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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2013

La coordinadora del CADTM en Blgica, Ccile Lamarque, reivindica los derechos humanos para que no se pague la deuda ilegtima
Artillera jurdica contra la deuda externa

Enric Llopis
Rebelin


No debemos, no pagamos. Para materializar esta sencilla consigna hace falta acumular fuerza poltica. Pero tambin argumentos. Algunos de ellos, los de carcter jurdico, los ha expuesto en la Facultat de Cincies Socials de Valncia, Ccile Lamarque, coordinadora del Comit por la Anulacin de la Deuda del Tercer Mundo (CADTM) en Blgica. Un arsenal de razones jurdicas para no pagar la deuda ilegtima a los acreedores.

En un acto organizado por la Plataforma Auditoria Ciutadana del Deute-Pas Valenci, Clnica Jurdica de la Facultat de Dret y el Instituto de Derechos Humanos de la Universitat de Valncia, Ccile Lamarque ha subrayado que la deuda se utiliza como excusa -en la realidad europea- para imponer polticas de austeridad y recortes. Se nos dice que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, pero a qu responde realmente el aumento de la deuda externa, sea pblica o privada?

Primero, al alza explosiva de los tipos de inters en la dcada de los 80, coincidiendo con la llegada al gobierno de Reagan en Estados Unidos y Thatcher en Gran Bretaa; adems, a la aprobacin de sucesivas contrarreformas fiscales para el beneficio de los grandes patrimonios y las rentas ms altas, que han menguado los ingresos estatales; a dos tratados, primero el de Maastricht y despus el de Lisboa, que fuerzan a los estados a financiarse en los mercados internacionales en lugar de hacerlo a travs del Banco Central Europeo (BCE), a una tasa de inters muy inferior; por ltimo, al coste de los planes de rescate y las maniobras de las agencias de calificacin rebajando la nota de los estados. Es decir, el endeudamiento en los pases europeos no deriva de un incremento del gasto pblico, subraya Lamarque.

El pago de la deuda y los planes de austeridad ahogan a las poblaciones del sur. Frente a lo que muchos ya califican de austericidio, el CADTM propone la realizacin de Auditoras Ciudadanas que delimiten qu parte de la deuda es ilegtima y, por tanto, no debe pagarse. Hay argumentos jurdicos que avalan las alternativas al binomio recortes-pago de la deuda. Por ejemplo, el ltimo informe del experto de la ONU sobre deuda exterior, de abril de 2012, afirma que los estados acreedores y las instituciones financieras no deben aprovechar las crisis para imponer reformas estructurales en los estados deudores. Tambin se explica en el mismo informe que los acreedores no deberan imponer como condicin de los prstamos o del alivio de la deuda, la aplicacin de polticas como la privatizacin, la capitalizacin, la liberacin del comercio, la desregulacin de las inversiones o la liberalizacin del sector financiero. Pero, afirma Ccile Lamarque, la Troika impone actualmente estas medidas a los pases de la periferia europea.

Los Comits por la Auditora de la Deuda priorizan la accin poltica de los ciudadanos para cancelar la deuda ilegtima al tiempo que desconfan de los tribunales y los mecanismos de arbitraje, pues suelen dar la razn a las multinacionales y a los acreedores, asegura la coordinadora del CADTM de Blgica. El derecho es siempre fruto de la correlacin de fuerzas, agrega. Por eso los argumentos jurdicos y las auditoras han de estar al servicio fundamentalmente de la lucha ciudadana. Siguiendo con las razones procedentes del Derecho, la activista recuerda que los estados no tienen la obligacin absoluta de reembolsar una deuda; deben hacerlo si se trata de deudas contradas por el inters general. Para ello, aade, puede invocarse la Carta de la ONU (1945); la Declaracin Universal de Derechos Humanos (1948) o la Declaracin sobre el Derecho al Desarrollo (1986), entre otros textos.

El Derecho Internacional podra convertirse en un valioso aliado, de no ser porque las resoluciones de Naciones Unidas suelen quedarse en papel mojado. Una resolucin del 18 de julio de 2012 llega a afirmar que todo estado tiene la responsabilidad de promover el desarrollo econmico, social y cultural de la poblacin () y no verse condicionado por frmulas especficas de polticas econmicas externas. En otros casos, los estados pueden alegar motivos de fuerza mayor que les imposibilitan pagar las deudas. Segn el Derecho Internacional, los estados tambin pueden ampararse en el estado de necesidad (peligro para la existencia del estado y para su supervivencia poltica y econmica). Afirma Ccile Lamarque que Grecia podra invocar este principio para no reconocer parte de la deuda con los acreedores internacionales.

