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Aumentar tamaño del texto Disminuir tamaño del texto Partir el texto en columnas Ver como pdf 20-03-2013

Los espas que engaaron al mundo

Peter Taylor
BBC

Una investigacin periodstica de la BBC ha determinado que las mentiras de dos espas iraques jugaron un papel central en la decisin de Estados Unidos y Reino Unido de comenzar la guerra de Irak para derrocar al gobierno de Saddam Hussein.


El estudio periodstico muestra cmo, desde antes del inicio de los combates, las evidencias de inteligencia y de fuentes de alto rango apuntaban a que el rgimen de Hussein no posea armas de destruccin masiva.

Seis meses antes de la invasin, el entonces primer ministro britnico, Tony Blair advirti pblicamente a su pas acerca de la amenaza de las armas de destruccin masiva de Saddam Hussein.

"El programa no se ha clausurado", asegur Blair. "En estos momentos todava est funcionando". Blair se apoy en datos de inteligencia sobre las armas de destruccin masiva para justificar el comienzo de la guerra.

Ese mismo da, el 24 de septiembre de 2002, el gobierno britnico public un controversial informe sobre las armas de destruccin masiva de Irak.

Preparado especialmente para su difusin al pblico, este informe inclua una introduccin de Blair, quien aseguraba a los lectores que Saddam Hussein haba continuado produciendo armas de destruccin masiva "ms all de toda duda".

Sin embargo, a pesar de que nunca se menciona en el informe, la duda exista. Los datos originales de varias fuentes, entre ellas la agencia britnica de inteligencia MI6, mostraban su recelo.

De acuerdo con las notas originales del Comit Conjunto de Inteligencia, las evidencias eran "espordicas y parciales" y "permanecan limitadas".

La exclusin de esas especificaciones del informe dieron al texto que se hizo pblico una certeza que nunca haba merecido.

El fracaso de la inteligencia

El programa periodstico Panorama, de la BBC, ha hecho pblico que muchos de los datos clave usados por Downing Street y la Casa Blanca estuvieron basados en invenciones, ilusiones y mentiras.

Butler asegura que Blair realmente crea que Saddam Hussein tena armas de destruccin masiva.

Como lo explica el general Mike Jackson, entonces jefe de Ejrcito Britnico, "lo que pareca ser oro en trminos de inteligencia, result ser oro falso, pareca oro pero no lo era".

S haban otros datos de inteligencia pero eran menos alarmantes.

El primer informe del gobierno britnico sobre armas de destruccin masiva posterior al inicio de la guerra dice que Blair y los grupos de inteligencia "se engaaron a s mismos". Este informe estuvo a cargo de Robin Butler.

Tanto Butler como Jackson concuerdan en que Blair no minti porque aseguran que el entonces primer ministro realmente crea que Saddam Hussein s tena armas de destruccin masiva.

El ms notorio de los espas que enga al mundo fue el desertor iraqu Rafid Ahmed Alwan al-Janabi.

Sus invenciones y mentiras fueron parte crucial de los datos de inteligencia que se usaron para justificar una de las guerras ms polarizantes en la historia reciente. Estas mentiras contribuyeron a uno de los mayores fracasos de inteligencia de los que se tiene memoria.

Rafid lleg a ser conocido con el nombre de Curveball, el cdigo de espa que le fue asignado por la inteligencia de los Estados Unidos.

En ingls, el trmino "curveball" es un lanzamiento de bisbol que toma una curva y engaa a los bateadores. Paradjicamente, en este caso, el nombre clave termin siendo demasiado apropiado.

Tahir Jalil Habbush Al-Tikriti representaba la sota de oros en la baraja de cartas de "los ms buscados".

Janabi, de nacionalidad iraqu, lleg a Alemania en 1999 a un campo de refugiados buscando asilo poltico. En ese momento, Janabi, quien dijo ser ingeniero qumico, atrajo la atencin del servicio de inteligencia alemana, BND.

El refugiado aseguraba haber visto laboratorios biolgicos mviles instalados en camiones para evitar ser detectados.

Los alemanes tenan dudas sobre Janabi. Sin embargo, sus datos fueron compartidos con la inteligencia estadounidense y britnica.

La agencia britnica MI6 tena tambin dudas y eso lo expresaron en un cable secreto transmitido a la CIA: "Elementos de su comportamiento nos parecen tpicos de aquellos individuos que normalmente seran considerados como mentirosos pero nos inclinamos a creer que una significante parte de lo que reporta es verdad".

Los britnicos y los estadounidenses decidieron creerle a Curveball, quien ms tarde admiti haber inventado y mentido.

Tambin parecen haber datos de otro espa que enga al mundo.

