Portada :: Venezuela :: La muerte de Hugo Chvez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 10-03-2013

Lula: "Hay que entender el significado de Chvez en la poltica nacional e internacional"

Gilberto Lopes
Rebelin


Cuando los ecos de la voz del vicepresidente Nicols Maduro apenas se apagaban, diciendo haber recibido la informacin ms dura y trgica que podamos transmitir a nuestro pueblo, mientras miles de personas y una treintena de jefes de Estado y de gobierno rendan un ltimo homenaje a Hugo Chvez, en Caracas, su colega, el expresidente de Brasil, Luis Incio Lula da Silva, en un artculo publicado en el New York Times el 6 de marzo, adverta: tenemos, primero, que entender el papel de Chvez, tanto en el contexto poltico interno, como internacional. Solo entonces podremos definir las tareas pendientes, solo as podremos consolidar los avances hacia la unidad internacional logrados en la dcada pasada en la regin.

El escenario

La dimensin del acontecimiento qued reflejado en la ceremonia oficial celebrada el viernes, 8 de marzo. El desfile de gobernantes latinoamericanos y del Caribe (prcticamente todos), las delegaciones extra regionales, la presencia del prncipe Felipe, as como la inexpresiva delegacin de los Estados Unidos, encabezada por su encargado de negocios en Caracas, mostraba una cara de ese escenario poltico al que se refera Lula.

Argentina, Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Cuba, Ecuador, Mxico, Per, Uruguay, Repblica Dominicana y Nicaragua se sumaron al luto que vive Venezuela. La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff decret tres das de duelo nacional, igual que el Gobierno de Uruguay, que en una resolucin destac que la muerte de Chvez enluta a toda la comunidad internacional.

Esa gran excitacin pareca solo el reflejo de lo mucho que est en juego en este escenario de crisis mundial, en el cual el proceso encabezado por Chvez, en Venezuela, no es una pieza menor, como qued en evidencia tambin en la reaccin de los medios de comunicacin.

Una avalancha de informacin cop, durante varios das, los espacios de prensa, no solo en Amrica Latina. Fue quizs en Espaa donde los principales medios escritos y la televisin arremetieron de forma ms unnime contra el gobierno venezolano, de la que la ltima afirmacin del muy conservador diario ABC, sugiriendo que Chvez habra muerto en La Habana, era solo una pieza ms de una campaa bien orquestada durante los tres meses finales de vida del presidente venezolano.

Apuesta conservadora espaola que repite la otra, hecha hace ya algo ms de diez aos, en abril del 2002, por el gobierno de Jos Mara Aznar, cuando apoy al golpe militar contra Chvez (como puede verse en documentos de la poca).

Vicen Navarro, profesor en universidades espaoles y estadounidenses, apuntaba a los que critican la calidad de la democracia en Venezuela, refirindose a la espaola: Uno de los indicadores de la escasa calidad de la democracia espaola es la limitadsima diversidad ideolgica en sus medios de mayor difusin.

El codirector del Center for Economic and Policy Research, en Washington, Mark Weisbrot, recordaba a respecto del tratamiento de algunos medios a Chvez una frase del filsofo ingls, Bertrand Russel, a respecto de Thomas Paine, uno de los padres fundadores de los Estados Unidos: No era perfecto, pero fue por sus virtudes que lo odiaron y calumniaron con xito.

Otro mundo (el escenario regional)

La Venezuela de Chvez fue un referente principal en el viraje poltico ocurrido en la ltima dcada en Amrica Latina, con el surgimiento de gobiernos que, con distintos matices y actitudes la Argentina de los Kirchner-Fernndez, el Brasil de Lula-Rousseff, la Bolivia de Evo Morales, el Ecuador de Rafael Correa, la Venezuela de Hugo Chvez, han resuelto hacer realidad el principio de soberana y han emprendido un realineamiento regional sin precedentes que busca la integracin latinoamericana con superacin de la miseria y las desigualdades sociales compartidas, y que han constituido un contrapeso necesario a la proyeccin hegemnica Estados Unidos en la regin, seal el diario mexicano La Jornada en editorial.

