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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 13-03-2013

La deriva nazi del Partido Popular

Josep Fontana
El Peridico


Entiendo que este ttulo pueda parecer provocativo, porque est claro que hay grandes diferencias entre la Espaa del 2013 y la Alemania de 1933. Pero aquello sobre lo cual quiero llamar la atencin es la semejanza que tienen, en sus objetivos, la actual poltica centralizadora del Partido Popular y la actuacin del NSDAP (el partido nazi alemn) en 1933, en su lucha por hacerse con el poder absoluto.

La mayor de las diferencias reside en que los nazis debieron valerse de la violencia para implantar su poltica de Gleichschaltung o coordinacin, mientras que al Partido Popular le basta su mayora absoluta en las cmaras, algo que no tena Hitler al llegar al poder, para imponerla sin resistencia.

Los nazis comenzaron aduendose del poder en los lnder (los estados, equivalentes a nuestras comunidades autnomas) con una ley de coordinacin de los lnder con el Reich de 30 de marzo de 1933, y procedieron gradualmente a controlar o eliminar todas las organizaciones que pudieran alentar alguna forma de resistencia.

El Partido Popular ha seguido un camino parecido a partir de la reforma laboral de febrero del 2012, que merm la influencia de los sindicatos y la capacidad de resistencia de los trabajadores, y ha continuado despus debilitando las comunidades autnomas con imposiciones legales y con el estrangulamiento econmico, a la vez que proceda a vaciar de capacidad poltica a diputaciones y ayuntamientos, reducidos a funciones administrativas, y se preparaba para controlar la enseanza con la reforma educativa de Wert.

A medida que iba neutralizando a quienes pudieran asumir la direccin del rechazo social, el Gobierno se ha dedicado a desmantelar y privatizar los servicios sociales, en un camino por el que puede seguir todava ms lejos, sin tomar en cuenta la oleada creciente de las protestas colectivas contra el aumento incesante del paro, la disminucin de los salarios, la multiplicacin de los desahucios (una firma de abogados ofrece desahucios exprs a 530 euros), la congelacin de las pensiones Unas protestas que se limita ahora a contener con la polica, mientras se prepara para criminizarlas y prohibirlas.

Los ciudadanos estn hoy alarmados ante los signos de corrupcin que afectan al PP. A decir verdad, la corrupcin no es un problema de hoy, ni afecta tan solo al PP, sino a todo el proceso desarrollado en nuestro pas desde la transicin, que facilit los negocios turbios de las instituciones financieras y las empresas constructoras, cuyos costes se nos obliga ahora a pagar entre todos. Lo nico que tiene de particular el caso del PP es que le han pillado con las manos en la masa en unos momentos en que los ciudadanos son ms sensibles al problema.

Lo que debera preocuparnos ms, sin embargo, es la deriva autoritaria que, al ir eliminando toda posibilidad de protesta y resistencia, refuerza la capacidad del Partido Popular para llevarnos por el camino de un desastre anunciado. Porque si, como dice Hans Werner Sinn, presidente del IFO alemn, le esperan a Espaa 10 aos ms de crisis y una devaluacin interna del 30%, qu quedar del pas al cabo de este tiempo? A qu extremos habr llegado el paro juvenil, que el propio PP evala en el 50%? Quedarn hospitales, escuelas y universidades pblicas, y si se han privatizado, dnde se educar y atender a una poblacin empobrecida? Sinn opina que hay que seguir con la austeridad y que Rajoy debe volver a bajar los salarios, lo cual me parece una excelente receta para la continuidad de los negocios de Alemania, pero suicida para este pas.

Lo ms grave resulta, adems, ver en qu manos ha recado este poder irresponsable. En momentos como estos sera de la mayor importancia poder confiar en un Gobierno al que los ciudadanos viesen con la capacidad suficiente para no someterse mansamente a las instrucciones de la troika para que nos dirija al matadero. Y est claro que este no es el Gobierno actual del PP. Dejando a un lado a Rajoy, sobre cuya existencia real hay dudas fundadas, el poder est en manos de los Montoro, Mara Dolores de Cospedal, Ftima Bez, Ruiz-Gallardn, Ana Mato que se pueden permitir incluso disparatar en pblico, impvidos ante la crtica y la protesta. (Los historiadores del futuro podrn entretener a sus lectores con una divertida coleccin de chascarrillos, comenzando con la disertacin de la seora Cospedal sobre el finiquito diferido y acabando con la afirmacin de la seora Bez de que la Virgen del Roco resolver el problema del empleo).

De ah la necesidad de resistirnos a una deriva autoritaria que amenaza con dejarnos impotentes y sin capacidad de reaccin mientras nos conducen al abismo.

Fuente: http://www.elperiodico.com/es/noticias/opinion/deriva-nazi-del-partido-popular-2336761



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