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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 18-03-2013

Entrevista a Enrique Dvalos, activista transfronterizo y profesor de Estudios Chicanos en San Diego (I)
Nosotros crecimos bajo el signo del 1968

Luis Martn-Cabrera
Rebelin

Transcripcin y edicin Olga de la Sota.


La primera vez que recuerdo a Enrique Dvalos iba subido en un autobs escolar con un micrfono explicndole a estudiantes gringos lo que eran las maquiladoras, la dependencia de las mercancas del norte del trabajo semi-esclavo que haca un ejrcito de mujeres provenientes de distintas zonas rurales de Mxico. Yo acababa de llegar a la frontera San Diego/Tijuana y slo haba odo de segunda mano lo que era la industria maquiladora. Recuerdo la paciencia de Enrique con los estudiantes, su lucha, como la de todos, para hacerse entender en ingls, para que entendiramos lo que pasaba all, para que nos concienciramos sin caer en la caridad o en la exotizacin de la miseria, con dignidad, con solidaridad. Al llegar a la colonia Chilpancingo una colonia que est al pie de las maquiladoras y sobre la que se vertieron todos los desechos txicos de una antigua fbrica de bateras, generando enfermedades y malformaciones en una parte de los pobladores Enrique explic con suma paciencia a los estudiantes que las gentes que vivan all no eran animales y que no se les deba hacer fotos como si estuvieran en el zoo, que hablaran con la gente, pero que lo hicieran con respeto.

Aquel viaje me transform profundamente y no por la miseria, sino por la dignidad y la capacidad de lucha de las mujeres (y los hombres, pero en aquel entonces eran mayoritariamente mujeres) de la maquiladora, porque a pesar de estar sometidas a condiciones de explotacin aberrantes sin protecciones sindicales, objetos de violencia en casa y en el trabajo, se haban levantado contra ese distema de opresin patriarcal, capitalista y neocolonial. A cualquiera que haya ledo la seccin de El capital sobre el fetichismo de las mercancias dejaran de darle vueltas las mesas, desaparecera el halo mgico de las mercancas, el jeroglfico social se le hara legible y comprendera que por detrs de todo lo que compramos a precios de saldo en San Diego hay explotacin, violencia de gnero, destruccin mediambiental y racismo, pero que a pesar de eso las cosas podran ser de otra manera si nos organizaramos bien a los dos lados de la frontera.

Despus de aquel primer viaje he visto a Enrique muchas veces, en Tijuana, en reuniones de las trabajadoras de la maquiladora, en manifestaciones en defensa de la educacin pblica, en City College, en la universidad en la que ensea, en mi universidad presentando el documental Maquilapolis con un grupo de trabajadoras, una vez que la migra detuvo y deport a una adolescente de 15 aos en el tranva de camino al colegio. Lo recuerdo moviendo la cabeza y diciendo qu hijos de puta, la mandaron a Tijuana donde ni siquiera tiene familia y ni siquiera habla bien espaol. Por supuesto, uno no aparece en todos estos sitios por casualidad, sino que es el producto de mltiples y heterogneas militancias e historias cruzadas. Esta es una entrevista de largo recorrido, un acto de insumisin y de resistencia contra esa frontera que no slo separa y destruye vidas migrantes, sino que tambin trata de mutilarnos, cultural, histrica y espiritualmente. Por eso en esta entrevista tambin se cuenta el viaje de Enrique desde la resaca del 68 en Mxico a la situacin actual de la industria maquiladora, pasando por el manual marxista de Marta Harckneker, el maosmo mexicano, la reforma poltica y la emergencia deslumbradora del zapatismo a mediados de los aos noventa.

Como en todas las historias que se precien de serlo, la de Enrique es mucho ms que sus peripecias individuales, es la historia colectiva de muchas y muchos. Hace poco volv a Tijuana con Enrique, bajamos en transporte pblico hasta la frontera y fuimos a la sede de Ollin Calli, un colectivo de trabajadoras y trabajadores de la maquila recientemente creado [1]. Entre autobs y autobs paramos a comprar tortillas frescas hasta que llegamos a la sede de Ollin Calli. El local de Ollin Calli est en una de las galeras del centro de Tijuana donde antes haba tiendas para esos turistas gringos que ya no se atreven a bajar dizque por la violencia del narcotrfico, pero probablemente tambin por el miedo y la alergia que les produce la pobreza de los pases latinoamericanos. Poco a poco, van llegando las trabajadoras de la maquiladora, todo el mundo trae algo para compartir, las cosas empiezan despacio, con calma, sin las prisas ni el tiempo acelerado del otro lado de la frontera. En las horas que siguen se inicia una animada discusin sobre las actividades del grupo, sus esfuerzos para autofinanciarse, los prximos tour maquileros en Tijuana, la nueva reforma laboral, un estremecedor informe sobre la violencia contra las mujeres en Mxico y el autocuidado Durante tres horas, sentado con estas trabajadoras y trabajadores, se aprende ms de lo que es la globalizacin, el trabajo y la organizacin poltica que todo lo que uno pueda escucharles a los especialistas en fronteras, migracin y explotacin en nuestras universidades, porque lo viven y porque lo pueden teorizar a partir de lo concreto, sin abstracciones academicistas, pero con rigor y contundencia. Por eso, esta entrevista es tambin sobre y para Mago, Linn, Neri, Vicky, Alicia las compaeras y compaeros de Enrique que, contra viento y marea, con muy pocos medios, siguen defendiendo la dignidad y la justicia en la frontera San Diego/Tijuana.

Luis Martn-Cabrera: De dnde vienes? Cmo te formas polticamente?

Enrique Dvalos: Mi familia tiene una composicin dual; la familia de mi madre procede de una catstrofe de Costa Rica, por la que se vieron obligados a emigrar y terminaron en Mxico. Del lado de mi padre es una familia indgena del norte de Mxico, de los indgenas tepehuanos, que en la Revolucin Mexicana vivi una tormenta catica. Mi padre termin prcticamente solo en la Ciudad de Mxico, donde se levant hasta ms o menos la clase media, y ah, con mi mam, cre una familia de un montn de hijos que surgimos al calor del movimiento estudiantil de 1968.

LMC: De qu catstrofe se trataba en Costa Rica?

ED: Una catstrofe natural, un terremoto muy grande que hubo en el siglo XX y que destruy un montn de cosas, incluyendo las propiedades que ellos tenan.

LMC: Tu padre, viva en un ejido?

ED: Viva en un pueblo y trabajaba como ayudante de una de estas tiendas que llevaban productos para que las haciendas vendieran a los peones, que estaban prcticamente esclavizados. Como el salario nunca les alcanzaba para comprar lo mnimo para subsistir, se converta en un sistema de deuda. Las tiendas de la hacienda compraban los bienes de distintos lados. Y uno de esos lados era una tienda en donde trabajaba mi abuelo, y mi pap trabajaba con l llevando las mercancas y ponindolas para que las llevaran, y que despus sirvieran de base para mantener la opresin de los indgenas acasillados que trabajaban en las haciendas en el norte de Mxico, en el Estado de Durango.

Nosotros crecimos bajo el signo del 1968 en Mxico. Mi familia se dividi; mi pap, algunas de mis hermanas mayores y mis primos se alinearon con el gobierno, y celebraron que el gobierno asesin a los estudiantes. Jams supieron la magnitud de lo que haba ocurrido y quisieron aceptar la versin oficial de que haba sido un enfrentamiento de estudiantes contra policas. La otra mitad de mi familia, incluyendo a mi mam y parte de mis hermanos, hablaron con los estudiantes y fue con esa parte con la que yo me aline.

LMC: Eras estudiante en el 68?

ED: No, era todava muy pequeo, eso me agarr cuando estaba todava en sexto de primaria. Yo lo nico que recuerdo eran las manifestaciones cerca de la casa, los estudiantes corriendo, los policas persiguindolos.

LMC: En qu barrio era eso?

ED: Eso era en San Bartolo Atepehuacn, que se encuentra cerca de la Baslica de Guadalupe, y tambin cerca de uno de los campuses ms grandes de las universidades de Mxico, el Instituto Politcnico Nacional. Un elemento que jug un papel fundamental en mi educacin en el 68 y en la educacin de miles fueron las historietas del famoso Rius. Yo no, pero los novios de mis hermanas grandes tenan la coleccin completa de Los Supermachos y de Los Agachados, que eran como doscientos cmics, y trataban de todo tipo de asuntos: espirituales, polticos, alimentarios... Era una combinacin de una burla realmente graciosa de la cultura priista imperante con una educacin sobre temas candentes de distinto tipo y explicados, bien documentados, bien pensados.

LMC: No eran hechos a bote pronto.

ED: No. Tenan su buen estudio. Pero al mismo tiempo estaban precitandos de una manera extremadamente fcil y digerible; entonces era una combinacin letal, porque la gente se volva adicta a ellos. Por eso el gobierno tuvo que cerrarlos.

LMC : Dnde sala?

ED: Salan en la Ciudad de Mxico, y me imagino que en otras ciudades. De hecho me sorprende que algunos estudiantes del Yo soy 132, de repente, hablan de estas historietas, de las originales, no de los libros que hizo despus. Esa fue buena parte de mi educacin poltica. Otra parte fue que yo empec a trabajar joven, pues tena que trabajar para mantener mi carrera; entonces fui al Politcnico y termin de electricista. Yo soy electricista, yo s hacer instalaciones, arreglar motores, poner los cables y los arrancadores que se necesitan para que funcione una fbrica... Aprend bastante.

LMC: Entonces, cundo empezaste a trabajar?

ED: Entr a una escuela preparatoria, vocacional se le llamaba, que al mismo tiempo que te daban la carrera para ir a la universidad, tambin te daba el entrenamiento tcnico. As cuando termin la Prepa ya tena una cdula profesional de electricista, y en el ltimo ao empec a trabajar. Despus, en la carrera, mientras estaba estudiando, segu trabajando. Trabaj en algunas fbricas, en departamentos de mantenimiento de hospitales, y eso me sirvi mucho.

LMC: Y en qu ao ms o menos fue eso?

ED: Termin mi preparatoria en 1970 ms o menos. En uno de los empleos que tenamos nos fuimos a huelga. Eran bsicamente puros jvenes parecidos a m en aquel momento, y queran despedirnos a todos. Era un proyecto gubernamental en Mxico, por el que el gobierno tena que definir su sistema elctrico entre Europa o EEUU, y, por supuesto, se aline con EEUU. Entonces terminamos teniendo electricidad de 110 voltios y 60 ciclos. Pero no todos los aparatos en Mxico estaban diseados para tener esa electricidad. Se hizo una campaa masiva gubernamental, casa por casa, yendo a checar cada aparato elctrico, televisores, refrigeradores, tocadiscos,... para darles la instalacin necesaria para que pudieran funcionar cuando la nueva electricidad viniera. Entonces contrataron a miles de tcnicos electricistas para que hicieran eso, con la promesa de que cuando terminramos se nos iba a permitir trabajar en el sistema elctrico pblico, que era el nico que haba, en la Compaa Mexicana de Electricidad. Pero cuando terminamos nos dijeron que no, que a la calle. Entonces poco antes de que sucediera, nos organizamos, nos movilizamos, peleamos y formamos un sindicato. Esa fue una parte de mi educacin muy importante, sobre todo porque por semanas, cuando salamos de trabajar, nos reunamos fuera del local sindical, y mientras nuestro lder sindical negociaba con el gobierno, horas quedaban ah discutiendo, afuera estbamos todos los dems, y ah se daban unas asambleas donde se discuta todo, de manera espontnea: desde si existe Dios o no, hasta cosas como si Cuba est bien o est mal, o si la mujer debe llegar virgen al matrimonio o no. El 90% ramos hombres jvenes. Yo ya tena lo de Rius, que me ayudaba a defenderme (risas), y eran buenas discusiones. Ah fue donde decid que no quera estudiar para ser ingeniero y me decid por entrar a Sociologa con la idea de que me iba a permitir aprender cmo hacer una revolucin y cambiar el pas. (risas)

LMC: Y lo de la huelga, cmo termin?

ED : Se vendi el tipo, nos dieron en la madre, nos corrieron y ah se acab aquella historia. Lleg a mis manos un libro que creo que es muy comn en mi generacin en Mxico, adems de Rius, un manual althusseriano, de Marta Harnecker. Me lo s de memoria! Entr a la universidad y empec a militar con un grupo maosta.

LMC: En la UNAM?

ED: En la UNAM. Mi hermana ya estaba militando en ese punto en esta organizacin maosta, en realidad noms segu sus pasos. Pero, de alguna manera, mi primera decisin como activista fue porque un da, cuando yo todava no militaba, me habl por telfono y estaba angustiadsima porque a uno de sus compaeros lo haban metido en la crcel y necesitaban no s qu tantos miles de pesos para tratar de sacarlo. Era dinero que haba juntado por un montn de tiempo de mi trabajo de electricista. No saba qu iba a hacer con l, pero yo estaba orgulloso de mi dinero. Entonces me habla y me dice si se lo doy. Fue una decisin personal difcil, pero se lo di. Despus me met al grupo, y empec a militar, con el Frente Popular Revolucionario. Ah entr a conocer la dinmica de la izquierda, las contradicciones con el trotskismo. Ah me aprend la fauna, todo el zoolgico de los distintos grupos. El grupo se defina como marxista, leninista, estalinista y Pensamiento Mao Tse-Tung. Y nos leamos las Cinco Tesis Filosficas; me sopl las obras de Mao, las escogidas, los cuatro volmenes famosos; compr las obras completas de Lenin y las tuve por mucho tiempo; le bastante. Me le de Stalin, pero realmente nunca me hizo mucha gracia.

LMC : Y cul era la correlacin de fuerza entre los distintos grupos de izquierdas? Qu espacio ocupaba el maosmo mexicano? Estamos hablando de los 80, no?

ED: Estamos hablando del principio de la reforma poltica, del principio de los 80. Despus del 68 surgen muchas guerrillas en Mxico, fue la madre de la guerrilla. Son asesinados cerca de 5,000-6,000 ex-estudiantes, otros 5,000-6,000 terminan de acadmicos en distintas escuelas de Mxico, muchos terminan como militantes y se crea toda la insurgencia popular, obrera y campesina, entre 1971 y 1977 ms o menos.

A m me toc vivirlo en la parte urbana, pegando volantes, con engrudo, poniendo carteles en contra del Estado en las zonas obreras, yendo a montn de reuniones, de convenciones,... Llegaron chingo de organizaciones campesinas y obreras, estaba muy efervescente. Cuando Luis Echeverra hizo su campaa electoral, en 1971, fue muy pesado porque no tena oposicin de ningn partido, ni siquiera el PAN compiti en aquel entonces, y el tipo no poda ir a ningn lado en la campaa electoral sin que hubiera protestas. Incluso en ms de una ocasin, le pusieran fuego en las carreteras. Estaba muy tensa la cosa. Entonces en 1976 sube Lpez Portillo, y lo primero que hace es abrir la reforma poltica. La parte fuerte era reconocer al Partido Comunista. Entonces el PC se asienta fuertemente y una parte muy grande de la izquierda se legaliza y se convierte en el Partido Comunista de Mxico, que entonces era una fuerza tremenda, porque tena (eran migajas, pero eramos bien prnganas, pobres) presupuesto del gobierno. Se desarrolla y los pescados (miembros del PCM) dejan de ir a las asambleas en las colonias o en las escuelas, dejaron de participar en estas reuniones puesto que ya estaban en otras esferas, haban entrado fuertemente en lo institucional, tenan dinero. Ganaron mucha fuerza, pero al mismo tiempo perdieron prestigio, pues abandonaron muchas trincheras, no supieron mantener sus contactos con las bases. O las mantuvieron, pero las transformaron. En lugar de ser un sindicato o asamblea de comunidad, era ms bien como el distrito electoral. Pero s levantaron un aparato fuerte. Antes de eso, la distancia entre el PC y el resto de la izquierda exista, pero aunque estuviramos peleados, estbamos en la misma liga. Despus de eso el PC se despeg del resto. Entonces se dio una fuerte discusin en la izquierda no reconocida, y los maostas son los que tomaron la cachucha de la denuncia. Para mi grupo, el Frente Popular, en trminos prcticos, era tan enemigo el gobierno como el PC. Todo esto se vino a juntar con la famosa teora de los tres mundos que sali en China, que deca, al menos esa versin nos lleg, que segn el gran timonel Mao Tse-Tung (aunque, la verdad, yo nunca le nada de l que dijera eso) haba ahora dos imperialismos, el socialimperialismo y el imperialismo norteamericano, pero que este ltimo estaba en decadencia, y el primero estaba de subida y era ms peligroso. Entonces haba que centrar las fuerzas en denunciar y en derrotar al socialimperialismo. Eso se traduca en concreto en Mxico en que haba que pegarle duro al PC, porque el PRI estaba en decadencia. Era barroco, totalmente absurdo el anlisis, pero ese era el que tenamos.

Todo lo que elabor Bettelheim sobre la construccin del capitalismo en Rusia, bastante slido, era irrefutable, en trminos de que Rusia no era socialista, que era un capitalismo de Estado, y ah se daba la divergencia ms fuerte con el trotskismo, que era la otra ala que exista en aquel entonces. El trotskismo tena fuerza en Mxico, haba una tradicin muy fuerte, y adems, una cosa que siempre nos apantallaba, es que los trotskistas lean mucho ms que nosotros. Leamos al camarada Mao Tse-Tung, dos o tres libros, Bettelheim, y otros... Pero estos cuates lean a cien millas por hora, estaban muy bien preparados, hasta la fecha. Tomaban el asunto de la prctica terica con muchsima rigurosidad. Y eran mucho ms abiertos en todo lo de la vida cotidiana.

LMC: Y tenan penetracin popular en las colonias?

ED : Ms en la clase media. S tenan, sera injusto decir que no, pero es difcil decir quin tena ms penetracin, porque el maosmo se arraiz en muchos frentes populares, en Monterrey, en Zacatecas, en la Ciudad de Mxico, en Chiapas. Yo no s cmo despus cambi, pero el ejrcito zapatista estuvo muy vinculado con toda esta experiencia, aunque al final fueron trotskistas los que se quedaron con el aparato urbano del ejrcito zapatista. (Aunque para eso renunciaron a ser troskistas para denominarse zapatistas).

Los trotskistas tenan fuerza, aqu en California tenan mucha fuerza. Aqu los movimientos populares de los 70, de los 80, y lo que haba en la universidad eran bsicamente trotskistas. Yo estaba all, en la Ciudad de Mxico y nos llegaban las peticiones de solidaridad con las luchas aqu, y eran la hoz y el martillo de la IV Internacional o de algn otro grupo trotskista. S tenan penetracin, pero yo creo que su manera de accionar los llevaba ms a la clase estudiantil. Y en trminos de qu hacer frente al PC, nos sorprendan mucho porque nosotros ramos los radicales, los comunistas eran los vendidos, y los trotskistas... era impredecible qu iban a hacer. Estaban tratando de resolver la contradiccin de cmo no caer en el ultraizquierdismo, pero tampoco terminar como el PC. Estaban en ese debate. Pero desde ac, donde estbamos nosotros, se vea como ping-pong. Unos iban mucho para un lado, otros iban mucho para el otro lado, y se estaban escindiendo a cada rato .

Eventualmente mi grupo entr en una descomposicin tremenda, le peg muy duro cuando Mao Tse-Tung perdi el poder en China. Cuando sube Hua Kuo-Feng y aparece la Banda de los Cuatro, y Albania rompe con China, mi partido se divide, porque una parte del partido se queda con China, y la otra parte se queda con Albania, con el camarada Enver Hoxha . Cuando pas eso mucha gente, incluyndome a m, pensaba que se necesitaba un paradigma ms amplio, estbamos ya muy reducidos. Entonces yo me sal de ese partido, renunci a esa tradicin y despus de eso milit en una organizacin bsicamente estudiantil por muchos aos, que tambin era maosta, pero no se declaraba maosta, y muchsimo ms inteligente. Es la organizacin que encabez la huelga de la universidad, cuando la UNAM tuvo un ao de huelga. En aquel entonces no tena nombre, se llamaba la Bola, y estaba muy orgulloso de no tener nombre, porque lo haca muy flexible. Luego se autonombr En Lucha, y tiene su peridico con figuritas de Marx, Engels y Lenin. No aceptaba a Stalin. Era maosta, pero bastante crtico. Trataba de interpretar. Tuvimos toda una discusin sobre el famoso libro de Lenin, sobre Qu hacer?. En Lucha criticaba dursimo que al libro se le interpretaba muy literalmente; que se pensara que Lenin hablaba de la necesidad de que la estpida clase obrera tuviera un grupo de intelectuales revolucionarios que vinieran a transformar sus esfuerzos espontneos y dedicados al fracaso para convertirlos en un movimiento revolucionario que iba a ser capaz de trascender y llegar al poder. Muchsimos grupos se lo tomaron en serio, tanto estalinistas como maostas parecidos al mo, y realmente crean que su papel era ser vanguardia de la clase obrera. En Lucha tena muchsima ms visin, y trataba de explicar mucho ms lo que realmente Lenin haba querido decir, cul era la relacin entre los grupos de activistas y la comunidad a la que buscaban no vanguardizar, sino formar parte y colaborar con ella. La relacin era ms dialctica, era ms un proceso de relacin entre masas y activistas; algo muchsimo ms interesante .

LMC: Y el tema de la lucha armada, se discuta?

ED: Cuando yo entr ya haban pulverizado a la guerrilla, por tanto se daba la discusin en abstracto. Estaba muy viva la experiencia de Chile; el asesinato de Allende. Ms bien veamos que eventualmente iba a haber un enfrentamiento armado con el Estado, y que grupos como el PC y otros grupos no estaban contribuyendo a hacer eso, sino que estn desarmando a la clase obrera. Entonces lo que se necesita es que, mientras ests teniendo un trabajo en las masas, tambin organices estructuras clandestinas y semiclandestinas que en el caso de una represin puedan sobrevivir, que puedan mantener la continuidad de lo que est sucediendo. El asunto de las armas no se vea como prioritario. La discusin que se daba mucho era si el movimiento insurreccional debera empezarse en las ciudades y extenderse los campos, o al revs, empezar en los campos y extenderse a las ciudades. Hasta ese momento se poda hablar de la posibilidad o no, de la necesidad o no, o cmo se iba a hacer, pero ramos bsicamente antifoquistas. En eso tambin Vania Bambirra educ bastante a la gente, que escribi sobre cul era la vinculacin real entre el Movimiento 26 de Julio y el trabajo que estaba haciendo Santamara y los dems en la ciudad. Ms bien lo veamos por ah. No se trata de un foco que ilumine, sino ms bien como un movimiento que se va desarrollando, y ese movimiento es el que te va dando la pauta de cmo en el futuro se hara lo de las armas. Por el momento, pensbamos, hablar de tomar las armas era un suicido y una pendejada.

Haba este grupo que se volvi despus muy importante, que vena de la experiencia del MIR en Chile, el Movimiento Izquierda Revolucionaria, que no eran ni trotskistas, tampoco eran maostas, y se definan como guevaristas, y adems en todo esto siempre estaba Cuba presente, porque las discusiones sobre Cuba eran interminables.

LMC : Y cmo eran las posiciones?

ED: Desde los que decamos que era capitalismo hasta los que decan que era el socialismo ms puro; pero todos, hasta los ms supercrticos, sentamos un respeto profundo al proceso revolucionario, un respeto absoluto a Fidel. No importa que no sea socialismo, lo que tienen es increble. Lo que han sido capaces de crear, en trminos de soberana nacional, en trminos de bienestar social, merece mis absolutos respetos. Una cosa era ser crtico, pero otra cosa era que ante un cubano empezaras a ser crtico, y si decas cualquier cosa de Fidel Castro, te deca: con el Caballo no te metas. Ser el demonio, pero es mi demonio y me lo respetas.

Toda esta discusin se daba mucho en la UNAM. Amo profundamente la UNAM, es una universidad increble. Fui a dar a la Facultad de Ciencias Polticas, que era fruto de la dispora de los profesores latinoamericanos que haban tenido que escapar de las dictaduras y fueron a dar ah, a esta facultad. Entonces mis clases eran con maestros de Bolivia, de Argentina, de Uruguay, de Brasil, de Colombia,... Era una riqueza terica increble. Estaba Marini, Cayetano Llobet, Luis Gmez, Agustn de la Cueva... Mi mundo era alrededor de lo que ellos nos enseaban. Formaron a toda una generacin de marxistas, nos abrieron los ojos en muchsimos sentidos, los abrieron a un montn de perspectivas del marxismo. De hecho, la discusin dentro de la facultad era alrededor del marxismo. A Max Weber lo respetbamos un poquito ms, pero a Comte y a todo este positivismo, los de la Tercera Va,... simplemente los desprecibamos. De hecho una de mis materias se llamaba Gramsci, otra materia Lenin, era lo que estudibamos. Y me avent tres semestres, creo, estudiando el tomo I de El capital. Ah es donde conoc a toda la izquierda que se poda, desde los radicales, los anarquistas, Althusser, la revolucin terica de Marx, los aparatos ideolgicos del Estado, y el Marx joven y Marx viejo... Horas y horas discutiendo sobre si haba un Marx joven y un Marx viejo. Y todo esto se complementaba con una prctica, porque la Universidad estaba abierta a los movimientos populares. Cuando stos queran escapar de la represin, bienvenidos a la Universidad, ah llegaban, ah los recibamos y estaban en su casa. Y salamos los activistas e bamos con ellos saln por saln, y no haba cuidado de ningn maestro que no nos dejara entrar en su saln. Interrumpamos la clase a la hora que nos diera la gana y hablaban los trabajadores. Y pasbamos el bote y se llenaba. Pocos aos antes de ser admitido a la UNAM, el presidente Echevarra trat de entrar a la Universidad para reconciliarse con los estudiantes por la masacre de 1968 . Pero lo apedrearon literalmente, al presidente de Mxico! Sali con toda la cara rota y el rector de la universidad Sobern a cuatro patas, escondindose debajo de los coches, a patadas los estudiantes. Y haba dos maestros jvenes que fueron claves: uno era Javier Fernndez, que despus se va a convertir en el lder de este grupo estudiantil, En Lucha; y Aln Arias, que fue el maestro ms brillante que tuve, era increble la capacidad que tena para articular un discurso y combinar las distintas aportaciones de los grupos de izquierdas. Muy brillante, pero ms tarde termin en el PRI, y termin siendo uno de los asesores del Gobierno de la nacin para tratar de chingarse a los zapatistas. Cuando ms me clav participando fue en la famosa huelga de Magisterio, una huelga increble a finales de los 80. Entonces llegaban a la Universidad, dorman en los salones de clase, miles y miles de ellos.

Yo me tard un chorro en hacer la licenciatura, iba muy despacito, trabajaba, era activista, entonces tomaba pocas clases. Entr en la universidad en 1977, y termin la licenciatura en 1987. Y segu militando. Despus me met a dar clases, buscando una escuela lo ms radical posible, y fui a dar a un experimento educativo que se llamaba Colegio de Ciencias y Humanidades, que perteneca a la Universidad, pero que haba sido fundado despus de 1968. Una parte de los maestros que all daban clases eran exguerrilleros que haban sobrevivido a la represin, y todo el enfoque era de pensamiento crtico, de vinculacin popular, dbamos pocas clases tradicionales y dedicbamos ms tiempo con los alumnos a ensearles a investigar. Era una Prepa, pero avanzadsima. Y ah di clases muchsimos aos, doce o trece, de Historia. Cuando entr haba una huelga de los estudiantes. Las oficinas estaban tomadas, yo no poda ir a la oficina a pedir trabajo. Entonces tuve que ir a un saln, all escondido en el fondo, y me dijeron que s, que poda dar clases. Ah fue donde aprend todo lo de Paulo Freire y todo lo que los argentinos psicoanalistas aplicaban a la educacin, la teora de los conocimientos significativos, lo que era el aprendizaje. Era toda una escuela muy importante que se desarroll en oposicin al conductismo.

LMC: Y eran exiliados argentinos los que lo introdujeron all?

ED: Ya eran mexicanos. Haba uno famoso, Gerber, que era nuestra biblia, ms que Freire. Esto se combin con mi participacin. Ya senta bastantes tensiones, porque con todo lo que haba aprendido del marxismo ya no estaba muy de acuerdo con lo que el grupo En Lucha propona. Yo ya me senta medio inquieto en relacin a cul era la figura de Lenin en todo esto. Al final me mantuve bsicamente a favor de Lenin, pero quera conocer otras cosas.

Despus tuvimos un rompimiento grande. En 1994 fue uno de los ltimos aos en que el PRI se atrevi a organizar una protesta proletaria por el da de los trabajadores. (T sabes, el PRI, partido oficial, se las daba de revolucionario). Todos los aos eran ellos los que lo organizaban, pero cada ao estaba ms difcil porque los proletarios protestaban. La protesta originalmente en los 70 era un desfile oficial controlado por el gobierno, entonces los grupos independientes tenamos una marcha del 1 de mayo independiente. Pero ya tenamos diez aos de neoliberalismo, que haba empezado en 1983, con Miguel de la Madrid. Cuando l entr al poder en 1983 se cre una huelga obrera bastante extendida que fue derrotada. Pero cuando el PC gan el registro empez a promover la idea de que, en lugar de tener una marcha independiente, deberamos estar aqu, en el desfile oficial, porque all estaban las masas, y debamos hacer trabajo all adentro. Entonces hubo una fuerte discusin sobre si debamos hacerlo o no. Nosotros lo veamos como aliarse con los sindicatos oficiales.

Pero la marcha del gobierno cada ao se converta en ms militante, y se quedaba ms chiquita la marcha independiente, donde estbamos nosotros. Entonces, aunque no era nuestra tctica, vimos que donde estaba la gente era en la otra, que estaba surgiendo algo. La dirigencia de En Lucha se negaba a verlo queriendo defender la parte independiente. En 1984, cuando pasaba un contingente de trabajadores, unos activistas le aventaron dos bombas molotov al presidente de Mxico y quemaron la puerta del Palacio Nacional. Fue un escndalo, una cosa muy grande, y ah fue cuando me sal del partido, de En Lucha, porque cuando hicimos balance de lo que haba ocurrido ellos lo vieron como algo menor, sin apoyo de masas . Otros lo vimos como la manifestacin de un enorme descontento. Era una marcha del gobierno de medio milln de personas, y de ese medio milln probablemente el 80% era gente acarreada. Pero, de todas maneras, el grupo restante era grande, estaba protestando y estaba militante. Y de ah haba salido el asunto de los bombazos. Nos peleamos por eso y termin con esa militancia.

Bsicamente desde entonces sigo cercano a ellos, pero no he encontrado una organizacin donde me pueda meter. Me sal con un grupo, pero no pudo mantenerse y se dispers. Yo me qued militando noms como individuo, sin poder encontrar una cosa organizativa, ms con grupos de maestros en el terreno acadmico. Despus en el 91 vino el derrumbe de la Unin Sovitica y de todo el bloque sovitico. Ya sabamos que era capitalismo y todo lo que quieras, pero fue muy espectacular. Y yo me alej, me sent bastante perdido. Es cuando comenc a estudiar Historia a la Maestra. Yo quera estudiar Historia para olvidarme de todo, para alejarme lo ms posible de la poltica. Entonces me fui a meter a la sexualidad de los aztecas, y de eso hice mi tesis. Ingenuo yo, pensando que me desligaba de la poltica. Entrando en la sexualidad fui a dar con Foucault. Regres por la otra puerta, pero con un concepto de la poltica muchsimo ms amplio. Y quienes me hicieron regresar fueron los zapatistas. Justamente en 1994 al menos medio milln de personas en Mxico nos electrificamos por los zapatistas y fue un retorno de la poltica militante.

LMC: Y lo estaban esperando o fue una sorpresa?

ED: Era el momento ms oscuro. Salinas de Gortari estaba celebrando el Tratado de Libre Comercio y no tenamos la ms remota idea de que algo as pudiera existir. Cuando dieron la noticia el 1 de enero fue una absoluta sorpresa. Y empezamos a leer sus manifiestos en La Jornada, que los condenaba en el primer editorial por aventureros, pero al mismo tiempo publicaron sus escritos. Y cada escrito que publicaban era una bomba. Te decan la realidad de una manera que no habas escuchado antes, cambi radicalmente la forma del discurso revolucionario en Mxico. Hasta entonces los eslganes, como los del camarada Lenin, eran muy cuadrados, muy cerrados, muy dogmticos. Abrieron la poltica. Ahora todos los discursos del Yo soy 132 tratan de ser poticos, se trata de hacer literatura cuando ests haciendo manifiestos polticos. Los zapatistas abrieron esto. Yo vea los manifiestos, y es que no les podas quitar ni una coma. Y no solo estaba de acuerdo hasta en la ltima coma, es que cuando hablan de la salud, o de lo que sea, estn tan bien documentados...

LMC: Y se viva como una ruptura con el marxismo o como una continuacin por otros medios?

ED: Al principio como una absoluta ruptura. Entiende el cambio social desde la perspectiva indigenista. Yo estaba ms o menos bien armado por todo mi trabajo con mis estudios sobre las culturas indgenas de Mxico, pero de todas maneras era como si de repente te cambiaran todas las variables, dnde quedaba el proletariado? Pero con el paso del tiempo el zapatismo con toda su novedad terica y prctica, que es riqusima, tena que enmarcarse en una tradicin radical, en una tradicin de cambio social. Al final en el ao 2006 se convirti en Abajo y a la Izquierda, que ya era muchsimo ms familiar. El debate entonces era socialismo o anarquismo, qu es el anarquismo. Es, como muchos leninistas decan, una estrategia estpida que noms te lleva a la derrota? O la sociedad sin estado ese es el objetivo, la meta? Abren toda una discusin en ese sentido. Entonces ya para mucha gente, incluyndome a m, fue regresar a los ros de los que uno se haba nutrido, pero mucho ms enriquecido, muchsimo ms. La izquierda en Mxico despus de los zapatistas es totalmente diferente.

LMC: Marcos sali de la UNAM. Tenais conocimiento de quin era, en qu grupo militaba?

ED: Yo no saba nada de l. Era profesor de la UAM (otra universidad pblica en Mxico), perteneca a un grupo que en Chiapas haba desarrollado bastante lucha poltica. Yo entiendo que su grupo viene de una matriz maosta, pero quienes a final de cuentas se identificaron plenamente con los zapatistas fueron los trotskistas. De hecho los trotskistas en Mxico se dividieron, una vez ms, y la mitad de ellos, incluida Rosario Ibarra, la madre de mayo que tenemos en Mxico, una mujer increble, se fueron con los zapatistas, y se convirtieron en el Frente Zapatista. El aparato que estaba en el zapatismo fuera de Chiapas eran los trotskistas de antao. Yo tiendo a pensar que en el ao 2006 cometieron un error garrafal en Mxico en la relacin que tuvieron con Lpez Obrador, que les hizo perder una enorme cantidad de apoyo. Fue terrible lo que pas. Era el movimiento social ms importante de Mxico con el completo apoyo de muchsimos grupos.

LMC: Por qu no se crea un espacio de convergencia entre el ala ms progresista del PRD y el zapatismo?

ED: Yo no creo que el PRD sea capaz de buscar y poder establecer una alianza con grupos como los zapatistas. Las limitaciones que tienen por la cantidad de compromisos institucionales les impiden poder hacer algo tan creativo. Sus bases son otra cosa, pero el aparato ya no quiere ni a Lpez Obrador, mucho menos a los zapatistas . A los zapatistas es a los que les tocaba, ellos son los que tienen mucha ms perspectiva son los que tienen mucha ms claridad de lo que est pasando en Mxico, tenan millones de seguidores dispuestos casi a la muerte por ellos.

Cuando sacaron la otra campaa estuvo muy bien porque al principio lo plantearon como independiente de las campaas polticas, iban por su lado. Queran unificar a la gente, no importaba con qu partido. Lo menos importante es quin suba al poder. Lo importante es que la base est unificada. Eso estaba bien, y hubo intelectuales importantes que dijeron que nadie debera condenar a los indgenas por mantener la autonoma, cuntas veces en la historia de Mxico han sido manipulados y despus reprimidos a favor de otros grupos sociales. Tienen todo el derecho a mantenerse independientes. El problema es cuando la otra campaa se convirti anti Lpez Obrador, el popular candidato del PRD . Eso fue lo que le dio en la madre. En el caso de Atenco los zapatistas se pusieron sper sectarios. El grupo de Atenco estaba con la otra campaa y cuando el gobierno los reprimi, los progresistas del PRD y otros grupos llegaron para ver qu hacan para pelear. Y se les dijo: los que quieran apoyar a Atenco deben meterse en la otra campaa. Mi colectivo, el grupo que haba salido de En Lucha muchos aos antes, La Fogata, segua ms o menos activo , y editamos los primeros libros zapatistas en Mxico, tres tomos, de los documentos zapatistas. Pero mantenamos la postura de que tena que darse unidad. Y el subcomandante Marcos mand directamente que nos expulsaran de la otra campaa en una carta. La cantidad de insultos personales, directos, infundados que nos avent... Hasta la fecha todava no entiendo. Eso era muy raro. Esto lo digo porque creo que la lectura de la realidad que en ese momento preciso hizo la dirigencia zapatista estaba muy permeada por una especulacin sobre el futuro de Mxico, ms que por ver realmente dnde estaban las masas. Y ah les hizo falta, yo creo, un poquito de maosmo. Ellos estaban totalmente convencidos de que Lpez Obrador iba a ganar, y entonces lo que estaban haciendo era prepararse para que cuando subiera este neoliberal, empezar la resistencia contra l. Y nunca gan. Lpez Obrador hizo mucho mejor trabajo en replegarse como lo hizo, a pesar del tiroteo tan duro que le dieron dentro y fuera de su partido, mantuvo las fuerzas y aqu est vigente. Los zapatistas tuvieron que replegarse con la cola entre las patas porque jams fueron capaces de reconocer que la haban regado. Y tampoco aclararon nada. Las aclaraciones sonaban defensivas y pobres. Se metieron en una dinmica tan pesada que ahorita no estn participando en el 132. Se sienten como si no fuera su lucha, ellos no la crearon, no quieren. Fue un golpe dursimo para ellos.

LMC: Hasta qu punto la negativa total de organizarse para tomar el poder no es un sntoma de un fallo de estrategia de los zapatistas?

ED: Eso es un gran debate. Uno de los referentes del debate es Ral Zibechi. Tiene un escrito impresionante, muy completo, sobre la revolucin en Bolivia y habla de que las tres fuerzas en juego en Latinoamrica son el Estado neoliberal, los Estados progresistas y el movimiento de masas, no solo indgena. Y habla mucho de que lo que permiti al movimiento en Bolivia derrocar a Snchez de Lozada fue justamente su horizontalidad, que viene de la tradicin aimara. El asunto, creo yo, no es negarse a tomar el poder, sino en entender qu es el poder, dnde est, y que corrosivo resulta el apoderarse del estado sin contar con una fuerza autnoma. El asunto es socavar el sistema pro capitalismo desde adentro y desde fuera, y la especialidad de los zapatistas era hacerlo desde afuera sin negarse a coordinar con otros.

Yo creo que si el anlisis que hicieron los zapatistas en el 2006 no hubiera sido tan trotskista, hubieran podido tener ms oportunidades de poder seguir como iba la corriente y no estaran en esta situacin en la que estn. No quiere decir que se hubieran subordinado a Lpez Obrador, o que hubieran apoyado al PRD en Chiapas, que ya era el PRI; no quiere decir que no denunciaran todas las atrocidades que estaba haciendo el PRI junto al PRD, pero no pelearse con las bases del PRD, no permitir que la burocracia perredista tuviera armas para aislarlos de las bases perredistas que simpatizaban con los zapatistas .

LMC: Entonces el problema ya no es autonoma versus poltica de Estado, sino una cuestin de estrategias y alianzas.

ED: Absolutamente, es como lo veo yo. Podan haber mantenido toda su estrategia y una enorme simpata de las bases del PRD, pero sin pelearse con ellas .

LMC: T crees que eso alien a las bases urbanas del zapatismo?

ED: Muchsimo. El sntoma ms claro es Rosario Ibarra de Piedra, ella tuvo que romper con Marcos porque ella admira a Lpez Obrador. Y admiraba a los dos, pero en un momento dado la pusieron entre la espada y la pared. No podan tratar as a Lpez Obrador, era una persona respetada por millones. No es l, es la base que representa. Y l est haciendo un esfuerzo. Adems l no haba hecho en ese momento grandes chingaderas; el PRD s, pero l siempre haba jugado con cierta independencia del PRD.

[1] http://ollincallicm.blogspot.com/

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso de los autores mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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