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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2013

Hasta maana y hasta siempre, Comandante Chvez!

Wikie Delgado Correa
Rebelin


Pero la muerte es natural, y la vida es hermosa. Hasta maana! se debe decir al morir, y no adis! Jos Mart

Quien lo iba a decir, Comandante, que en estos das, de la maana a la noche, tendramos la oportunidad de tenerle con nosotros, a pesar de su real partida vital, en un viaje continuo, signado por lo real maravilloso de la televisin, en el que su imagen y su voz han ido mostrndonos la trayectoria de su vida con ese arte especial de decir y contar, de forma llana, los asuntos ms diversos, lo cual provocaba la empata y lograba que el mensaje se adentrara en el corazn y la conciencia.

Quien lo iba a pensar, Comandante, que a pesar del luto de estos das, iba a estar presente tanta emocin viva y optimista, con una mezcla de tristeza y alegra, en el seno del pueblo venezolano y de otros muchos pueblos del mundo, ante el conjuro milagroso de sus actos y palabras que todava derraman sueos inacabables.

Comandante, qu mar de pueblo agradecido y amoroso le ha acompaado en estos das como si tratase de consolarle cualquier pasado dolor o desgarradura! Cuntas lgrimas, cuntas voces quebradas, cuntos cantos, cuntos vivas, cuntas ideas sublimes y cuntos testimonios le recuerdan y le saludan por su vida generosa, Comandante! Cuntas voces, cantos, promesas, compromisos y juramentos se han compartido entre millones de seres humanos que les siguen fieles ms all de su muerte! Cunto dolor multiplicado y cunta esperanza renovada para proseguir el camino que trazaste con una huella indeleble!

Qu misterios son esos, Comandante, para que muchos de los imprescindibles, a veces, mueran tan prematuramente! Cmo es posible que si es bueno repartir panes y peces, y mucho ms entre los hambrientos y los pobres, cueste tanto trabajo y tanta lucha, hacerlo en cualquier parte de este mundo?

Cmo entender que todava, despus de ese adis mejor ser decir de ese hasta maana- sentido del pueblo venezolano y muchos pueblos del mundo, los reaccionarios resentidos an manifiesten su encono y odio contra un generoso bienhechor de las causas buenas para todas las patrias bonitas? Slo la eterna lucha del bien contra el mal presente en la historia de la humanidad, puede explicar que haya que combatir cada da contra enemigos acrrimos y colosales, a pesar de todos los peligros y acechanzas de sus confabulaciones, para tratar de construir la mxima felicidad posible de los pueblos.

Y usted, Comandante, despus de ms de 30 aos desde aquel 1982 de la fundacin del Movimiento Bolivariano 200 y del juramento bajo el Samn de Gere - de concebir la idea de los cambios imprescindibles, empez a ascender la cima difcil con aquella sublevacin rebelde del 4 de febrero de 1992, que fue una derrota victoriosa, anunciada en su por ahora. Era slo el comienzo. Y ms tarde, tras la victoria definitiva en las urnas y de los hombros del pueblo, aquel 2 de febrero de 1999, con el inicio de su primera asuncin a la presidencia, ratificada durante catorce aos, fue la era de creacin y transformaciones que lo sembraron para siempre en el corazn del pueblo.

Pero Comandante, qu gran valenta y visin fue aquella de visitar a Cuba, y encontrarse con su Comandante en Jefe Fidel, quien supo presentir y aquilatar en usted, mucho antes que nadie en este mundo, su madera de hroe y de protagonista futuro de las transformaciones radicales en Venezuela y el continente! Qu encuentro decisivo para la historia futura de Amrica Latina y el Caribe, aquel da del 14 de diciembre de 1994, entre usted y Fidel! Qu hermosa amistad y hermandad, qu leal y sincero intercambio de ideas y sueos, qu amor filial y paterno, qu ayuda y colaboracin iluminadas por las ideas de Bolvar y Mart, crecieron y se desarrollaron entre usted y Fidel como algo natural de almas revolucionarias gemelas del presente y del porvenir!

Qu gran desafo el de Ud., Comandante, al proclamar y enarbolar el socialismo del siglo XXI despus de la euforia neoliberal y los postulados capitalistas del fin de la historia! Qu inmensa y osada estrategia la de cambiar la historia de los ninguneados y preteridos de su patria y darle a su lucha un sentido humanista latinoamericano, caribeo y mundial! Porque Ud., Comandante, supo interpretar la poltica, segn el enfoque martiano, que al fin y al cabo es el arte de asegurar al hombre el goce de sus facultades naturales en el bienestar de la existencia.

Porque con su obra gigantesca en periodo tan corto, en Venezuela, en Nuestra Amrica y en otras partes del mundo, el significado de la unidad, la solidaridad y la fraternidad alcanzaron una nueva dimensin y fue carne de realidad lo postulado por Mart: Construir: he ah la gran labor del hombre.

Mucho se ha dicho en estas horas de su desaparicin fsica. Su reposo en capilla ardiente ha servido para desatar emociones, sentimientos, opiniones y convicciones de la gente variopinta del pueblo bolivariano y de mucho ms all.

Y esa realidad y esas manifestaciones no pueden asombrar a nadie. Porque es que como Ud. gustaba repetir, citando a Mart, amor con amor se paga. Y se podra aadir, con las ideas hermosas del Maestro, que la muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida., y que cuando se muere en brazos de la patria agradecida... empieza, al fin, con el morir, la vida. Morir no es nada, morir es vivir, morir es sembrar. El que muere, si muere donde debe, sirveVale, y vivirs. Sirve y vivirs. Ama y vivirs. Despdete de ti mismo y vivirs. Cae bien y te levantars. Y ah radica, Comandante, el misterio de que sigas y seguirs vivo, librando las batallas del porvenir.

Y en cuanto al futuro previsible hay que confiar en que la lealtad se impondr frente a toda adversidad y escollo en el camino. Porque la muerte da jefes, la muerte da lecciones y ejemplos, la muerte nos lleva el dedo por sobre el libro de la vida y los muertos son las races de los pueblos, y, abonada con ellos la tierra, el aire nos los devuelve y nutre de ellos.

Porque es una verdad incontrovertible que los muertos, no son ms que semilla, y morir bien es el nico modo seguro de continuar viviendo, sabemos, Comandante, que Ud. ha burlado a la muerte y a todos aquellos que en vida trataron de vilipendiarlo, y tendr vida eterna en el seno del pueblo agradecido y agigantado por su obra de fundador y realizador de sueos.

Por eso y muchas otras razones, tenemos motivos suficientes para que en esta hora expresemos conscientemente este saludo: Hasta maana y hasta siempre, Comandante Chve.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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