Portada :: Mundo
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-02-2013

La destruccin de un Estado-Nacin
Terroristas financiados por EE.UU. y Arabia Saud siembran el caos en Pakistn

Tony Cartalucci
Global Research

Traducido del ingls para Rebelin por Germn Leyens


Quetta, la capital de la provincia de Baluchistn en el sudoeste de Pakistn, que tiene fronteras con Afganistn ocupado por EE.UU. y con Irn, fue vctima de un horrendo atentado a un mercado que mat ms de 80 personas. Segn los informes, el grupo terrorista Lashkar-e-Jhangvi (LeJ) ha reivindicado la responsabilidad del ataque. Calificado de grupo extremista sun, corresponde ms bien al modelo de terrorismo global patrocinado por EE.UU., Israel, y sus socios rabes Arabia Saud y Catar.

El grupo terrorista Lashkar-e-Jhangvi se cre en realidad, segn la BBC, para contrarrestar la Revolucin Islmica de Irn en los aos ochenta y sigue activo en la actualidad. Considerando la conspiracin estadounidense-israel-saud, admitida abiertamente, de utilizar a al Qaida y otros grupos terroristas en Medio Oriente para contrarrestar la influencia de Irn, surge la pregunta de si esos mismos intereses estn financiando el terrorismo en Pakistn, no solo para contrarrestar a las comunidades paquistanes que simpatizan con Irn, sino adems para debilitar y desestabilizar al propio Pakistn.

La red global de terror estadounidense-saud

Aunque EE.UU. est aliado estrechamente con Arabia Saud y Catar, es un hecho bien establecido que los principales financistas de los grupos extremistas, incluyendo a al Qaida, durante las ltimas 3 dcadas son de hecho Arabia Saud y Catar. Mientras los medios de propaganda de propiedad estatal catar como Al Jazeera aplican un barniz pro democrtico y progresista a sus narrativas, el propio Catar est involucrado en el armamento, financiamiento e incluso en el suministro de apoyo militar directo a extremistas sectarios del norte de Mal, a Libia, Siria y ms all.

El informe de France 24 Alimenta Catar la crisis del norte de Mal? suministra un til retrato del patrocinio del terror saud-catar, al sealar:

MNLA [separatistas seculares tuaregs], Ansar Dine vinculado a al Qaida y MUJAO [Movimiento por la Unidad y la Yihad en frica Occidental] han recibido dinero de Doha.

Un mes despus Sadou Diallo, alcalde de la ciudad nortea mal de Gao [que cay en manos de los islamistas] dijo a la radio RTL: El gobierno francs sabe perfectamente quin apoya a esos terroristas. Catar, por ejemplo sigue enviando a diario lo que denomina ayuda y alimentos a los aeropuertos de Gao y Tombuct.

El informe tambin destaca:

Catar ha establecido y financia una red de instituciones en Mal, incluyendo madrazas, escuelas y obras benficas que ha estado apoyando desde los aos ochenta, y agrega que Catar espera obtener un rendimiento de su inversin.

Mal tiene un inmenso potencial en petrleo y gas y necesita ayuda para desarrollar su infraestructura, dice. Catar est bien ubicado para ayudar y tambin podra, sobre la base de buenas relaciones con el norte de Mal gobernado por islamistas, explotar ricos depsitos de oro y uranio del pas.

Estas instituciones no solo estn presentes en Mal, sino tambin en todo el mundo, y suministran un flujo casi inagotable de combatientes a las monarquas del Golfo Prsico y a sus aliados occidentales para que los utilicen como el eterno casus belli para invadir y ocupar naciones como Mal y Afganistn, as como para formar una considerable y persistente fuerza mercenaria, como se vio en Libia y Siria. Semejantes instituciones, dirigidas conjuntamente por agencias de inteligencia occidentales de toda Europa y EE.UU., alimentan el alarmismo en el interior y el Estado de seguridad resultante que permite que los gobiernos occidentales controlen ms de cerca de sus poblaciones, mientras mantienen polticas temerarias e impopulares tanto en el interior como en el exterior.

Ya que los intereses geopolticos saudes y catares estn entrelazados con los intereses anglo-estadounidenses, la inversin y el rendimiento de esa inversin forman obviamente parte de una empresa conjunta. Es evidente que la intervencin de Francia en Mal no ha logrado frenar a esos extremistas; en vez de eso ha dejado, como era predecible a la nacin ocupada por intereses occidentales mientras empuja a los terroristas hacia el norte, a su verdadero objetivo, Argelia.

Adems hay que sealar que Francia, en particular, jug un papel dirigente junto a Catar y Arabia Saud en la entrega de Libia a esos mismos extremistas. Los polticos franceses estuvieron en Bengasi dndose la mano con extremistas que en el futuro cercano combatiran en el norte de Mal.

