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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-03-2013

La sospechosa tesorera del Partido Popular
El tero de la mafia

Jos Angel Hernndez
Rebelin


Luis Brcenas ha formado parte de la gerencia de tesorera del Partido Popular desde la fundacin de esta formacin poltica en enero de 1989, as como tambin formaba parte de la tesorera de la formacin antecesora de esta, Alianza Popular, desde el 2 de marzo de 1982, tiempo en que Fraga Iribarne era presidente de la misma. Desde esta fecha ocup el cargo de Gerente, puesto que en la pirmide jerrquica de este departamento donde se controlan las finanzas del partido le colocaba por debajo del de Tesorero.

Sucesivamente y desde 1982 estuvo bajo las ordenes de los tesoreros ngel Sanchs, Rosendo Naseiro y lvaro Lapuerta.

Angel Sanchs fue Tesorero de la formacin antecesora del Partido Popular entre 1982 y 1987. Haba sido el mentor de Luis Brcenas en 1982, cuando se lo present a Fraga Iribarne, que entonces le nombr Gerente del partido que presida a causa de ser hombre de confianza de su Tesorero. En 1989 sera procesado en el caso de financiacin ilegal del Partido Popular que lleva el nombre de su sucesor en el cargo de Tesorero.

Rosendo Naseiro, Tesorero del partido de 1987 a 1990, sucedi en el cargo a Angel Sanchs. Fue procesado junto con este en el asunto de financiacin ilegal del PP que lleva su nombre, el Caso Naseiro, posteriormente archivado por una artimaa legal que conseguira la invalidacin de las escuchas telefnicas sobre las que se sustentaba el potencial caso de corrupcin por decisin del Tribulan Supremo.

Desde 1990 hasta 1993 el cargo de Tesorero del PP se mantuvo vacante, en una situacin semejante a la de Sede Vacante que se produce en el perodo que transcurre desde que un Papa muere, o renuncia, como ha ocurrido en el caso del ltimo Papa Benedicto XVI, hasta que es nombrado en nuevo Sumo Pontfice, a causa de la investigacin judicial sobre el Caso Naseiro.

Pero en julio de 1992 se produce la invalidacin de las escuchas telefnicas que implicaban a Sanchs y a Naseiro, y ambos resultan entonces absueltos.

Es en febrero de 1993 cuando Alvaro Lapuerta accede al cargo de Tesorero, responsabilidad que ostentara hasta que se jubila en 2008, momento en que pasa el testigo a su segundo, el eterno Gerente de Partido Popular, Luis Brcenas, que pasara entonces a ocupar el puesto de Tesorero del PP hasta abril de 2010, segn fuentes oficiales del partido en el gobierno. Desde esa fecha y hasta el 31 de enero de 2013 habra estado contratado como asesor del partido, segn la versin del propio Luis Brcenas, o en simulacin contractual para abonarle durante ese tiempo un finiquito en diferido segn una enrevesada versin oficial de la formacin poltica para la que Luis Brcenas trabaj durante prcticamente 31 aos.

He considerado necesaria esta breve historia para ordenar cronolgicamente la enmaraada y confusa informacin que da tras da, segn mi entendimiento, llega al pblico a travs de los medios de comunicacin. Tambin para aclarar los conceptos a los que se alude cuando se habla indistintamente de Gerente o Tesorero del Partido Popular, que llegan confusamente a la opinin pblica, y que en ocasiones se utilizan para manipular la mente de los receptores de la informacin haciendo concebir la falsa idea de que Brcenas solo ha tenido que ver con el control de las finanzas del PP desde el perodo que abarca de 2008 a 2010, durante el cual ostentaba el cargo de Tesorero, obviando que ya desde 1982, como Gerente del partido, tena responsabilidades en el control de dichas finanzas nada menos que como mano derecha y segundo de los sucesivos tesoreros que en el PP se sucederan entre 1982 y 2008.

Angel Sanchs y Rosendo Naseiro implicados en el Caso Naseiro, Alvaro Lapuerta y Luis Brcenas implicados en el caso Brcenas. Una continuidad en el tiempo desde 1982 hasta enero de 2013 que no puede deberse a corruptos aislados que se han aprovechado de sus puestos en el Partido Popular, sino a una trama organizada que se escenifica a travs de una parcela muy concreta de esta formacin poltica, la que tiene que ver con los puestos de mxima responsabilidad de su gerencia de tesorera.

