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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2013

Impunidad en Uruguay
Los fallos y la movilizacin social

Mariana Contreras/Florencia Soria
Brecha, Montevideo


Otro febrero amargo oscureci la lucha por la investigacin y el enjuiciamiento de los crmenes cometidos en la dictadura. Cuando las organizaciones de derechos humanos y buena parte de la izquierda no se reponan an del traslado de la jueza Mariana Mota (1) sobrevino un segundo golpe: la declaracin de la inconstitucionalidad de la ley que consideraba imprescriptibles los delitos cometidos por el terrorismo de Estado. Las decisiones de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) sumadas a las desvariadas actitudes de la izquierda y a las acusaciones de la oposicin permearon la tarde del lunes que congreg en la plaza Libertad, enojos, dolores, desconciertos y emociones de todo tipo.(2) Brecha convers con cuatro personas que de una u otra forma se vinculan con la causa de los derechos humanos y la lucha contra la impunidad. Elena Zaffaroni (EZ), ex presa poltica, integrante de Familiares de Detenidos Desaparecidos; Fabiana Larrobla (FL), politloga e investigadora en temas de historia reciente en la Udelar (Universidad de la Repblica); Franois Graa* (FG), socilogo, docente de la Udelar y ex militante de la ROE (Resistencia Obrera y Estudiantil), y Valentina Chaves (VC), hija del militante comunista Ubagesner Chaves Sosa, cuyos restos fueron encontrados en 2006, y vinculada a la organizacin Hijos, hablaron sobre su percepcin del rol del gobierno en los ltimos acontecimientos, los caminos para alcanzar la verdad y la justicia, y cmo seguir despus de la conmocin.

-Cmo vivieron la jornada del lunes?

E Z -Me pareci de una tristeza tremenda, no me conmovi. En Familiares adherimos, pero el ambiente estaba extrao. No sabamos cmo era el asunto: un da dicen que el mundo no se acaba por el traslado de la jueza Mariana Mota y al otro piden el juicio poltico. No entendamos nada pero nos pareci que haba que manifestarse. Me pareci muy triste que el Frente Amplio (FA) no llevara una propuesta, o diez, o 50. Hicieron un llamado con miedo, un llamado a manifestar pero sin confiar en la convocatoria a la poblacin.

F L - En dos das pas por opiniones diversas. Hoy creo que las discusiones -las que hubo y las que hay- son el reflejo de la gente y las organizaciones de derechos humanos, que se debaten entre acompaar o no la demanda de justicia. En algn momento ellas y el fa estuvieron ubicadas en una misma vereda, o al menos tenamos claro qu hacan. Tericamente todos desebamos lo mismo. En algn momento de estos das pens muy perversamente "ac hay subidos al carro", despus dije "ac hay un operativo para boicotear"; eso, de alguna manera, refleja una crisis del pensamiento progresista o de izquierda. Creo que convocar a concentrarse en silencio tiene que ver con que se poda llegar a gritar muchas cosas que no queran que se gritaran. Ese descontrol -o la posibilidad de- no sucedi. Somos sumamente obedientes y disciplinados. Estaba el PT (Partido de los Trabajadores), estaba Zabalza, pero el silencio se respet. Somos muy estructurados.

V C -Creo que nos cuesta demasiado. Fueron tantos aos de silencio y de ocultamiento que se gener esa pasividad. Capaz que no est bueno que estemos tan aplacados y en silencio en un momento en que se tiene que hablar y debatir en serio cosas tan profundas como la impunidad.

F G -Lo primero que me viene a la mente es la teora de los dos demonios, que tan bien hilvan Sanguinetti. Esa manera de ver el pasado perme en parte a la izquierda. Lidiamos con una cuestin cultural. Hay que derrotar, en el terreno discursivo, la teora del no mirar para atrs. Yo soy moderadamente optimista. Estos carcamanes apolillados y reaccionarios, que no tienen parangn, estos cuatro viejos que votaron lo que votaron, fueron demasiado lejos. Uno de los indicadores es la reaccin inmediata que tuvo Luca Topolansky, con una posicin muy firme. Es el MPP (Movimiento de Participacin Popular), dentro del FA, el que est pidiendo el juicio poltico. El lado bueno de las cosas malas es que la izquierda est haciendo un frente comn ante este reclamo. Existe la posibilidad de recurrir al Tribunal de lo Contencioso Administrativo, al juicio poltico o a los organismos internacionales. En cuanto a la organizacin de ayer (por el lunes), me emocion mucho. Tuve la sensacin de que otra vez todos estaban indistintamente del mismo lado de la vereda. Y el silencio es muy uruguayo, est bueno.

