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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 25-02-2013

Elega

Paco Bello
Iniciativa Debate


Ser que todos tenemos un lmite. Ser que veo a personas a las que respeto con los mismos sntomas. Ser que hoy el cielo est gris. O ser que no obtener resultados tangibles acaba por minar la moral. El caso es que he credo perder la ilusin, la esperanza y hasta la empata.

O ser, y quiz esto es lo ms certero, que he acabado como otros, hablando de lo que a algunos interesa. Que me preocupa el dficit por cuenta corriente, el riesgo pas, la paga extra que no cobrarn los empleados pblicos, o el nmero de ciudadanos que acude a comedores sociales. Ser que ahora me preocupa el resultado y no el origen de la situacin y su destino.

Ser que me he convertido en un serio adulto muy civilizado. Ser que me he puesto las orejeras para no perder la linde que marca el grupo, y que por eso he olvidado los sueos que un da me hicieron querer participar en esto que llamamos sociedad, convencido de que mis palabras tenan verdad.

Ser, ser

Muchas veces me he preguntado, especialmente en las ltimas fechas, cmo logran algunas contadas personas mantener el nivel de compromiso a lo largo de toda una vida. Cuando lo hago, siempre me vienen a la mente los nombres de contemporneos como Fernndez Buey, Garca Ra, y otros muchos descarados impenitentes que, aunque cada cual desde su perspectiva, s han coincidido apostando por una mal llamada utopa (porque nada es ms utpico que lo que estamos viviendo).

Y quiz esa es la clave, aunque haya tardado demasiado tiempo en apercibirme de ello.

Arrastrados por las circunstancias, acabamos trasladando nuestra vocacin hacia paralelos imperfectos que cada da se alejan ms de nuestro objetivo, y que segn aumentan la distancia, van reduciendo nuestra anexin, porque esa ya no es nuestra causa. Lo espinoso de todo esto es, en cualquier caso, no darse cuenta a tiempo de lo que est sucediendo, y confundir la falta de norte con la falta de ilusin, hasta darse por vencido.

Creo que si bien an no he aprendido a desmarcarme, s empiezo a tener claro que lo importante es no dejarse llevar por la corriente, por clidas que sean las aguas o por cercano que sintamos el ro, porque la evolucin (que se dar, que se est dando y que siempre ha existido) no se nutre de la nada. En romn paladino, y en lo personal, creo que algunos podemos aportar, cada uno en la medida que la naturaleza quiera, mucho ms andando nuestro propio camino, que unindonos a una riada que ya cuenta con el enorme caudal que le ha proporcionado la apertura de la presa, y en la que ms que sumar, quedaramos definitivamente diluidos, o peor, engullidos por un remolino. Y creo que mi camino no pasa por recorrer la senda de la reivindicacin de lo eliminado, sino por la de la exigencia de lo nunca alcanzado.

No creo, sino s, que cuando la mayora de la poblacin se mostraba como mnimo, conforme con nuestro modelo de convivencia, con nuestra estructura social y econmica, y con el progreso de aquella forma de sociedad, yo solo vea oscuridad hasta el punto de decidir desmarcarme de la vorgine, prefiriendo pacer lejos del mundanal ruido y de una sociedad que mayoritariamente casi se ufanaba del desarrollo logrado.

Por tanto, si quiero mantener el nimo, y por mucho que me duela la situacin actual de tanta gente, debo reforzar convicciones y definir mis objetivos, que en ningn caso pasan por reivindicar la alienacin del trabajo asalariado, con o sin remuneracin digna, o con o sin pagas extra. Ni pasa por recuperar una educacin que nunca ha sido enseanza para formar personas, sino para proveer al sistema de mano de obra y consumidores. Ni pasa por pedir volver a una sanidad destinada en demasiados casos a cronificar dolencias, por mucho que fuera mejor que aquello en lo que la estn convirtiendo. Ni tanto menos pasa por pretender mantener la desigualdad de un modelo en el que los desfavorecidos ni saben que lo son, y se conforman con adquirir vivencias, gadgets y servicios que no necesitaran (-amos) si no tuvieran que rellenar el vaco inmenso que produce una existencia adulterada.

Seguramente mi posicin acabe siendo tan til como la de los que piden el restablecimiento del estatus previo. O lo que es lo mismo: no servir de nada. Pero al menos no me sentir desplazado y confundido, y por consiguiente, hastiado, exigiendo la restitucin de aquello contra lo que siempre me he enfrentado.

Prefiero, o mejor, necesito, gastar mi discreta energa, y es lo que har, repitiendo una y mil veces con datos, con documentos, con estadsticas, con muestras y con comparativas, que otro mundo ms solidario, ms humano, ms completo, ms cmodo y feliz, es no solo deseable, sino que es materialmente posible. Y que lo nico que nos separa de l, somos este nosotr@s artificial.


P.S.

Un apunte para los que quieren recuperar su estado de consumidores en semi-esclavitud.

Los manuales del buen negociador siempre han recomendado enfrentar estas situaciones alejados del objetivo. Por tanto, si lo que quieres es no perder tu paga, exige un aumento de salario. Si lo que quieres es no hacer ms horas, exige una reduccin de jornada. Si lo que quieres es que no despidan compaeros, exige la incorporacin de plantilla. Y todo esto, obviamente, mejor si es por adelantado, documentando su viabilidad, y con medidas que fuercen por necesidad esa negociacin entre las partes, si es que esta es previamente inexistente (dcese paralizando indefinidamente la actividad, o incluso aadiendo amenazas y boicot, y yendo a por todas asumiendo que las consecuencias pueden ser graves, y activando preventivamente la solidaridad para contrarrestarlas). Todo lo que no sea as, carece de utilidad, excepto como espectculo.

P.S.2

Elega: primera persona del singular del imperfecto de indicativo del verbo elegir.

Elega: Composicin potica del gnero lrico, en que se lamenta la muerte de una persona o cualquier otro caso o acontecimiento digno de ser llorado, y la cual en espaol se escribe generalmente en tercetos o en verso libre. Entre los griegos y latinos, se compona de hexmetros y pentmetros, y admita tambin asuntos placenteros.

Recuerde el alma dormida
avive el seso y despierte
contemplando
como se pasa la vida
como se viene la muerte,
tan callando;
cun presto se va el placer,
cmo, despus de acordado,
da dolor;
cmo, a nuestro parecer,
cualquier tiempo pasado,
fue mejor.

Jorge Manrique.


Fuente: http://iniciativadebate.org/2013/02/23/elegia/



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