Las tramas oscuras de financiacin que se vienen escenificando en este partido desde 1982, precisamente el ao en que se produce su eclosin en cuanto a acceso al poder poltico se refiere, tanto en el mbito municipal como autonmico, implican a poderosos intereses financieros ligados especialmente al sector de la construccin.

Las donaciones de empresas del mbito de la construccin a los partidos polticos suponen la compra de voluntades polticas que implican concesiones de obras civiles que enriquecen a estas empresas.

Es cuanto menos extraa la implicacin de todos los tesoreros del PP y de su Gerente, cargos relacionados con el control de las finanzas del partido, en asuntos de financiacin ilegal asociada a empresas de construccin y las concesiones ilegales a estas de obras civiles. Da la sensacin de que los tesoreros del PP constituyen de alguna forma un nexo organizado con empresas donantes que previamente deben dar el consentimiento para su nombramiento.

La sobredimensin del Tesorero

El llamado Caso Naseiro comienza a incoarse hacia diciembre de 1989, cuando el juez Luis Manglano autoriza escuchas telefnicas para investigar un presunto delito de trfico de drogas. De estas grabaciones que recogen conversaciones entre diciembre de 1989 y abril de 1990 entre Salvador Palop Martnez, ex concejal del Partido Popular por Valencia ya fallecido en 2008, y varios miembros del Partido Popular, se destapa sin pretenderlo un presunto asunto de financiacin ilegal del PP.

Es a raz de estas conversaciones telefnicas que resultan imputados el Tesorero que ocupaba el cargo en ese momento, Rosendo Naseiro (1987-1990), y su antecesor en el puesto, Angel Sanchs (1982-1987). Pero el Tribunal Supremo anula en 1992 la carga probatoria de dichas escuchas telefnicas.

Las pruebas obtenidas en las conversaciones telefnicas que imputaban a los afectados un presunto delito de financiacin ilegal fueron sobrevenidas, no relacionadas por tanto con la causa que motivo la autorizacin de las mismas, que estaba relacionada con indicios de actividades de narcotrfico. En ello se bas el Tribunal Supremo para estimar que los derechos de los imputados haban sido conculcados.

Al ser anulada la prueba de cargo, el Tribunal Supremo pudo justificar jurdicamente la absolucin de los imputados en el Caso Naseiro en julio de 1992. Si no hay prueba de cargo no hay acusacin posible, y si no hay acusacin no cabe sino la absolucin. Una perfecta artimaa jurdica que permiti la continuidad de la trama de financiacin ilegal a travs de la tesorera del partido.

En mayo de 1990 Ruz Gallardn elabor un informe sobre el Caso Naseiro que acab exculpando de toda responsabilidad a los mximos dirigentes de su partido, y cuyas principales conclusiones fueron:

1. La Polica judicial ha actuado al margen del derecho por razones no declaradas, pero ajurdicas, que exigen una investigacin parlamentaria para aclarar la responsabilidad del Ministerio del Interior y la personal de los funcionarios implicados.

2. El juez Manglano ha actuado con exclusin del respeto debido a las normas sobre competencia judicial y con violacin -presunta, pero ms que razonable- de derechos fundamentales amparados por la Constitucin, lo cual puede determinar la nulidad de todas las actuaciones.

3. El ministerio fiscal no ha ejercitado en la causa los fines de su participacin en el caso: defender la legalidad, los derechos de los implicados y la adecuacin a derecho del procedimiento.

A pesar de la absolucin del Tribunal Supremo los implicados en el caso Naseiro fueron apartados de las labores de gestin en el Partido Popular, pero fue precisamente a partir de 1990, coincidiendo con el informe del Gallardn, cuando Luis Brcenas comenz a hacerse cargo directamente de la contabilidad del partido, aun estando oficialmente vacante entre 1990 y 1993 el puesto de Tesorero.

El informe de Ruiz Gallardn de mayo de 1990 solo sirvi para salvar la cara ante la opinin pblica apartando a los imputados que luego fueron absueltos por el Supremo, pero tambin sirvi para poner al frente de la tesorera del partido a Alvaro Lapuerta y Luis Brcenas.