Lashkar-e-Jhangvi forma parte de la red terrorista estadounidense-saud

En trminos de Lashkar-e-Jhangvi de Pakistn, as como la infame Lashkar-e-Taiba que realiz el ataque en Mumbai, India, de 2008 matando a ms de 160 personas, ambas son afiliadas de al Qaida y han tenido una vinculacin financiera directa con Arabia Saud. En el artculo del Guardian WikiLeaks cables portray Saudi Arabia as a cash machine for terrorists [Cables de WikiLeaks demuestran que Arabia Saud es proveedora de dinero para terroristas] el Departamento de Estado de EE.UU. incluso reconoce que Arabia Saud ciertamente financia el terrorismo en Pakistn:

Arabia Saud es la mayor fuente del mundo de fondos para grupos militantes islamistas como los talibanes afganos y Lashkar-e-Taiba, pero el gobierno saud es renuente a reducir el flujo de dinero, segn Hillary Clinton

Hay que hacer ms, ya que Arabia Saud sigue siendo una base crtica de apoyo financiero a al Qaida, los talibanes, LeT y otros grupos terroristas dice un documento secreto de diciembre de 2009 firmado por la Secretaria de Estado de EE.UU. El memorando urge a los diplomticos estadounidenses a redoblar sus esfuerzos para detener el flujo de dinero del Golfo a los extremistas en Pakistn y Afganistn.

Los donantes en Arabia Saud constituyen la fuente ms importante de financiamiento de grupos terroristas sunes de todo el mundo, dijo.

Otros tres pases rabes se mencionan como fuente de dinero para los terroristas: Catar, Kuwait y los Emiratos rabes Unidos.

Lashkar-e-Jhangvi tambin ha estado vinculado financieramente a las monarquas del Golfo Prsico. Mapping Militant Organizations: Lashkar-e-Jhangvi, de la Universidad Stanford menciona bajo Influencias internas:

LeJ ha recibido dinero de varios pases del Golfo Prsico, incluyendo Arabia Saud y los Emiratos rabes Unidos [25]. Esos pases financiarona LeJ y otros grupos militantes sunes sobre todo para contrarrestar la creciente influencia del chiismo revolucionario de Irn.

Sorprendentemente, a pesar de esa admisin, EE.UU. trabaja poltica, financiera, econmica e incluso militarmente junto a esos mismos patrocinadores estatales del rampante terrorismo global. En Libia y Siria, EE.UU. incluso ha ayudado a financiar y armar a al Qaida y grupos terroristas afiliados, y ha conspirado con Arabia Saud por lo menos desde 2007 para derrocar a Siria e Irn mediante esos grupos terroristas. Y mientras Arabia Saud financia el terrorismo, en Pakistn est bien documentado que EE.UU. financia la subversin poltica en las mismas reas en las que se realizan los ataques ms atroces.

La subversin poltica de EE.UU. en Baluchistn, Pakistn

La Fundacin Nacional por la Democracia (NED) del Departamento de Estado de EE.UU. ha financiado y apoyado abiertamente el trabajo del Instituto Baluchistn por el Desarrollo (BIFD) que pretende ser el principal recurso para la democracia, desarrollo y derechos humanos en Baluchistn, Pakistn. Aparte de organizar el Taller sobre Medios, Democracia y Derechos Humanos anual NED-BFID, BFID informa de que USAID ha estado suministrando financiamiento a un centro meditico para que la Asamblea de Baluchistn provea mejores instalaciones para los periodistas que cubren el trabajo de la Asamblea de Baluchistn. Suponemos que BIFD quiso decir periodistas entrenados en talleres de NED-BFID.

Tambin existe la Voz de Baluchistn en la que todas las noticias de primera plana son propaganda financiada por EE.UU. y extrada de Periodistas sin Fronteras, financiada por la fundacin Human Rights Watch a su vez financiada por Soros, e incluso mensajes directos del propio Departamento de Estado. Como otros medios de propaganda financiados por el Departamento de Estado de EE.UU. en todo el mundo como Prachatai de Tailandia el financiamiento generalmente se oculta con el fin de mantener la credibilidad, incluso lo revela el constante torrente de propaganda obvia. http://www.bso-na.org/sitebuilder/images/bsona-929x195.jpg

Tal vez las operaciones ms absurdas realizadas para debilitar Pakistn mediante el movimiento Libre Baluchistn son las organizaciones basadas en EE.UU. y Londres. La Baloch Society of North America casi parece una parodia a primera vista, pero a pesar de todo sirve de til conglomerado y cabecilla para la injerencia estadounidense en la provincia Baluchistn de Pakistn. El fundador del grupo, el doctor Wahid Baloch, admite abiertamente que se ha reunido con polticos estadounidenses con respecto a la independencia de Baluchistn. Eso incluye al neoconservador belicista, firmante del PNAC, lobista corporativo y director de la Fundacin Nacional por la Democracia Zalmay Khalilzad.