Ese afn de unidad regional que destac Lula fue la impronta de la gestin de Chvez. En ese camino hacia la unidad afirm hemos llegado a un punto de no retorno

Lula record el papel de Chvez en la creacin de Unasur, en 2008, y de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (Celac), as como del Banco del Sur, institucin financiera independiente del Banco Mundial y del Banco interamericano de Desarrollo (BID). Del mismo modo, en la Celac, no participan Estados Unidos ni Canad.

Ese cambio fue destacado tambin por Vicen Navarro, quien record que durante aos Amrica Latina ha estado gobernada por gobiernos neoliberales que expandieron la pobreza de sus poblaciones de una manera muy notable. Ello provoc una oleada de protestas que conllev el establecimiento, por medios democrticos, de gobiernos reformistas de izquierda, no slo en Venezuela, sino tambin en Ecuador, Bolivia, Argentina y Uruguay, entre otros (que aparecen como las bestias negras), y que eleccin tras eleccin continan siendo reelegidos.

Casi todo lo auspiciado por Bush fue rechazado por Chvez, como ocurri con el rea de Libre Comercio de las Amricas (ALCA), descartada durante la Cumbre de las Amricas de Mar del Plata (Argentina) en 2005, sustituida despus por la Alianza Bolivariana para las Amricas (ALBA).

Lula no mencion Petrocaribe, ni la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra Amrica (ALBA), quizs la iniciativa con el ms claro sello de Chvez, que ha dado asistencia a pases como Cuba, Bolivia y Nicaragua, entre otros, e integrada, adems, por Ecuador, Antigua y Barbuda, Dominica, Santa. Lucia, San Vicente y Suriname.

Pero la influencia de Chvez no se hizo sentir solo en el contexto multilateral, sino que tambin fue reconocida en las relaciones bilaterales. Por algo el presidente colombiano, Jos Manuel Santos estuvo presente en Caracas, precisamente cuando se desarrollan negociaciones de paz con las FARC en La Habana. El representante a la Cmara, Ivn Cepeda Castro, destac, entre sus grandes contribuciones, la incansable bsqueda de paz en Colombia.

La otra cara de ese escenario regional es la de los crticos que han visto, en su muerte, una nueva oportunidad para avanzar sus intereses.

La congresista cubano-americana Ileana Ros-Lehtinen (R-FL), Presidente del subcomit del Medio Oriente y frica del Norte, afirm que la muerte de Chvez trae la oportunidad a Venezuela para resurgir de este rgimen opresivo y restaurar la democracia al pueblo venezolano. Y agreg: Ahora est en manos del pueblo venezolano redefinir y reconstruir su pas cmo un estado pacfico, democrtico, y prspero; libre de la opresin de Chvez, como si durante estos 14 aos no se hubiesen celebrado elecciones peridicas en Venezuela, en las que Chvez fue siempre reelegido.

A su voz se sumaron otras. El diario cataln La Vanguardia destac la

representante demcrata por Nueva York, Jos Serrano, quien colg el siguiente mensaje en su cuenta de Twitter: "Hugo Chvez era un lder que entenda las necesidades de los pobres. Su cometido era dar poder a los sin poder. D.E.P. seor presidente".

Otros republicanos, como el presidente del Comit de Asuntos Exteriores de la Cmara Baja, el congresista por California Ed Royce, emiti un comunicado en el que acusaba a Hugo Chvez de ser un tirano que forzaba al pueblo de Venezuela a vivir en el miedo. Su muerte merma la alianza de lderes izquierdistas anti EEUU en Sudamrica. Qu alivio!", manifest.

Lo cierto es que, en medio de la crisis econmica y de la otra, aun ms profunda, de un modelo neoliberal privatizador cuyas consecuencias se hacen cada vez ms evidentes, la oposicin venezolana tendr que buscar su propio camino, en una Venezuela donde el actual gobierno tiene mayora legislativa y controla 20 de las 23 gobernaciones.