Ni los tesoreros ni los gerentes del Partido Popular tienen poder alguno para hacer concesiones de obras civiles a las constructoras que daban donativos a la formacin poltica. El Tesorero y su segundo, el gerente, son tan solo los recaudadores de las comisiones ilegales de las constructoras, llamadas cnicamente donaciones en el lenguaje oficial del partido.

Poner al Tesorero o al Gerente como el centro neurlgico de la trama de corrupcin supone un evidente intento de engaar la mente desviando la atencin pblica sobre el verdadero y grave problema, la implicacin del aparato del estado a travs de los rganos de gobierno estatal, autonmico, o local, al servicio de intereses mafiosos.

Los recaudadores de las comisiones ilegales que las constructoras entregaban al partido para que las administraciones pblicas por este controladas les hiciesen concesiones de obras civiles, obviamente deban obtener a su vez comisiones de las comisiones para mantener su silencio y su fidelidad a la trama mafiosa que el Partido Popular se ha encargado de institucionalizar. La tesorera del PP parece funcionar al margen de la direccin del partido..aunque esta anomala sea plenamente aceptada por la cpula dirigente.

El propio sueldo reconocido por Luis Brcenas como trabajador del Partido Popular, 21.300 brutos mensuales, podra no estar pagado al 100% por la empresa que legalmente le ha tenido contratado hasta el 31 de enero de 2013.

Por qu a pesar de la amenaza que el Caso Naseiro supuso para la imagen de transparencia del Partido Popular, que dej en entredicho la legalidad de su financiacin, no extirp este partido el apndice mafioso que se haba inoculado en su gerencia de tesorera?..

Las constructoras han seguido desde entonces donando, en lenguaje cnico, generosas contribuciones al PP para que las administraciones pblicas por este controladas les hiciesen concesiones de obras civiles. Este es el centro neurlgico de la trama de corrupcin mafiosa que atenaza a las instituciones del estado, no se trata por tanto de un Gerente o un Tesorero que sea un chorizo o un pillo, como recientemente lo ha calificado Alberto Nez Feijo, Presidente de la Junta de Galicia, en un claro intento de trivializar la trama de corrupcin mafiosa institucional ante la opinin pblica.

Este intento de trivializacin de la trama, en el que estn empeados dirigentes polticos del PP y algunos medios de comunicacin, hace an ms grave la ocultacin y la falta absoluta de transparencia ante la ciudadana, suponiendo adems una enorme burla hacia esta.

El intento de manipulacin policial

El argumento que se est lanzando desde los medios de comunicacin mayoritarios es que el ex Gerente y ex Tesorero del Partido Popular Luis Brcenas se quedaba con una parte proporcionalmente importante de las cuantas de dinero que las constructoras entregaban a la formacin poltica. Con este mecanismo de apropiacin habra logrado Luis Brcenas hacerse con un patrimonio de por lo menos 22.000.000 de euros, segn estas informaciones.

"Brcenas hizo su fortuna con comisiones que detraa del PP. La Polica dice que actuaba como Roca en Marbella: peda el dinero para el partido y se quedaba la mayor parte de l".

Con estas palabras aparecidas en un artculo del diario El Mundo el 4 de marzo de 2013 se incida en la estrategia psicolgica de pretender engaar la mente del ciudadano a travs de la estrategia de sembrar la idea de que el Tesorero Brcenas constituye un ente aislado que actuaba al margen del conocimiento de la cpula del Partido Popular.

Se impele a la mente humana a establecer mecnicamente una asociacin entre el Gerente primero y Tesorero despus, segundo y primer responsable respectivamente de las finanzas del partido, con Juan Antonio Roca, el que fuera Gerente Municipal de urbanismo de Marbella entre 1992 y 2003.

Pero esta asociacin a la que nos impele la notica de El Mundo, tomada segn dicen de informes policiales, contiene una trampa evidente. Antonio Roca y el alcalde al que secundaba podan hacer libremente concesiones de obras pblicas a constructoras o inmobiliarias dentro de los lmites de su administracin municipal, de tal manera que las comisiones que Roca reciba de aquellas constructoras o inmobiliarias garantizaban una concesin de obra pblica que el estaba en disposicin de conceder, el o su alcalde.

