Portada :: Colombia
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2013

Por un Nuevo Poder Popular

Alberto Pinzn Snchez
Rebelin




Concluido el llamado paro cafetero, Fernando Carrillo, el ministro del interior del gobierno Santos, con una sutileza poco comn entre los polticos colombianos, en una entrevista para el diario colombo-espaol El Tiempo (09.03.2012) afirma con satisfaccin que, fracas el intento de una insurreccin anti-Santista. Cuando es todo lo contrario. Apenas comienza, no una insurreccin contra uno de sus mejores exponentes, sino contra el Neoliberalismo militarista, que en los ltimos 30 aos se impuso mediante una pavorosa guerra contrainsurgente promovida desde los EEUU, sobre el Pueblo Trabajador colombiano.

Lo que esta movilizacin campesina sac a flote y descarn con crudeza en tan solo pocos das, no haba sido publicitado en 35 aos de concienzudos estudios socioeconmicos hechos sobre el modelo econmico implantado por los llamados Chicago boys de Lpez Michelsen en 1974, y los costos de la guerra Neoliberal de despojo.

Pero finalmente, el viejo topo de la historia y de la movilizacin social (que siempre te da sorpresas) sac su pequeo hocico a la luz pblica mostrando la ruina ocultada de uno de los sectores tradicionalmente ms privilegiados de la economa colombiana, causada por la enorme desvo de los recursos pblicos (6,5% del PIB) consumidos irracionalmente por el ministerio de defensa de Colombia, para adelantar una guerra de despojo y acumulacin permanente de capital, el que hora, como siempre, aparece chorreando sangre y lodo de la cabeza a los pies.

Colombia es el pas ms feliz del mundo (a pesar de la miseria generalizada y la crueldad de la guerra contrainsurgente) Estamos blindados contra cualquier crisis social o econmica; nos repeta la propaganda oficial diariamente durante aos, y mientras el mundo a nuestro alrededor cambiaba aceleradamente, especialmente en Nuestramrica, la Oligarqua trasnacional y cipaya colombiana segua aferrada a su latifundio improductivo y militarista, adaptndolo a un Neoliberalismo Pinochetista iniciado por los EEUU, emblemticamente en Nuestramrica ,el 11 de septiembre de 1973.

Ahora los envenadores de opinin (spinn doctors) tratan de explicarse lo sucedido recurriendo a las ms sorprendentes explicaciones, para ocultar la ruina en el campo y la crisis agraria generalizada; claro, para desviar la atencin y velar ideolgicamente el problema de la utilizacin del 6,5% del PIB de Colombia en la guerra contrainsurgente y geoestratgica del Plan Colombia y como lo hace el ministro Carrillo, para justificar la violencia oficial y criminalizar la protesta social, con el fin de dividirla y evitar que se constituya en el Nuevo Poder Popular Alternativo que se est consolidando en la praxis actual.

Al comienzo de los dilogos de la Habana entre el Estado colombiano y las FARC-EP, el aparato de propaganda del rgimen trat por todos los medios de inocular o mejor, inculcar una divisin en el seno del movimiento Insurgente. Ahora trata por todos los medios (tambin) de dividir la movilizacin social para quitarle su voluntad de consolidarse como un Poder Constituyente, convirtindolo en un simple movimiento por la paz en el mundo. En una plataforma ms por la paz, cuyo final ya est cantado.

Hace unos das el politlogo Len Valencia, desde sus portales (en plural) argumentaba con cifras militares que, la Insurgencia guerrillera en Colombia nunca haba estado derrotada. Que el ms grave error estatal haba sido la monserga militarista de Uribe Vlez, su ministro de defensa Juan Manuel Santos con su estratega global el general Padilla de Len, del fin del fin de las FARC. Por fortuna su politologa no le dio para hacer la referencia de siempre, a la otra monserga oligrquica de la combinacin de las formas de lucha.

Es decir a la otra cara de la moneda: La tampoco derrotada estrategia poltica leninista de utilizar todas las acciones de masas en la resistencia popular contra la guerra contrainsurgente y geoestratgica en Colombia, sin menospreciar ninguna ,y que hoy como una pesadilla sin fin provocada por un caf tinto, vuelve a desatar el pavor de los Dominantes Trasnacionales a una insurreccin popular como la del 9 de abril, mostrado por Carrillo el vocero del presidente JM Santos.

Post scriptum: Creo que la mejor memoria sobre el presidente de Venezuela Hugo Chvez (por condensarlas todas) es la de Fidel Castro cuando dijo que solo haba que mirar quienes lloraban su muerte y quienes se regocijaban con ella. Por ejemplo, la alegra de uno de esos caballeros santanderistas traidores y cobardes, que no tuvo huevos para invadir a Venezuela, a pesar de ufanarse diciendo que tiene tres.


(*) Alberto Pinzn Snchez es mdico y antroplogo colombiano

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.




Envía esta noticia
Compartir esta noticia: delicious  digg  meneame twitter