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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2013

Fukushima
Dos aos de preocupante silencio

Roberto Peccia
Rebelin


El viernes 11 de marzo del ao dos mil once a las 16.46 (hora loca) el archipilago japons fu sacudido por un violento terremoto y posterior tsunami, que indujo el accidente atmico en el Gran Complejo Fukushima Daichi de 3.597 MW. La letal catstrofe en la central nuclear (que no puede ser abordada slo como producto-consecuencia de la naturaleza) fueron causados por graves errores tcnicos y humanos. Todos fallaron en Fukushima, anunciaron los titulares al presentarse el informe (dic.2011) solicitado por el Gobierno y presidido por Yotaro Hatamura: La forma en que la empresa enfrent el accidente nuclear, estuvo plagada de irregularidades e incluy situaciones extremadamente inapropiadas ...Las autoridades fallaron por no dar respuesta al desastre pensando en las vctimas (Prensa Cancillera). El Informe no hace sino confirmar lo que paradjicamente, se ha negado sistemticamente: su seguridad carece de base cierta y efectiva Fueron 25 mil muertos y desaparecidos, 140 mil evacuados, 125 mil personas en refugios provisorios, 45 millones m3. de desechos radioactivos, etctera, etctera.

Junto con Three Mile Island (1979,EEUU), Chernobyl (1986,Ucrania, el mayor desastre atmico civil hasta la fecha), la planta japonesa por razones tcnicas an cientficamente desconocidas, no produjo una catstrofe en cadena similar o superior a la usina rusa. Con una acotada conmocin global inicial, el accidente ha tenido un alto voltaje desinformativo y descontextualizador. Japn que pertenece al exclusivo grupo de pases centrales y tecnolgicamente ms adelantado del mundo (hasta los 90 fue identificado como el milagro), haba evaluado desde las ms altas esferas gubernamentales, la posibilidad de evacuar su ciudad capital amte la tragedia. Este ps carece de combustibles fsiles que debe importar a un alto costo, y con su produccin nucleoelctrica participa en ms de un tercio del total de la matriz. En reducido territorio, con 54 plantas en actividad y densamente urbanizada, el complejo Fukushima Daichi se encuentra ubicado a slo 150 kilmetros de la mayor Area Metropolitana del mundo (Tokio) habitada por 36 millones de seres humanos. Es pertinente recordar que Asia es la regin ms poblada del planeta, ubicando a Sel (20,5 millones, Corea del Sur) como segunda (y prxima) megaciudad global. La tragedia del 11.03 posee externalidades preocupantes y no bien registradas. Un relevamiento cartogrfico de radiacin incluy a 18 de sus 47 prefecturas, y el mayor vertido txico al mar de su historia, 11,5 millones de toneladas de agua contaminada. El sismo en Japn, se estima que ha desplazado la isla en unos 2,40 metros y que sus materiales radioactivos penetraron 30 centmetros desde el nivel del suelo en cercanas de la planta, que ser necesario retirar por dcadas, aunque no se sabe a ciencia cierta su destino final. Estas instalaciones nucleares son proyectadas para una vida til de 30 aos (+ 10 aos de extensin-readecuacin), sin embargo podrn funcionar (EEUU., Espaa, Japn, etc.), hasta (60) sesenta aos por ahora. En Fukushima no se ha podido acceder (transcurrido dos aos) al relevamiento de dos reactores afectados (por carencia de instrumental idneo a la fecha), y se encuentra en delicada situacin el edificio (volaron sus tres pisos superiores) de la piscina de almacenamiento que contiene ms de 1.500 barras de combustible a la intemperie (con una vida radioactiva estimada en miles de aos) de muy compleja manipulacin-transportacin. La propietaria y operadora Tokio Electric Power (TEPCO) luego de solicitar al Gobierno nipn 6.771 millones de euros, debi ser finalmente nacionalizada. Un equipo de expertos encargado de determinar la cuanta de las indemnizaciones haba calculado que la empresa deba pagar unos 46.126 millones de euros slo por este concepto en los primeros dos aos tras el accidente nuclear.. El desmantelamiento se espera que dure hasta 40 aos y consistir una difcil tarea el remover el combustible nuclear fundido de tres reactores. Pardicamente TEPCO haba declarado que no es responsable de la radiactividad (de Fukushima), porque no es de su propiedad.. En fecha reciente la Organizacin Mundial de la Salud (OMS.) advierte sobre el aumento de diversos tipos de cnceres en infantes y mujeres expuestas. Chernobyl, transcurrido ms de un cuarto de siglo, prosigue con sus gravsimas (incluso inditas) consecuencias sanitarias.

De ms de 400 plantas nucleares en el mundo, la Universidad de Columbia, EEUU.y Nature (publicado por la Secretara de Ciencia y Tegnologa INR.), relevaron 211 instalaciones que arrojaron cifras alarmantes por su letal proximidad con centros urbanos: 2/3 de ellas a slo 30 Km. de distancia con ms de 1,0; 3,4 y 8,2 millnes de habitantes. Si nos alejamos a 75 Km. conviven 2 plantas con 28 millones de humanos (China, includa Hong Kong), y/o 17,3 millones de residentes en Indian Point (Nueva York), y varios etcteras citadinos (fuente: www.nature.com/news). En el mientras tanto Alemania (primera potencia manufacturera de la eurozona) desconectar sus plantas nucleares en el 2022 (17 usinas en actividad y el 45% en su produccin mucleoelctrica). Otros pases europeos se encuentran cuestionados por presin de sus pueblos.

Nuestra regin (fuerte exportadora de petrleo, 30 millones de habitantes sin acceso al servicio electrico y un aporte nucleoeltrico de slo el 2,79%), no figura en la lista citada, aunque es pertinente recordar a los tres gigantes nucleares continentales: Brasil (Angra I y II) a 100 Km. de Rio de Janeiro (12,1 millones de personas); Argentina con Atucha I a 103 Km. del AGBA (13 millones habitantes), Embalse Rio Tercero a 120 Km. del Gran Crdoba (1,3 millones), y Mxico (Laguna Verde I y II) a 290 Km.del Distrito Federal (20,4 millones de habitantes, tercera megaciudad planetaria). Todas ellas con proyectada expansin y crecimiento en el mediano plazo (ONU). Los tres pases tienen planes de expansin; Brasil y Argentina, una planta nuclear en construccin avanzada cada uno.

Elegir como alternativa cientfico-tcnica aquello que puede matarnos por cercana no es precisamente virtuoso, menos an si obviamos el indivisible entorno fsico con los seres humanos que la integramos. Una revisin a este subsistema de produccin (nada tranquilizadora y de muy dudosa seguridad), es posible que tambin nos aproxime a no consumir ms sino mejor. El silencio, invisibilidad y ausencia de un veraz debate colectivo, tras los dos aos tarnscurridos desde el 11.03, colabora muy poco para poder evitar catstrofes como la de Fukushima Daichi.

Roberto Peccia es arquitecto y autor del libro Energa nuclear, rplicas humanas y urbanas.- Rosario, (Argentina)


Roberto Peccia



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