El caso de Alvaro Lapuerta, Tesorero, y Luis Brcenas, primero Gerente y luego Tesorero del PP, no guarda relacin alguna con el de aquellos personajes al frente de la Gerencia Municipal de Urbanismo y la Alcalda de Marbella, pues Lapuerta y Brcenas no poda garantizar por si mismos la concesin de obra pblica alguna, ni de mbito nacional, ni autonmico, ni municipal.

Si los informes de la Polica, tal como asevera El Mundo, se afanan en comparar el modus operandi de Brcenas con el de Roca en Marbella, la Polica estara intentando colaborar con el Gobierno en la manipulacin de la opinin pblica, en el sentido de intentar afianzar la idea de que Luis Brcenas no ha sido ms que un chorizo o un pillo que ha actuado corruptamente al margen del conocimiento de la direccin de su partido.

Si Brcenas retuvo para si parte de las comisiones que las constructoras entregaban al PP, y logr con estas apropiaciones hacerse con una fortuna de por lo menos 22.000.000 de euros, tal como ha quedado constatado a raz de la Comisin Rogatoria a Suiza, cabra constatar en primer lugar que, efectivamente, la formacin poltica que hoy gobierna en Espaa reciba cuantiosas comisiones de diversas constructoras.

Una comisin, a diferencia terica de una donacin, conlleva la contraprestracin de un beneficio. Lapuerta y Brcenas solo podan ser los receptores de la comisin..pero es factible que fueran tambin los concesionarios obras pblicas que solo podan corresponder conceder al Gobierno, la administracin autonmica, o la administracin municipal?..

Las constructoras no iban a dar comisiones a Brcenas o Lapuerta si a cambio de ello no reciban la compensacin de concesiones en obras civiles que les supondran beneficios inmensos. A diferencia de Roca o su alcalde en Marbella donde las comisiones eran entregadas a estos directamente, pues ellos tenan el poder de otorgar a estas contraprestaciones en forma de obras pblicas, las comisiones entregadas a Lapuerta y Brcenas iban para el Partido Popular que se encargaba luego de repartirla a la Administracin que correspondiese.

Una parte de estas comisiones iba a parar a Brcenas y a Lapuerta, pagada tanto por el partido como por las constructoras, pues uno y otro tenan la condicin de pluriempleados..

El dinero de Brcenas que la Comisin Rogatoria descubri en una cuenta de Suiza no es al cien por cien de el, ni mucho menos. Si este hombre tiene varios testaferros por el mundo, es porque a su vez forma parte de una estructura mafiosa de la que a su vez el mismo es testaferro. Es absurdo pensar que las constructoras hacan entregas de comisiones sin pactarlas antes y tener conocimiento de ellas los responsables de la administracin a las que luego iban dirigidas, la nacional, la autonmica, o la municipal.

Siendo el receptor de las comisiones el Partido Popular a cambio de concesiones de obras pblicas, como es que desde la cpula de este se ignoraban las cuantas que las constructoras entregaban a Lapuerta y Brcenas?..

Este planteamiento elaborado para intentar aislar la actividad corrupta de Brcenas del conocimiento de la cpula del PP, no tiene sentido alguno. Es ms, hay que estar bastante ciego para dar por hecho que los propios dueos de las constructores no llegaron a hablar jams durante las dos dcadas en las que Brcenas ejerci de Gestor o Tesorero del Partido Popular con nadie de la cpula de esta formacin poltica. Es completamente absurdo presuponer que aquellos constructores que aportaban esta o aquella cuanta al partido para estas o aquellas concesiones de obras pblicas no hubiesen hablado nunca de ello con este o aquel miembro de la cpula.

El Partido Popular deba pactar una comisin determinada para proceder a la concesin de una obra pblica, no poda esperar a que una constructora donase lo que voluntariamente quisiera para ejecutarla.

Brcenas y Lapuerta deban entregar al partido la cuanta en concepto de comisin que previamente este haba pactado con la constructora.

Debacle de UCD e imperiosa necesidad de capitalizacin de AP

En 1982 la entonces Alianza Popular, presidida por Manuel Fraga Iribarne, se vio obligada a buscar grandes flujos de dinero que pudiesen sostener una estructura organizativa que prcticamente de la noche al da se prevea que pasase de la que le era propia a una pequea formacin poltica que solo contaba con nueve diputados en el Parlamento Espaol, a una gran formacin poltica que se dispona sin trnsito alguno a pasar a ocupar el lugar de una de las dos grandes formaciones polticas en capacidad para alternarse en el poder.

