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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2013

Llora la Biblia contra el calefn

Andrs Figueroa Cornejo
Rebelin


la Revolucin no solamente es permitida sino obligatoria para los cristianos que ven en ella la nica manera eficaz y amplia de realizar el amor para todos.

Camilo Torres, sacerdote colombiano cado en combate contra el ejrcito en febrero de 1966


1. Habitantes de Buenos Aires celebran al nuevo Papa Francisco I como si hubieran ganado la final del Mundial de Ftbol contra Brasil. 'Ahora Dios atiende en Buenos Aires y es peronista', comenta medio en broma una seora apretujada en el subterrneo metropolitano que aumenta de precio al ritmo de la devaluacin de los salarios.

Quien escribe se educ en Chile con los jesuitas durante la tirana. Varios de sus sacerdotes fueron y son ardientes defensores de los Derechos Humanos. Refugiaron perseguidos polticos, ofrecieron sus dependencias para la antidictatorial Federacin de Estudiantes Secundarios, se jugaron el pellejo. Pero la Compaa de Jess tambin cuenta en su seno con representantes del conservadurismo ms endiablado. Al igual que en Argentina. Y ocurre que el primer Papa de un pas y un continente empobrecido, s particip en la ultraderechista 'Guardia de Hierro' de los 70', s es homofbico, si fue amigo de la dictadura de 1976, y en particular, del representante de la Armada, Emilio Massera.

Jorge Bergoglio naci en un territorio dependiente, saqueado, expoliado antes y ahora mismo; una Argentina quebrada, primario agroextractiva, donde la mayora de los migrantes fronterizos realizan los peores trabajos, y slo en la Capital existen ms de 5 mil talleres clandestinos en los cuales incontables bolivianos son vctimas de la esclavitud laboral. El 55 % de los asalariados en Argentina obtiene la mitad del costo de una canasta familiar bsica y hay 600 mil nios desnutridos.

La misma Argentina contradictoria que es vanguardia en matrimonio igualitario para personas del mismo sexo, pero que en el artculo segundo de su Constitucin declara que el Estado sostiene econmicamente a la Iglesia. Y el ao pasado la manutencin fiscal alcanz la friolera de 2.500 millones de pesos (USD 500 mil, segn la cotizacin oficial).

Por qu un Papa latinoamericano? Slo porque la mitad de su poblacin es catlica?

Geopolticamente, Amrica Latina es suelo impredecible para la hegemona imperialista del capital. Su historia es la historia de las rebeliones, las resistencias, los indgenas en lucha, fuerzas sociales anticapitalistas que han ganado gobiernos tanto por elecciones, como por medio del pueblo armado. Continente de la Teologa de la Liberacin y la Teora de la Dependencia. De Maritegui, Guevara, Allende, Chvez; del Subcomandante Marcos, las FARC, del rojo y el negro, de internacionalistas estelares, de independentistas de madera incombustible, de jugados por terminar con los nacionalismos burgueses y destruir las fronteras de los pocos que administran la miseria. De lcidas y lucidas mujeres y hombres que en este momento organizan en la accin directa, la caminata dura del poder popular, en desfinanciadas campaas electorales, pero siempre en medio del pueblo trabajador y de los excluidos, por todos los medios y empleando todas las formas de lucha, el prximo empeo revolucionario.

Francisco I es un conciliador social, un mediador sincrtico para enfriar el calor popular y alentar la caridad analgsica. Un bombero para mantener el injusto y transitorio orden de las cosas. El Papa es una pieza ms de la estrategia de los capitalismos centrales, en su madura fase imperialista y de dominio financiero, que est sentado en una localidad simblicamente poderosa para los latinoamericanos. Una figura bordada de dispositivos mgicos y presta a colaborar con la alienacin a escala mayor y facilitar la apropiacin imperialista de las economas y recursos del continente. Un Papa que habla perfectamente en latinoamericano, da seales mediticas de austeridad, se hace el pobre. El Papa 'sudaca', prximo, 'nuestro'. El Papa-pardismo en accin. El Papa de los cristianos de misa culpgena y falsa conciencia, pero no de los embarrados, los de abajo del puente, los desesperados, los curas del Cristo vivo que, al experenciarlo el nicaragense Ernesto Cardenal cuando era un joven sacerdote en Solentiname, retrat: Lo que ms nos radicaliz polticamente fue el Evangelio. Todos los domingos en la misa comentbamos con los campesinos en forma de dilogo el Evangelio, y ellos con admirable sencillez y profundidad teolgica comenzaron a entender la esencia del mensaje evanglico: el anuncio del reino de Dios. Esto es: el establecimiento en la tierra de una sociedad justa, sin explotadores ni explotados, con todos los bienes en comn, como la sociedad que vivieron los primeros cristianos.

2. La cultura popular es el rastro y el rostro genuino de los pueblos. La piedra esculpida por los tomos profundos de la identidad. Siempre ha existido, como la rebelda, pese a la violencia de los poderosos por aniquilarla, cooptarla, folclorizarla para imponer formas estticas que representan su visin del mundo. Por eso el arte popular es un peligro para los que mandan. Lejos de los museos oficiales y las fachadas de la minora que ordena, se reproduce, hace historia, se torna leyenda y mantiene su vigencia porque refleja la mirada y los talentos de la mayora. Lejos de frmulas neorrealistas, de realismo socialista, de propaganda fcil, esa mirada, una vez con humor, otra con acidez e irona, cuestiona el orden de los pocos sobre los muchos, pone el mundo patas arriba.

Porque las manifestaciones culturales no permanecen ajenas, ingenuamente, en una sociedad de clases de intereses irreconciliablemente antagnicos, injusta y desigual como la Argentina, donde los pobres se cuentan por decenas de millones y hay 600 mil nios desnutridos.

La Sala Alberdi queda en el sexto piso del Centro Cultural San Martn de la Ciudad de Buenos Aires. All, por ms de 15 aos funcionaron talleres abiertos de un amplio conjunto de disciplinas artsticas. Los jvenes eran sus protagonistas, como los jvenes son sus principales defensores. Sin embargo, el gobierno del ultraliberal y candidato a la Presidencia de la nacin para el 2015, Mauricio Macri, pretende privatizar la Sala a costa de la produccin artstica popular. Por eso la Sala Alberdi ocupada por los artistas populares es un riesgo para Macri. Por eso la justicia, las policas y los medios estigmatizan a esos jvenes como 'lumpen', 'vagabundos' o 'delincuentes'. Y con esos argumentos, Macri us la justicia -o la injusticia institucionalizada- y la Polica Metropolitana. A travs de la orden de su ministro de Seguridad, Guillermo Montenegro, durante la noche del 13 de marzo desaloj a balazos de plomo y de goma, lacrimgenas y palos, a los muchachos, con un saldo de tres heridos y 10 detenidos, uno menor de edad.

Lo de Macri son los negocios, la compra y venta de acciones, el enriquecimiento de unos pocos. Su vocacin tecnocrtica no sabe de artes dramticas, literatura, muralismo, producciones audiovisuales ni de trabajadores de la cultura. Macri los reprimi con brutalidad, mientras Atahualpa Yupanqui lo maldice con guitarra vibrante y haciendo puntera con el clavijero.

Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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