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(Argumentos para la lucha)
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 21-02-2013

Desahucios, el drama de una gran estafa

Ernest Caada
Alba Sud


Si algn fenmeno ilustra con mayor claridad la naturaleza de la crisis que se vive en Espaa es el de los desahucios de miles de familias que no han podido cumplir con los pagos de sus hipotecas. Lejos de ser un problema social, como record en su comparecencia en la Comisin de Economa del Congreso de los Diputados Ada Colau, portavoz de la Plataforma de Afectados porlas Hipotecas (PAH), el pasado 5 de febrero de 2013, los desahucios son parte de una estafa generalizada, la que han cometido los bancos contra la mayora de la poblacin. Y de esto va fundamentalmente esta crisis: del fraude que estn cometiendo unos pocos, en su mayora vinculados al poder financiero y a la gran patronal, contra la gente, ese 99% que se corea en las manifestaciones en decenas de ciudades de todo el pas.

La gestacin de una estafa

Entre 1998 y 2007, cuando estall la crisis financiera, en Espaa cada ao se negociaron ms de 800.000 hipotecas. En solo 9 aos fueron cerca de 8 millones. La construccin de viviendas fue desmesurada, y se llegaron a hacer ms viviendas que en Francia, Alemania e Inglaterra juntas.Pero las familias no se hipotecaron porque quisieran, si no porque no tuvieron alternativa, tal como explic Ada Colau ante la citada Comisin. Durante aos las polticas pblicas hicieron que la nica va para acceder a una vivienda fuera el sobreendeudamiento. Las viviendas de alquiler, cuyo mercado fue desregulado, eran caras, inestables y estaban en mal estado. Asimismo la poltica fiscal desgravaba la compra pero no el alquiler. Las autoridades pblicas insistieron que no haba una burbuja inmobiliaria incluso cuando todos los indicadores eran ms que evidentes [1] , que la adquisicin de una vivienda era la mejor inversin que uno poda hacer, y adems haba que hacerla rpido, antes de que su precio subiera. De este modo, la compra se convirti prcticamente en la nica va para resolver esta necesidad vital, porque la vivienda en alquiler no era una alternativa real.

Muchas personas, siguiendo las recomendaciones de las distintas administraciones pblicas, lo que hicieron fue comprarse una vivienda. Y para ello accedieron a los prstamos hipotecarios que ofrecan las entidades financieras en condiciones muy dudosas. Por una parte, record Colau ante los diputados, los crditos se ofrecieron mediante contratos que las mismas entidades financieras elaboraban sin posibilidad de cambio, incluan clusulas abusivas y nunca se inform en dichos contratos que la hipoteca, en caso de impago, no quedaba saldada con la devolucin de la casa, si no que la deuda poda perseguir al deudor de por vida, hasta su completa cancelacin. Por otra parte, las tasaciones fueron hinchadas con precios sobrevalorados por empresas tasadoras impuestas por los mismos bancos. Adems se concedieron prstamos a personas cuyos ingresos eran demasiado bajos y que claramente iban a estar en una situacin de riesgo.

Cuando estall la crisis

El resultado fue que entidades financieras, empresas inmobiliarias, constructoras y algunas administraciones pblicas se lucraron enormemente con lo que constituy un fraude hipotecario generalizado, tal como denunci la Plataforma de Afectados por la Hipoteca en su Manifiesto de presentacin.

Pero cuando la crisis estall ninguno de estos actores asumi responsabilidad alguna que, contrariamente, se traslad en su totalidad a quienes contrajeron las deudas. De este modo, mientras miles de viviendas estn vacas, sin venderse o alquilarse, y se concentran cada vez ms en manos de las entidades financieras, que se han quedado con los inmuebles de las constructoras y empresas inmobiliarias endeudadas y quebradas, a quienes s se han perdonado sus deudas a cambio de los inmuebles, miles y miles de familias son sacadas de sus casas por no poder hacer frente a las hipotecas que asumieron. Segn datos de la PAH actualmente estn siendo desalojadas de sus casas ms de 500 familias al da, lo que supone que desde que estall la crisis en 2007 se hayan producido ms de 400.000 desahucios. El mismo presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial reconoci que las ejecuciones hipotecarias o desahucios haban aumentado ms de un 134% durante el ao 2012 .

El incremento de los desahucios ha provocado una situacin de desamparo y empobrecimiento de una gran cantidad de personas. Segn una encuesta del Instituto Nacional de Estadstica (INE) en 2012, el 12% de las personas sin hogar habrasufrido un desahucio. Tambin se han incrementado dramticamente el nmero de suicidios asociados a esta causa, aunque los datos estadsticos oficiales tienen serias limitaciones en este aspecto. En los ltimos das, se han producido al menos cinco suicidios directamente asociados a desahucios. El pasado viernes 8 de febrero un hombre de 36 aos, activista de Stop Desahucios, con esposa e hija, con una orden de desahucio por impago de alquiler se suicidaba en Crdoba; el lunes 11 lo haca un hombre de 56 aos en Basauri, Pas Vasco; el martes 12 una pareja de jubilados en Calvi, Mallorca, despus de recibir el aviso de desalojo; y el mircoles 13, en Alicante, lo haca un hombre de 55 aos momentos antes de llegar la comisin encargada de su desahucio. Se trata de los casos ms recientes, pero la lista es muchsimo mayor. En esta situacin, resulta revelador que el periodista Antonio Maestre haya elaborado por medio de googlemaps unmapa de suicidios relacionados con los desahucios y las dificultades econmicas provocadas por la crisis en Espaa.

