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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2013

Entrevista a Jos Luis Moreno Pestaa sobre su reciente ensayo La norma de la filosofa (I)
La gente estudia filosofa para ganarse la vida y porque hay una demanda social de la enseanza de la materia o de la disquisicin filosfica

Salvador Lpez Arnal
Rebelin


Filsofo, profesor de filosofa en la Universidad de Cdiz, socilogo, escritor, activista, Jos Luis Moreno Pestaa acaba de publicar en Biblioteca Nueva La norma de la filosofa. La configuracin del patrn filosfico espaol tras la guerra civil, motivo central de nuestra conversacin. Entre sus publicaciones anteriores, cabe destacar: Convirtindose en Foucault, Filosofa y sociologa en Jess Ibez, Foucault y la poltica, Moral corporal, trastornos alimentarios y clase social y la edicin espaola de la obra de Jean-Claude Passeron, El razonamiento sociolgico.

***

Despus de felicitarte por tu ltimo libro, y por el excelente y envidiable estilo, valenta intelectual y profundidad filosfica que en l muestras una vez ms, te pregunt por el ttulo: Qu eso de la norma de la filosofa?

Qu es filosofa y qu no es ha sido un problema recurrente en el gremio filosfico. Lo cual supone que existan normas acerca no slo de qu es una buena o mala filosofa segn un modelo, sino tambin distintos modelos de filosofar. A travs de una reconstruccin histrica de los efectos que la Guerra Civil tiene en el campo filosfico que hasta ahora no se haba intentado en los trminos que yo lo hago- reconstruyo la filosofa que se practica bajo el Rgimen a travs de tres debates. Por qu? Porque en los debates se dirimen los modelos en conflicto mejor que en el anlisis de una escuela o de un grupo de trayectorias. La norma de la filosofa es el estudio de cmo se acaba con el modelo de filosofa hibridada con las ciencias histricas propuesto por Ortega. Algo que sucede en los aos 50. Eso s ningn patrn fue jams absolutamente hegemnico y la visin de la filosofa informada en las ciencias existentes contina funcionando en Espaa, en oposicin ms o menos tensa con la filosofa de comentario ms o menos creativo de textos que se incuba en las facultades.


La configuracin del patrn filosfico espaol tras la guerra civil es el subttulo. Brevemente: era buena, mala o regular la situacin de la filosofa en la Espaa republicana?

Era muy buena. En primer lugar, un conjunto de profesores tenan una recepcin original de los problemas filosficos europeos. En segundo lugar, el creador e impulsor de esa escuela, Ortega, se pareca poco al modelo de jefe celoso, autoritario y castrante tan habitual en el mundo intelectual: Gaos y Zambrano dicen cosas muy importantes al respecto. Un discpulo de altura similar a la suya aparece y compite con l en un entorno cultural donde se tena la impresin de crear pensamiento filosfico de primer orden. Ambos, Ortega y Zubiri, tenan una envidiable formacin cientfica, la del primero ms fuerte quiz en ciencias histricas y la del segundo ms notable en Fsica de la que el primero saba un rato. En ese entorno, como lo muestra el debate, ya en los 40, de Maras y Lan que analizo en el libro, se comparten problemas comunes que permiten el debate intelectual. Nada que ver con el trabajo de importacin de novedades y de cultivo ms o menos autista de tradiciones y estilos que caracteriza a buena parte de la filosofa hoy. Haba capital cultural y un espacio de atencin compartido, en un contexto donde el debate era posible. Algo que caracteriza los contextos de gran creacin filosfica. Aqul era uno.


Me salgo un poco de guin. Nada que ver con el trabajo de importacin de novedades y de cultivo ms o menos autista de tradiciones y estilos que caracteriza a buena parte de la filosofa hoy, acabas de sealar. No eres demasiado crtico? Y eso dnde? En Espaa o (no excluyente) en otros pases del mundo?

Quiz soy demasiado crtico, llevas razn. Para demostrar que lo soy habra que estudiar los congresos, los intercambios intelectuales, los debates existentes, la capacidad de anudar centros de atencin compartidos al menos a medio plazo- la cordura al resear trabajos de otras tradiciones. No es solo en Espaa, sin duda, porque no es un problema nacional, sino de divisin internacional del trabajo cultural. Sea yo crtico o no, los filsofos que enseaban y los formados en la Facultad de la II Repblica crean que estaban en el centro de la filosofa y que Espaa no era solo ya un pas receptor. Tenan razones para creerlo.


Vuelvo a nuestro tema, al subttulo ms concretamente. Tras la acaso mal denominada guerra civil, hubo un patrn o varios patrones filosficos? Patrn es sinnimo de tradicin o de norma?

Patrn es sinnimo de una tradicin que segrega normas, tambin de un modelo de relaciones de patronazgo y control de la formacin que analizo en mi captulo sobre las trayectorias. Es un conjunto de normas, tambin un conjunto de maneras de organizar la carrera de los filsofos


En la introduccin hablas de tu concepcin de las relaciones entre filosofa y sociologa a la hora de realizar una sociologa de los intelectuales. Nos das cuenta de ellas brevemente? Por qu es tan importante realizar una sociologa de los intelectuales?

La filosofa contiene siglos de debates de ideas. Por qu se recuperan unas y otras no y qu hace que se recuperen con sentidos distintos, es algo a lo que ayuda la reconstruccin sociolgica de los contextos. La gente estudia filosofa para ganarse la vida y porque hay una demanda social de la enseanza de la materia o de la disquisicin filosfica. Cmo se llega a ello y cmo se elige entre las posibilidades existentes depende de la trayectoria social de los individuos. Pero adems hay algo genuino en toda vocacin, sea la de filsofo o la de alfarero, que confiere un estilo personal a cada profesor y a cada escritor. Lo que te acabo de contestar es una pobre parfrasis del curso de 1933-1934 Principios de Metafsica segn la Razn vital, de Jos Ortega y Gasset, que le hace poco y que por lo tanto no cito en el libro. Como ves, no es una disciplina nueva y se haya en el centro de determinadas preocupaciones filosficas.

Si es importante o no, no lo s. El lector debe juzgar si se aprende ms o menos sobre el trabajo filosfico con exposiciones sociolgicas o con aquellas que se centran exclusivamente en la gnesis y exposicin de las ideas.


De acuerdo, de acuerdo. La filosofa, sostienes, no es slo argumentacin racional. Pienso en Quine, por ejemplo. Le consideras seguramente un filsofo y no un filsofo cualquiera. Qu hay en su filosofa adems de una exquisita y documentada argumentacin racional?

Pues, sin pensarlo mucho, la recepcin acadmica de una tradicin, que en sus orgenes se pensaba unida a la transformacin socialista. El principio de Neurath-Quine (sistemas del mundo con similar informacin emprica pero que llegan a conclusiones tericamente divergentes) sirvi en el socialista austriaco para combatir el dogmatismo popperiano y del Wittgenstein del Tractatus y otorgar racionalidad a las ciencias histricas en una lnea muy weberiana. Quine academiza a Neurath y evapora en su presentacin de las tesis el rico contexto poltico y cultural en el que nacieron. Es un enorme filsofo acadmico que filtra acadmicamente la filosofa. Todo el aire de Fronda que agitaba al Crculo de Viena desaparece tras su salida de Austria. Algo muy similar ocurre con Paul Lazarsfeld en sociologa. Sobre cmo se importan las ideas y cmo cambian su sentido poltico -y filosfico?- en la recepcin habra mucho que decir hablando de Quine. Si un da tengo fuerzas y tiempo lo har.


Espero, deseo ms bien, que consigas fuerzas y tiempo para ello. Sealas en un paso de la introduccin del libro que filosofa y religin no se repelen y a menudo proceden de un mismo tronco comn. Pero que se d lo segundo no implica forzosamente lo primero. La filosofa no ha luchado en numerosas ocasiones contra el yugo religioso, repeliendo su autoritarismo, dogmatismo y pseudoracionalidad?

La religin y la filosofa comparten contienen conocimientos pero tambin rituales de consagracin de tipo religioso. Lo prueba quien desea discutir sobre ciertos autores a los que sus seguidores cultivan con esmero, constancia y pretensin de que son fuentes inagotables de verdad, susceptibles de hermenuticas inagotables. Una etnografa de cmo se cultiva a los pensadores nos situara ms cerca de la experiencia religiosa que del ambiente recogido por Platn en muchos de sus dilogos. El autoritarismo, el dogmatismo y la pseudoracionalidad aparecen tambin en la filosofa. La tolerancia, la curiosidad intelectual y la tensin lgica han sido motivadas a menudo por experiencias religiosas. Muchas personas que aparecen en mi libro eran muy religiosas y, sin embargo, sin ser perfectas, discutan con ecuanimidad y pensaban con amor a la verdad.


Hablas tambin de las fertilizaciones mutuas de sociologa y filosofa. Da casi para un ensayo, lo s, soy consciente, pero nos das un ejemplo de estas fertilizaciones que sealas? No valdra tambin la afirmacin para la economa, la historia, la matemtica postcantoriana o la mecnica cuntica? Qu hay de singular en esa fertilizacin?

Yo creo que la sociologa puede ayudar a advertir que muchas separaciones intelectuales resultan de tradiciones institucionales y de estilos intelectuales ms que de incompatibilidades lgicas. No creo que se pueda decir lo mismo en la matemtica postcantoriana, aunque debes disculparme: no s muy bien qu es la susodicha matemtica. La economa y la historia pueden aprender mucho de la sociologa. Por supuesto, la inversa se da. El trabajo filosfico renace sin cesar en las ciencias sociales y no slo por la atraccin que la teora ejerce sobre espritus poco empricos. Qu es una prueba y cmo se construye en sociologa exige claridad filosfica: para buscarla, para no caer en el relativismo de los perezosos y los arbitrarios pero tambin para conocer sus lmites.


La filosofa, sigo en la introduccin, ayuda a reflexionar sobre qu se hace al producir ciertas afirmaciones sobre el mundo a partir de una determinada organizacin de pruebas. No le otorga demasiado status al filosofar? No es tarea que realizan tambin los propios cientficos puestos en tareas metacientficas?

S, s tienen formacin filosfica, lo cual no significa que hayan estudiado filosofa. Pero estudiar filosofa ayuda a ello, no estorba, y en eso le doy la razn a Gustavo Bueno.


Qu eso de la dimensin horizontal de la filosofa de la que tambin hablas en la introduccin?

La lucha de fronteras por separarse de lo que no es filosfico o no es filosficamente relevante. Gracias a esa dimensin podemos comprender por qu tantos filsofos se interesan por la esttica o el arte y tan pocos por la etnografa o la sociologa del trabajo. Han interiorizado una teora implcita, la han encarnado en su habitus- sobre qu es interesante y qu no lo es.


Presentas tres debates en tu ensayo. Aunque antes ya has hablado de ello, qu es un debate filosfico? Qu inters tiene? En qu puede ayudarnos?

Dira: dos puntos en un campo intentando singularizarse. Para eso deben compartir un centro comn de inters y una tradicin, considerar que existe un pblico pendiente de la confrontacin. En fin, a m me ayuda a organizar la vinculacin entre la informacin sociolgica y la reconstruccin filosfica, mostrando, o eso espero, que gracias a la sociologa puede verse inters intelectual donde antes no se vea.


Te hago dos o tres preguntas (aunque me temo que voy a ser muy generoso con estas limitaciones numricas) sobre cada uno de los captulos. Empiezo por el primero: Trayectorias de filsofos y guerra civil espaola. Filosficamente hablando, fueron o no fueron un erial las primeras dcadas franquistas?

