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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 01-03-2013

Emigrante de Sri Lanka "afortunada" por regresar con vida

Amantha Perera
IPS


La srilankesa Lahandapurege Ariyawathie se siente afortunada, a pesar de haber sido torturada con 24 clavos candentes.

Esta mujer de 52 aos, originaria del sureo distrito srilanks de Matara, emigr a Arabia Saudita a inicios de 2011 para trabajar como empleada domstica, con la esperanza de reunir el dinero suficiente para construir su propia casa al regresar a su pas.

Pero trabaj solo cinco meses y volvi a Sri Lanka con heridas abiertas causadas por sus empleadores, que para castigarla le insertaban pequeos hierros candentes en su cuerpo.

"Siento que tuve suerte. Podran haberme pasado cosas peores", dijo Ariyawathie a IPS frente a su nueva casa, construida gracias al apoyo del Bur de Trabajo en el Extranjero y la Autoridad Nacional de Vivienda, luego de que su caso desatara una controversia en Sri Lanka.

De hecho, tiene razones para sentirse afortunada. El 10 de enero pasado, Rizana Nafeek, joven srilankesa de 25 aos encarcelada en Arabia Saudita por la muerte accidental de un beb que tena a su cargo, fue decapitada sin que se le informara a su familia ni a las autoridades en Colombo.

"Lo mismo me habra pasado a m", dijo Ariyawathie, quien an tiene seis objetos metlicos en su cuerpo.

Nafeek estuvo en prisin desde 2005 y condenada a muerte desde 2007. Haba llegado a Arabia Saudita con un pasaporte falso cuando tena 17 aos.

Segn su familia y otras personas vinculadas a su caso, agentes de empleo manipularon a sus parientes pobres para llevar a la entonces adolescente a trabajar como empleada domstica en algn hogar saudita.

Nafeek termin cuidando a un beb de cuatro meses, tarea en la cual no tena ninguna experiencia. El beb se ahog mientras ella lo alimentaba con un bibern. Activistas dicen que la joven no recibi ni un juicio justo ni el apropiado apoyo legal y consular.

Sus parientes, de la aislada aldea srilankesa de Muttur, en el nororiental distrito de Trincomalee, solo muestran resignacin. "Qu podemos hacer? Tenemos que seguir adelante, no podemos hacer nada ms", dijo a IPS su padre, Abdul Mohammad Nafeek.

Investigadores alertan que muchas familias estn a merced de agencias de empleo que se trasladan a aldeas pobres y aisladas en busca de jvenes como Nafeek.

"Estn en una tierra extraa sin ninguna proteccin", dijo a IPS la activista Miyuru Gunasinghe, de la organizacin srilankesa por los derechos humanos Fondo de Ley y Sociedad.

Gunasinghe explic a IPS que algunos pases, como Filipinas, firmaron acuerdos bilaterales con Arabia Saudita para proteger los derechos de sus trabajadores emigrantes. "Filipinas es un gran ejemplo. Dej de enviar trabajadores a Arabia Saudita por un ao hasta que pudo negociar un acuerdo", indic.

Sri Lanka tiene acuerdos similares con Bahrein y Jordania. Estos convenios no solo les garantizan a los emigrantes un salario mnimo, condiciones de vida decorosas y un horario de trabajo fijo, sino que tambin aseguran que sean tratados de forma igualitaria y no segn contratos individuales o leyes tribales del pas al que se trasladan.

A pesar de la indignacin popular por la decapitacin, Colombo todava no ha indicado si procurar firmar un acuerdo de estas caractersticas con Riyadh.

Dos semanas despus de la muerte de Nafeek, el gabinete aprob una propuesta del ministro de Empleo en el Exterior, Dilan Perera, para elevar a 25 aos la edad mnima requerida a las jvenes que buscan trabajo como empleadas domsticas en Arabia Saudita. Para el resto de Medio Oriente, sigue siendo 23 aos.

Las aspirantes tambin deben completar un programa de capacitacin de 21 das para obtener un certificado.

Pero Gunasinghe relativiz la utilidad de estas medidas. "Puedes tener 25 aos, pero si solo estudiaste hasta quinto grado (de escuela) y no sabes ingls, no puedes presentar la solicitud. Seguimos con el mismo problema", dijo.

Ariyawathie emigr luego de haber asistido al programa de capacitacin del gobierno, que inclua clases de idiomas.

De todas formas, tuvo problemas para comunicarse con sus empleadores y no saba cmo operar los artefactos elctricos del hogar donde trabajaba. "Abusaron de m porque yo no poda entender lo que me decan", dijo.

Gunasinghe sostuvo que el gobierno debera aplicar disposiciones ms severas a las agencias de empleo y revisar la Ley del Bur de Trabajo en el Exterior para contemplar todos los derechos de los emigrantes. En su actual forma, la norma solo promueve el empleo en el extranjero.

La activista seal que, si a los millones que trabajan en el exterior se les reconociera el derecho a votar, los polticos atenderan ms sus necesidades.

A pesar de la escasa capacitacin y los bajos salarios que reciben los emigrantes (algunas empleadas domsticas cobran 100 dlares al mes), las remesas son la principal fuente de divisas de Sri Lanka. Se estima que este ao podran totalizar 5.000 millones de dlares.

Hay unos dos millones de srilankeses trabajando en el exterior. Al menos 800.000 son mujeres que se desempean como empleadas domsticas, la mayora en pases del Golfo. Arabia Saudita sigue siendo su principal destino.

Pero hay un sutil cambio en marcha. Desde fines de 2011, cuando se divulgaron los primeros informes de prensa sobre esta situacin, cada vez ms personas muestran renuencia a emigrar a Arabia Saudita. Agentes de empleo ahora incluso ofrecen una prima de 800 dlares a cada mujer que est dispuesta a trasladarse a ese pas.

En Muttur, la aldea natal de Nafeek, activistas lanzaron una campaa de firmas para pedir que se prohba el envo de empleadas domsticas a Arabia Saudita.

"La gente pens que Muttur permanecera en silencio. No hemos logrado justicia. No queremos que la muerte de Rizana pase a ser solo un dato ms en las estadsticas", dijo Mohammad Jihad, trabajador social de la aldea.

Fuente original: http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=102430


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