El conocimiento de las consecuencias directas de la poltica vigente en materia de vivienda y prstamos hipotecarios, hizo que Ada Colau acusara de criminal al secretario general de la Asociacin Espaola de la Banca (AEB), Javier Rodrguez Pelliter, durante la comentada comparecencia. Momentos antes que ella interviniera el representante de la banca haba ninguneado el problema de los desahucios, considerando que la legislacin espaola era estupenda, en un acto ms de la evidencia del poder del sistema financiero sobre los estados [2].

Tambin desde fuera de Espaa han arreciado las crticas y denuncias a esta poltica de vivienda e hipotecaria. La poblacin inmigrante que lleg del extranjero para trabajar y acab contrayendo hipotecas para poder acceder a una vivienda, se encuentra ahora que, adems de perder su vivienda por impago de la deuda contrada, y todo el dinero que invirtieron en ellas, tienen que seguir pagndola aunque retornen a sus lugares de origen y con la amenaza de embargo de sus ingresos por las entidades financieras en esos mismos pases. Esta situacin llev el pasado 21 de enero de 2013 a Ramiro Rivadeneira, Defensor del Pueblo de Ecuador, a interponer una demanda contra Espaa en el registro del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo por la poltica de desahucios.

Lucha social y alternativas, el protagonismo de la sociedad civil

Frente a la inaccin de los poderes pblicos espaoles, la sociedad civil ha tenido que organizarse para analizar y denunciar el problema, pero tambin para defender los derechos y necesidades de la gente ante los desahucios y, finalmente para proponer cambios en las polticas pblicas. Buena parte del liderazgo pblico en la lucha social frente al problema de la vivienda ha estado a cargo de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca. Constituida en febrero de 2009 en Barcelona, hoy tiene ncleos organizados en ms de cien municipios de toda Espaa.

Por medio de estas estructuras la gente se ha auto-organizado para defenderse y apoyar a sus vecinos ante los desahucios, e incluso se ha logrado involucrar a colectivos como los cerrajeros que se han comprometido en muchas ciudades a no participar en ms desalojos. Tambin se ha presionado a las entidades financieras o se ha acompaado a la gente en las negociaciones para lograr gran cantidad de daciones en pago (saldo de la deuda con la entrega del inmueble), condonaciones de deuda, o que algunas familias fueran realojadas en viviendas pblicas. E incluso en algunos municipios han desarrollado cierta obra social, ofreciendo estructuras de proteccin y acompaamiento a las personas ms desamparadas. Pero sobre todo, lo ms importante es que organizndose la gente ha logrado darse esperanza. Rodrigo Fernndez Miranda, investigador de Alba Sud, destacaba que en respuesta al paulatino deterioro del vnculo entre ciudadana e instituciones pblicas y al aumento de la injusticia social, emerge una ciudadana ms activa que est ensayando una democracia participativa y real [3].

En esta perspectiva cabe entender el trabajo desarrollado por la PAH con la presentacin en el Congreso de los Diputados de 1.402.854 firmas a favor de una Iniciativa Legislativa Popular (ILP) para cambiar la legislacin hipotecaria en Espaa. Entre las principales medidas propuestas incluyen la dacin en pago con carcter retroactivo, moratoria universal para los desahucios y un alquiler de carcter social. El 12 de febrero de 2013 el Congreso de los Diputados ha tenido que aceptar, con el voto favorable de todos los grupos polticos pese a su rechazo hasta ltimo momento del Partido Popular, que se debata esta ILP. La presin ciudadana fuera y dentro del Congreso es cada vez ms fuerte y previsiblemente continuar en ascenso si no se aceptan las propuestas de mnimos planteados por la voz de la calle.

La lucha contra los desahucios es parte esencial de este relato sobre la crisis. Es parte de la lucha de los de abajo contra los de arriba, la necesaria respuesta social a una crisis que, en realidad, no es ms que una gran estafa.

Notas:

[1] Sobre las caractersticas del sector de la vivienda en Espaa vase: Jos Manuel Naredo y Antonio Montiel Mrquez, El modelo inmobiliario espaol y su culminacin en el caso valenciano, Icaria Editorial, Barcelona, 2011.

[2]
Jos Antonio Estvez, El poder del sistema financiero sobre los estados, Alba Sud, 25 de diciembre de 2011.

[3] Rodrigo Fernndez Miranda,Desahucios: cuando el Estado tambin entreg las llaves de su casa, Alba Sud, 27 de enero de 2013.

Artculo publicado originalmente en la Web de la Rel-UITA el 19 de febrero de 2013. Para seguir la serie "Espaa, relatos de una crisis" podis hacer click aqu.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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