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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2013

Cronopiando
Doña Yolanda Barcina

Koldo Campos Sagaseta
Rebelión


¿Quién en la universidad del Opus hizo carrera y haciendo exquisito uso de puntual habilidad se abrió camino y vereda, bulevares y avenidas?

-Doña Yolanda Barcina.

¿Quién a fuerza de empujones, desde las alcantarillas, fue trepando posiciones, solapada y encubierta, pisando reputaciones y rezando avemarías?

-Doña Yolanda Barcina.

¿Quién tan taimada y ladina fue tejiendo sus amarres con Miguel Sanz de la mano, y en el gobierno navarro presidir del Medio Ambiente la ambiental Consejería?

-Doña Yolanda Barcina.

¿Quién exige sacrificios, renuncias, padecimientos, inmolaciones, suicidios, mientras triplica su sueldo, trajina el que no declara y se monta una piscina?

-Doña Yolanda Barcina.

¿Quién tuvo la desventura, y a fe que hace falta ingenio, de haber sido tan nefasta, tan triste su desempeño, que hizo bueno al “Diez por ciento” de Pamplona en la alcaldía?

-Doña Yolanda Barcina.

¿Quién se marchó sin pagar las tartas que mereciera como puntual homenaje al quehacer de su cartera, y pena que fuera escasa tan dulce pastelería?

-Doña Yolanda Barcina.

¿Quién devino en consultora, asesora de finanzas, accionista sin acciones de la Caja de Navarra, cobrando por no tocar ni siquiera la bocina?

-Doña Yolanda Barcina.

¿Quién puso tanto la mano que ya su mano es un cuenco o, si prefieren, dos cazos, cuentas en blanco y en negro, amores a fuego lento y alguna casa escondida?

-Doña Yolanda Barcina.

¿Quién para estar en el medio y no llamar la atención, primero se puso a dieta y después a comisión, extras, primas, extipendios, cesantías diferidas?

-Doña Yolanda Barcina.

Rebelión ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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