El doctor Wahid Baloch considera que la provincia Baluchistn est ocupada por los gobiernos de Irn y Pakistn, las quejas humanitarias de su movimiento dan a Washington el pretexto perfecto para crear una conflagracin armada contra Irn, Pakistn o ambos, como ha sido planeada en detalle por varios think-tanks polticos de EE.UU.

Tambin existe la Baloch Students Organisation-Azad o BSO. Aunque mantiene presencia en Pakistn, tiene coordinadores en Londres. Los miembros de BSO basados en Londres incluyen secretarios de informacin que propagan su mensaje a travs de los medios sociales, como hicieron las organizaciones juveniles financiadas por EE.UU. y Gran Bretaa durante las operaciones de Occidente contra otras naciones en la Primavera rabe.

Y aunque EE.UU. todava no admite abiertamente que financia y arma terroristas en Pakistn, muchos think-tanks polticos establecidos en Occidente han pedido que lo haga. http://landdestroyer.files.wordpress.com/2011/05/pakistanmap1.png

Selig Harrison del Centro de Poltica Internacional, ha publicado dos artculos respecto a la liberacin armada de Baluchistn.

El artculo de Harrison de febrero 2011, Baluchistn libre, llama a ayudar a la lucha por la independencia de Pakistn de los seis millones de insurgentes baluchis ante la creciente represin del ISI. Sigue explicando los diversos mritos de semejante interferencia:

Pakistn ha dado a China una base en Gwadar en el corazn del territorio baluchi. Por lo tanto un Baluchistn independiente servira los intereses estratgicos de EE.UU. fuera del objetivo inmediato de contrarrestar las fuerzas islamistas.

Harrison continu con su franco llamado a dividir Pakistn encarando el tema de las relaciones chinas-paquistanes en un artculo de marzo de 2011 titulado: El acomodo de los chinos con los paquistanes. Dice:

La expansin del alcance de China es un acompaamiento natural y aceptable de su creciente poder, pero solo hasta un punto.

Sigue diciendo:

Para contrarrestar lo que China est haciendo en Pakistn, EE.UU. debe jugar duro apoyando al movimiento por un Baluchistn independiente junto al Mar Arbigo y trabajar con insurgentes baluchis para expulsar a los chinos de su base naval en ciernes en Gwadar. Pekn quiere que su irrupcin en Gilgit-Baltistn sean el primer paso en su camino hacia una salida al Mar Arbigo en Gwadar.

Mientras se utilizan las aspiraciones de libertad e independencia para promover la injerencia occidental en Pakistn, los intereses geopolticos ocultos tras esa retrica se admiten abiertamente. Las palabras profticas de Harrison deben resonar fuertemente en nuestros odos. De hecho, durante este mes Pakistn entregar oficialmente el puerto en Gwadar a China, y los terroristas armados de Harrison estn causando derramamiento de sangre y caos, en el intento de provocar una destructiva guerra sectaria que ciertamente amenazar con expulsar a los chinos de su base naval en ciernes de Gwadar.

Como en Siria, nos vemos ante una conspiracin documentada y preparada desde hace aos que tiene lugar ante nuestros ojos. El pueblo de Pakistn no debe caer en la trampa preparada por Occidente que busca abrumar Baluchistn en un derramamiento de sangre sectario con la ayuda de armas y dinero lavado saud y catar. En el resto del mundo, debemos seguir denunciando los intereses especiales corporativos-financieros que impulsan esas insidiosas conspiraciones, boicotear y reemplazarlos permanentemente en el mbito local.

La trama terrorista estadounidense-saud ha derramado sangre desde la Ciudad de Nueva York al Norte de frica y por todo Medio Oriente hasta Pakistn y ms all. Si no debilitamos y finalmente extirpamos esos intereses especiales, sus planes y dobles juegos cada vez sern ms atrevidos y la inevitabilidad del caos organizado por ellos, que nos afecta individualmente, no har ms que crecer.

Copyright 2013 Global Research

Tony Cartalucci publica artculos en muchos medios alternativos, incluido el suyo propio Land Destroyer Report.

Fuente: http://www.globalresearch.ca/destroying-a-nation-state-us-saudi-funded-terrorists-sowing-chaos-in-pakistan/5323295

rCR



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter