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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2013

El Instrumento Poltico de los Trabajadores, frente para la revolucin o frente electoral?

Carlos Arze Vargas
Rebelin


Desde que la Primera Conferencia Nacional de los Trabajadores organizada por la COB decidi llevar adelante la fundacin del instrumento poltico de los trabajadores, en cumplimiento de una resolucin del pasado congreso de esa entidad matriz, se ha desatado un interesante debate que, pese a ser es revelador respecto a la postura de algunos grupos de izquierda, no parece haber entusiasmado a la mayora de los trabajadores de base.

Quienes postulan la conformacin del Instrumento Poltico de los Trabajadores (IPT) sostienen, en general, que ste servira para disputarle al MAS su influencia sobre los trabajadores, aprovechando la capacidad organizativa de la COB y su carcter unitario. Algunos, ms especficamente, creen que ante el fracaso de la antigua estrategia sindical de movilizarse para lograr sus demandas, el IPT podra ser un til instrumento de negociacin con el Estado y la burguesa, aunque ambicionan tambin que pueda significar el inicio de un proceso de politizacin y organizacin de las bases en una perspectiva ms radical [1], aunque lo que apremia hoy son las elecciones de 2014. Incluso hay quienes ambicionan menos y propugnan que el IPT constituya la candidatura a la izquierda del MAS considerada la nueva derecha- con el propsito de desnudar el carcter anti-obrero del gobierno, por ello no interesara tanto que sus documentos fundacionales no sean revolucionarios, sino que el instrumento exista [2].

Ante estas curiosas posturas que, por otra parte, son las ms radicales del conjunto-, cabe preguntarse si en la actual coyuntura nacional la conformacin de un partido poltico desde las filas sindicales o, ms cabalmente, alentada por parte de la dirigencia sindical-, se perfila como una organizacin revolucionaria, como una expresin organizada de los intereses de la clase obrera que impulse la lucha por el socialismo.

Es cierto que uno de los rasgos ms importantes que caracterizan al sindicalismo boliviano es su orientacin revolucionaria, reflejada en sus principales documentos fundacionales -como la Tesis de Pulacayo de la federacin de mineros y la Tesis de la COB de 1970- que propugnan la lucha por el socialismo. Pero esta orientacin -producto de la influencia que las corrientes polticas marxistas han alcanzado en su seno en constante pugna con las corrientes nacionalistas burguesas y reformistas- no ha sido, ni podra serlo, una constante. La orientacin poltica que adoptan los sindicatos es cambiante y depende de las condiciones especiales de cada coyuntura de la lucha de clases y, fundamentalmente, de la orientacin poltica de sus dirigentes de turno. Este tambin es el caso de la COB que no deja de ser un sindicato, es decir, la organizacin natural de los obreros que se asocian -sin restriccin ni discriminacin de ideologa u orientacin poltica- para resistir la explotacin laboral y para superar las dificultades de su propia competencia por una fuente de trabajo. Al estar abierta a la participacin de todo trabajador bajo la sola condicin de ser asalariado, se desenvuelve en el amplio rgimen de la democracia sindical, donde las principales determinaciones se aprueban por simple acuerdo de sus afiliados; acuerdo que sirve de mandato para los dirigentes y que es implementado por disciplina sindical, en atencin a la solidaridad con los dems trabajadores, pero no implica necesariamente unidad ideolgica de los afiliados. As, puede suceder que la orientacin de los sindicatos no slo no coincida con los objetivos socialistas, sino que sean francamente opuestos a ellos, como ocurri durante el largo ciclo nacionalista bajo la batuta de Lechn.