Se trata de un antiguo oficial de inteligencia iraqu, llamado Maj Muhammad Harith, quien asegur que el plan de desarrollar laboratorios biolgicos mviles haba sido su idea. Adems, alegaba que l haba ordenado la compra de siete camiones Renault para poner a funcionar aquellos laboratorios.

Este individuo haba llegado a Jordania y una vez all haba contactado y hablado con los estadounidenses.

Al parecer Muhammad Harith invent su versin porque estaba interesado en un nuevo lugar para vivir. Diez meses despus de la guerra, los datos que aport fueron descartados como invenciones.

En todo caso, la agencia britnica MI6 pensaba que tena informacin adicional para corroborar la versin de Curveball.

Otra fuente, cuyo cdigo es Red River ("Ro Rojo") revel que haba estado en contacto con una fuente secundaria que, a su vez, le haba asegurado haber visto fermentadores en los camiones.

Sin embargo, aquella fuente secundaria nunca asegur que los fermentadores tuvieran que ver con agentes biolgicos. Despus de la guerra, la agencia MI6 decidi que Red River no era una fuente confiable.

El traje hecho a mano

Sin embargo no todos los datos de inteligencia estaban equivocados. La informaciones aportadas por dos fuentes de alto perfil cercanas a Saddam Hussein eran correctas.

Ambas fuentes aseguraron que Irak no tena ninguna arma de destruccin masiva activa.

La fuente de la CIA era el ministro iraqu de Relaciones Exteriores, Naji Sabri.

El ex jefe de la CIA en Pars, Bill Murray, estuvo en contacto con l a travs de un intermediario, un periodista rabe, a quien le entreg US$200 mil dlares en efectivo como desembolso inicial.

l asegur que Naji Sabri "pareca una persona de inters real, alguien con quien deberamos estar hablando".

Murray prepar una lista de preguntas para pasrselas al ministro, con el tema de las armas de destruccin masiva como prioridad al comienzo del documento.

El intermediario se reuni con Naji Sabri en Nueva York en septiembre de 2002 cuando estaba a punto de hablar en las Naciones Unidas, seis meses antes del comienzo de la guerra y justo una semana antes de que el informe britnico fuera publicado.

El intermediario le compr al ministro un traje hecho a mano que el alto cargo poltico visti en las Naciones Unidas, un detalle que Murray interpret como signo de que Naji Sabri estaba dispuesto a trabajar con ellos como aliado.

Murray dice que el resultado de las operaciones de inteligencia permiti saber que Saddam Hussein "tena algunas armas qumicas que haban sobrado de la dcada de los noventa y esas existencias haban sido dadas a varias tribus leales a l. Tena intenciones de poseer armas de destruccin masiva -qumicas, biolgicas y nucleares- pero hasta ese momento no tena prcticamente nada".

La CIA insiste en que el informe de inteligencia de la "fuente" indicaba que el expresidente iraqu s tena programas de armas de destruccin masiva porque, de acuerdo con la agencia, mencionaba que "Irak estaba produciendo y acumulando armas qumicas" y "como ltimo recurso tena lanzadores mviles armados con dispositivos de guerra qumica".

Murray contradice esta versin

La segunda fuente de alto perfil era el jefe de inteligencia de Irak, Tahir Jalil Habbush Al-Tikriti, quien representaba la sota de oros en la baraja de cartas de "los ms buscados" del gobierno de Hussein distribuida por las fuerzas estadounidenses.

Dos meses antes del inicio de la guerra, un miembro veterano de la agencia MI6 se reuni con Habbush en Jordania en enero de 2003.

Se pensaba que Habbush quera negociar un acuerdo para detener la invasin inminente. l tambin dijo que Saddam Hussein no tena armas de destruccin masiva activas.

Sorpresivamente, Butler, quien dice que los britnicos estn "en todo su derecho" para sentirse engaados por su primer ministro, slo supo de la informacin de Habbush despus de que su informe fue publicado.

"No s cmo explicar eso", dice Butler.

"Esto es algo que se nos pas en nuestra revisin. Pero cuando preguntamos sobre eso, nos dijeron que no era un dato significativo porque la SIS (MI6) lo descart como una estrategia de Saddam para engaarnos"

Butler asegura que tampoco saba nada de los datos de inteligencia de Naji Sabri.

El exfuncionario de la CIA Bill Murray no estaba contento con la forma en que los datos de inteligencia obtenidos de estas dos fuentes de alto perfil fueron usados.

"Yo pensaba que habamos obtenido los mejores datos de inteligencia que alguien hubiera tenido en el perodo pre-guerra, todos los cuales resultaron ser ciertos. Sin embargo, esa informacin fue descartada y no se us".

Fuente original: http://www.bbc.co.uk/mundo/noticias/2013/03/130318_irak_guerra_espias_engano_nm.shtml



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