En los pases de la periferia europea podra asimismo aplicarse el criterio sostenido por el experto de la ONU sobre deuda externa en su ltimo informe: cuando por causas ajenas a la voluntad del estado prestatario cambien las circunstancias, puede justificarse una moratoria de la deuda. Cules seran estas circunstancias? Por ejemplo, segn la activista del CADTM, el incremento de los tipos de inters que se duplicaron en el periodo 2010-2011 respecto a 2008-2009. Otras veces el arsenal jurdico contra la deuda requiere de menos pormenores. Basta con invocar los principios generales del derecho internacional cuando se refieren a la equidad, buena fe, abuso de derecho o fraude.

Puede, as pues, tirarse de argumentario jurdico para considerar ilegtima una deuda contrada. Tambin la casustica histrica es muy extensa y abundan los ejemplos a partir de los cuales podra reivindicarse el impago. Es el caso de las deudas contradas por dictaduras, y que deben costear el conjunto de la poblacin. As, el CADTM reivindica este principio para las deudas contradas por los regmenes recientemente cados de Tnez y Egipto. Se podra haber aplicado asimismo en las dictaduras militares de Grecia, Portugal o Espaa, subraya Lamarque. En contexto y poca diferentes, tras la invasin de Iraq en 2003, el Club de Pars (foro internacional de pases acreedores y deudores) consider odiosa la deuda que mantena este pas y cancel el 80% de la misma. Aunque se tuvo cuidado en no difundir la nocin de deuda odiosa por miedo a que cundiera el ejemplo.

Deudas ilegtimas por condicionalidades vinculadas a los prstamos. ste es uno de los criterios con mayor potencial de materializacin hoy en la Unin Europea. La deuda de los pases de la periferia se halla ntimamente ligada a las polticas de austeridad e incluso a la imposicin de gobiernos tteres (caso de Italia y Grecia). Lamarque tambin seala la posibilidad de declarar ilegtimo el endeudamiento producido por la compra de material militar (el ejemplo griego). O el derivado de la construccin de infraestructuras y grandes proyectos que afecten a las poblaciones y al medio ambiente.

No faltan ejemplos a los que acogerse y tomar como referencia. Algunos los cita el politlogo y jurista Joan E. Garcs en el eplogo de su libro Soberanos e Intervenidos (Ed. Siglo XXI), donde concluye que el emprstito ha sido uno de los instrumentos financieros utilizados para intervenir, dividir o dominar a pueblos enteros. En 1899, explica Garcs, Estados Unidos pidi que Espaa asumiera las deudas contradas por los cubanos alzados contra la corona. Un ao antes, Reino Unido y Alemania suscribieron un acuerdo secreto para conceder un prstamo conjunto a Portugal y, anticipando que no podra reembolsarlo, repartirse en compensacin los territorios portugueses de Angola, Mozambique y Timor, explica Garcs.

En el mismo libro se citan otras muestras de resistencia. Tras el pnico financiero de 1837, los estados de Mississippi, Arkansas, Florida y Michigan repudiaron la deuda pblica contrada con inversores extranjeros. Se adujo que estas inversiones no haban producido beneficios. En 1860, el presidente mexicano Benito Jurez rechaz la deuda suscrita durante el rgimen del general Zuloaga (1857-1860). Estados Unidos tambin oblig a repudiar la deuda que los estados confederados haban contrado con Francia y Reino Unido entre 1861 y 1865. Detalla Joan E. Garcs, asimismo, que tras 1877 los estados de Alabama, Arkansas, Luisiana, Carolina del Norte, Carolina del Sur y Tennessee consideraron ilegtima la deuda pblica contrada entre 1865 y 1877, porque el gobierno haba actuado, se dijo, de manera corrupta y en beneficio propio.

En definitiva, resume Ccile Lamarque, hoy el pago de la deuda se impone como condicin absoluta; los estados lo aceptan para satisfacer a los mercados financieros. De ah nace la iniciativa de las Auditoras Ciudadanas. En Argentina (2001) se suspendi el pago de la deuda y ello no supuso, al contrario, una tragedia econmica. En marzo de 2005, la Cmara de Representantes de Nigeria aprueba repudiar la deuda externa contrada por la dictadura militar. En 2010 y 2011 los ciudadanos islandeses decidieron mediante referndum oponerse al reembolso de la deuda exterior, as como llevar a juicio a los gobernantes responsables.

Rafael Correa en Ecuador (2008) dej de pagar, tras la realizacin de una auditora con participacin de los movimientos sociales, parte de la deuda exterior con la banca privada. ste es uno de los grandes paradigmas aunque, segn Ccile Lamarque, podra haber llegado ms lejos. Grecia, Italia, Irlanda, Francia, Blgica, Irlanda, Inglaterra, Portugal, Espaa, Tnez, GreciaProliferan las plataformas por la auditora de la deuda con la implicacin de la sociedad civil. Trabajan en red para coordinar las luchas. Porque el endeudamiento es un problema crnico del Sur, de los pases perifricos de todo el mundo, concluye Ccile Lamarque.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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