La importancia de los sindicatos como espacio para la maduracin revolucionaria de la clase obrera, para su aprendizaje sobre la naturaleza del Estado y la explotacin capitalista al calor de las luchas cotidianas que lleva a cabo, para el desarrollo del sentido de la solidaridad de clase y, principalmente, para su organizacin para la lucha es crucial, pero no es suficiente para sustituir al partido revolucionario que es unin del programa, la organizacin y las tcticas, es decir, la organizacin de la vanguardia de la clase [3]. Este partido, para cumplir su papel, debe tener la suficiente influencia, autoridad y capacidad de movilizacin, por lo que, eventualmente, puede participar en un frente amplio de clase en busca de alcanzar esas condiciones, pero sobre la base de acuerdos mnimos sobre los principios de ste, que no podran ir en contra de los suyos o incluir los del partido slo como una concesin prctica a objeto de, por ejemplo, participar en elecciones.

Por ello es crucial identificar la orientacin real, prctica, de la organizacin sindical en determinado momento y no nicamente relievar su capacidad organizativa, como potencial marco para la lucha por el poder. En este sentido, es impensable que la independencia de la clase obrera de la influencia de un gobierno con una ideologa pro-burguesa, sea posible si su lucha, en cualquier escenario, no se da bajo la direccin de un partido revolucionario. Renunciar a esa imprescindible demarcacin entre sindicato y partido, es llevar a la vanguardia revolucionaria a disolverse en una alianza oportunista.

Ahora bien, adems de esas consideraciones es necesario ubicar el debate en el contexto nacional actual. A despecho de quienes creen que la denuncia del carcter distractivo de las elecciones es seal de complicidad con el gobierno, resulta evidente que lo que espera el MAS es que los trabajadores abandonen su movilizacin para sumarse a la carrera electoral; no en vano, ha podido consolidar su permanencia en el poder recurriendo a la ilusin democrtica de amplios sectores de las masas la esperanza de cambios trascendentales con el MAS en el gobierno-, mediante la realizacin de elecciones de tarde en tarde, bajo el cuento de que de esa manera se hacen del poder. Eso -sumarse a esa carrera inclusive a costa de ocultar los principios para posibilitar la formacin del IPT- es hacerle el juego al masismo y no, como dicen algunos despistados, el plantar firme un programa poltico revolucionario y oponerse a diluirlo en el menjunje de una plataforma electoral que sumara todas las aspiraciones de todos los sectores. Esta demarcacin es ms importante an en momentos en que, como viene sucediendo en el pas, amplios sectores populares van diferencindose del gobierno y expresan con ms frecuencia, en sus movilizaciones, un repudio creciente a la gestin y la propia figura de Evo Morales, otrora su lder; a contrapelo de esas bases movilizadas, muchos dirigentes sindicales han adoptado una actitud francamente complaciente ante las medidas anti-obreras del gobierno, si es que no se han convertido, como ocurre con los militantes del PCB, en el principal instrumento para la aplicacin de sus polticas, como la reforma educativa o la nueva ley de pensiones.

Finalmente, lo anecdtico en este debate resulta ser que, en el caso algunos grupos polticos denominados trotskistas, que pretenden salir del anonimato participando de esta cruzada, la propuesta de creacin del IPT sirve para encubrir el descreimiento de la justeza de su propio programa que, sin mayor reparo, lo abandonan en aras de un nuevo instrumento. Como dira Trotsky refirindose a su ex-camarada Burnham un intelectual snob picotea en un partido, lo abandona, prueba otro, en cambio un revolucionario que considera que la teora marxista es su instrumento para la accin acta como un trabajador que no fantasea sobre las herramientas; si tiene las mejores que puede conseguir, las cuida; no las abandona, ni pide unas inexistentes [4].

 

Notas

[1] Ferreira, J. Hacia la fundacin de un partido de trabajadores?, Bolpress, 7/2/2013.

[2] AMR. Por un Instrumento Poltico de los Trabajadores, ninguna confianza en la burocracia, Bolpress, 7/2/2013.

[3] Trotsky. Acerca de los sindicatos, Fundacin Federico Engels, 2002.

[4] Trotsky. Sobre el partido obrero, Marxists Internet Archive, 2001.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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