F L -Creo que hay una diferencia enorme entre la convocatoria del viernes, con lo de Mota, y sta. La libertad que sent ese da no la sent el lunes. Me refiero a la posibilidad de entrar y de gritar, del desborde. Es un momento que por supuesto no se sostiene en el tiempo. Son momentos de estallido espontneo, que a veces molesta a las organizaciones partidarias porque se desdibuja lo que habas acordado, etctera. Lo del lunes lo viv -es muy emocional lo que digo- como si hubiera algo que nos estuviera aplastando.

-Teniendo en cuenta la actitud errtica del fa, tanto en la discusin parlamentaria de este tema como en la campaa por el voto rosado, cmo evalan que haya sido una de las organizaciones convocantes a la concentracin?

F G -Atribuir maquiavelismo es lo ms fcil. El tema es ms complejo. Creo que el fa no hizo poco.

F L -Me parece que no se puede hablar del Frente como algo homogneo.

V C -Algunos sectores dieron la espalda al tema argumentando que haba que dejar el pasado. Hoy da las familias seguimos siendo rehenes de gobiernos de turno y esperando su buena voluntad. La teora de los dos demonios convirti al victimario en vctima que no puede ser condenado porque es "viejito". Y las vctimas somos victimarios por querer justicia, por estar reclamando y exigiendo derechos bsicos.

-Cul es la prioridad de los militantes y las organizaciones de derechos humanos? Alcanzar la verdad, la justicia, la reconciliacin?

V C -En mi caso se lleg a hacer justicia, pero siento y quiero que no slo se sepa la verdad sino que en base a ella todas las familias accedan a lo mismo que yo; es un derecho innegable. No s qu forma sera la correcta para seguir avanzando pero es necesario hacerlo, porque hubo demasiado silencio e impunidad y es hora de que paguen por sus crmenes de lesa humanidad. No se tiene por qu callar la gente que fue torturada, violada, tiene que aparecer y surgir ese derecho que tambin les fue negado en su pasado.

F L -La justicia no es cualquier cosa, es el debido proceso: hay un imputado al que se juzga y se condena. Hubo una intencin clara de la derecha -pero tambin de algunos sectores de izquierda- de poner obstculos a la posibilidad de justicia. Eso va a ser muy difcil de levantar, no as la posibilidad de investigacin. Claro, no es lo mismo investigar para responder al oficio de un juzgado que hacer una investigacin histrica y reflexiva para dar cuenta de una poca.

Con respecto a la verdad, me parece que es complejsima. Hay un camino muy largo a recorrer, que implica reconocer qu es el terrorismo de Estado y saber cul era la lucha de las organizaciones, con las que uno puede o no estar de acuerdo. Pero tener una visin crtica del pasado no excluye la condena al terrorismo de Estado. En ese proceso estamos en paales.

F G -Cualquiera podra decir por qu optar? Creo que lo ms significativo para el colectivo, para el imaginario social y las nuevas generaciones, es la verdad y la memoria. Por lejos. Esos "viejitos", como les dice Pepe, se van a morir. Ya se estn muriendo. Incorporar al presente y a la historia colectiva lo que pas y por qu, en los 12 aos de dictadura y en el perodo que lo precedi, es significativo.

F L -La prioridad tctica es la justicia, porque los culpables se estn muriendo, pero estratgicamente no se puede abandonar la construccin de memoria, la investigacin y la bsqueda de reflexin. Sin dudas esto es lo ms importante pero urge la condena, porque tambin es importante la justicia.

F G -La utopa del "nunca ms" se consigue tanto por el camino de la memoria como por el de la justicia, porque mandar en cana a un montn de tipos sin que las nuevas generaciones entiendan mucho.
F L -No creo que haya eleccin. No se trata de que al elegir la justicia renuncio a la verdad. La reflexin, la memoria, el desanudar las teoras explicativas binarias y fciles de la historia, lleva ms tiempo. Se hace paralelamente a la bsqueda de esa verdad que puede llevar a imputar a los responsables. Se va tejiendo el contexto complejo de la historia.

E Z -Hace tantos aos que venimos en este tema, intentando llegar a la justicia y todava no la alcanzamos. Soy de las que present causa en el ao 1986, ah s queramos justicia. Tenamos todos los testigos, todos los nombres de los milicos, toda su operativa. Hoy Sanguinetti seala la "terrible injerencia" de un poder sobre otro, pero eso fue lo que hicieron ellos en su momento. El Poder Judicial perdi su independencia, no s si se propona investigar, pero le dieron la oportunidad de no hacerlo y se termin la posibilidad de justicia. Desde ese momento hasta el desarchivo de causas que hizo el decreto del Pepe, consideramos que la justicia era una herramienta para investigar. Es que con el paso del tiempo se fue relativizando lo que buscbamos.

Todo este tiempo fue una lucha contra los obstculos. Para nosotros lo ms importante era que la ciudadana nos acompaara contra las tergiversaciones que enrarecan el panorama y que en principio provenan de la derecha pero luego tambin de la izquierda. Eso nos haca difcil tomar posiciones: cmo reclamar, cmo aunar fuerzas y lograr respaldo. Aunque el reclamo por los desaparecidos era justo, haba un imaginario de temor hacia ellos que no se termin de destruir. El traslado de Mota nos dificulta aun ms esta posibilidad porque trabajaba en la reconstruccin de lugares, de los grupos de torturadores que iban a los cuarteles; desmenuzaba los hechos, la operativa del Estado. Pods decir "me tortur mengano", pero se te caa la venda en el cuartel y estaba toda la oficialidad mirando la tortura. No fue un asesino, fue un sistema. Desmantelar eso es mucho ms que meter un preso, ms all de que merezca estarlo. Con marchas y contramarchas se avanzaba. El ao pasado se hicieron muchas denuncias porque la gente empez a sentir que tena derecho a decir lo que haba pasado. Ahora se puso freno a un movimiento necesario, que confo va a volver.

-El Estado y las organizaciones sociales no siempre pusieron el mismo nfasis en la verdad y la justicia. Eso queda reflejado en las diversas consignas del 20 de mayo y en la creacin de espacios como la Comisin para la Paz.

F L -El vaco generacional que trajo la dictadura al encarcelar y torturar a los jvenes que queran romper con las legitimidades salindose de la estructura legal, redujo el debate a trminos jurdicos. Solamente se habla de lo posible o lo imposible en este terreno, como si la verdad revelada estuviera en los textos de la ley. Ah est el triunfo de la derecha, del liberalismo, de la divisin de poderes, del republicanismo. Esta no es una reflexin de izquierda sino de una derecha que apuesta a determinado statu quo: va a denunciar por asonada, por violacin.parece que la protesta tiene que ser por escrito!
La izquierda se enloqueci con cinco tipos que quemaron unas llantas movilizados por los megaoperativos. Estamos fritos. Esta actitud tiene que ver con la forma de hacer frente al debate sobre los derechos humanos. Qu se puede hacer hoy? Recurrir a la Corte Interamericana. a nadie se le ocurre hacer escraches frente a la puerta de los tipos que torturaron porque eso es demasiado polticamente incorrecto.
- Ah hay una derrota, de dnde viene?

F L -Eso estaba pensando: una derrota. En un Estado democrtico, liberal, republicano, los partidos polticos tienen los lmites que imponen las negociaciones entre el gobierno y la oposicin. Lo comprendo, incluso en el Frente porque se eligi este camino y no es posible tener un gobierno de izquierda en un contexto de democracia de este tipo. Hay que negociar y las revoluciones no se hicieron nunca a los abrazos. Pero reconozco que no es lo mismo un gobierno delFA que otro del Partido Colorado o Nacional. Dicho eso, me da terror la otra pata que son las organizaciones sociales. Ellos no tienen los lmites de un partido. Entonces, creo que les gana el discurso que limita, que condena al que quiere gritar Y por qu no gritar? Por qu tener que comportarse para no asustar al blanco o al colorado, a Heber o a Sanguinetti? Por qu la Central no par ayer, puso camiones y dijo "vamos todos"?

En esto influye mucho la dictadura, el temor y el pensar "bueno, alcanzamos esto, ac hay lmites, somos progresistas, en algn momento luchamos por el socialismo o la revolucin que fracas y ahora vamos a manejarnos todos dentro de este lugar". No slo piensan as los partidos sino tambin las organizaciones. Y esto deja a muchsimos desguarnecidos, como a la intemperie.

- Se da como un bache entre la generacin que vivi los hechos y las que le siguen, Cmo ven esta distancia? Cul es la mirada de sus propios hijos, por ejemplo?

F L -Mi hijo sabe, se interesa, pero a nivel individual y concreto. Mi hija va a las movilizaciones, acompaa, pero noto que no encuentra un grupo de pares. Sus amigos no comparten esta inquietud. Mi otra hija es sensible al tema pero tambin a nivel personal. No hay una organizacin colectiva que proponga acciones. S se movilizan por otras cosas, por la bsqueda de otros derechos sociales como el aborto o el matrimonio igualitario.

E Z -Mis tres hijos nacieron en esto. Cuando me llevaron presa estaba embarazada del mayor, hace 37 aos. Para l y los otros esto es su vida, son absolutamente sensibles, pero no militan por la causa. Entienden profundamente porque lo hacen en su propia vivencia; estuvieron en todo, acompaaron y participaron, conocen y leyeron. Pero creo que su conducta excede a que le contemos o no. Ellos no creen en los polticos -aunque s en la poltica- y entonces se apartan, toman distancia. Los ms chicos me decan: "no pueden ir a la plaza hoy" (por el lunes). En cierta manera, los Familiares los desilusionamos porque sienten que con algunas conductas legitimamos las actitudes cnicas de los polticos. Nos cuestionan un poco porque les da como asquito la situacin.

V C -Como hija, me veo reflejada en lo que decs de los tuyos. Tambin tengo un nene, de 18 aos, tambin descree de los polticos y est volcado a sus propios proyectos, aunque sabe todo lo que ocurri.
F L -Mucha gente joven que no haba militado en nada se acerc con las denuncias colectivas que implic un compromiso muy grande. No s si tienen organizaciones atrs o no, pero tal vez no se movilizan en la forma ms tradicional. Son otros tipos de compromisos con distintos caminos y alternativas posibles. Me parece que las otras generaciones tenemos que habilitar y legitimar la organizacin para acciones puntuales como por ejemplo, a travs de Twitter.

-Finalmente, cules son las perspectivas? Cmo se sigue?

V C -Siento que pasaron muchas cosas, que se estaba avanzando tanto y que ahora, de golpe, te bajan la cortina.

E Z -Me parece que esto muestra una concepcin de derecha operando fuertemente que adems expresa un mensaje muy fuerte y grave a nivel internacional y nacional. De todas formas, creo que fue peor cuando se aprob la ley de caducidad y el voto amarillo. Aquello fue como un cierre, una plancha imposible. Hoy lo veo distinto. Hay grandes posibilidades de sumar fuerzas, de manifestar y buscar otros caminos. No s cul es la va jurdica pero las alternativas se abren si hay una postura poltica fuerte.

Estamos ante una situacin grave que espero que los grupos polticos valoren para hacer primar una mirada de izquierda que nos lleve a salir de esto y que evite los retrocesos. Yo tomo la llamada del Frente a la concentracin como expresin de la incomodidad de algunos sectores o personas.

F L -Creo que hay distintos planos. En cuanto al jurdico, hay sectores del Frente que estn pensando, que estn incmodos y se mueven. Hay tensiones tremendas dentro del partido de gobierno. No son menores las organizaciones de afuera, sean chiquitas o grandes, que presionan y pueden generar modificaciones en esto que no tiene nada que ver con la independencia de poderes. Hay que seguir investigando y hay que presionar, con firmas o con lo que den las fuerzas. Estuvo bien la convocatoria de ayer del Frente (risas). Voy para atrs y para adelante, pero antes que nada, algo haba que hacer..
 
La teora de los combatientes

-Se han presentado nuevas denuncias sobre personas desaparecidas recientemente?

E Z -En su momento, la Comisin para la Paz fue una gran seal que, a pesar de las limitaciones y aspectos negativos, motiv a que se realizaran ms denuncias. An hoy se hacen y llegan a la Comisin de Seguimiento. En general, se trata de gente que desapareci en Argentina, que nunca fueron denunciados, ni siquiera por sus grupos polticos, y por tanto, recin ahora se comienzan a investigar.
 
F L -Lo mismo nos ocurre cuando investigamos los asesinatos: nos preguntamos qu pasa con los grupos polticos? Cmo no denunciaron nada? Por ejemplo, elMLN (Movimiento de Liberacin Nacional- Tupamaros)tiene una cantidad enorme de muertos y desaparecidos. La postura que tiene hoy de no denunciar como organizacin, tambin tiene que ver con el debate actual, porque se considera que estaba dentro de lo que poda suceder, se relaciona con la teora de los combatientes. Esto se fundamenta ideolgicamente en su estrategia revolucionaria de toma del poder: la construccin de un ejrcito que enfrenta a otro y que sus bajas son como las de una guerra.
 
*Graa debi retirarse antes del final de la entrevista, por compromisos previamente pactados.
 
Notas de Correspondencia de Prensa
 
1) Ver Correspondencia de Prensadel 15 y 20 de febrero de 2013. 
2) Se refiere a la manifestacin del lunes 25 de febrero, convocada por el Frente Amplio y el PIT-CNTante la sede de la Suprema Corte de Justicia. Participaron alrededor de 3.000 personas.


http://www.brecha.com.uy


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