El nivel baj y mucho y hubo carreras que sin la guerra no se hubieran realizado pero decir erial me parece exagerado. Fue terrible lo que pas en la universidad, lo que intento contar con las informaciones que he alcanzado a tener. Siempre habr quien dir: falta tal documento o tal otro. Puede ser: el trabajo cientfico es falible y parcial y se corre el riesgo de malinterpretar. Pero hasta ahora no se ha hecho. Como demuestro, con documentos que hasta el momento yo no conoca (quiz se encontraron y yo no los he ledo), Ortega fue atacado por el Rgimen desde el principio. Pese a eso, las redes que procedan de l se desarrollaron y alcanzaron niveles de sofisticacin importantes. Leer los libros de Maras y Lan sobre las generaciones es muy aleccionador. Lan citaba a Hitler, de acuerdo, pero muchos de sus argumentos y los de Maras los encuentra uno despus en Bourdieu. Era ciencia social de la buena. Luego se instala un grupo de profesores que maduran en los 40 y comienzan a formar escuela en los 50: esos renovarn y ampliarn el canon filosfico, eliminando buena parte de los cepos ideolgicos que un rgimen totalitario intent colocar al pensamiento. Ahora bien, he dicho totalitario: el lector se convencer o no de lo apropiado del trmino cuando lea ese captulo. Lo fue.


Pero citar a Hitler no es cualquier descuido! Sea como fuere, qu argumento suyos y de Julin Maras encuentro uno despus en Bourdieu, uno de tus maestros?

No, no lo era, y adems lo introduce estratgicamente: lo citaba junto a Churchill, como modelo de espritu joven. Era avispado, saba cmo iba la guerra y preparaba ya la reconversin. Fueron fascistas lo que no significa, que es lo que yo trato de sealar, ser un mal pensador o escritor. No me creo para nada lo de los falangistas liberales, ni siquiera la desunin entre las dos familias del Rgimen: en filosofa no funciona ese modelo y cuando lo empieza a hacer es en los aos 50, bastante tarde. Ante haba intercambio entre los que luego seran enemigos. Sobre Maras y Lan: como muestro en el libro, detrs de los fundamentos biolgicos o no de las generaciones, existe una discusin poltica (A qu viene tanto desdn a los fundamentos biolgicos de las generaciones, seala malicioso Maras? No ser porque algunos se han saltado los ritmos?) y terica (Zubiri/Ortega). Te dira que en Lan hay una teora del habitus notable y que en Maras hay una discusin potente de la relacin entre edad biolgica y social y del hecho de que el principal problema del anlisis de las generaciones es qu consideramos como vigencias compartidas por un grupo y a qu sector histrico circunscribimos ese grupo.


Hablas de ello en extenso, pero permteme preguntar: por qu era casi imposible ser filsofo en ese perodo si uno era mujer y/o de origen social pobre? No haba muchas mujeres estudiando en las facultades de filosofa y Letras?

Pues s, pero se autodescalificaban como filsofas, Gaos da un excelente ejemplo refirindose quizs a Lolita Franco, la impresionante esposa de Julin Maras. Para ser filsofa haba que reunir las condiciones familiares, de trayectoria e intelectuales de Mara Zambrano. Algo muy improbable. Los pobres llegan a la filosofa con el franquismo, gracias a la institucionalizacin de las redes religiosas. Puede sonar irnico, pero en la Repblica dominaban intelectuales con un capital econmico y sobre todo cultural enorme, recogido de sus familias de origen.


Salvando las distancias, como t mismo sealas, estableces un paralelismo entre la Iglesia catlica y el Partido Comunista como instituciones: invierten jerarquas sociales, construyen culturas alternativas, valoran el sacrificio individual. Tantas proximidades ves entre ambas organizaciones?

Pues s, hay muchas. Con sus virtudes y sus defectos ambas posibilitaron el acceso a la cultura de personas con trayectorias intelectuales improbables. Son instituciones muy exigentes con sus criaturas. Zubiri, que no lo deba todo a la Iglesia, lo supo cuando empez a volar solo. La tristeza y la amargura de Manuel Sacristn tienen tambin algo que ver con ello, pero en el otro lado. Tambin es el caso de alguien que tena ya una vida propia, poltica y cultural, al entrar en el Partido y que por tanto no lo deba todo a este. La utilizacin de la violencia institucional para avanzar en el campo de la cultura es lo ms odioso que ambas instituciones ponen en manos de personas serviles; la potencia para promover a los humildes, lo ms valioso. Ah est Garca Bacca, al que me refiero muy poco y sobre el que hubiera deseado escribir ms. Religioso, conectado con el Crculo de Viena, gran filsofo y con alma republicana. Las instituciones totales no son prisiones, aunque a veces funcionan como tales. Articulan la pervivencia de tradiciones, concentran las energas en un debate de siglos o de aos, facilitan el acceso a ciertos mundos institucionales. Sin el conflicto entre la red de la Iglesia y la Universidad laica (el ejemplo de Gaos y Yela Utrilla es esencial al respecto), que comenz antes de la II Repblica, no se comprende qu pas despus de la Guerra Civil.