En Amrica Latina, esa ofensiva conservadora se expresa en la lnea de acusar a Cuba y Venezuela de interferencia en los asuntos internos de los pases, como lo hizo el exsenador Filemn Escobar, en Bolivia. Fundador del Movimiento al Socialismo (MAS), Escobar representa hoy otro punto de vista y afirma que la influencia venezolana y cubana est distorsionando la plataforma que obtuvo la primera eleccin de Morales en 2006. Esto ya no es un proyecto boliviano. Es la poltica de la divisin, de enfrentar a un boliviano contra otro boliviano. Esto es lo que hemos aprendido de los modelos 'socialistas' cubanos y venezolanos, declar Escobar, quien fue expulsado de MAS.

"Parecen exageradas las noticias de que una ausencia de Chvez tendra reflejos en toda Suramrica, donde casi todos los Gobiernos son de centroizquierda" y "fueron elegidos por razones estrictamente nacionales, no por la influencia del lder venezolano", opin al respecto la analista brasilea Tereza Cruvinel, en un artculo publicado en la prensa de su pas.

Elecciones

La muerte de Chvez antes de asumir su nuevo mandato obliga a elecciones dentro de 30 das, segn la constitucin venezolana, lo que todos consideran como el primer desafo para probar la solidez del proceso de cambios promovido por el mandatario fallecido.

La ausencia definitiva del mandatario venezolano dijo un editorial del diario mexicano La Jornada plantea una disyuntiva entre la continuidad o no del proyecto de transformacin poltica, econmica y social iniciado hace casi 14 aos, que marc un parteaguas en la historia de ese pas y de la regin.

Maduro, de 50 aos, ser el candidato oficialista para estas elecciones presidenciales, probablemente contra el lder opositor Henrique Capriles, de 40 aos, derrotado por Chvez en las elecciones del 7 de octubre pasado y actual gobernador del estado de Miranda.
El candidato oficialista qued definido por el mismo Chvez quien, antes de partir para su ltimo viaje a La Habana, en diciembre, dej claramente designado a Maduro como el representante del actual partido gobernante.

Pese a esto, algunos medios promueven una permanente discusin sobre las relaciones entre Maduro y el presidente de la Asamblea Legislativa, Diosdado Cabello, que les parece la puerta de entrada ms fcil para tratar de quebrar la unidad del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), hasta ahora sin xito.

Por su parte, los opositores de la Mesa de la Unidad Democrtica (MUD) apuran su estrategia electoral. Hay consenso de que Capriles es el nico candidato posible, pero an quedan detalles por negociar, escriba, desde Caracas, Daniel Lozano, para el diario La Nacin, de Buenos Aires,

Pero la Mesa enfrenta tambin sus problemas. La lectura, la semana pasada, de un comunicado de la organizacin mostr la intencin de soldar, aunque sea momentneamente, la fractura abierta entre Capriles y su partido, Primero Justicia, y varias de las organizaciones de la vieja Venezuela, como los socialdemcratas y socialcristianos de AD y Copei.

La MUD espera el mejor momento para presentar a su candidato para las elecciones, que deben realizarse en abril. Los partidos quieren ms presencia en la campaa y tambin que Capriles asuma un compromiso de no reeleccin. Tambin estaran negociando presentarse en una boleta nica, y no como en las pasadas elecciones, cuando los electores tenan un solo candidato representado en varias tarjetas electorales.


En el escenario militar

En enero se empez a hacer pblico el debate sobre el escenario militar en la poltica venezolana. Ya la situacin de Chvez se haba complicado y los resultados de su cuarta operacin eran inciertos, de pronstico difcil.

El 6 de enero, en un artculo titulado El partido militar: garante de la unidad revolucionaria bolivariana, Humberto Trmpiz, un acadmico venezolano, plante el tema, sobre el que volvi en artculos posteriores. En uno de esos artculos, publicado a fines de febrero, record que, en el discurso de Angostura, Bolvar dej claramente establecido que sera el partido militar patriota el que estaba llamado a conducir el destino poltico de la naciente repblica.

Tambin en la oposicin se levantaron voces en el mismo sentido, expresadas en un editorial de la pgina Analtica el mismo 6 de enero, titulado La suerte est echada: el fin de la Repblica.

