Es decir, un nuevo marco jurdico e institucional, que reconfigura la distribucin del poder poltico, social y econmico. Hablamos concretamente de Venezuela, Bolivia y Ecuador.

Mientras en nuestro pas, si bien hubo una experiencia de Constituyente Social, la misma fue diluyndose por distintas causas. Por un lado el kirchnerismo se encarg de ningunearla, y por otro las diputas mezquinas y estriles en su interior terminaron de desgastarla como proyecto.

Hoy la reforma de la constitucin vuelve a estar a la orden del da, encarada centralmente desde la continuidad del kirchnerismo en el gobierno. Es central que las organizaciones populares, democrticas y anti imperialistas tomen el tema, se posicionen, debatan y presenten propuestas, porque ingresar y concretar un proceso constituyente trasciende por lejos al kirchnerismo, y constituye una base central para enterrar de una vez y para siempre al neoliberalismo en nuestro pas.

El desafo estratgico de avanzar en la consolidacin de una democracia popular y participativa

No es difcil observar y reconocer la colonizacin compulsiva de cuadros que sufri el Estado Nacional, por parte de sectores defensores e impulsores del capital financiero y el neoliberalismo, en diferentes reas estratgicas de los diferentes poderes del Estado.

Avanzar en la democratizacin de diferentes reas polticas, jurdicas, econmicas y sociales es avanzar en la participacin poltica concreta del pueblo, y por ende avanzar en descolonizar al estado nacional de esa elite conservadora y reaccionaria, que anida en sus oficinas.

En consecuencia, no se puede pensar las diferentes reformas democrticas de la agenda poltica como meros apndices de una ingeniera electoral, sino como un campo abierto de disputa por modificar la concentracin de poder elitista que en nuestro pas lleva ya ms de 200 aos, el cual favorece siempre a los sectores reaccionarios y enemigos acrrimos de cualquier avance democrtico que implique un mayor protagonismo popular.

Por su parte, en los diferentes conflictos donde se juega la cuestin de la democracia, el kirchnerismo apuesta sistemticamente a la va de la institucionalidad y ha optado por aferrarse a la relacin de fuerzas internas del Partido Justicialista. Desde esa base, apelan permanentemente al 54% de votos que le permiti ganar las ltimas elecciones y punto, esa es su legitimidad.

Mientras tanto la derecha avanza, y sectores del pueblo organizado se alejan del problema poltico detrs de reivindicaciones econmicas y salariales.

Es en este marco, que creemos que las fuerzas populares democrticas y anti imperialistas deben avanzar no solo en conquistas econmicas y sociales, sino tambin y centralmente en conquistas polticas.

La democratizacin poltica es la deuda histrica central de nuestro pas, clusula gatillo que las clases dominantes de nuestro pas no estn dispuestas a ceder desde el momento en que se pari y consolid el estado nacional y ms atrs.

Apostar a la movilizacin y organizacin popular es central, pero sin participacin estrictamente poltica de las organizaciones populares, las crisis polticas que generemos sern capitalizadas por los partidos polticos tradicionales como viene pasando hace dcadas, y el poder reconfigurado ser administrado por cuadros defensores de las estructuras desiguales que hoy perduran en nuestro pas.

Es imposible lograr conquistas ya sean econmicas, sociales como polticas que perduren en el tiempo, sin tener como garantes a la organizacin popular, a un estado cada vez ms fortalecido, y a un marco institucional que permita que ambos se desarrollen y consoliden.

Enfrentar a la derecha reaccionaria sin esas herramientas, pasa a ser un mero juego propagandstico.

En consecuencia, la democratizacin significa que como pueblo comencemos a apropiarnos de la poltica con organizaciones e instituciones concretas y efectivas que pongan sobre el tapete las polticas de estado.

Fuente original: http://elnuestrotiempo.blogspot.com.ar/2013/02/apuntes-para-profundizar-la-democracia.html


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