Portada :: Venezuela :: La muerte de Hugo Chvez
Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 19-03-2013

Llueve en Caracas

Luismi Uharte
Rebelin


Llueve en Caracas. El aguacero es tan intenso que parece que se fuera a acabar el mundo. Pero transcurridos unos minutos, los incautos recin llegados nos sorprendemos al ver la salida de un sol radiante que lo desborda todo y que anuncia la vuelta a la vida. Quin entiende este Caribe?

Cierro los ojos y de repente comienza la tormenta. Son los primeros das de octubre y la campaa electoral se est cerrando con un acto masivo en la Avenida Bolvar. De pronto, cuando pareca que el evento se iba a suspender, bajo la lluvia torrencial, un hombre, sin paraguas y sin cobijo alguno, desafiando al clima, se planta en el escenario y comienza su discurso. Decenas de miles lo esperan desde hace horas y no se mueven ni un centmetro, a pesar del aguacero. Si ellos se mojan, yo tambin se dice a s mismo-. Ni cnceres, ni rayos ni truenos me detendrn.

No puedo olvidar esa imagen. Haba vuelto a Caracas para las presidenciales, despus de ms de dos aos desde que me haba marchado y volva a presenciar otro de esos momentos inolvidables, que quedan para siempre grabados en la retina. Pero este hombre no estaba enfermo? Solo lo pasin colectiva por un ideal es capaz de desafiar a la naturaleza. Y pocas semanas despus, te fuiste, sin avisar. Por qu tan pronto?

En estos das, mientras la canalla meditica vuelve a vilipendiarte, mientras los ignorantes repiten como loros, mediocres descalificaciones y los miserables, con su habitual mala intencin, vuelven a insultarte, otros millones sentimos tu ausencia y nos embarga una infinita tristeza, porque somos conscientes de la importancia de tu figura.

De todas formas, casi me indignan ms los progres que reconocen algunos de los cambios que impulsaste pero rpidamente dejan claro no vaya a ser que los excomulguen- que no les gustaban tus maneras. Seguimos instalados en un etnocentrismo de corte xenfobo, incapaz de entender que un caribeo de familia humilde de los llanos venezolanos, no tiene nada que ver con un niato de clase media de alguna urbe europea. Para cundo estudiar un poco de Antropologa? Algunos necesitan viajar ms y hacer menos turismo. Otros, cuando tienen la suerte de viajar, deberan hablar menos y escuchar ms. Seguramente nos ira un poco mejor.

No me extraa que se enfermara alguien que viva tan entregado al trabajo por cambiar su pas y su Patria Grande, que se acostaba ms tarde de las dos de la maana, leyendo el ltimo libro del filsofo marxista hngaro Istvn Mszros, y cuatro horas despus estaba de nuevo en pie para dirigirse a un barrio de la periferia a una actividad con un Comit de Tierras o con un grupo de salud comunitario. No hay cuerpo que aguante esa entrega.

Me reconforta, en parte, recordar mis aos en Venezuela, el enorme privilegio de haber vivido en carne y hueso otro de esos procesos que marcan la historia de los pueblos y de los que uno extrae importantes enseanzas. Porque para eso se supone que deberamos acercarnos a otras tierras, para abrir mucho los ojos, ms los odos y menos la boca. Yo creo que me traje una mochila bien llena de aprendizajes, por eso casi no me dejaron pasar la aduana del aeropuerto.

Recuerdo, te recuerdo, en aquel programa de televisin, conversando con una trabajadora de una empresa autogestionada, a pie de fbrica, reflexionando sobre la superioridad del socialismo frente al capitalismo. Compaera, ustedes estn haciendo socialismo; estn creando riqueza social y dirigiendo la empresa sin necesidad de un patrn; se acuerda cmo estaban en el capitalismo: explotadas y cobrando salarios de miseria?. S, compaero presidente!.

Y todo esto lo vea en la televisin pblica, en Venezolana de Televisin, o lo escuchaba en la radio nacional. Inaudito! Se imaginan al presidente de su pas diciendo estas cosas delante de un medio de comunicacin? Yo no. Por eso, me deca a m mismo. Qu placer estar aqu en esta Venezuela!

Imposible olvidar la creacin y expansin de los Consejos Comunales por todo el pas. El presidente acercndose a uno de esos barrios donde jams pas un alto funcionario, excepto para mendigar votos en poca electoral. Hablando de t a t con las vecinas y vecinos sobre la necesidad del poder popular, de la importancia de la organizacin comunitaria para construir un nuevo sistema de gobierno: Compaeras, compaeros, ustedes tienen que crear el poder comunal.

Les voy a echar un cuento, como dicen en Venezuela. Ya s, algunos me van a decir que repito historias, como un viejito, pero es que hay cuentos que te marcan la vida. Fue uno de esos instantes para el recuerdo. Estaba yo de voluntario en los programas educativos all en el barrio popular 23 de Enero, conversando con una de las estudiantes del curso de primaria. Era una mujer de ms de 50 aos, sobre la que el sistema haba impuesto una triple exclusin por su condicin de mujer, pobre y negra. Y a usted le ha cambiado en algo la vida todo esto?. Me regal una sonrisa y me dijo: Qu cmo me ha cambiado la vida? Pues mira, yo antes de que llegara el presidente y de ponerme a estudiar, me senta pequea; ahora, me siento igualita que los dems. Estremecedor.

Desde que el pasado martes el comandante decidi que era hora de descansar, vivo pendiente del otro lado del ocano, siguiendo emocionado estos momentos que se han convertido en acontecimiento histrico. Las letras apresuradas de una amiga venezolana me conmueven y me transmiten tambin la fuerza de un pueblo en movimiento: entre llantos y dolor quiero decirte que sent a un pueblo engrandecido y convencido de que esta revolucin sigue en cada uno de nosotros ahora ms que nunca. As que cuente con eso compaero, la revolucin contina y lograremos esa patria bonita tan soada.

La tormenta contina. Sigue lloviendo en Caracas. Las lgrimas de la despedida se confunden con las gotas de lluvia que caen con la fuerza del trpico. Las calles se volvieron a inundar y de nuevo, al cruzar la acera los zapatos se volvieron a mojar, llenndome de agua hasta los tobillos. Despus de las primeras maldiciones, me tranquilizo, porque s que en cinco o diez minutos despejar, y volver a salir el sol. Ese sol radiante, caribeo, que lo ilumina todo, que anuncia la vuelta a la vida.


Rebelin ha publicado este artculo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.



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