Escrito despus de la abrumadora victoria del gobierno en las elecciones municipales, donde conquistaron 20, de 23 gobernaciones, Analtica plante que era fundamental organizar una nueva estructura poltica en la que las diversas fuerzas existentes se unan bajo una sola direccin colegiada y designen al lder que ha de conducirlas en larga y cruenta lucha por restablecer un orden democrtico en Venezuela. Das despus, en otro artculo, se preguntaba: Qu ms va a esperar la MUD?, la Mesa de Unidad Democrtica en que se organiz la oposicin para enfrentar las elecciones. Ah deca: Hay que preparar desde ya un plan A, B y hasta C que deba prever, entre otras, un esquema organizativo adaptado a las circunstancias cambiables

Las elecciones municipales decan son claramente importantes en un rgimen democrtico , pero acaso estamos viviendo en un estado de normalidad democrtica?


Los militares en el escenario

La oposicin amenazaba con ir a un paro cvico el 10 de enero (da en que Chvez debera asumir su nuevo mandato). Finalmente, no lo pudo realizar, pero ya los planes B y C estaban en marcha.

Fue en ese contexto que la agencia de noticias AP fue a buscar al general retirado Ral Baduel, exministro de Defensa del gobierno de Chvez, de quien fue uno de los ms cercanos aliados desde los inicios polticos del presidente ahora fallecido, condenado en un juicio en el que fue acusado de corrupcin. Carismtico, de larga trayectoria dentro del ejrcito, donde recorri todos los escalafones, el general Baduel tendr, sin duda, alguna influencia entre sus pares.

Desde la crcel de Ramo Verde, Baduel dio a conocer su punto de vista sobre la situacin poltica del pas. La entrevista fue publicada por el diario El Universal el 21 de enero, bajo el ttulo Baduel: Venezuela tiene un futuro incierto ante la salud de Chvez.

"Se acenta cada vez ms en nuestro pas la deplorable situacin de degradacin de la institucionalidad democrtica, dijo en la entrevista. Y agreg que, a pesar de los "dislates'' del Alto Mando, confa en que "no representan a la mayora'' de la Fuerza Armada, que est integrada por 134 mil uniformados.
La presencia militar volvi a aparecer en el escenario el mismo da de la muerte de Chvez, cuando el gobierno venezolano expuls a un agregado militar de la embajada norteamericana en Caracas, el coronel David Delmonico. El Pentgono confirm discretamente que el coronel ya estaba de regreso, pero no hizo comentarios. Un segundo militar, David Kostal, fue tambin expulsado, ambos bajo la acusacin de haber contactado de forma irregular a militares venezolanos.

Maduro afirm que el agregado areo militar estadounidense se haba dado a la tarea de buscar militares activos para, primero, investigar la situacin de la Fuerza Armada y, en segundo lugar, para proponerles proyectos desestabilizadores, para conectarlos con los proyectos desestabilizadores". La Casa Blanca lo desminti.

Ese mismo 5 de marzo el ministro de Defensa venezolano, almirante Diego Molero, expres, en una cadena de radio y televisin, que "la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, garante de la Constitucin, leyes y reglamentos, se hace eco a ese llamado de unidad, empezando por nosotros mismos".

Quedaba claro que tambin en este terreno se disputan posiciones.


Escenario econmico

El otro escenario del conflicto es el econmico. Una afirmacin que explica la naturaleza del conflicto es la siguiente: La promulgacin de una ley de hidrocarburos en el 2001 oblig a todas las transnacionales interesadas en explotar crudo a participar en calidad de socias minoritarias de la estatal Petrleos de Venezuela (PDVSA).

CNN asegur que Chvez hizo de las nacionalizaciones una marca registrada de su gestin. Desde que asumi el poder en 1999, orden la adquisicin forzosa de grandes empresas petroleras, elctricas, siderrgicas, bancos y telefnicas, as como de pequeas industrias productoras de envases, sanitarios y tuberas.