El paso anterior, querido Jos Luis, es un nudo de alta tensin poltico-intelectual. No te sigo del todo aqu. Me permites dos preguntas. La primera: a qu tristeza y la amargura de Manuel Sacristn te ests refiriendo?

Segn entiendo, Manuel Sacristn sufri por los obstculos que su militancia impona a su desarrollo intelectual. No es as? Debo de estar muy equivocado. Tengo un artculo sobre el particular. A lo mejor debo reinterpretar el episodio de su depresin. Charlaremos sobre ello.


La segunda: el recurso de la violencia institucional para avanzar en el mbito de la cultura, sealas, es lo ms odioso que ambas instituciones ponen en manos de personas serviles. Me pones algn ejemplo del PCE de aquellos duros y difciles aos para ilustrar tu afirmacin?

Se necesitara un trabajo sobre la generacin de la transicin que yo no he hecho. Pero al respecto te recomiendo alguna obra central sobre el PCF (que yo no digo que se pueda trasladar al PCE, un partido en la clandestinidad): Frdrique Matonti, Intellectuels communistes. Essai sur lobissance politique. La Nouvelle Critique (Pars, La Dcouverte, 2005). Te sugiero una pista: un intelectual jdanovista, que progresa en su campo mediante la acusacin poltica (el modelo es Lysenko), que la introduce para progresar con ella, es muy sensible a las modificaciones del mundo poltico y periodstico y cuando se transforman los espacios de oportunidades polticas, tiende a reposicionarse de nuevo. Buena parte de los virajes polticos en Espaa podan preverse y se podrn prever en coyunturas similares.

Las coacciones ideolgicas ms duras suelen disfrazarse de puritanismo y extremismo y desgraciadamente abundan en las organizaciones que fabrican a sus miembros desde la nada.

Pero eso es una parte, no toda, de las organizaciones totales, que es de lo que tratamos. Insisto: el desprecio contra las organizaciones totales no es mi asunto y se hace a menudo desde condiciones sociales muy desahogadas y a partir de un desdn de clase que no comparto. Ayudan a transmitir tradiciones ms all de las modas, permiten concentrarse en temas de madurados por el trabajo comn. Hace poco he escrito un texto sobre la potencia intelectual del debate filosfico espaol respecto al Eurocomunismo. El excelente libro de Alejandro Estrella sobre E. P. Thompson (Clo ante el espejo) ensea mucho al respecto.

Cabe el peligro de la escolstica. Pero en filosofa la escolstica es mejor que la permanente alteracin meditica: la escolstica supone un enorme capital cultural que te ayuda a no hablar sin estudiar, a no repetir tpicos, a ser acogedor con aquello que comentas. Muchos profesores muy escolares de Filosofa actan desde esa tica: me parece valiossima y algo que hay que reivindicar. Es la parte valiosa de la filosofa acadmica y que hizo que muchas personas, formadas por el Rgimen, acabaran explicando en sus clases a Freud o a Marx. Y sin necesidad de cambios ideolgicos, continuando en el conservadurismo: por simple honestidad profesional. La lgica de las profesiones existe y no se deja disolver en la de las ideologas, hasta en dictaduras tan correosas como la franquista.


En pgina 62, en nota, citas un ensayo de Eugenio Tras. Continuamos en este punto si te parece.

Me parece.


Salvador Lpez Arnal es miembro del Front Cvic Somos Mayora y del CEMS (Centre dEstudis sobre els Movimients Socials de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona; director Jordi Mir Garcia).

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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