Este necesario flujo de grandes cantidades de dinero solo podra lograrse apelando a quienes pueden realmente aportar ese dinero a cambio de contraprestaciones en forma de favores pblicos.

La forma en que fue insertado un apndice mafioso en el seno de AP, a travs de su departamento de tesorera, habra seguido la siguiente secuencia..

El 20 de octubre de 1981 se celebraban las primeras elecciones autonmicas en Galicia, resultando de las mismas que Alianza Popular, la formacin poltica antecesora del Partido Popular, que vencedora de las mismas, obteniendo 301.039 votos, lo que en porcentaje supuso un 30,52 %, y en diputados al parlamento autonmico 26 sobre un total de 71. Fernndez Albor, mximo dirigente entonces de Alianza Popular en la comunidad autnoma, fue el primer Presidente de la Xunta de Galicia (1982-1987), siendo investido para el cargo el 22 de enero de 1982.

Prcticamente un ao despus, el 18 de febrero de 1983, la UCD, partido que habra obtenido 24 diputados autonmicos, se disolva como formacin poltica, pasando gran parte del poder poltico de esta formacin al partido de Manuel Fraga Iribarne. Es precisamente en el ao 1982 cuando Angel Sanchs, de la mano de Fraga Iribarne, comienza a hacerse cargo de la Tesorera de AP, futuro PP.

La formacin antecesora del PP era ya desde 1982 una organizacin poltica con poder para hacer concesiones de obras pblicas a constructoras, no solo por su control de la Xunta de Galicia desde enero de ese ao, sino por el poder institucional que comenz a heredar de la UCD a partir de la disolucin de esta en febrero del ao siguiente.

Este poder recin adquirido por la formacin de Fraga Iribarne fue la causa de que Angel Sanchs accediese a la tesorera de la formacin poltica antecesora del Partido Popular. Fraga lo introdujo, a sabiendas de lo que Sanchs representaba, para forzar la capitalizacin que su partido necesitaba ante el brusco ascenso al que en pocos meses se vio abocado ante la realidad del desmoronamiento de la UCD que en todas las encuestas y en el clima social imperante en la poca entonces ya se vislumbraba.

El Tesorero de Alianza Popular designado por Fraga Iribarne en 1982 tena la finalidad de controlar las entradas de comisiones que a partir de ese momento llegaran de parte de las constructoras. Fue as como la tesorera de AP se insert en ella como un apndice de los intereses mafiosos de las constructoras.

La fuerte necesidad de capitalizacin que en 1982 experiment esta formacin poltica a consecuencia del enorme crecimiento electoral que la caracteriz debido al derrumbe de la UCD, y que la impela a adecuar su estructura a la de un gran partido con posibilidades reales de alcanzar el gobierno del estado y de muchas administraciones autonmicas y municipales, hizo que Manuel Fraga la pusiese en manos de los intereses corruptos de las constructoras.

Cuando este partido se refund en el Partido Popular en 1989, hered el apndice mafioso que representaba su departamento de tesorera, ya con fuertes ligazones con las constructoras. La ambicin personal de los dirigentes del partido y de los lderes autonmicos y locales de este impidieron la extirpacin del tumor en 1990, tras el afloramiento del Caso Naseiro.

Los pagos de comisiones ilegales a miembros de la cpula del PP no constituyen ms que una derivacin de este entramado corrupto sistmico e institucionalizado por este partido. Estos pagos fueron la garanta para las constructoras de que la tesorera del Partido Popular no sera depurada desde la raz aprovechando el reseado asunto judicial.

Las constructoras no estaban dispuestas... ni lo estn en el presente... a perder los inmensos beneficios que le reportan el controlar la tesorera del Partido Popular. La mafia entr para quedarse. No nos engaemos, el sistema solo espera que cape el temporal haciendo que todo no parezca ms que un asunto de chorizos y pillos. Mientras tanto sigue operando como siempre lo ha hecho.

Nuestra democracia no es ms que un pelele en manos de los poderes corruptos.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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