Pero no pueden ocultar la otra cara de la moneda. Con un Producto Interno Bruto (PIB) que creci 5,6% en 2012, de acuerdo con datos del Banco Central de Venezuela, el pas mantuvo la senda de expansin por 22 trimestres consecutivos, slo interrumpido en 2009 y 2010 por la crisis mundial.

Los crticos hacen nfasis en que el hilo conductor de la poltica para abatir la inflacin, diseada por el gobierno venezolano ha sido una nica: fijar el tipo de cambio para abaratar las importaciones a costa de la destruccin del aparato productivo interno. En el 2003, tras un paro petrolero de dos meses que intentaba derrocarlo y golpe las finanzas del pas, Chvez impuso un control de divisas que, dijo, haba llegado para quedarse.

La deuda neta del gobierno aumentara a 19% y 22% del PIB en 2012 y 2013, respectivamente, usando el tipo de cambio oficial. La calificadora de valores Fitch estim, luego de las pasada elecciones de octubre, que el gobierno enfrentaba el desafo de ajustar su poltica cambiaria y enfrentar un amenazante dficit fiscal, de aproximadamente 3,8% del PIB en 2012 y 2013 y ligeramente inferior al 4% en 2011.

Efectivamente, el 8 de febrero pasado el gobierno devalu un 32% el bolvar, que pas a valer, de los 4,3 vigentes desde 2011, a 6,3 por dlar.

Argumentos sobre el desempeo de la economa venezolana se pueden encontrar en pginas de internet, con la opinin de los ya mencionados Vicen Navarro y Mark Weisbrot, y de Moiss Nam, uno de los arquitectos de las polticas de austeridad en el gobierno de Carlos Andrs Prez durante el periodo 1989-1990, cuando, siendo ministro de Industria en 1989, ocurri el Caracazo.

Moiss Nam ha estado promoviendo el punto de vista, tambin transmitido por el gobierno federal de Estados Unidos, de que el gobierno Chvez ha llevado a Venezuela al desastre, creando un dficit pblico que, segn l, representa el 20% del PIB; estableciendo un sector pblico hipertrofiado que ha ahogado a la economa venezolana; ha generado una deuda pblica que es diez veces superior a la que exista en 2003; ha creado un sistema bancario que est colapsndose; y una industria petrolfera nacionalizada (que es la mayor fuente de ingresos al Estado) que est en claro declive, y un largo listado de calamidades, afirm Navarro.

Veamos los datos, seal Navarro. El dficit pblico de Venezuela representa, segn el Fondo Monetario Internacional, no el 20% del PIB, sino el 7,4%. En cuanto a la supuesta hipertrofia de la deuda pblica en Venezuela, sta representa el 51,3% del PIB, un porcentaje que es menor que el promedio de deuda pblica de la Unin Europea (82,5% del PIB), y menor del objetivo al cual aspira la UE (el 60% del PIB). En cuanto al colapso de la industria petrolera, la cota de produccin de petrleo es la que los pases productores de petrleo, la OPEC, han acordado. Y su disminucin en las exportaciones de petrleo a EEUU responde a una decisin poltica del gobierno Chvez que intenta diversificar sus exportaciones y no centrarlas en un nmero reducido de pases. Tal reduccin en las exportaciones a EUU no tiene nada que ver con ningn colapso.

Semejante manipulacin y falsedad agreg aparece tambin cuando Moiss Nam habla de la hipertrofia del sector pblico. En realidad, y tal como muestra Mark Weisbrot (del cual extraigo esta informacin), el porcentaje de empleo pblico en Venezuela es aproximadamente un 18,4% de la poblacin empleada, inferior al existente en Francia, Finlandia, Dinamarca, Suecia y Noruega.

Weisbrot se refiere a la elevada inflacin venezolana, pero recuerda que el gobierno Chvez ha podido reducirla del 28,2% al 18%, sin reducir el gasto pblico social. Por el contrario, durante los ltimos diez aos, el gobierno ha aumentado tal gasto un 60%.

La pobreza ha pasado a ser de un 71% de la poblacin en 1996 a un 21% en 2010, siendo especialmente acentuada la reduccin en la pobreza extrema, que pas de ser un 40% en 1996 a un 7,3% en 2010.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter