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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 02-03-2013

25 personas fueron asesinadas en un crimen de guerra que viol la soberana de Ecuador
A 5 aos de la masacre de Sucumbos, no olvidamos!

Mara Hurtado
Rebelin


El 1 de marzo de 2008, el ejrcito y la polica colombianos perpetraron un ataque militar en territorio ecuatoriano, el objetivo era asesinar al comandante de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejrcito del Pueblo (FARC-EP) Ral Reyes. El campamento en el que se encontraba fue bombardeado en dos ocasiones; desde helicpteros artillados, los soldados ametrallaron la zona para despus descender y rematar a los heridos. 25 personas fueron asesinadas mientras dorman, entre ellos un civil ecuatoriano y cuatro estudiantes mexicanos.

Para concretar la accin militar, el gobierno colombiano cont con el apoyo de Washington. Colombia utiliz el armamento con la ms avanzada tecnologa de EEUU. Adems, coincidencialmente con la masacre y de manera excepcional, un avin militar estadounidense realiz un vuelo nocturno saliendo de la Base de Manta en Ecuador el 29 de febrero y regresando en la maana del 1 de marzo con ruta desconocida.

El ataque militar colombiano a Ecuador constituy una violacin al derecho internacional y al derecho humanitario y desat un conflicto regional de grandes proporciones. Ecuador, Venezuela y Nicaragua rompieron relaciones diplomticas con Colombia. Los presidentes ecuatoriano, Rafael Correa, y venezolano, Hugo Chvez, movilizaron tropas hacia las fronteras con Colombia, dispuestos a defender su soberana de nuevas agresiones. El ataque fue condenado por los gobiernos de la mayora de los pases del continente, con excepcin de Estados Unidos y Colombia.

Los gobiernos colombiano y estadounidense, apoyados en la derecha internacional, desataron una campaa meditica y una persecucin judicial para justificar la masacre, criminalizando a las vctimas y vinculando con el terrorismo internacional a los gobiernos progresistas de la regin, as como a organizaciones e individuos solidarios con el pueblo colombiano.

En el campamento ubicado en la provincia de Sucumbos se trabajaba por la paz. Ral Reyes era el responsable de las FARC para las relaciones internacionales y para llevar adelante un eventual canje de prisioneros de guerra, por el que quedaran en libertad no slo los policas, soldados y civiles retenidos por la insurgencia en la selva colombiana, sino todos los guerrilleros y guerrilleras presos en las crceles de Colombia y tambin los extraditados a Estados Unidos (Simn Trinidad, Sonia e Ivn Vargas) y que, sin duda, sera el primer paso para una salida poltica al conflicto armado colombiano.

Slo unos das antes del ataque militar, las FARC haban liberado de manera unilateral a cuatro ex congresistas colombianos como muestra de voluntad poltica. Para esto fue decisivo el apoyo del presidente de Venezuela, Hugo Chvez, comprometido con el canje y el fin de la guerra en Colombia. Como respuesta, el gobierno colombiano asesina al negociador de la guerrilla, pretendiendo acabar a sangre y fuego con el conflicto.

Los principales responsables de esta masacre tienen nombres y apellidos, los cargos que ocupaban entonces, su participacin en la masacre y sus declaraciones los involucran. stos son: lvaro Uribe, presidente de Colombia; Juan Manuel Santos, Ministro de Defensa; Freddy Padilla, comandante de las FFAA; scar Naranjo, director de la Polica Nacional; Mario Montoya, comandante del Ejrcito; David Ren Moreno, jefe del Estado Mayor; Guillermo Barrera, comandante de la Armada Nacional. En Ecuador se sigue un proceso contra varios de ellos. Sin embargo, se ha excluido a Santos por ser el actual presidente de Colombia; entre los indiciados, tampoco figura Uribe, a pesar de haber perdido ya su investidura presidencial.

Desde los pueblos de Amrica Latina, la exigencia sigue siendo el castigo a los culpables, lvaro Uribe, Juan Manuel Santos, los altos mandos militares y todas las personas que participaron en la llamada Operacin Fnix debern ser juzgados por crmenes de lesa humanidad. Con la Masacre de Sucumbos, Colombia y Estados Unidos crearon un precedente para implantar el modelo de la guerra preventiva en nuestra regin, nos toca a nosotros impedirlo.

A 5 aos de su asesinato, recordamos al comandante Ral Reyes; al ecuatoriano Franklin Aisalla; a los mexicanos Fernando Franco, Juan Gonzlez, Soren Avils y Vernica Velzquez; as como a los 19 guerrilleros y guerrilleras que fueron enterrados en Ecuador como NN. Para ellos, como para todas las vctimas del terrorismo de Estado colombiano, exigimos justicia.

Desde esta Venezuela bolivariana, le decimos a Amrica Latina y al mundo que no olvidamos la Masacre de Sucumbos, que hacemos votos por la paz con justicia social para nuestra hermana Colombia y que seguiremos trabajando para construir la Patria Grande con la que so Simn Bolvar.

CONTRA LA CRIMINALIZACIN DE LAS VCTIMAS

NI PERDN, NI OLVIDO. CASTIGO A LOS CULPABLES

SUCUMBOS, NUNCA MS


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de la autora mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.


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